Archivo de la categoría: La ética y la política

DE PRESIDENTE A PRESIDIARIO

Por Mariela Sagel, La Estrella de Panamá, 24 de junio de 2018

Todo comenzó cuando a mediados del mes de mayo la defensa de Ricardo Martinelli incorporó a dos abogadas que, en conferencia de prensa, dijeron tantas sandeces que provocaba invitarlas a que vinieran a Panamá para que comprobaran que lo que les había dicho su nuevo cliente eran puras mentiras.  Dos semanas después, y en forma súbita, un viernes por la tarde (para colmo del sobresalto) se anunció que se le extraditaba a Panamá.

Las redes se activaron con los trolles y el call center de los CD’s y el lunes, cuando Juan Carlos Varela, el actual presidente, –que fue el vicepresidente de Martinelli y canciller por 26 meses, a quien el primero le juró amor eterno, se aprestaba a marcharse a Rusia, poniendo la excusa de que se iba a reforzar la enseñanza del ruso en Panamá pero con el propósito a todas vistas de asistir a la inauguración de la Copa Mundial de Fútbol—- un avión privado con un pasajero peculiar, vestido de preso y esposado despegaba en la madrugada de un aeropuerto de Florida.  Faltaba un día para que el expresidente cumpliera un año de estar en una cárcel estadounidense sin mayores privilegios, como un delincuente común.

Todo apuntaba a que el avión aterrizaría en la antigua base aérea de Howard, pero al final lo hizo en el viejo aeropuerto de Tocumen, forzando tanto a los medios, reporteros internacionales y su propia familia, a corretearlo.  La cancillería manejó de forma muy deficiente un asunto que demandaba transparencia del proceso y a Telemetro mandaron a una funcionaria que se enredó tanto en las explicaciones de por qué viajaba custodiado por los “marshalls”(que garantizan el cumplimiento del sistema de justicia y se encargan de los delincuentes), por qué no se conocía el plan de vuelo, y por qué se hacía la extradición de esa manera que la señora acabó contradiciéndose a sí misma.

Todos vimos la llegada de un Ricardo Martinelli eufórico, haciendo la señal de la victoria, rebosante de salud al ser conducido al Centro Penitenciario El Renacer.  En la tarde, en la audiencia que dirigió el magistrado que fungió como Juez de Garantías (y que superó esa etapa del proceso de manera magistral) vimos a un Ricardo Martinelli que se puso a llorar desconsolado cuando supo que su año en prisión, que no fue ni parecida a la que gozó el exgeneral Manuel Antonio Noriega, no contaba para la condena que se dará por el caso de las escuchas ilegales. Suena patético y más lo fue presenciarlo.  ¿Dónde estaba el bravucón que se creía dueño del país y que amenazaba a todo el mundo?

El siguiente episodio fue que la tropa de abogados que tiene contratados señaló que el reo se sentía mal y trajeron a un doctor que sin estetoscopio y sin aparato de tomar la presión, dictaminó que el individuo tenía arritmia y presión alta y ante la pregunta del Magistrado Mejía de que si podría sufrir muerte súbita dijo que sí, por lo que, por razones humanitarias, esas que él no tuvo en todos los desmanes que cometió durante su gestión, se le envió a cuidados intensivos del Hospital Santo Tomás.

Luego de un par de días de exámenes volvió al Renacer y se le vio saltando como cuando hacía los comerciales de su campaña, de colchón en colchón, acompañado de su fiel adlátere Camacho.  Una semana después, en otra audiencia larguísima, que se extendió hasta altas horas de la noche, se decidió sobre el cambio de medida cautelar que habían solicitado sus abogados.  Lo presenciado allí fue algo que no cabe en el concepto de circo, porque a un circo uno va a relajarse.  Después que en su primera comparecencia había dicho que sufría de cáncer, en ésta dijo que no sabía quién había inventado eso.  Volvió a ser el mismo desequilibrado mental que gobernó al país por cinco años y que nos enterró en la inmundicia y la creencia de algunos de que “robó, pero hizo”.  Amenazó con demandar a todos los que hemos estado opinando sobre su caso igual que hizo cuando se presentó en una asamblea de accionistas y dijo que tenía el “dossier” de todos los presentes. Fue tan obvio que la logorrea la tenía alborotada que el fallo de los magistrados de la Corte Suprema fue unánime: volvía para el Renacer.

En la desaforada carrera hacia ese centro de reclusión, la Policía Nacional detuvo e impidió que periodistas de dos canales de televisión filmaran su regreso y la explicación que dio el director ahonda más la sospecha de que el gobierno no está manejando este caso con profesionalismo ni transparencia.  Para rematar, se conoció al final de la semana que el ex presidente que corrió a refugiarse en el Parlacen, al que había llamado “una cueva de ladrones”, renunciaba al mismo, a fin de ser juzgado por la justicia ordinaria.  Este caso va para largo así que armémonos de paciencia y fe.

POR LA BOCA MUERE EL PEZ

Por Mariela Sagel, La Estrella de Panamá, 3 de junio de 2018

Este refrán marinero es muy usado, sobre todo cuando se constata que a los que se adelantan a decir cosas, por bocones, les pasa aquello que no debieron expresar.  Igual se dice que alguien no deja de sorprendernos, pero en el caso del expresidente Martinelli, tomando prestado lo expresado por el Dr. Eloy Alfaro en un tuit reciente, el tipo no deja de avergonzarnos.

El miércoles se verificó una conferencia de prensa desde Estados Unidos, con las nuevas integrantes del equipo legal del preso de Miami.  Encima de que el traductor era malísimo (la misma abogada le corregía) yo no daba crédito a lo que estaban diciendo, el descaro y el desparpajo con que estas abogadas señalaban circunstancias en Panamá que, seguramente, no se han molestado en constatar.

El nuevo paquete de pruebas que presentaron consta de 432 páginas y ellas señalaban que Martinelli era odiado por su sucesor (y vicepresidente), lo que no creo que sea prueba contundente ante ningún tribunal, y que eso lo exponía a que, si era extraditado, violarían sus derechos humanos e iría a parar a una cárcel que no tenía las condiciones mínimas que exigían las instituciones internacionales que velan por las garantías penitenciarias.

Para empezar a rebatir cada uno de estos alegatos, que me revuelven el estómago, basta recordar varias instancias que desvirtúan todos los miedos del expresidente.  Primeramente, él no inventó ni instauró la corrupción, pero la llevó a niveles nunca vistos, por lo que señalar que regresar a este país, con instituciones corruptas, es por su culpa.

La exministra de Gobierno, María Luisa Romero, que era parte del Centro de Derechos Humanos de la Universidad de Stanford en 2013, me confirmó que se les negó el acceso a los centros penitenciarios, así que mal puede estar diciendo la abogada de Martinelli que las instituciones que velan por las condiciones en las cárceles reportaron que estaban muy mal.

De igual manera, el 9 de enero de 2011 ocurrió uno de los sucesos más trágicos que podamos recordar, cuando se incendió el Centro de Cumplimiento de Tocumen, fuego causado por los mismos custodios y los guardias que se regodeaban afuera de que siete muchachos, que no querían participar en el motín que habían organizado sus compañeros, se encerraron en su celda.  Hasta allí les llegaron las bombas lacrimógenas y los quemaron vivos.  Solamente dos sobrevivieron y con quemaduras extremas. El estado fue indiferente a esta realidad y nunca se responsabilizó por la suerte de estos dos chicos, ni por las familias de los muertos.  La ministra de gobierno de ese momento se mostró indolente ante el sufrimiento de estas personas.  Gracias a la acción solidaria de un grupo de ciudadanos fue posible que los dos jóvenes pudieran recibir los tratamientos que sanarían las quemaduras y sus secuelas y atendieron a sus familiares.

De igual forma, el gobierno de Martinelli no implementó el mecanismo de prevención de la tortura, a pesar de tener la obligación internacional en virtud de que había firmado el protocolo facultativo contra la tortura de la Organización de Naciones Unidas.  Ahora este mecanismo se ha convertido en la Ley 5 de 2017 y se está trabajando en su implementación.

Postergó la entrada en vigor del Sistema Penal Acusatorio (SPA), que es una herramienta que ayuda a disminuir la mora judicial, esa de la que las marisabidillas abogadas se quejaban en su patética conferencia de prensa.

A pesar de que se había establecido que se crearía la carrera penitenciaria en el plazo de un año de acuerdo con la ley penitenciaria del 2003, al gobierno de Martinelli no le dio la gana de hacerlo.  En el año 2016 ésta se estableció mediante la Ley 42 de 2016.

Como para su gobierno lo más importante era construir mega obras, hizo el intento de que Italia construyera cárceles modulares, un tema que seguramente iba a terminar — como los radares y el mapa digital de Finmeccanica–, en un escándalo.  Pero sí se preocupó por construir la Gran Joya, una mega prisión que es demasiado grande y requiere mucha inversión en equipo y enseres, así como personal capacitado para operarla.  Esa cárcel fue inaugurada en abril de 2014, un mes antes de las elecciones en las que el candidato de su partido perdiera las elecciones, las que él se corría a robo que ganaría.

Habrá que verificar si fue verdad lo que el exembajador Feeley expresó en la entrevista que le dio a Jon Lee Anderson, de que él presionó para que fuera capturado.  Ese es otro al que se le aplica el refrán.

 

VERGÜENZA NACIONAL

Por Mariela Sagel, El Siglo, 28 de mayo de 2018

     La razón de por qué las noticias aquí no pueden estar más de dos días en boca de todos es que la que viene supera a la anterior en sorpresa y nos deja a todos perplejos.  Una distinguida profesora me decía hace poco que no lee novelas latinoamericanas porque la realidad supera a la ficción y estoy por pensar que tiene razón.

La semana pasada se dio a conocer que el expresidente preso en una cárcel de Miami, Ricardo Martinelli, el que más desfachatez ha tenido en asaltar los fondos del estado (no sabemos aun lo que ha hecho el actual, pero tenemos una idea) en la cual desistía de los recursos legales que apelaban a su caso y se mandó cuatro páginas restregándole a los Estados Unidos todos los “favores” que le había hecho durante su mandato.  Más servilismo no creo que podamos encontrar, a pesar de que la actual canciller compite a velocidad del rayo por estar igual de arrodillada ante el imperio.

La misiva detallaba algunos de los “favores” que le hizo el prisionero de Miami tanto a la CIA como al Departamento de Estado, incluso llega a profundidades de inculparse en lo de los pinchazos telefónicos, que es la causa por la que está preso desde el 12 de junio.

Martinelli ha superado en servilismo a Manuel Antonio Noriega, que estuvo en la planilla de la CIA y que prestó demasiados servicios a los Estados Unidos, pensando que ellos lo protegerían en todos sus desafueros.  Y le ha pasado lo mismo, ha acabado en una cárcel gringa con la ventaja del exgeneral de que era prisionero de guerra y tenía sus beneficios, de los que carece el que era dueño de los supermercados 99.  Hay que leerse el libro “An America’s prisioner” que MAN le dictó al periodista Peter Eisner para conocer sus reclamos, pero los de este no tienen parangón, una lloradera que más parecen los de una mujer despechada.

 

DEBAJO DE LOS ZAPATOS

Por Mariela Sagel, La Estrella de Panamá, 27 de mayo de 2018

La campaña presidencial de Ricardo Martinelli en el año 2009 tuvo como eslogan “Los locos somos más” y entre sus pregones había uno de que estaría caminando “en los zapatos del pueblo”.  Dejó por un tiempo sus finos calzados italianos para enfundarse unas zapatillas, pero como es tan mangajo, adoptó esas prendas de vestir hasta para las ocasiones más formales, haciéndonos pasar pena a todos los panameños, que queremos que a quien elijamos presidente nos represente bien.

Casi una década después, este personaje está debajo de los zapatos de todo el mundo, pisoteado en su ego, encerrado en una celda en Miami, Florida, y cada cierto tiempo se corre el rumor de que será extraditado a Panamá.  Esta semana no ha sido la excepción: ha circulado una carta manuscrita en la que desiste de los recursos legales presentados en tribunales estadounidenses para así agilizar y facilitar su extradición a Panamá.  El batallón de abogados que dice defenderlo aquí se pelean el protagonismo por explicar qué hay detrás de esto y su vocero oficial, con su característica voz destemplada, se roba el protagonismo en los medios en torno a esta sombra que se alza sobre el país.

¿Qué acción sería la que más afectaría el ánimo del presidente Varela para que no disfrute de lo que él ha llamado uno de los dos más importantes logros que ha alcanzado Panamá en su vida republicana, el que la selección de fútbol participe en la Copa Mundial a celebrarse en Moscú?  La otra es, por supuesto, la celebración de la Jornada Mundial de la Juventud en tierras panameñas, y con esta aseveración echa por tierra la recuperación de la soberanía sobre el territorio que ocupaba los Estados Unidos, la ampliación de la vía acuática y otros acontecimientos que están ligados a nuestra nacionalidad e identidad como nación.  Ya se le han enviado a la embajada en Rusia unos adelantos para atenderlo a él y los que lo acompañen (que supongo serán un montón) de solamente $100 mil dólares, suma que, a primera vista parece elevada pero que al final es irrisoria considerando los altos costes de hospedaje, desplazamientos, comidas y logística que involucra una gira presidencial.  Si el loco de las zapatillas del pueblo llega en estos meses su cándida sonrisa (la del presidente, que fue su vicepresidente y canciller por 26 meses) se le convertirá en mueca amarga y destemplada, como cuando dijo que iba a hacer valer su autoridad ante la Asamblea de Diputados, por el caso del rechazo a las magistradas que propuso, a principios de año.

Insisto que no me opongo a que el presidente viaje, al fin y al cabo, hace menos daño cuando está fuera que cuando le da por querer hacer el intento de gobernar, intento que ha quedado en eso, meras intenciones.  Ya casi está de salida e independientemente de que su popularidad vaya de en picada, pocos logros se puede atribuir y casi ninguna obra de la cual vanagloriarse.  Las cosas han seguido haciéndose de la misma manera, se ha seguido el mismo patrón de corrupción, nepotismo y desgreño que el gobierno anterior, con la gran diferencia de que los gobiernos arnulfistas se caracterizan por ser los menos ilustrados.  Es que hasta para robar hay que tener inteligencia y ésta les es muy esquiva a los miembros de ese partido.

El fin de semana pasado se hizo viral en las redes un llamado agónico del hijo de la profesora Ileana Golcher para que su madre fuera atendida de urgencia en la Caja de Seguro Social, donde tenía más de 50 días de estar esperando una operación de reemplazo de cadera y estaba en estado delicado.  La presión, bien orientada, con un solo mensaje, el del hijo, fue masiva y se vio en Twitter, Facebook, WhatsApp, Instagram y correos electrónicos y no habían pasado dos horas cuando el director de la Caja de Seguro Social se presentó en el hospital y ordenó que atendieran a la distinguida educadora.  A mí me quedó un sabor agridulce de esta experiencia, porque si bien celebro que se haya actuado con celeridad para salvar a Ileana, pienso en todos aquellos que no son conocidos, que no tienen tantos amigos que rieguen la petición y que no son atendidos, que les pueden costar la vida esta desidia institucional.  Es que, en este país, hasta para morirse hay que tener “pull”.

ENREDANDO EL AVISPERO

Por Mariela Sagel, El Siglo, 7 de mayo de 2018

El anuncio reciente del presidente Varela, –que se sacó de una chistera como una mala copia de Houdini, el famoso ilusionista y escapista austrohúngaro –, de que haya una quinta papeleta en las elecciones concernientes a las reformas a la constitución del país, no ha dejado a nadie indiferente.  Para la gran mayoría, es una cortina de humo que se levanta justo faltando un año para el torneo electoral, enredando aún más la falta de institucionalidad que ha sido la tónica de esta gestión.

Los panameños venimos arrastrando casi una década de corrupción a un nivel nunca visto.  Si bien el gobierno anterior rompió todos los medidores que conocíamos, éste ha seguido con las mismas prácticas y no haciendo nada por el país, llevándonos en un retroceso del que solo la inercia de la economía de servicios nos salva.  Los negocios cierran, la construcción está en el piso (no solo por la huelga) y el costo de la vida está por las nubes.

A esto hay que sumarle el nivel de frustración que tiene la mayoría de los panameños, por la inconsistencia gubernamental, por las promesas incumplidas y la manipulación.  Los únicos planes para el resto de lo que le queda a Varela de gobierno son dos: la participación de Panamá en el Mundial de Fútbol y la Jornada Mundial de la Juventud.  Con esos dos eventos, que tocan fibras emotivas de los ciudadanos, nos pretenden marear.  Ahora, con el anuncio de la Constituyente, para la que, según el propio presidente, no existían las condiciones necesarias, el asunto se vuelve más complicado.

Ya no se le puede pedir al gobierno que enderece su gestión o que corrija el rumbo.  Hay que pedirle al pueblo panameño que vote por un verdadero estadista, no por el menos malo y no lo haga como voto de castigo, como hasta ahora lo ha hecho, sino con conciencia y conocimiento que el candidato/a de su preferencia va a hacer las cosas que le urgen a este país.

 

EL INFINITO Y LA ESTUPIDEZ

Por Mariela Sagel, La Estrella de Panamá, 6 de mayo de 2018

     Desde hace un año un grupo de ciudadanos, bajo el liderazgo de la Lic. Mery Alfaro de Villageliú, remitimos una carta al Ministro de Ambiente, Emilio Sempris manifestándole nuestra preocupación por la proliferación del uso de grama sintética tanto en las aceras y jardines públicos como en las canchas deportivas.  Basamos nuestra denuncia en numerosos estudios que han realizado prestigiosas universidades e instituciones de Estados Unidos y de Europa, que evidencian los efectos nocivos de este producto y su contribución al calentamiento global.  De igual forma, adjuntamos las opiniones de los directivos de la Federación Panameña de Fútbol (FEPAFUT) que exigen más espacios para entrenamientos, pero con grama natural, para poder celebrar más torneos internacionales, de acuerdo con las exigencias de la CONCACAF.  En esta causa hemos contado con el respaldo del Centro de Incidencia Ambiental (CIAM).  A la fecha, no hemos recibido una respuesta del Ministerio de Ambiente.

El césped artificial se ha puesto de moda aún en los más impensables rincones, como en el miniespacio que mandó a hacer hace unos 8 años el representante de Bella Vista donde está la escultura de la cabeza Alberto Einstein del artista Carlos Arboleda en el Cangrejo.  Nadie puede explicarse cómo, en un país tropical, donde llueve 10 de los 12 meses del año, hay necesidad de poner grama artificial, que está fabricada con restos de neumáticos triturados y que no le permite al suelo respirar y, por ende, contribuye a hacer más caliente el ambiente.  De igual forma, los estudios que se le incluyeron al ministro Sempris daban cuenta de que se hay indicios que el césped sintético puede ser causa de cáncer y mutaciones.  Es muy sintomático que el otrora Secretario General de MiAmbiente, con quien el ministro tuvo una lucha frontal, haya sido directivo del CIAM.

Algunos podrán argumentar que el césped crece sin control y que hay que darle mantenimiento, mientras que a la grama sintética no.  Pero para eso están los empleados de ornato de la Alcaldía, y hasta los jubilados que pueden encargarse de mantener los jardines como una manera de entretenerse.  En otros países el ayuntamiento se preocupa por tener jardines diseñados de manera preciosista y los mantienen de manera óptima.  Aquí, la municipalidad hace aceras anchísimas, sin una sola sombra y cuando se dan cuenta que fue un error (contratadas con Odebrecht para acabar de rematar), compran potes gigantescos, de cemento, para sembrar lo que habían tumbado: palmeras.

Los jardines verticales, que tan en boga están y en los que algunas empresas han invertido ingentes sumas para tenerlos en sus sedes, ofrecen beneficios tales como que en un metro cuadrado de cobertura vegetal se genera el oxígeno requerido por una persona en todo el año y atrapa 130 gramos de polvo por año.  De igual forma, un edificio de 4 plantas que tenga una fachada con jardín vertical es capaz de atrapar y procesar 15 kg de metales pesados, mejora el rendimiento y reduce malestares de las personas que tienen vegetación en su lugar de trabajo y ese aislante vegetal que se produce reduce hasta 10 decibelios la contaminación sonora, que nos está dejando sordos a todos.  Lo anterior son datos científicos de instituciones prestigiosas y ni tan nuevos, algunas datan de 2001. Seria ideal que la ciudad entera luciera estos jardines a lo largo de sus calles, que los edificios tengan en sus fachadas y que los parques los ostenten en sus muros.

Otro factor en contra de la grama sintética es su costo. Recientemente se conoció que la grama natural que luce el estadio Santiago Bernabéu, sede del equipo Real Madrid en la capital española, costó 160 mil euros.  La cancha sintética de Veracruz, Arraiján, por escoger uno solo de los proyectos faraónicos de este gobierno, costó 449,999.14 dólares.  No hay relación entre uno y otro.

Lo mismo pasa con las bolsas de la compra, que en un decreto reciente obliga a los comerciantes a usar bolsas reutilizables y no plásticas, ya que éstas demoran hasta mil años en descomponerse.  Los comerciantes están molestos por esta medida, que da un plazo hasta el otro año para que se adopte esta buena práctica, pero en otros países, como Chile, Marruecos, España es algo cotidiano y hasta agradable.  Sin embargo, se siguen fabricando bolsas como si el decreto no se fuera a implementar y hasta se hacen conjeturas sobre quién está detrás del negocio de las bolsas reciclables, cuando los que han producido bolsas toda la vida nos han invadido con ellas.

Al pobre Einstein, que lo tienen encapuchado mientras se realizan las obras de renovación del barrio de El Cangrejo, que con tantos defectos parece que no terminarán nunca, se le ha comprobado uno de sus dichos más célebres:  “Dos cosas son infinitas: la estupidez humana y el universo; y no estoy seguro de lo segundo”.

 

 

SENTADOS SOBRE UN POLVORÍN

Por Mariela Sagel, El Siglo, 23 de abril de 2018

Los recientes acontecimientos en Nicaragua, donde las protestas por el cambio en el sistema de pensiones en la institución de seguridad social han llevado a la población a alzarse, y donde se han producido casos de violencia, debe hacernos reflexionar sobre los señalamientos de un presunto desfalco en la Caja de Seguro Social.

Nuestra institución de seguridad social es quizás la única esperanza que tienen muchos panameños de tener algo seguro en vida, pues garantiza a los que han cotizado una jubilación, aunque magra, pero una pensión que al fin y al cabo será el sustento que tendremos seguro.  De igual forma, al cotizar en ella, estamos comprando por adelantado la atención médica que está supuesta a brindar, si bien deficiente y con muchas limitaciones, es la única alternativa que muchos panameños tienen para el resto de sus existencias.

El gobierno nacional debe enfrentar con determinación todas estas acusaciones, haciendo las auditorías necesarias, pero a tiempo y pronto, porque la dilatación de éstas conduce a la pérdida de esperanza, de credibilidad y al desánimo, sentimientos que están a flor de piel actualmente por todo lo que hemos pasado en estos últimos 9 años.  Es inaceptable que la Contraloría no haga su trabajo en forma puntual, como debe hacerlo.  Ahora está auditando donaciones legislativas de períodos anteriores.  Cuando llegue al actual, ya habrá cambiado el gobierno y “a Rey muerto, Rey puesto”, como dice el refrán.

Es inadmisible esta laxitud de parte del gobierno, sea el central, la Contraloría y la misma institución, en investigar y cortar de raíz algo que se produce gracias a la forma corrupta en que se comportan los funcionarios.  El ejemplo del hermano pueblo de Nicaragua debe servirnos para emprender cuanto antes una campaña de exigir una rendición de cuentas a quienes sean responsables y que se aclare todo el caso de la manera más transparente.

EL DESASOSIEGO

Por Mariela Sagel, La Estrella de Panamá, 22 de abril de 2018

La definición de desasosiego es la falta de sosiego, intranquilidad o inquietud.  Fernando Pessoa, uno de los grandes escritores portugueses tituló su obra más importante “Libro del desasosiego”.  Actualmente estamos viviendo una total falta de sosiego, no solo en Panamá, sino en el mundo entero.  El ataque a Siria la semana pasada pone a todos los países en una situación de crispación y al mismo tiempo, en guardia.  Estamos en manos de dos dementes y eso no es bueno.

Sigo muy de cerca el proceso electoral de México, que es un país que me fascina por las contradicciones que tiene su política, y leía que Andrés Manuel López Obrador, el candidato de Morena (Movimiento Regeneración Nacional) que ha formado una coalición con otros dos partidos llamada «Juntos Haremos Historia» está de primero en las encuestas.  El respetado periodista Jorge Zepeda Patterson escribió recientemente en El País de España, que en México “los políticos están convencidos de que la virgen de Guadalupe es priista;* o más importante que eso, ¡los ministros del tribunal electoral que calificará las elecciones son priistas! Para el que tiene fe en sus dioses, como es el caso de Los Pinos, el milagro está a la vuelta de la esquina”.  Si se diera el caso de que gane AMLO será una reacción directa a la amenazante presidencia de Donald Trump.

Y es curioso que en el país que Mario Vargas Llosa acuñó como el de la “dictadura perfecta”, acaban de sancionar e inhabilitar a Odebrecht para realice obras y participe en licitaciones.  De igual forma la Cámara de Diputados acaba de eliminar, en una votación unánime de 370 votos a favor y 0 en contra y 0 abstenciones, el fuero constitucional, que incluye al presidente de la República.  Todavía falta que el proyecto sea enviado al Senado para su análisis y discusión, pero es alentador que se den estas acciones a unos pocos meses de las elecciones de julio. Los fundamentos en los que se basó la institución gubernamental fueron “erradicar la posibilidad de que un servidor público se valga del fuero, como figura institucional, para emplearlo como un escudo ante prácticas de corrupción o de conductas delictivas. El modelo de democracia representativa ha llegado a su obsolescencia y sus resultados han generado un fenómeno llamado partidocracia, donde el sistema ha generado que los intereses de los partidos políticos estén por encima de los ciudadanos a quienes deben su origen resulta que la figura de fuero ha perdido sentido en la era actual” reportó el Sol de México el 19 de abril.

Y aquí todavía seguimos esperando que avance el caso Odebrecht, quedando Panamá como el único país donde todavía no se han revelado los involucrados en este escándalo de corrupción.  Siguen saliendo otros modelos de negocios similares, como el de la constructora Meco, de Costa Rica, cuyo Director hizo un acuerdo de delación a espaldas de todos, y después se reunió con nuestro presidente y el de su país en una visita de estado.  No se aplica la regla básica de seguir la ruta del dinero y tampoco se hace el trabajo en el Ministerio Público.

El desasosiego alcanza hasta la Caja de Seguro Social, donde se apunta a un desfalco de unos $300 millones de dólares, que afectarán a todos los que cotizamos en esa institución, pero ninguno de los bandidos que la dirigieron en la administración pasada ha sido señalado –hicieron fiesta comprando sistemas tecnológicos y hoy día hacen recibos a mano y con papel carbón – pero está preso injustamente el Lic. René Luciani, que la dirigió en 2006 y le imputan el caso del jarabe dietilenglicol, que fue importado en el año 2003.  Lo han convertido en un vil chivo expiatorio.

En la reciente cumbre fallida de las Américas, celebrada en Lima, Perú, el presidente Varela declaró públicamente que en Panamá se había erradicado la corrupción, logrando recuperar 500 millones de dólares que fueron malversados en coimas.  El nuevo mecanismo de detección de “fake news” que tiene Medcom, llamado “Fast check” demostró que esa cifra es falsa y encima de todo, que la mayoría de las denuncias no se han atendido.  Ya está bueno que nos agarren de tontos en esto de echarnos tierra en los ojos frente a la opinión internacional.

Mañana se celebra el Día Internacional del Libro y el Derecho de Autor y el miércoles se conmemora el Día del Escritor Panameño.  Este año la condecoración Rogelio Sinán, que se otorga cada dos años recaerá en Justo Arroyo, el más importante autor panameño vivo.  Espero que en esta ocasión no se le dé un cheque sin fondo y una medalla prestada, como fue el caso del poeta José Franco en 2016.  Un justo reconocimiento a Justo.

*Se refiere al Partido Revolucionario Institucional (PRI), partido que está actualmente en el gobierno y que dirigió México por 70 años hasta el 2006, cuando por primera vez perdió una elección.  Después de dos sexenios, volvió a ostentar la presidencia, que culmina este año.

 

 

UNA CUMBRE FALLIDA

Por Mariela Sagel, El Siglo, 16 de abril de 2018

      Este fin de semana se llevó a cabo la VIII Cumbre de las Américas, que se celebra cada tres años y que con tanto éxito organizó Panamá en 2015, permitiendo el primer acercamiento entre Estados Unidos y Cuba, con la participación de Barak Obama y Raúl Castro, que abrió el camino para lograr un acuerdo de poner punto final al bloqueo que pesa sobre la isla caribeña desde hace casi 60 años.

En esta oportunidad se ha llevado a cabo en Lima, Perú, y su organización se ha visto afectada por varias incidencias: el retiro de la invitación a Nicolás Maduro, con la intención de terminar de aislarlo; la cancelación del viaje de Donald Trump, demostrando que América Latina lo tiene totalmente indiferente, a menos que sea para jodernos, y la creciente oposición a las medidas cautelares que se le aplicaron al expresidente Lula Da Silva, de Brasil. Todo eso en un país que estrena presidente porque el anterior acaba de ser removido.

Desde el punto de vista organizativo se considera un fracaso que los protagonistas no hayan asistido, Maduro dejó con los crespos hechos a los que organizaron la “Cumbre de los pueblos”, que es una actividad paralela que llevan a cabo los países del ALBA.  Al final los presidentes de Cuba, Paraguay, Ecuador, El Salvador y Guatemala tampoco fueron.

Trump dejó plantado a todo el continente, en espera de saber qué planes tiene para la región, que está como quien dice, al borde de un precipicio.  Estados Unidos debe caer en cuenta que ya no son los amos del mundo, que China les está robando el mandado y que cuando se despierten ya el gigante asiático se los habrá devorado.  Nuestros países requieren de mucho financiamiento para poder cambiar el modelo de negocios y competir en igualdad de condiciones.

Veremos qué arroja esta cumbre, qué haremos en estos países para contrarrestar los efectos de la corrupción que se instaló definitivamente en nuestras instituciones.

¿HASTA CUANDO CON LOS INSULTOS?

Por Mariela Sagel, El Siglo, 9 de abril de 2018

      Como me encuentro lejos de Panamá y parte del proceso de vacaciones es el de desconectarme del estercolero que allá se vive, trato de no leer noticias y de enterarme de lo mínimo necesario para no amargarme la existencia.  Pero siempre me llegan las glosas de La Llorona y los comentarios por WhatsApp de mis amigos además de que de vez en cuando me meto en Twitter.

Es así como me he enterado de que Panamá finalmente tomó cartas en el asunto de las relaciones con Venezuela.  Aunque no ha sido una postura ejemplar, ya que la política exterior de este gobierno dista mucho de saber qué hacer y en el momento que debe hacerlo, seguramente el mayor freno que tuvo el presidente para llegar a ese punto de ruptura fueron los intereses de los dueños de Copa.

También he sabido que finalmente avanza el proceso de destitución de los directores d la Junta Directiva del Canal Corcione y Mizrachi. Por paviolos. Personas como ellos, que no les interesa cumplir con el honor que se les confiere al nombrárseles a tan distinguidos cargos no merecen estar allí.  Distan mucho de estar a la altura y es obvio que fueron allí a hacer negocios.  Los trabajadores deberían exigir, en esta coyuntura, que se nombre a un representante en ese sector, como en antaño hubo.  Sin ellos la vía interoceánica no funcionaría.  Es justo que estén representados, y con dignidad.

Pero lo que más me ha disgustado, en la corta distancia donde me encuentro, es la mamarrachada del ex viceministro Zarak en Twitter.  Se le nota la amargura que tiene porque a su esposa no la ratificaron como magistrada para seguir gozando de estar en posición de poder después de que esta deleznable gestión acabe. Pero eso de mandarnos a “mamar” si no nos gustaba que sus hijos tengan ya la camiseta de la Copa Mundial de Fútbol demuestra la clase de individuo que es.  Parece que insultarnos por Twitter es algo endémico del Ministerio de Economía.