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DE PRESIDENTE A PRESIDIARIO

Por Mariela Sagel, La Estrella de Panamá, 24 de junio de 2018

Todo comenzó cuando a mediados del mes de mayo la defensa de Ricardo Martinelli incorporó a dos abogadas que, en conferencia de prensa, dijeron tantas sandeces que provocaba invitarlas a que vinieran a Panamá para que comprobaran que lo que les había dicho su nuevo cliente eran puras mentiras.  Dos semanas después, y en forma súbita, un viernes por la tarde (para colmo del sobresalto) se anunció que se le extraditaba a Panamá.

Las redes se activaron con los trolles y el call center de los CD’s y el lunes, cuando Juan Carlos Varela, el actual presidente, –que fue el vicepresidente de Martinelli y canciller por 26 meses, a quien el primero le juró amor eterno, se aprestaba a marcharse a Rusia, poniendo la excusa de que se iba a reforzar la enseñanza del ruso en Panamá pero con el propósito a todas vistas de asistir a la inauguración de la Copa Mundial de Fútbol—- un avión privado con un pasajero peculiar, vestido de preso y esposado despegaba en la madrugada de un aeropuerto de Florida.  Faltaba un día para que el expresidente cumpliera un año de estar en una cárcel estadounidense sin mayores privilegios, como un delincuente común.

Todo apuntaba a que el avión aterrizaría en la antigua base aérea de Howard, pero al final lo hizo en el viejo aeropuerto de Tocumen, forzando tanto a los medios, reporteros internacionales y su propia familia, a corretearlo.  La cancillería manejó de forma muy deficiente un asunto que demandaba transparencia del proceso y a Telemetro mandaron a una funcionaria que se enredó tanto en las explicaciones de por qué viajaba custodiado por los “marshalls”(que garantizan el cumplimiento del sistema de justicia y se encargan de los delincuentes), por qué no se conocía el plan de vuelo, y por qué se hacía la extradición de esa manera que la señora acabó contradiciéndose a sí misma.

Todos vimos la llegada de un Ricardo Martinelli eufórico, haciendo la señal de la victoria, rebosante de salud al ser conducido al Centro Penitenciario El Renacer.  En la tarde, en la audiencia que dirigió el magistrado que fungió como Juez de Garantías (y que superó esa etapa del proceso de manera magistral) vimos a un Ricardo Martinelli que se puso a llorar desconsolado cuando supo que su año en prisión, que no fue ni parecida a la que gozó el exgeneral Manuel Antonio Noriega, no contaba para la condena que se dará por el caso de las escuchas ilegales. Suena patético y más lo fue presenciarlo.  ¿Dónde estaba el bravucón que se creía dueño del país y que amenazaba a todo el mundo?

El siguiente episodio fue que la tropa de abogados que tiene contratados señaló que el reo se sentía mal y trajeron a un doctor que sin estetoscopio y sin aparato de tomar la presión, dictaminó que el individuo tenía arritmia y presión alta y ante la pregunta del Magistrado Mejía de que si podría sufrir muerte súbita dijo que sí, por lo que, por razones humanitarias, esas que él no tuvo en todos los desmanes que cometió durante su gestión, se le envió a cuidados intensivos del Hospital Santo Tomás.

Luego de un par de días de exámenes volvió al Renacer y se le vio saltando como cuando hacía los comerciales de su campaña, de colchón en colchón, acompañado de su fiel adlátere Camacho.  Una semana después, en otra audiencia larguísima, que se extendió hasta altas horas de la noche, se decidió sobre el cambio de medida cautelar que habían solicitado sus abogados.  Lo presenciado allí fue algo que no cabe en el concepto de circo, porque a un circo uno va a relajarse.  Después que en su primera comparecencia había dicho que sufría de cáncer, en ésta dijo que no sabía quién había inventado eso.  Volvió a ser el mismo desequilibrado mental que gobernó al país por cinco años y que nos enterró en la inmundicia y la creencia de algunos de que “robó, pero hizo”.  Amenazó con demandar a todos los que hemos estado opinando sobre su caso igual que hizo cuando se presentó en una asamblea de accionistas y dijo que tenía el “dossier” de todos los presentes. Fue tan obvio que la logorrea la tenía alborotada que el fallo de los magistrados de la Corte Suprema fue unánime: volvía para el Renacer.

En la desaforada carrera hacia ese centro de reclusión, la Policía Nacional detuvo e impidió que periodistas de dos canales de televisión filmaran su regreso y la explicación que dio el director ahonda más la sospecha de que el gobierno no está manejando este caso con profesionalismo ni transparencia.  Para rematar, se conoció al final de la semana que el ex presidente que corrió a refugiarse en el Parlacen, al que había llamado “una cueva de ladrones”, renunciaba al mismo, a fin de ser juzgado por la justicia ordinaria.  Este caso va para largo así que armémonos de paciencia y fe.

AÑOS ELECTORALES

Por Mariela Sagel, La Estrella de Panamá, 17 de junio de 2018

Entre el año pasado y el próximo se estarán celebrado elecciones en más de 10 países de América Latina, en donde unos 625 millones de votantes estarán decidiendo sobre su futuro político.  Y todo parece indicar que este trienio (2017-2018-2019) mueve el péndulo de izquierda a derecha, aunque en algunos casos, como en Venezuela, no prevalezcan las garantías para que se realicen procesos transparentes.

El primero en arrancar fue Chile, con la vuelta al poder del derechista Sebastián Piñera, dando a la mandataria saliente, Michelle Bachelet, un nivel de aceptación del 39% versus el 84% que obtuvo cuando terminó su primer mandato.  Su partido cometió varios errores estratégicos que le costaron el triunfo al candidato oficialista.

Le siguió Costa Rica a principios de año, asumiendo como vicepresidenta la primera mujer afrodescendiente en el cargo.  La señora Epsy Campbell estará de visita esta semana en Panamá y se organizan interesantes encuentros con ella y asociaciones vinculadas a los temas de igualdad de las mujeres.  Con motivo del viaje del presidente Alvarado a Estados Unidos, la señora Campbell asumió como presidenta, siendo la primera mujer afrodescendiente en ejercer la Presidencia de un país de América continental.  Contrario a Panamá, donde el presidente carga con su vicepresidenta para todos lados y si se ausenta, no la encarga, Costa Rica no queda en modo avión.

Las tres economías más importantes de la región, Colombia, México y Brasil tendrán elecciones este año y en los tres países se ha dado el fenómeno de que se han presentado (y en el caso de Colombia, han pasado a la segunda vuelta) candidatos alejados de los partidos tradicionales, como son Gustavo Petro en Colombia, Andrés Manuel López Obrador en México y Jair Bolsonaro en Brasil.  Hoy domingo se decide quién será el presidente de Colombia y la contienda está entre Iván Duque, heredero político del expresidente Álvaro Uribe y Gustavo Petro, ex guerrillero del M19 y exalcalde de Bogotá.  En los debates que he estado viendo en Twitter y en los medios colombianos hay muchos que alegan que votarán en blanco.  Cito un tuit del periodista Jon Lee Anderson sobre la irresponsable decisión de votar en blanco: “Los que “no votaron” a Hillary porque no les gustó su peinado nos regalaron a Trump por 4 años”.

Sigo de cerca lo que ocurre en el vecino país, con el que compartimos una frontera indescifrable.  Creo, como lo he conversado con entendidos que, si Sergio Fajardo hubiera unido esfuerzos con Humberto de la Calle, estaría hoy disputándole a Duque la presidencia y con muchas probabilidades de ganar.  Lo mejor que puede hacer el candidato de Uribe, si llega a ganar, es cortar con él.  Recuerden el libro de Iván Cepeda “Uribe y la derecha transnacional”, donde muestra las similitudes y sociedades entre éste y nuestro nunca mejor ponderado “loco” Ricardo Martinelli, que volvió a Panamá esta semana para enredarnos la vida y hacer a diario su show, exigiendo un respeto a los derechos que él nunca respetó y hasta violentó.

No sé si los colombianos calcularon que en medio de la celebración de la Copa Mundial de Fútbol se celebraría la segunda vuelta.  En un país que se caracteriza por ser super hinchas de ese deporte, ver un partido puede significar una alta abstención.

A México le toca el turno el 1 de julio y todo apunta a una victoria de AMLO a pesar de que los empresarios, que siempre han puesto al ocupante de Los Pinos del siguiente sexenio, están diluidos entre Ricardo Anaya, un tipo al que solo le faltó sacar una AK47 en el segundo debate, y José Antonio Meade, el “destapado” del Partido Revolucionario Institucional (PRI) sin ser miembro de ese partido y que no levanta pasiones.

Octubre tendrá de protagonista a Brasil, donde el “impeachment” a la presidenta Dilma Rousseff en 2016 le impidió terminar su mandato y su mentor político, Luiz Inácio Lula da Silva, que tiene los mejores pronósticos para ganar, está encarcelado.  Lula cumple condena de 12 años de prisión por corrupción y lavado de dinero.  En su defecto, se apunta a la figura de Jair Bolsonaro, del Partido Social Liberal, que sus detractores acusan de ser ultraderechista.

Y nos abocamos a las nuestras, que se realizarán en mayo de 2019.  El panorama es incierto e intranquilo, con un independiente desconocido, salido de la nada, financiado por el partido gobernante para impedir que los que realmente se han doblado la espalda recogiendo firmas tengan su oportunidad.  Es importante que tengamos presente que en casi todos los países donde se están realizando elecciones, y otros de la región, un fantasma recorre las gestiones de gobierno y las obras de infraestructura: Odebrecht.  Y no podremos pretender erradicar la corrupción sin que sepamos a quiénes tocó y cómo en las elecciones de 2009 y 2014.

 

ESTO NO TIENE NOMBRE

Por Mariela Sagel, La Estrella de Panamá, 10 de junio de 2018

Escuchamos con frecuencia la expresión “esto no tiene nombre”. Recientemente lo han incorporado en la promoción de una película de un realizador panameño en torno a la Copa Mundial de Fútbol, en el que uno de los protagonistas la usa para referirse al frío que se sufre en el país más grande del mundo.  La escritora Piedad Bonnett, colombiana, que estuvo el año pasado en la Feria del Libro de Panamá, tiene un libro titulado “Lo que no tiene nombre”, en el que relata el suicidio de su hijo y cómo enfrentar ese duelo desde la unión familiar.

Pero lo que estamos viendo en nuestro país recientemente, las pugnas entre el ejecutivo y el legislativo, entre la contraloría y el legislativo y la intervención nefasta del órgano judicial NO TIENE NOMBRE.

A estas alturas de la fallida, deplorable e irresponsable gestión del presidente Varela, el tinglado que se han montado con las benditas planillas que manejan los diputados y, después de cuatro años de que el Contralor se ha hecho “el loco”, el tema del momento –aparte del fútbol— es el audito forense que el jefe de la Contraloría ha ordenado a estas planillas.  Cabe preguntar: ¿por qué ahora y no lo hizo antes? ¿por qué solo unas planillas y no todas? ¿por qué solo a unos diputados y no a todos?

Los diputados de la Asamblea Nacional nos avergüenzan a diario, y no deja de sorprendernos su desparpajo en dilapidar los dineros del estado.  Manejan planillas que ni que fueran a cambiar el país y de algunos, que tienen años en ese órgano legislativo, no se les conoce ninguna ley que valga la pena destacar.  Tienen choferes, secretarias, asesores, franquicias telefónicas, exoneraciones en los automóviles que revenden a diestra y siniestra, promotores circuitales, en fin, un ejército que lo único que hacen es ir a cobrar sus cheques porque si todos asistieran al lugar de trabajo, no tendrían dónde sentarse.

Un diputado si acaso necesita cinco o seis personas para hacer una buena gestión: un chofer, una secretaria, uno o dos asesores, un experto en comunicación o logógrafo (para que no cometan los terribles errores de gramática y conjunción elemental de los verbos que alegremente dicen en los medios) que además lo asesore en la forma de proyectar su imagen y a estructurar su discurso político, y algún otro profesional que le ayude en su gestión.  Los demás son pinches promotores de una campaña de reelección en el circuito al que pertenecen.  Pareciera que apenas son electos emplean su gestión en cómo reelegirse.  La resolución de los problemas de los circuitos es responsabilidad del representante de corregimiento.  El diputado está para hacer leyes, de allí que sean parte del órgano legislativo, o sea, el que legisla.

Esas partidas, que ahora el Contralor, en un acto de desesperación, quiere auditar y al que los diputados le han declarado la guerra –y de muy mala manera— no es otra cosa que los caramelitos que el ejecutivo les da a los diputados para tenerlos mansitos y comiendo de su mano.  Como se salieron del tiesto, rechazando a las magistradas propuestas por el presidente en enero, se les acabó el amor a los varelistas con el resto de los diputados, amor que llegó a financiar la campaña del hoy secretario general del PRD porque no les convenía que ganara su contendiente.

En vísperas de la inauguración del campeonato mundial de fútbol, y sin todavía haber nombrado a los dos magistrados que debieron haber entrado a reemplazar a los que ya se les venció el término, y con la urgencia del Ministerio de Economía y Finanzas de conseguir una dispensa para aumentar el déficit fiscal y obtener 300 millones de dólares, el presidente agarrará vuelo para no perderse los partidos de la selección panameña en Rusia.

Junio es el mes de los matraqueos y de las componendas para ver quién presidirá la Asamblea Nacional cuando vuelva a sesionar a partir del 1º. de julio.  ¿Nuestro país puede permitirse tener 71 diputados inoperantes, que a su vez nos cuestan cientos de millones de dólares en planillas?  ¿Y que encima laboran solamente 6 meses al año, porque el resto del tiempo están en receso, cobrando eso sí, para seguir matraqueando? En esta crisis de institucionalidad en la que estamos sumergidos, no se salva nadie.  Y el país en pausa.

Cerrando esta columna se dio a conocer la noticia de la extradición de Martinelli a Panamá. Tal como lo anticipé en mi columna anterior, ese hecho le aguará la fiesta futbolística que pretende llevar a cabo el presidente.  Definitivamente que esto no tiene nombre, pero dará mucho de qué hablar en los próximos días.

 

POR LA BOCA MUERE EL PEZ

Por Mariela Sagel, La Estrella de Panamá, 3 de junio de 2018

Este refrán marinero es muy usado, sobre todo cuando se constata que a los que se adelantan a decir cosas, por bocones, les pasa aquello que no debieron expresar.  Igual se dice que alguien no deja de sorprendernos, pero en el caso del expresidente Martinelli, tomando prestado lo expresado por el Dr. Eloy Alfaro en un tuit reciente, el tipo no deja de avergonzarnos.

El miércoles se verificó una conferencia de prensa desde Estados Unidos, con las nuevas integrantes del equipo legal del preso de Miami.  Encima de que el traductor era malísimo (la misma abogada le corregía) yo no daba crédito a lo que estaban diciendo, el descaro y el desparpajo con que estas abogadas señalaban circunstancias en Panamá que, seguramente, no se han molestado en constatar.

El nuevo paquete de pruebas que presentaron consta de 432 páginas y ellas señalaban que Martinelli era odiado por su sucesor (y vicepresidente), lo que no creo que sea prueba contundente ante ningún tribunal, y que eso lo exponía a que, si era extraditado, violarían sus derechos humanos e iría a parar a una cárcel que no tenía las condiciones mínimas que exigían las instituciones internacionales que velan por las garantías penitenciarias.

Para empezar a rebatir cada uno de estos alegatos, que me revuelven el estómago, basta recordar varias instancias que desvirtúan todos los miedos del expresidente.  Primeramente, él no inventó ni instauró la corrupción, pero la llevó a niveles nunca vistos, por lo que señalar que regresar a este país, con instituciones corruptas, es por su culpa.

La exministra de Gobierno, María Luisa Romero, que era parte del Centro de Derechos Humanos de la Universidad de Stanford en 2013, me confirmó que se les negó el acceso a los centros penitenciarios, así que mal puede estar diciendo la abogada de Martinelli que las instituciones que velan por las condiciones en las cárceles reportaron que estaban muy mal.

De igual manera, el 9 de enero de 2011 ocurrió uno de los sucesos más trágicos que podamos recordar, cuando se incendió el Centro de Cumplimiento de Tocumen, fuego causado por los mismos custodios y los guardias que se regodeaban afuera de que siete muchachos, que no querían participar en el motín que habían organizado sus compañeros, se encerraron en su celda.  Hasta allí les llegaron las bombas lacrimógenas y los quemaron vivos.  Solamente dos sobrevivieron y con quemaduras extremas. El estado fue indiferente a esta realidad y nunca se responsabilizó por la suerte de estos dos chicos, ni por las familias de los muertos.  La ministra de gobierno de ese momento se mostró indolente ante el sufrimiento de estas personas.  Gracias a la acción solidaria de un grupo de ciudadanos fue posible que los dos jóvenes pudieran recibir los tratamientos que sanarían las quemaduras y sus secuelas y atendieron a sus familiares.

De igual forma, el gobierno de Martinelli no implementó el mecanismo de prevención de la tortura, a pesar de tener la obligación internacional en virtud de que había firmado el protocolo facultativo contra la tortura de la Organización de Naciones Unidas.  Ahora este mecanismo se ha convertido en la Ley 5 de 2017 y se está trabajando en su implementación.

Postergó la entrada en vigor del Sistema Penal Acusatorio (SPA), que es una herramienta que ayuda a disminuir la mora judicial, esa de la que las marisabidillas abogadas se quejaban en su patética conferencia de prensa.

A pesar de que se había establecido que se crearía la carrera penitenciaria en el plazo de un año de acuerdo con la ley penitenciaria del 2003, al gobierno de Martinelli no le dio la gana de hacerlo.  En el año 2016 ésta se estableció mediante la Ley 42 de 2016.

Como para su gobierno lo más importante era construir mega obras, hizo el intento de que Italia construyera cárceles modulares, un tema que seguramente iba a terminar — como los radares y el mapa digital de Finmeccanica–, en un escándalo.  Pero sí se preocupó por construir la Gran Joya, una mega prisión que es demasiado grande y requiere mucha inversión en equipo y enseres, así como personal capacitado para operarla.  Esa cárcel fue inaugurada en abril de 2014, un mes antes de las elecciones en las que el candidato de su partido perdiera las elecciones, las que él se corría a robo que ganaría.

Habrá que verificar si fue verdad lo que el exembajador Feeley expresó en la entrevista que le dio a Jon Lee Anderson, de que él presionó para que fuera capturado.  Ese es otro al que se le aplica el refrán.

 

VERGÜENZA NACIONAL

Por Mariela Sagel, El Siglo, 28 de mayo de 2018

     La razón de por qué las noticias aquí no pueden estar más de dos días en boca de todos es que la que viene supera a la anterior en sorpresa y nos deja a todos perplejos.  Una distinguida profesora me decía hace poco que no lee novelas latinoamericanas porque la realidad supera a la ficción y estoy por pensar que tiene razón.

La semana pasada se dio a conocer que el expresidente preso en una cárcel de Miami, Ricardo Martinelli, el que más desfachatez ha tenido en asaltar los fondos del estado (no sabemos aun lo que ha hecho el actual, pero tenemos una idea) en la cual desistía de los recursos legales que apelaban a su caso y se mandó cuatro páginas restregándole a los Estados Unidos todos los “favores” que le había hecho durante su mandato.  Más servilismo no creo que podamos encontrar, a pesar de que la actual canciller compite a velocidad del rayo por estar igual de arrodillada ante el imperio.

La misiva detallaba algunos de los “favores” que le hizo el prisionero de Miami tanto a la CIA como al Departamento de Estado, incluso llega a profundidades de inculparse en lo de los pinchazos telefónicos, que es la causa por la que está preso desde el 12 de junio.

Martinelli ha superado en servilismo a Manuel Antonio Noriega, que estuvo en la planilla de la CIA y que prestó demasiados servicios a los Estados Unidos, pensando que ellos lo protegerían en todos sus desafueros.  Y le ha pasado lo mismo, ha acabado en una cárcel gringa con la ventaja del exgeneral de que era prisionero de guerra y tenía sus beneficios, de los que carece el que era dueño de los supermercados 99.  Hay que leerse el libro “An America’s prisioner” que MAN le dictó al periodista Peter Eisner para conocer sus reclamos, pero los de este no tienen parangón, una lloradera que más parecen los de una mujer despechada.

 

DEBAJO DE LOS ZAPATOS

Por Mariela Sagel, La Estrella de Panamá, 27 de mayo de 2018

La campaña presidencial de Ricardo Martinelli en el año 2009 tuvo como eslogan “Los locos somos más” y entre sus pregones había uno de que estaría caminando “en los zapatos del pueblo”.  Dejó por un tiempo sus finos calzados italianos para enfundarse unas zapatillas, pero como es tan mangajo, adoptó esas prendas de vestir hasta para las ocasiones más formales, haciéndonos pasar pena a todos los panameños, que queremos que a quien elijamos presidente nos represente bien.

Casi una década después, este personaje está debajo de los zapatos de todo el mundo, pisoteado en su ego, encerrado en una celda en Miami, Florida, y cada cierto tiempo se corre el rumor de que será extraditado a Panamá.  Esta semana no ha sido la excepción: ha circulado una carta manuscrita en la que desiste de los recursos legales presentados en tribunales estadounidenses para así agilizar y facilitar su extradición a Panamá.  El batallón de abogados que dice defenderlo aquí se pelean el protagonismo por explicar qué hay detrás de esto y su vocero oficial, con su característica voz destemplada, se roba el protagonismo en los medios en torno a esta sombra que se alza sobre el país.

¿Qué acción sería la que más afectaría el ánimo del presidente Varela para que no disfrute de lo que él ha llamado uno de los dos más importantes logros que ha alcanzado Panamá en su vida republicana, el que la selección de fútbol participe en la Copa Mundial a celebrarse en Moscú?  La otra es, por supuesto, la celebración de la Jornada Mundial de la Juventud en tierras panameñas, y con esta aseveración echa por tierra la recuperación de la soberanía sobre el territorio que ocupaba los Estados Unidos, la ampliación de la vía acuática y otros acontecimientos que están ligados a nuestra nacionalidad e identidad como nación.  Ya se le han enviado a la embajada en Rusia unos adelantos para atenderlo a él y los que lo acompañen (que supongo serán un montón) de solamente $100 mil dólares, suma que, a primera vista parece elevada pero que al final es irrisoria considerando los altos costes de hospedaje, desplazamientos, comidas y logística que involucra una gira presidencial.  Si el loco de las zapatillas del pueblo llega en estos meses su cándida sonrisa (la del presidente, que fue su vicepresidente y canciller por 26 meses) se le convertirá en mueca amarga y destemplada, como cuando dijo que iba a hacer valer su autoridad ante la Asamblea de Diputados, por el caso del rechazo a las magistradas que propuso, a principios de año.

Insisto que no me opongo a que el presidente viaje, al fin y al cabo, hace menos daño cuando está fuera que cuando le da por querer hacer el intento de gobernar, intento que ha quedado en eso, meras intenciones.  Ya casi está de salida e independientemente de que su popularidad vaya de en picada, pocos logros se puede atribuir y casi ninguna obra de la cual vanagloriarse.  Las cosas han seguido haciéndose de la misma manera, se ha seguido el mismo patrón de corrupción, nepotismo y desgreño que el gobierno anterior, con la gran diferencia de que los gobiernos arnulfistas se caracterizan por ser los menos ilustrados.  Es que hasta para robar hay que tener inteligencia y ésta les es muy esquiva a los miembros de ese partido.

El fin de semana pasado se hizo viral en las redes un llamado agónico del hijo de la profesora Ileana Golcher para que su madre fuera atendida de urgencia en la Caja de Seguro Social, donde tenía más de 50 días de estar esperando una operación de reemplazo de cadera y estaba en estado delicado.  La presión, bien orientada, con un solo mensaje, el del hijo, fue masiva y se vio en Twitter, Facebook, WhatsApp, Instagram y correos electrónicos y no habían pasado dos horas cuando el director de la Caja de Seguro Social se presentó en el hospital y ordenó que atendieran a la distinguida educadora.  A mí me quedó un sabor agridulce de esta experiencia, porque si bien celebro que se haya actuado con celeridad para salvar a Ileana, pienso en todos aquellos que no son conocidos, que no tienen tantos amigos que rieguen la petición y que no son atendidos, que les pueden costar la vida esta desidia institucional.  Es que, en este país, hasta para morirse hay que tener “pull”.

EL INFINITO Y LA ESTUPIDEZ

Por Mariela Sagel, La Estrella de Panamá, 6 de mayo de 2018

     Desde hace un año un grupo de ciudadanos, bajo el liderazgo de la Lic. Mery Alfaro de Villageliú, remitimos una carta al Ministro de Ambiente, Emilio Sempris manifestándole nuestra preocupación por la proliferación del uso de grama sintética tanto en las aceras y jardines públicos como en las canchas deportivas.  Basamos nuestra denuncia en numerosos estudios que han realizado prestigiosas universidades e instituciones de Estados Unidos y de Europa, que evidencian los efectos nocivos de este producto y su contribución al calentamiento global.  De igual forma, adjuntamos las opiniones de los directivos de la Federación Panameña de Fútbol (FEPAFUT) que exigen más espacios para entrenamientos, pero con grama natural, para poder celebrar más torneos internacionales, de acuerdo con las exigencias de la CONCACAF.  En esta causa hemos contado con el respaldo del Centro de Incidencia Ambiental (CIAM).  A la fecha, no hemos recibido una respuesta del Ministerio de Ambiente.

El césped artificial se ha puesto de moda aún en los más impensables rincones, como en el miniespacio que mandó a hacer hace unos 8 años el representante de Bella Vista donde está la escultura de la cabeza Alberto Einstein del artista Carlos Arboleda en el Cangrejo.  Nadie puede explicarse cómo, en un país tropical, donde llueve 10 de los 12 meses del año, hay necesidad de poner grama artificial, que está fabricada con restos de neumáticos triturados y que no le permite al suelo respirar y, por ende, contribuye a hacer más caliente el ambiente.  De igual forma, los estudios que se le incluyeron al ministro Sempris daban cuenta de que se hay indicios que el césped sintético puede ser causa de cáncer y mutaciones.  Es muy sintomático que el otrora Secretario General de MiAmbiente, con quien el ministro tuvo una lucha frontal, haya sido directivo del CIAM.

Algunos podrán argumentar que el césped crece sin control y que hay que darle mantenimiento, mientras que a la grama sintética no.  Pero para eso están los empleados de ornato de la Alcaldía, y hasta los jubilados que pueden encargarse de mantener los jardines como una manera de entretenerse.  En otros países el ayuntamiento se preocupa por tener jardines diseñados de manera preciosista y los mantienen de manera óptima.  Aquí, la municipalidad hace aceras anchísimas, sin una sola sombra y cuando se dan cuenta que fue un error (contratadas con Odebrecht para acabar de rematar), compran potes gigantescos, de cemento, para sembrar lo que habían tumbado: palmeras.

Los jardines verticales, que tan en boga están y en los que algunas empresas han invertido ingentes sumas para tenerlos en sus sedes, ofrecen beneficios tales como que en un metro cuadrado de cobertura vegetal se genera el oxígeno requerido por una persona en todo el año y atrapa 130 gramos de polvo por año.  De igual forma, un edificio de 4 plantas que tenga una fachada con jardín vertical es capaz de atrapar y procesar 15 kg de metales pesados, mejora el rendimiento y reduce malestares de las personas que tienen vegetación en su lugar de trabajo y ese aislante vegetal que se produce reduce hasta 10 decibelios la contaminación sonora, que nos está dejando sordos a todos.  Lo anterior son datos científicos de instituciones prestigiosas y ni tan nuevos, algunas datan de 2001. Seria ideal que la ciudad entera luciera estos jardines a lo largo de sus calles, que los edificios tengan en sus fachadas y que los parques los ostenten en sus muros.

Otro factor en contra de la grama sintética es su costo. Recientemente se conoció que la grama natural que luce el estadio Santiago Bernabéu, sede del equipo Real Madrid en la capital española, costó 160 mil euros.  La cancha sintética de Veracruz, Arraiján, por escoger uno solo de los proyectos faraónicos de este gobierno, costó 449,999.14 dólares.  No hay relación entre uno y otro.

Lo mismo pasa con las bolsas de la compra, que en un decreto reciente obliga a los comerciantes a usar bolsas reutilizables y no plásticas, ya que éstas demoran hasta mil años en descomponerse.  Los comerciantes están molestos por esta medida, que da un plazo hasta el otro año para que se adopte esta buena práctica, pero en otros países, como Chile, Marruecos, España es algo cotidiano y hasta agradable.  Sin embargo, se siguen fabricando bolsas como si el decreto no se fuera a implementar y hasta se hacen conjeturas sobre quién está detrás del negocio de las bolsas reciclables, cuando los que han producido bolsas toda la vida nos han invadido con ellas.

Al pobre Einstein, que lo tienen encapuchado mientras se realizan las obras de renovación del barrio de El Cangrejo, que con tantos defectos parece que no terminarán nunca, se le ha comprobado uno de sus dichos más célebres:  “Dos cosas son infinitas: la estupidez humana y el universo; y no estoy seguro de lo segundo”.

 

 

SENTADOS SOBRE UN POLVORÍN

Por Mariela Sagel, El Siglo, 23 de abril de 2018

Los recientes acontecimientos en Nicaragua, donde las protestas por el cambio en el sistema de pensiones en la institución de seguridad social han llevado a la población a alzarse, y donde se han producido casos de violencia, debe hacernos reflexionar sobre los señalamientos de un presunto desfalco en la Caja de Seguro Social.

Nuestra institución de seguridad social es quizás la única esperanza que tienen muchos panameños de tener algo seguro en vida, pues garantiza a los que han cotizado una jubilación, aunque magra, pero una pensión que al fin y al cabo será el sustento que tendremos seguro.  De igual forma, al cotizar en ella, estamos comprando por adelantado la atención médica que está supuesta a brindar, si bien deficiente y con muchas limitaciones, es la única alternativa que muchos panameños tienen para el resto de sus existencias.

El gobierno nacional debe enfrentar con determinación todas estas acusaciones, haciendo las auditorías necesarias, pero a tiempo y pronto, porque la dilatación de éstas conduce a la pérdida de esperanza, de credibilidad y al desánimo, sentimientos que están a flor de piel actualmente por todo lo que hemos pasado en estos últimos 9 años.  Es inaceptable que la Contraloría no haga su trabajo en forma puntual, como debe hacerlo.  Ahora está auditando donaciones legislativas de períodos anteriores.  Cuando llegue al actual, ya habrá cambiado el gobierno y “a Rey muerto, Rey puesto”, como dice el refrán.

Es inadmisible esta laxitud de parte del gobierno, sea el central, la Contraloría y la misma institución, en investigar y cortar de raíz algo que se produce gracias a la forma corrupta en que se comportan los funcionarios.  El ejemplo del hermano pueblo de Nicaragua debe servirnos para emprender cuanto antes una campaña de exigir una rendición de cuentas a quienes sean responsables y que se aclare todo el caso de la manera más transparente.

EN LO QUE HEMOS QUEDADO

Por Mariela Sagel, El Siglo, 26 de marzo de 2018

No contento con habernos dicho ñañecos, creadores de crisis y mentecatos (como si supieran qué significa o fueran académicos de la lengua), ahora resulta que somos marginales.

Quien no tenga una piscina de cemento en su casa o departamento, y tenga las piscinas inflables que son el regocijo de tantas familias de escasos recursos, que disfrutan los fines de semanas ofreciéndoles a sus hijos unos ratos de esparcimiento mientras los mejores dotados (o remunerados) van al mall, son los causantes de la falta de agua en la mayoría de las barriadas de la ciudad capital.

La misma ciudad capital de la cual se regodea el lamentable ministro de Economía, que es la que más crece en América Latina, tiene a sus pies barriadas “marginales”, las que señaló el desafortunado director del Instituto de Acueductos y Alcantarillados (IDAAN), a quienes responsabilizó de desperdiciar el agua potable que se usa en la ciudad.

Lo que este improvisado y “mentecato” director no dice es que la mayoría de los potentados de esta ciudad tienen piscinas de cemento que consumen galones de agua que no utilizan sino de vez en cuando, y que esa agua sí es desperdiciada, porque ni siquiera sirve de esparcimiento para los “privilegiados de la tierra”.  Alguien debería asesorar a los funcionarios en los temas que deben tratar y la forma en que lo deben hacer.  Si bien es cierto es mucho pedir a los arnulfistas que, de la mollera, como he dicho ya repetidas veces, no tienen mucho, por lo menos sus asesores podrían hacer un mejor papel.

Pero eso es pedir peras al olmo, como dice el refrán.  Meten la pata y la siguen metiendo, no importa las veces que lo hagan, no aprenden. Por eso es por lo que nadie serio les acepta el cargo ni nadie serio quisiera ver en su currículo que fue miembro de un gobierno arnulfista o varelista, que es peor, porque al lado de éste, el de Mireya fue de estadista.

NO SER COMO ELLOS

Por Mariela Sagel, La Estrella de Panamá, de 25 de marzo de 2018

     Generalmente se les pregunta a los niños a quién se quiere parecer, y es ideal que los pequeños digan que quieren ser como sus padres (cuando son buenos ejemplos) o como algunas figuras públicas que sean dignas de emular.  Si nos dicen “cuando crezca quiero ser como tú”, es un cumplido, porque algo debemos estar haciendo bien cuando quieran seguir nuestro ejemplo.

Ahora bien, no siempre todas las ejecutorias públicas son dignas de imitar, por el contrario, cada vez se ven menos de esta índole.  Como vivimos con el horrible pecado en una sociedad en la que es infinitamente más aceptable pasar de ignorante que por pedante, por el simple hecho de hablar correctamente, o comportarse como tal, los ídolos de hoy son, entre otros, una diputada que se ha reconstruido físicamente en su totalidad, y compite con otra (una de blanco y la otra de negro) para llamar la atención. En casi cuatro años el giro y las poses que asume esta joven señora son tan evidentes, que pareciera que modelara en vez de que legislara.

Si de lo que se trata es de hablar, vamos por muy mal camino.  Hay otro diputado, que es el gran “matraqueador” tras bastidores (y de frente también) que, a pesar de tener cuatro períodos en la Asamblea, todavía cancanea cuando interviene en los medios y repite, una y otra vez, “hubieron” en vez de “hubo”.  Hasta el ex alcalde de San Miguelito, hoy diputado, se corrigió a sí mismo en el programa de televisión donde el anterior había ido a maltratar el idioma.

Ahora tenemos que el director de la institución que debe administrar el agua que todos necesitamos –y que tiene una moratoria de 20 años en modernizarse— acusa a los residentes de barriadas “marginales” de desperdiciar agua en sus piscinas de plástico.  Este señor, en su desafortunada intervención ante el pleno legislativo, debe estar agradecido a la vida, porque lo apañó la diputada independiente Ana Matilde Gómez, que sin perder la elegancia y a riesgo de ser pedante, le rebatió su desacertada aseveración.  Si lo hubiera apañado “la de negro” no habría salido vivo.

La última gracia de la justicia descabezada (ya ni está ciega) de este país ha sido el otorgar una medida cautelar domiciliaria al ex magistrado Alejandro Moncada Luna y lo ponen en imágenes dramáticas descendiendo de un automóvil, con canas (era conocido por su apodo como “blower” por el copete que siempre exhibía), más delgado y con bastón.  Como para levantar lástima, el narrador de la noticia destaca que estaba “visiblemente deteriorado”.  Este señor, que fue objeto de un juicio mediático como no habíamos visto antes, transmitido en vivo y en directo, fue condenado a apenas 5 años en prisión, y en menos de un año lo mandaron al Renacer, centro de reclusión donde se podría decir que los presos no lo pasan tan mal, viven en pequeñas casitas y no están hacinados.  Si bien una cárcel, por óptima que sea, es un castigo y no un premio para quien ha cometido un delito, allí no se va a engordar y las depresiones seguramente son algo habitual.  Pero destacar que el tipo estaba canoso no quiere decir que esté deteriorado, posiblemente no tuvo acceso a comprarse su tinte o quién se lo aplicara.

Leí que, por el contrario, que Ricardo Martinelli, en su cárcel de Miami, ha engordado.  En su caso es grave porque es operado de banda gástrica.  Pero debe estar muy preocupado ahora que el presidente de Perú, Pedro Pablo Kuczynski, que apenas tenía año y medio de haber asumido el cargo, se vio forzado a renunciar.  En todo el continente, el único país en el que a ningún mandatario o ex mandatario se le ha probado que recibió coimas de Odebrecht (el actual nuestro les llama “donaciones”) es Panamá, y seguramente ahora se enfilarán los cañones hacia acá.  ¿Quién le iba a decir a PPK, que tan buen perfil tenía, que los japonesitos Fujimori (los Fujis como los llamaba despectivamente) lo iban a defenestrar?  Ya la BBC sacó un artículo sobre los presidentes y ex presidentes tocados por la mano de la constructora brasileña y Panamá está incluido en ese perfil.

Perú atravesaba una crisis institucional, aquí no hemos salido de la que tenemos hace años y que el presidente es el mayor responsable.  Lo malo de todo esto es lo bueno que se está poniendo, tal parece que las cosas tienen que empeorar para que mejoren.