Archivo de la categoría: El desorden urbanístico

NI UN HUECO MÁS

Por Mariela Sagel, El Siglo, 3 de diciembre de 2017

Está por terminar el año y las calles de Panamá siguen siendo las más peligrosas en cuanto a los huecos que tienen.  El Ministro de Obras Públicas, que en las encuestas resulta con la peor aprobación a su gestión, dijo en una ocasión que él no había visto ni un hueco en las calles de la ciudad.  No sé si él se transporta en helicóptero o simplemente quería hacernos una broma, que se convirtió en ofensa para muchos.

Pongamos como ejemplo la calle 74E de San Francisco, que va desde calle 50 a Vía Israel, donde está la Escuela Belisario Porras.  En esa calle uno cae por lo menos en 10 huecos profundos y por esquivarlos, puede causar un accidente ya que la vía tiene dos paños.  Si encima de todo llueve, la cosa se pone peor: el agua tapa los huecos y uno pasa por allí e irremediablemente cae en esos huecos, causando un daño irreparable al auto y a la columna y riñones de los conductores.

El problema no solamente es del Ministerio de Obras Públicas, sino del IDAAN y del municipio y las empresas que realizan obras, como soterramiento de cables y demás. La práctica usual es que, si hay una fuga de agua, el IDAAN la repara, abre la calle, pero deja el hueco porque le corresponde al MOP cerrarlo y asfaltarlo.  Y como esa coordinación no se da, tenemos una ciudad en estado deplorable.

Se supone que en el 2019 no solo tendremos cientos de miles de visitantes para la Jornada Mundial de la Juventud, sino que encima seremos Ciudad Cultural por designación de la UNESCO.  La coordinación de esta celebración corresponde a la Alcaldía, que debería desde que recibió la designación, ir preparando la infraestructura y los eventos que conlleva este honor.  Con una ciudad en este estado de descuido, basura, falta de conciencia en reciclaje, no podeos alardear de que tenemos cultura.

 

NOS HACE FALTA UN RÍO

Por Mariela Sagel, El Siglo, 24 de julio de 2017

     En casi todas las grandes (y pequeñas) ciudades del mundo hay un centro neurálgico que lo ofrece la naturaleza, casi siempre es un río, por eso el transporte pluvial fue tan importante en tiempos pasados.  Paris tiene el Sena, Londres el Támesis, Madrid el Manzanares, Praga el Moldova, San Petersburgo el Neva y así nos vamos, por Lisboa el Tajo, Oporto el gran Duero y Santiago de Chile el Mapocho.  La bella población de Salamanca tiene un Tormes algo reducido por la gran sequía, Sevilla el Guadalquivir, Valencia el Turia y por Budapest, Hungría, pasa el Danubio, que también lo hace por ciudades de Alemania, Austria, Eslovaquia, Croacia, Serbia, Rumania, Bulgaria, Moldavia y Ucrania. Montreal, en Canadá, gira alrededor del río San Lorenzo y Boston en torno al Charles. El gran poeta español Jorge Manrique, en una de sus más célebres obras decía “Nuestras vidas son los ríos que van a dar en la mar”… (Coplas a la muerte de su padre).

Aquí solamente podemos decir que, para la ciudad de Panamá, donde se concentran la mayoría de la población y la actividad comercial, tenemos el río Matasnillo, que fue desde su primera referencia en la historia panameña, piedra angular en la construcción de la ciudad.  Pero hoy nadie escapa a su mal aspecto, a su nauseabundo olor y la vista patética que ofrece, la basura que arrastra, contrario a los ríos que son emblemáticos de otros países.

Nos seguimos llenando de concreto, invertimos fortunas en adecuar los espacios de la ciudad con mucho cemento, acero y vidrio y poca vegetación, pero estamos descuidando algo tan valioso como podría ser el rescate del río Matasnillo, sanearlo, darle espacio, construirle un puente que sea emblemático de la ciudad y donde hasta los enamorados pongan sus candaditos de amor eterno.

Salvemos nuestros atractivos naturales y no sigamos haciendo íconos artificiales que al final no nos identifican como nación.

CIUDADES INHÓSPITAS

Por Mariela Sagel, El Siglo, 31 de octubre de 2016

La ciudad capital se ha convertido en una jungla agresiva, inhóspita y en la que se debe sobrevivir a como dé lugar.  A medida que avanzan los meses y se acerca el fin del año, pareciera que salen más y más automóviles y los tranques se vuelven insoportables.  Se comenta que el stress que producen estos tranques está afectando a los conductores que a diario tienen que batirse como en un duelo en un escenario donde la basura está derramada por el suelo, las aceras son inexistentes o incómodas y no se respeta al peatón.  Salir a caminar por las calles de la capital es una verdadera odisea.

A este caos urbano se suma la ausencia de una acción eficaz por parte del Ministerio de Obras Públicas.  Desde varias tribunas se reclama al titular de esta cartera respuestas concretas al estado catastrófico de las calles, y lo único que parece que  hacen para remediar los huecos es pasarle capas y capas de asfalto que se erosionan rápidamente por las muchas precipitaciones que caen en este país tropical y la poca calidad del material que se utiliza.  Sorprende que el anterior ministro, tan cuestionado por la forma en que de sus forros tiró la cinta costera 3 por fuera del Casco Antiguo, como costanera, sacrificando su calificación como Patrimonio Histórico, no haya sido alcanzado ni por una “razón para creer” de que en sus ejecutorias hubo dolo.

En David, donde estuve recientemente, no hay aceras para que los peatones caminen y éstos utilizan los bordes de las calles, lo que es muy peligroso pues los conductores tienen que estar muy avispados para, en la noche, no atropellarlos.  Y los que caminan muy sobrios para que no zigzagueen.

Me comentaba una visita de afuera que pareciera que Panamá tuvo una mala planificación. Yo le contestaba que NO ha habido planificación, hemos crecido como a lo loco y las consecuencias las estamos pagando, andando como locos por estas ciudades panameñas.

 

 

¿PANAMA CIUDAD CULTURAL?

Por Mariela Sagel, El Siglo, 20 de junio de 2016

Con gran entusiasmo la Alcaldía de Panamá ha informado que la Ciudad de Panamá ha sido distinguida como Capital Cultural en el 2019, año en el que se conmemoran los 500 años de su fundación.  De la misma forma ha manifestado que hay mucho trabajo que hacer, para “promover los emprendimientos culturales y la actividad creativa en los barrios”.  Todo esto está muy bien, especialmente desde una institución que tiene una división de cultura, que ni el INAC le llega a los talones, pero vale la pregunta: ¿podemos ser una ciudad cultural con la falta de cortesía, de limpieza, de verdor, de respeto a los niños y los adultos mayores que abunda en esta jungla?  Yo quisiera que pudiéramos trabajar todos en hacer una capital de la cultura, pero no haciendo un museo más, sino rescatando los que se derrumban por el abandono y la desidia gubernamental.

De la misma forma, la alcaldía ha anunciado un plan de rescate de los espacios peatonales en la Vía Argentina y la Calle Uruguay, pero me aterra el precio que le han puesto al proyecto, 52 millones, lo que haciendo un cálculo rápido, sale a casi 9 millones el kilómetro.  ¿No estamos en el inicio de un negociado?

Otro proyecto al le tengo recelo es al de la remodelación de la plazoleta donde está la estatua de Einstein, en el Cangrejo, que ya fue objeto de una intervención que solo le faltó poner en la cabeza del genio judío una corona de espinas.  Mientras tanto, los huecos frente a la Iglesia del Carmen pueden sepultar hasta un vehículo 4 x 4, las construcciones se toman las aceras para verter sus residuos de caliche y cemento, que tapa las alcantarillas y los hidrantes se revientan sin que sean reparados prontamente.

Hace falta una fuerza de tarea conjunta que pueda hacer realidad ese proyecto, pero que trabaje desde el punto de vista de los logros culturales y no de la rebusca.

Requiem por Atlapa

MARIELA SAGEL

opinion@laestrella.com.pa

La Estrella de Panamá, 15 de diciembre de 2013

Los malabares que está haciendo el gobierno actualmente para rematar, a un precio de Black Friday, el Centro de Convenciones Atlapa, apuntan a que ese terreno pasará a integrar el cotizado frente de playa que todavía queda al lado del Hotel Sheraton, en el área de Paitilla. Una vez resuelto el tema de San Sebastián, el cielo es el límite para erigir condominios donde nadie vive y haya más tranque del que podemos soportar.

Atlapa fue inaugurado en 1979 y es un recinto que tiene un gran teatro que vio mejores tiempos, facilidades para convenciones y exposiciones con 19 salones para reuniones de diferentes tamaños. Con los años ha ido en decadencia, se le ha aplicado lo que los gringos hicieron con sus infraestructuras en la Zona del Canal, les dejaron de dar mantenimiento al punto que los que hemos estado involucrados en eventos feriales generalmente acabamos resfriados.

Panamá tiene urgencia de contar con un centro de exposiciones estilo la Expo Guadalajara, con sus casi 120 mil metros cuadrados de área, por los que en la reciente feria del Libro pasaron aproximadamente 800 mil personas (el mismo día de la clausura estaban dando estimados de taquilla) y que tenga estacionamientos seguros, bajo techo, andenes aduanales, accesos para todo tipo, alturas considerables para colgar referencias que sean vistas desde cualquier punto. No tanto las convenciones como las ferias se han constituido en algo común en nuestra ciudad y es así que desde la que organiza anualmente la Cámara de Comercio (Expocomer), la Expo Capac, y todas las que semanalmente se realizan allí, han dado paso a que Atlapa sea más un recinto ferial que uno de congresos.

Se ha hablado mucho del centro que en teoría se va a construir en la Calzada de Amador para reemplazar Atlapa, pero del mismo no se ha sabido mucho (contrario a cualquier toma de agua que inaugura el presidente y que aprovecha para darle plomo a la ‘opo’, acusándola hasta de cortar las tuberías que proveen de este líquido) y bajo ninguna circunstancia estará listo para cuando los camiones rematen los escombros de Atlapa en un dos por tres, como lo hicieron con el edificio de la antigua Embajada de los Estados Unidos con la pretensión de construir allí una torre financiera, proyecto que pudimos, mediante una resistencia civil, impedir. O más recientemente el edificio donde estaban originalmente las oficinas del Ministerio de Salud y posteriormente lo que era Hacienda, de un estilo con los primeros atisbos de modernismo, para levantar quién sabe qué esperpento en ese lugar, que ayudará a congestionar más el área de la Exposición.

El tan cacareado auge del turismo en Panamá no ha tomado en cuenta ese importante factor de mantener las infraestructuras para los diferentes eventos que un hub como el de Copa en el aeropuerto de Tocumen ofrece, como es el de convenciones y de exposiciones. Ya han picado por delante para los congresos algunos hoteles de la ciudad, como el Hard Rock, el Panamá y el Riu y los que están cruzando el puente, y entiendo que el Hilton se afila en esa misma vía. Los congresos y las convenciones tienen un factor íntimamente ligado del que no se puede prescindir, que es el de los servicios adicionales como hospedaje, restaurantes y accesos por varias vías de transporte (bus, taxi, metro).

Urge asegurarnos que Atlapa seguirá prestando servicios de exposición. La planificación de muchos de estos eventos, que en la mayoría de los casos solamente se pueden hacer allí, exige que se haga una venta donde el comprador se comprometa a mantener y mejorar el centro de convenciones Atlántico Pacífico al servicio del turismo de ferias.

 

Obras civiles en la ciudad

MARIELA SAGEL 
El Siglo, 5 de agosto de 2013
Los que vivimos en la ciudad tenemos meses, y hasta años, de estar pasando un verdadero tormento por la construcción, al mismo tiempo, del Metro, de las interconexiones en las intersecciones, del soterramiento de los cables, el saneamiento de la bahía y otras obras civiles. Estas son importantes, pero la coincidencia de hacerlas todas al mismo tiempo trae el caos vehicular que se vive a diario y que tiene a muchos ciudadanos maldiciendo día y noche tanto al Gobierno como a quien se le ponga en frente.

Todas estas obras no fueron ideadas, diseñadas o creadas por la gestión gubernamental de Ricardo Martinelli. Lo que sí se ha hecho es tener la voluntad de hacerlas, lo que de por sí tiene su mérito. El Metro estaba engavetado desde 1999, el saneamiento de la bahía se empezó desde inicios de los años 2000 y tomó forma con la asignación del PRODEC, en el gobierno de Martín Torrijos, para el mejoramiento de la infraestructura comunitaria. Las interconexiones en las intersecciones son el resultado de un trazado de la ciudad que también data de hace lustros y lo del soterramiento de los cables está en el tapete desde hace diez años, con negociaciones entre las empresas de televisión, teléfono y electricidad y el pago de cada uno de nosotros de un monto en la factura de servicios que recibimos todos los meses.

Igual pasó con los corredores iniciales: se diseñaron bajo el proyecto Estampa en los años ’80 y se tuvo la voluntad de iniciarlos bajo el gobierno de Ernesto Pérez Balladares. Las demás gestiones lo que han hecho es construir las siguientes etapas.

Tengo mis dudas de que cuando todas estas obras se culminen tendremos una ciudad ejemplar. Mientras se siga construyendo a mansalva y las infraestructuras no se actualicen (acueductos, alcantarillados, capacidad de generación eléctrica, etc.), estamos tentando una crisis por la sobredemanda que se produce. Sin embargo, como reza la propaganda, las molestias pasan, las obras quedan. ¿Se acuerdan cuando se tenía que salir 45 minutos antes para ir a Tocumen? Un poco de impaciencia y otro poco de improvisación afloran a diario: recién se abrió el paso de interconexión de la Transístmica y extensión de vía Israel (conocida como vía Ramón Arias) y ya todo el mundo se queja: que si los semáforos están colocados en lo que uno baja la pendiente, que si no se contemplaron los giros para llegar a barrios como Los Ángeles, en fin, nunca se queda bien con nadie.

Genialidad en peligro

MARIELA SAGEL
marielasagel@gmail.com

La Estrella de Panamá, 13 de noviembre de 2011

Alberto Einstein fue uno de los más eminentes científicos y pensadores del siglo XX. De origen alemán y judío, abandonó Alemania en los albores de la II Guerra Mundial y emigró a los Estados Unidos, país que lo adoptó. Es el autor de la teoría de la relatividad y aunque se le considera el padre de la bomba atómica, sus escritos son fuente de referencia de ideas pacifistas. Una de sus frases más conocidas es ‘Hay dos cosas infinitas: el Universo y la estupidez humana. Y del Universo no estoy seguro’. 

El Cangrejo, donde vivo hace más de 15 años, es uno de los barrios que aún conservan el concepto de comunidad y cuyo trazado inicial respetó las sinuosas formas de la topografía, dando como resultado calles que bordean y no siempre van rectas, pero que le han ido añadiendo mucho savoir faire: es como el Greenwich Village de la capital. A pesar del desenfreno de la construcción que ocurrió en años recientes, y el congestionamiento del vecindario, sigue gozando de cierta preservación de la arquitectura de los años ‘50, cuando fue fundado. En el Cangrejo se encuentra de todo y son íconos del área la vía Argentina, llena de bullicio, restaurantes y bares, el parque Andrés Bello, obligado pulmón del área y el monumento a Alberto Einstein. Si uno va a dar una dirección se refiere a éstas y otras obligadas referencias, como la casa de Mano de Piedra o el Restaurante El Prado.

En el triángulo que forman la calle Arturo Motta, la calle F y la san Juan Bautista de La Salle, en una pendiente, surge de la grama el homenaje que un grupo de la comunidad hebrea encargó al escultor panameño Carlos Arboleda en 1967, que es de piedra y refleja su cabeza en grandes dimensiones. Durante el día este punto es muy transitado, casi agresivo, pero Einstein sigue impasible generando su sabiduría.

El escultor Arboleda, con 87 años, siempre ha estado muy orgulloso de esta obra que se ha convertido en una referencia. A pesar que durante años ha pedido que no se pinte de blanco para que deje traslucir la marmolina con la que fue esculpida, sus observaciones han sido desoídas. De la misma forma se ha opuesto a que le siembren árboles bajos, pues ellos impiden percibir la magnificencia del genio a quien se ha querido honrar.

En los últimos días, los caminantes del Cangrejo hemos visto una serie de actividades de construcción en la plazoleta, a la que le han atravesado un sendero y según he podido informarme, la lleva a cabo el despacho del representante, con la intención de colocar bancas para que nos podamos sentar a leer un libro o que los turistas se tomen fotos. Es una decisión totalmente desacertada, inconsulta, excluyente, resultado de la improvisación y de la falta de visión de una gestión que no ha sido capaz de reparar las aceras, tapar las alcantarillas o contribuir al ornato del corregimiento de Bella Vista, que cada día más se acerca a ser Fea Vista. Estos fondos que se están invirtiendo bien pueden utilizarse en reemplazar las luminarias y brindar más seguridad a los que diariamente recorremos sus vías y los miles de visitantes que frecuentan los sitios de entretenimiento que se abren en los alrededores.

Los residentes de El Cangrejo exigimos un alto a esta afrenta a un genio como lo fue Einstein y respeto a la obra del escultor Carlos Arboleda, sobre el que el representante adujo desconocer que había sido quien la esculpió. Mejor dicho, ni se tomó el trabajo de investigar. Nos reiteramos en otra de sus frases célebres: ‘La vida es muy peligrosa. No por las personas que hacen el mal, sino por las que se sientan a ver lo que pasa’. 

‘Unesco fue enfática’

ENTRETELONES DE LAS NEGOCIACIONES

MARIELA SAGEL

marielasagel@gmail.com

 

Facetas, La Estrella de Panamá, 31 de Julio de 2011

La doctora Camargo participó en la más reciente reunión del organismo, donde se habló de la Cinta Costera III

 


Testigo de excepción
fue la doctora Edilia Camargo en la reciente reunión que se llevó a cabo en la sede de la UNESCO en París. Funcionaria internacional por espacio de 20 años en el Secretariado de esa organización de las Naciones Unidas, que vela por la educación, las ciencias, la cultura y el avance tecnológico. Entró como dueña de casa junto con los aguerridos representantes de las diferentes organizaciones que tienen algo que decir en cómo se afectaría el Casco Antiguo si se ejecuta el proyecto como aparentemente nadie conoce.

Edilia es una mujer admirable, egresada de las aulas del Nido de Águilas, doctorada en filosofía en Burdeos y docente universitaria. Es miembro de la Red de Mujeres Filósofas, que auspicia la UNESCO, y actualmente es asesora del Presidente de la Asociación Internacional de Personal en esa misma organización. Exquisita en su trato, nadie se imagina que se recorre el mundo como maratonista, y que además recibe galardones por eso. Entrena a diario, es entusiasta de los quehaceres culturales, y forma parte del Secretariado Ejecutivo de la Red Continental de Personas Mayores de América Latina y el Caribe.

POLIFACÉTICA

Ha formado parte de innumerables publicaciones colectivas tanto en Panamá como en otros países y publicó su autobiografía en el año 2006 con el libro El Capitán Cabuya y su hija. Facetas conversó con ella para conocer de primera mano lo que pasó en esa reunión, que unos dicen que fue de una forma y otros alegan que resultó de otra. Pero antes, hagamos un recorrido por los diferentes debates que se dieron en esa ponderada cita.

E.D.: Esta 35ª reunión del Comité de la UNESCO del Patrimonio Mundial de la Humanidad (París, 19-29 de junio de 2011) se convirtió en un observatorio privilegiado para medir tanto la metamorfosis interna de la organización de la ONU en la cultura, uno de sus dominios exclusivos de competencia, y, por otro lado, aquella otra que toca a una de sus instancias técnicas independientes: el Comité creado por la Convención firmada en 1972, cuya función es monitorear la implementación de dicha Convención por los 187 Estados Partes.

La reunión estaba inicialmente prevista en Bareheim, pero se reprogramó en la Sede de la UNESCO en París, y alguien me explicaba: ‘No íbamos a premiar a un Estado que echa la policía a una manifestación de protesta de sus ciudadanos…’ –la Presidenta del Comité sigue siendo la Ministra de Cultura de Bareheim-. Sin embargo y a pesar de todas las medidas extraordinarias de seguridad que se tomaron, no se pudo evitar el enfrentamiento al final de la sesión de dos Estados Partes y miembros del Comité, Tailandia y Cambodia. Ambos están enfrascados en una disputa de 4,6 kilómetros de fronteras que tiene en ese breve espacio el templo khmer de Preah Vihear (ver Florence Evin, Le Monde del 29 de junio de 2011), parte de un conjunto arquitectónico del siglo XI, patrimonio de la humanidad, en territorio cambodiano. Irina Bukova, Directora general de la UNESCO, buscando una solución previa a la reunión, envió en misión especial al sitio a su predecesor, el embajador japonés -ex director general de la organización- en misión oficial.

Tailandia rechazó el plan de gestión propuesto por Cambodia, el cual obtuvo el aval del comité y con ello abandonó la reunión amenazando con denunciar la convención (mecanismo previsto dentro de ella). Esta eventualidad es la primera vez que ocurre. Ya fue elevado el caso ante el Tribunal Internacional de Justicia de la Haya, en lo que corresponde a la situación legal.

M.S.: ¿CÓMO SE RELACIONA ESTO CON EL CASO QUE PANAMÁ FUE A EXPONER Y PARA EL QUE TUVO QUE HACER UNA EXTRAORDINARIA LABOR DE CABILDEO, YA QUE EL PAÍS NO HABÍA CUMPLIDO POR ESPACIO DE 10 AÑOS EN LO QUE LE RESPECTA A MATERIA PATRIMONIAL Y ALGUNOS DE LOS SITIOS DECLARADOS PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD ESTUVIERON A PUNTO DE SER PASADOS A PATRIMONIO EN PELIGRO?

E.D.: ¿Que a dónde quiero llegar? Al escuchar los diversos planteamientos que fueron desarrollados en medio de los debates (a puerta cerrada, inclusive para la prensa) me preguntaba qué podría significar aquel pedido de ‘coherencia’ que hizo Australia, que tiene que ir más allá de los conceptos y, hasta de la jurisprudencia, agregaría yo, tratándose de la toma de decisiones del patrimonio en peligro o en vías de serlo y, ¿para qué? … ¿Para que un proyecto de aeropuerto a 17 kilómetros. del sitio maya de Copán deje de serlo y se convierta en ‘una pista de aterrizaje’ dentro de un sitio doblemente reservado? ¿O bastará con ‘dialogar’?, como sugurió allí madame Bukova, con el caso de Tailandia y Cambodia, los dos países asiáticos en conflicto-.

M.S.: ¿NO SE SUSTENTA ENTONCES EL PEDIDO DE PANAMÁ, DE QUERER HACER VER LAS COSAS COMO CORRECTAS?

E.D.: Perdona que te responda con preguntas, pero ¿quién gana o pierde en todo este rejuego de la cultura colocada como un apéndice de poca monta dentro de las estrategias de la política exterior de ciertos Estados partes? Porque es muy cierto que en el finísimo fondo de toda esta trampa politiquera y de políticas exteriores en el limbo de la pacotilla, va quedando en entredicho y hasta mal disimulada una falta de visión de políticas de desarrollo del patrimonio histórico cultural y natural de los ciudadanos del mundo a corto, mediano y largo plazo. Y no hablemos de hacer uso de la diplomacia boba y blanda para aportar agua al incendio…. O deshacer los trampolines de la politiquería vía el Comité e inclusive intentar resolver las disputas de soberanía, como en el caso de los dos estados asiáticos ya mencionados.

M.S. ¿QUÉ LE PARECE ESA SITUACIÓN? ¿QUÉ PUEDE LLEGAR A PASAR?

Es lamentable el giro patético que han ido tomando los trabajos científicos del Comité del Patrimonio Mundial de la UNESCO. Todo lo que hace pensar a futuro que bien podría un director de cultura encabezar la delegación de un país ante otro de los comités científicos de la organización, la Comisión Oceanográfica Internacional COI (el puesto de Panamá estaba vacío esta vez) y, por qué no, ante el Comité del Hombre y la Biosfera (MAB) cuyas reuniones coincidieron esta vez en París, como un Ministro de Obras Públicas, encabezar los trabajos científicos del Comité del Patrimonio Histórico.

M.S.: ¿FUE ENTONCES INÚTIL LA SUPUESTA GANADA DE TIEMPO QUE HIZO NUESTRO PAÍS PARA EVITAR QUE NOS SACARAN DE LA LISTA DE PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD O PARA QUE EL GOBIERNO HAGA CORRECTAMENTE LAS COSAS EN CUANTO A LA TERCERA FASE DE LA CINTA COSTERA?

E.D.: Yo no quisiera pensar que fue inútil puesto que la UNESCO fue enfática y dio el voto de confianza en otorgarnos seis meses para aportar los estudios técnicos, y ese término lo debemos cumplir. Eso sí, se nos vienen no sólo noches, sino días de un mundo al revés (es el título de la última novela de Elizabeth Ewembé , directora de la Sección África de la UNESCO)… Pero, no todo está perdido… El comité ha llamado a una reflexión para profundizar los límites jurídicos de la convención, y su posible extensión para reforzar los mecanismos de monitoreo y de cooperación. Y, por qué no, dentro del mismo ejercicio, los interesados pueden definir ‘nuevos crímenes’ contra la humanidad en la medida en que, deliberada e irresponsablemente, se proceda a la destrucción del patrimonio de todos. Porque lo que está en juego es la credibilidad de la convención y su fuerza no sólo jurídica si no moral. 

*Nota de MS: Actualmente, el INAC aduce que está cumpliendo con su compromiso de conducir los estudios técnicos, que son los de impacto ambiental y patrimonial y otros importantes aspectos, pero es necesario que la directora de esa institución salga a decirlo públicamente porque la única voz que se oye es la del ministro de obras públicas y él repite insistentemente que la cinta va, ¿pero por dónde? 

INCERTIDUMBRE. El Gobierno se mantiene firme en su posición de que el proyecto de la Cinta Costera III se concretará. Todavía falta por decidir la ruta que seguirá la arteria vehicular.

El feísmo de las vallas

MARIELA SAGEL
marielasagel@gmail.com
El Siglo, 18 de Julio de 2011 

Las cosas feas están de moda y el culto al feísmo (palabra que está en el diccionario de la RAE y que significa una tendencia al mal gusto, a la decadencia y a valorar lo estéticamente feo) se ha apoderado de nuestra ciudad, levantando a diestra y siniestra horrorosos mamotretos de vidrio con alegorías de columnas corintias y fachadas que ganarían un premio de arte kitsch a cualquier otro esperpento.

Las vallas publicitarias no han quedado exentas de esta tendencia. Hace unos 25 años se dio en algunos países cercanos, como Colombia y Venezuela, un movimiento para hacer museos viales, en el que en vez de reproducir desagradables escenas comerciales para promover la compra o adquisición de un bien o servicio, se colocaban reproducciones de obras de arte de pintores locales y hasta extranjeros, especialmente en aquellas carreteras que por su peligrosidad necesitaban de una visión más que calmante para los conductores.

Pero en nuestro país, que no solo aspira —y por la vía equivocada— a ser el Singapur de América, sino a tener una silueta estilo Manhattan (aunque por debajo las alcantarillas estén llenas de desechos), el feísmo abunda.

Y más ahora, que se ha desatado una guerra entre el todopoderoso Ministerio de Obras Públicas y los municipios. Desde hace varios meses, casi todas las vallas que se alinean desde la ciudad de Panamá hacia el interior tienen superpuesta una inmensa calcomanía que dice VALLA ILEGAL y sus explicaciones se desconocen. Pero más sorprendente es ver que pasan los meses y siguen estos exabruptos sin que los dueños de las vallas, los responsables de los mensajes (hasta hay vallas de políticos para las elecciones), el municipio correspondiente o el MOP haga nada por removerlos, meterlos en cintura o eliminar la valla, si es ilegal.

El tortuoso trayecto desde la ciudad de Panamá hacia el interior, donde pasan casi todos los visitantes que buscan en nuestro país un lugar de descanso, entretenimiento, vacaciones y hasta segunda vivienda o una de retiro, está plagado de estos mensajes. Quisiera que alguien me indicara si ha sido productivo el castigo que se le ha impuesto a esas estructuras, si ha tenido efecto y si se ha recuperado, por lo menos, la inversión que se hizo en semejante muestra de autoridad porque al menos el papel o adhesivo que se usó ha debido costar no precisamente una bicoca.

 

Todo calza

MARIELA SAGEL
marielasagel@gmail.com
La Estrella de Panamá, 17 de Julio de 2011

…….En la Calzada de Amador… Ahora se entienden las bravuconadas de inicio de mandato, el empeño mediático en demoler a mazazos las estructuras que ilegalmente se habían construido allí, por otro afecto al poder de entonces. Esta semana se revelaron las verdaderas intenciones del porqué se quiere hacer la tercera fase de la Cinta Costera perjudicando al Casco Viejo, para supuestamente beneficiar al barrio mártir de El Chorrillo —a costa de unos incrédulos que hasta se prestaron para salir en comerciales de televisión— y por qué están diciendo a voz en cuello al mundo que nos importa un bledo con lo que diga la UNESCO.

Lo que no calza es la pelea que se ha desatado por los valiosos terrenos a la entrada del Canal por el lado Pacífico. Desde hace unos años la unidad de áreas revertidas ha servido para que un par de maníacos de su ego se quieran hacer un nombre y solo han dejado desarrollar proyectos a los allegados de ellos. Pero ahora se ha destapado la verdadera cara de este gobierno de empresarios, para quienes la Cosa Pública solo es un negocio y el slogan de ‘entran limpios y salen millonarios’ les calza preciso y más, debería ser, para ser justos, ‘entran ricos y salen millonarios’. Muy feo fue el intercambio entre los promotores de ese proyecto y los funcionarios que dicen apegarse a la ley para no dejarlos hacer. Pero más feo fueron las lamentables declaraciones y amenazas que se vertieron en contra de esos funcionarios.

Quedó claro que la razón intrínseca del consorcio Odebrecht—Suárez es no hacerle caso a las recomendaciones de la UNESCO y así valorizar aún más el proyecto multimillonario de casas para los que tienen yates, y en el medio, llevarse El Chorrillo y Barraza por los cachos y sus habitantes quedarán peor que después de la invasión. Tal como dijo el presidente, es un gobierno de empresarios, pero estos empresarios tiran cada uno por su lado y estamos en un tinglado de intereses, que lo menos que tiene es un interés por el país y por sus habitantes. Todo este enredo puede ser una cortina de humo para algo peor que está por venir.

Las cortinas de humo, las quinta columnas, los caballos de Troya, todos son eufemismos que utilizan aquellos que lleven adelante conductas erradas y oscuras, que pretenden conseguir fines no muy edificantes. Las cortinas de humo son el conjunto de circunstancias o de hechos con los que se pretende ocultar las verdaderas intenciones. Las quintas columnas son enemigos infiltrados, un conjunto de personas potencialmente desleales a la comunidad en la que viven y susceptibles de colaborar de distintas formas con el enemigo. Se les decía así desde la Guerra Civil Española, y generalmente son los que traicionan, como los tránsfugas y desleales, tan obvios desde el 1º. de julio. Los caballo de Troya son conocidos desde la Odisea de Homero, y todos saben que son como si fueran dioses y en realidad, llevan escondido un fin muy alejado de ser bueno.

A este argot subliminal y de metáforas se agrega ahora el del hacker. Tal es la obsesión de algunos funcionarios del gobierno, que a dos años de gestión todos sus males se los achacan a los ex presidentes del Partido Revolucionario Democrático. Están un poco desfasados, hace un par de años ser hacker estaba de moda, todo el mundo estaba leyendo la trilogía Millenium, del sueco Stieg Larsson, y la juventud se quería parecer a Lizbeth Salander y hasta sus modas góticas, piercings y tatuajes adoptaron. A estas alturas decir que la computadora del ministro de la Presidencia la ‘hackearon’ unos individuos que trabajaron en el gobierno anterior no se lo cree nadie, mucho menos si proviene del que es supuestamente el más maquiavélico funcionario gubernamental, que recientemente dijo en una entrevista que los otros ministros se habían disgustado con él, porque creían que el plomo que les daban en un diario estatal era porque él era la quinta columna del Gabinete, debido a su estrecha relación con el director asociado de ese diario.

Tenemos que crear un antivirus para tanto hackeo y tanta desinformación que quieren levantar cortinas de humo y darnos cuenta quiénes son las quintas columnas y caballos de Troya de todo este enredo.