SENTADOS SOBRE UN POLVORÍN

Por Mariela Sagel, El Siglo, 23 de abril de 2018

Los recientes acontecimientos en Nicaragua, donde las protestas por el cambio en el sistema de pensiones en la institución de seguridad social han llevado a la población a alzarse, y donde se han producido casos de violencia, debe hacernos reflexionar sobre los señalamientos de un presunto desfalco en la Caja de Seguro Social.

Nuestra institución de seguridad social es quizás la única esperanza que tienen muchos panameños de tener algo seguro en vida, pues garantiza a los que han cotizado una jubilación, aunque magra, pero una pensión que al fin y al cabo será el sustento que tendremos seguro.  De igual forma, al cotizar en ella, estamos comprando por adelantado la atención médica que está supuesta a brindar, si bien deficiente y con muchas limitaciones, es la única alternativa que muchos panameños tienen para el resto de sus existencias.

El gobierno nacional debe enfrentar con determinación todas estas acusaciones, haciendo las auditorías necesarias, pero a tiempo y pronto, porque la dilatación de éstas conduce a la pérdida de esperanza, de credibilidad y al desánimo, sentimientos que están a flor de piel actualmente por todo lo que hemos pasado en estos últimos 9 años.  Es inaceptable que la Contraloría no haga su trabajo en forma puntual, como debe hacerlo.  Ahora está auditando donaciones legislativas de períodos anteriores.  Cuando llegue al actual, ya habrá cambiado el gobierno y “a Rey muerto, Rey puesto”, como dice el refrán.

Es inadmisible esta laxitud de parte del gobierno, sea el central, la Contraloría y la misma institución, en investigar y cortar de raíz algo que se produce gracias a la forma corrupta en que se comportan los funcionarios.  El ejemplo del hermano pueblo de Nicaragua debe servirnos para emprender cuanto antes una campaña de exigir una rendición de cuentas a quienes sean responsables y que se aclare todo el caso de la manera más transparente.

DE PARTE DE ANATOLIA

Por Mariela Sagel, Facetas, La Estrella de Panamá, 22 de abril de 2018

Una familiarización con la Turquía musulmana debe tomar en cuenta los cinco llamados diarios a la oración que un muecín hace desde cada mezquita, y empiezan a las 5:30 de la mañana. El muecín es el hombre (nunca es una voz de mujer) que desde el alminar de la mezquita convoca en voz alta a los fieles musulmanes para que acudan a la oración.  Los almuédanos están supuestos a tener una voz potente para que, sin necesidad de parlantes, sean escuchados por los fieles.  Pero en todas las mezquitas y en todas las ciudades se han colocado potentes bocinas que se dejan escuchar en tierra y mar.

Estambul es una de las tres ciudades en el mundo (las otras dos son Atyrau, en Kazajistán y Oremburgo, en Rusia) que tiene un pie en Europa y el otro en Asia.  Es alucinante ver a un lado de la ribera del estrecho del Bósforo la parte asiática y del otro la europea.

Cruzando de un continente a otro

En el mar de Mármara, ese mar interior que une las aguas del Mar Negro y el Mar Egeo, están las islas Príncipe, que apenas son cuatro.  En una de ellas, Büyükada, vivió de 1929 a 1933 León Trotsky, huyendo de la persecución de Joseph Stalin.  Después emprendió su exilio europeo que lo llevó a varios países para finalmente recalar en México, pero hasta allá, en 1940, lo alcanzó la mano larga y vengativa del dictador soviético, en la forma de un piolet que cruelmente enterró sobre su cráneo Ramón Mercader.

LA CIUDAD MÁS EUROPEA DE ASIA

     Estambul es una ciudad cosmopolita y a menudo deslumbra por su agresividad, mezcla de historia y mercantilismo.  Algo que han hecho bien los turcos es vender estupendamente el país.  Y lo han hecho tanto desde sus productos como desde sus servicios. Sorprenden, en esta época del año, sus cuidados jardines públicos, diseñados al punto del preciosismo, responsabilidad del Ayuntamiento, y donde destacan los tulipanes, que son originarios del Imperio Otomano.

Base de columna en La Cisterna con rostro de Medusa

Sus incontables monumentos históricos son de obligatoria visita, como la Mezquita Azul (la primera que tuvo seis minaretes), la catedral de Santa Sofía (construida por los bizantinos y posteriormente ocupada por los otomanos), así como el palacio Topkapi, donde vivieron varias generaciones de sultanes, que están allí enterrados y hay salas de exhibición de relojes incrustados con piedras preciosas, vajillas de las mejores casas europeas y asiáticas y armas salpicadas de pedrería.

Interior de Santa Sofía

Una visita que no se debe obviar es la basílica de la Cisterna, llamada “Palacio sumergido”, del período bizantino, (que data del año 527-565) por la impresión que dan sus 336 columnas de mármol, cada una de 9 metros de alto, que se lanzan hacia el cielo desde el agua.  Hay que bajar 52 escalones para ver toda su majestuosidad y el cielo abovedado que traslada las cargas tanto de presión como de peso.  Casi todas sus columnas son cilíndricas.  Hay dos que tienen como bases en bajo relieve la cabeza de Medusa.  Son muchas las leyendas sobre este personaje de la mitología, todas fascinantes.  Mientras se recorre esa misteriosa basílica, se escucha una música suave que va acorde a los peces que navegan en las aguas que están siempre bajo nuestros pies.

Un crucero por el Bósforo es algo obligado e inolvidable.  Con un buen guía se puede entender muy bien la importancia que, a través de la historia, ha jugado este misterioso estrecho, que ha sido un sitio estratégico desde el punto de vista geopolítico y que fue la razón de que el emperador romano Constantino I el Grande estableciera allí, en 330 d.C., su nueva capital, Constantinopla.  Con este nombre se refieren aún, con añoranza, los actuales griegos.  Su historia es interminable como incontables han sido los intentos de controlarlo.  Es un canal angosto en forma de “S” de naturaleza compleja, con varios cabos y curvas pronunciadas, lo que dificulta la observación en las esquinas. A ello se agrega el fenómeno de las corrientes cambiantes. El tránsito por el estrecho no se cobra, hasta ahora.

Navegando por el Bósforo

Tales condiciones geográficas y oceanográficas hacen que la navegación por el Bósforo, abierta al tráfico internacional, sea difícil y arriesgada. Durante los días que estuve en Turquía un barco perdió el control y se estrelló contra la mansión centenaria donde se filmaron algunas de las series que pusieron de moda las novelas turcas, con Onur de protagonista en “Las mil y una noches” y Suleymán en “El Sultán”.  Como en otros países, en Panamá también la turcomanía o el apogeo de las novelas turcas ha desplazado a las de otros países en años recientes.

Mansión que fue embestida por barco a orillas del Bósforo

Destaca en esa visita marítima el Cuerno de Oro, un histórico estuario del estrecho, que divide Estambul. Este emplazamiento, que forma un puerto natural espectacular, ha protegido a los barcos griegos, romanos, bizantinos, otomanos y actuales, durante miles de años. Primero fueron los griegos que lo acondicionaron para establecer allí la ciudad de Bizancio y bajo el imperio bizantino se construyó un muro que bordeaba la costa y protegía a la ciudad de ataques desde el mar.

Vista del Cuerno de Oro desde la colina de la casa de Pierre Loti

Desde la colina Eyup se contempla toda su magnificencia. Pierre Loti, el escritor y académico francés, se enamoró de una mujer turca y le dedicó una obra, Azidayé. Allí edificó su casa y hoy día es un sitio de culto, donde se va a comer, tomar algo y luego bajar en un funicular que pasa por sobre un cementerio y llega a las orillas del estrecho.

EL MÁS ASIÁTICO DE LOS PAÍSES

     Turquía es un país que emergió de una revolución realmente ejemplar en 1923, cuando el héroe nacional Mustafá Kemal Ataturk logró vencer el imperio otomano y construir una nación, bajo los cánones modernos y europeos, con la adaptación al alfabeto latino e instituciones independientes.  El imperio otomano estaba representado por el sultanato, los visires y los bajás y todo eso pasó a ser una república.  Es un país de 80 millones de personas, 18 de las cuales viven en Estambul, que hace producir su tierra con una gran variedad de productos, que tiene una agresiva industria ganadera y que ha sido testigo de excepción de las civilizaciones. Parte de su extensa geografía se denomina Anatolia, que corresponde a Asia menor.

En el majestuoso palacio de Dolmahbace, en la ribera europea del Bósforo, estuvo la sede del gobierno hasta 1922. En ese Versalles turco, que tiene la lámpara de araña de cristal de Bohemia más grande que uno imagine, murió Ataturk en 1938, por quien los turcos sienten una total devoción.

Palacio Dolmahbace

El escritor español Miguel de Cervantes Saavedra, padre de la novela moderna, estuvo preso en Argelia, y fue liberado cuando estaba en una de las galeras (barco bizantino) que zarparía rumbo a Constantinopla, atado con «dos cadenas y un grillo».

De Capadocia es San Jorge, que fue soldado, después mártir y al final santo cristiano.  Se estima que vivió en los años 270 y su muerte fue el 23 de abril de 303.  San Jorge es un fenómeno del sincretismo, porque su veneración se da tanto en las religiones afroamericanas como en las musulmanas, especialmente las del oriente medio como Palestina, donde adopta el nombre de Mar Giries (árabe cristiano) o Al-Khader (árabe tanto cristiano como musulmán).

Museo al aire libre de Goreme

San Jorge tiene una representación especial en el museo al aire libre de Göreme, dentro de unas cuevas rupestres, pintadas al fresco.  El aniversario de su muerte es el símbolo para la celebración del Día Internacional del Libro, que es mañana, en todo el mundo, que coincide con el aniversario de la muerte de tres grandes de las letras, Miguel de Cervantes Saavedra, William Shakespeare y el Inca Garcilaso de la Vega (murieron el mismo año, 1616).  A san Jorge siempre se le representa sobre un caballo blanco enterrando una daga sobre un dragón y se dice que de la sangre del dragón brotó una rosa, que el valiente caballero entregó a la princesa que él salvó.  De allí la tradición que se regale, en ocasión de esta celebración mundial, un libro y una rosa.

Goreme

Desde 1995 Unesco estableció esta fecha como el día Internacional del Libro y el Derecho de Autor, y en Panamá la Embajada de España organiza una lectura continuada del Quijote, obra máxima del escritor Miguel de Cervantes Saavedra.  La embajada de Perú inauguró una muestra sobre el Inca Garcilaso y el nacimiento de la cultura mestiza en América el pasado jueves 19 de abril.

 

CANCIÓN DEL PIRATA, por José de Espronceda, poeta español del romanticismo

Con diez cañones por banda,

viento en popa a toda vela,

no corta el mar, sino vuela,

un velero bergantín:

bajel pirata que llaman

por su bravura el Temido,

en todo mar conocido

del uno al otro confín.

 

La luna en el mar riela,

en la lona gime el viento,

y alza en blando movimiento

olas de plata y azul;

y ve el capitán pirata,

cantando alegre en la popa,

Asia a un lado, al otro Europa

y allá a su frente Stambul.

    

EL DESASOSIEGO

Por Mariela Sagel, La Estrella de Panamá, 22 de abril de 2018

La definición de desasosiego es la falta de sosiego, intranquilidad o inquietud.  Fernando Pessoa, uno de los grandes escritores portugueses tituló su obra más importante “Libro del desasosiego”.  Actualmente estamos viviendo una total falta de sosiego, no solo en Panamá, sino en el mundo entero.  El ataque a Siria la semana pasada pone a todos los países en una situación de crispación y al mismo tiempo, en guardia.  Estamos en manos de dos dementes y eso no es bueno.

Sigo muy de cerca el proceso electoral de México, que es un país que me fascina por las contradicciones que tiene su política, y leía que Andrés Manuel López Obrador, el candidato de Morena (Movimiento Regeneración Nacional) que ha formado una coalición con otros dos partidos llamada «Juntos Haremos Historia» está de primero en las encuestas.  El respetado periodista Jorge Zepeda Patterson escribió recientemente en El País de España, que en México “los políticos están convencidos de que la virgen de Guadalupe es priista;* o más importante que eso, ¡los ministros del tribunal electoral que calificará las elecciones son priistas! Para el que tiene fe en sus dioses, como es el caso de Los Pinos, el milagro está a la vuelta de la esquina”.  Si se diera el caso de que gane AMLO será una reacción directa a la amenazante presidencia de Donald Trump.

Y es curioso que en el país que Mario Vargas Llosa acuñó como el de la “dictadura perfecta”, acaban de sancionar e inhabilitar a Odebrecht para realice obras y participe en licitaciones.  De igual forma la Cámara de Diputados acaba de eliminar, en una votación unánime de 370 votos a favor y 0 en contra y 0 abstenciones, el fuero constitucional, que incluye al presidente de la República.  Todavía falta que el proyecto sea enviado al Senado para su análisis y discusión, pero es alentador que se den estas acciones a unos pocos meses de las elecciones de julio. Los fundamentos en los que se basó la institución gubernamental fueron “erradicar la posibilidad de que un servidor público se valga del fuero, como figura institucional, para emplearlo como un escudo ante prácticas de corrupción o de conductas delictivas. El modelo de democracia representativa ha llegado a su obsolescencia y sus resultados han generado un fenómeno llamado partidocracia, donde el sistema ha generado que los intereses de los partidos políticos estén por encima de los ciudadanos a quienes deben su origen resulta que la figura de fuero ha perdido sentido en la era actual” reportó el Sol de México el 19 de abril.

Y aquí todavía seguimos esperando que avance el caso Odebrecht, quedando Panamá como el único país donde todavía no se han revelado los involucrados en este escándalo de corrupción.  Siguen saliendo otros modelos de negocios similares, como el de la constructora Meco, de Costa Rica, cuyo Director hizo un acuerdo de delación a espaldas de todos, y después se reunió con nuestro presidente y el de su país en una visita de estado.  No se aplica la regla básica de seguir la ruta del dinero y tampoco se hace el trabajo en el Ministerio Público.

El desasosiego alcanza hasta la Caja de Seguro Social, donde se apunta a un desfalco de unos $300 millones de dólares, que afectarán a todos los que cotizamos en esa institución, pero ninguno de los bandidos que la dirigieron en la administración pasada ha sido señalado –hicieron fiesta comprando sistemas tecnológicos y hoy día hacen recibos a mano y con papel carbón – pero está preso injustamente el Lic. René Luciani, que la dirigió en 2006 y le imputan el caso del jarabe dietilenglicol, que fue importado en el año 2003.  Lo han convertido en un vil chivo expiatorio.

En la reciente cumbre fallida de las Américas, celebrada en Lima, Perú, el presidente Varela declaró públicamente que en Panamá se había erradicado la corrupción, logrando recuperar 500 millones de dólares que fueron malversados en coimas.  El nuevo mecanismo de detección de “fake news” que tiene Medcom, llamado “Fast check” demostró que esa cifra es falsa y encima de todo, que la mayoría de las denuncias no se han atendido.  Ya está bueno que nos agarren de tontos en esto de echarnos tierra en los ojos frente a la opinión internacional.

Mañana se celebra el Día Internacional del Libro y el Derecho de Autor y el miércoles se conmemora el Día del Escritor Panameño.  Este año la condecoración Rogelio Sinán, que se otorga cada dos años recaerá en Justo Arroyo, el más importante autor panameño vivo.  Espero que en esta ocasión no se le dé un cheque sin fondo y una medalla prestada, como fue el caso del poeta José Franco en 2016.  Un justo reconocimiento a Justo.

*Se refiere al Partido Revolucionario Institucional (PRI), partido que está actualmente en el gobierno y que dirigió México por 70 años hasta el 2006, cuando por primera vez perdió una elección.  Después de dos sexenios, volvió a ostentar la presidencia, que culmina este año.

 

 

UNA CUMBRE FALLIDA

Por Mariela Sagel, El Siglo, 16 de abril de 2018

      Este fin de semana se llevó a cabo la VIII Cumbre de las Américas, que se celebra cada tres años y que con tanto éxito organizó Panamá en 2015, permitiendo el primer acercamiento entre Estados Unidos y Cuba, con la participación de Barak Obama y Raúl Castro, que abrió el camino para lograr un acuerdo de poner punto final al bloqueo que pesa sobre la isla caribeña desde hace casi 60 años.

En esta oportunidad se ha llevado a cabo en Lima, Perú, y su organización se ha visto afectada por varias incidencias: el retiro de la invitación a Nicolás Maduro, con la intención de terminar de aislarlo; la cancelación del viaje de Donald Trump, demostrando que América Latina lo tiene totalmente indiferente, a menos que sea para jodernos, y la creciente oposición a las medidas cautelares que se le aplicaron al expresidente Lula Da Silva, de Brasil. Todo eso en un país que estrena presidente porque el anterior acaba de ser removido.

Desde el punto de vista organizativo se considera un fracaso que los protagonistas no hayan asistido, Maduro dejó con los crespos hechos a los que organizaron la “Cumbre de los pueblos”, que es una actividad paralela que llevan a cabo los países del ALBA.  Al final los presidentes de Cuba, Paraguay, Ecuador, El Salvador y Guatemala tampoco fueron.

Trump dejó plantado a todo el continente, en espera de saber qué planes tiene para la región, que está como quien dice, al borde de un precipicio.  Estados Unidos debe caer en cuenta que ya no son los amos del mundo, que China les está robando el mandado y que cuando se despierten ya el gigante asiático se los habrá devorado.  Nuestros países requieren de mucho financiamiento para poder cambiar el modelo de negocios y competir en igualdad de condiciones.

Veremos qué arroja esta cumbre, qué haremos en estos países para contrarrestar los efectos de la corrupción que se instaló definitivamente en nuestras instituciones.

VUELVE MARIO CONDE

Por Mariela Sagel, Facetas, La Estrella de Panamá, 15 de abril de 2018

      Después de un receso de 3 años, y de ver cuatro de las novelas de la serie llevadas a Netflix, en un escenario que raya en el preciosismo, reflejando una Habana decrépita e inolvidable -y personificado por Jorge Perugorría – el díscolo detective cubano Mario Conde vuelve a sus andanzas.  Y lo hace de la mano de su autor, Leonardo Padura, el escritor cubano que escribe sobre y desde Cuba en la colección Andanzas, de Tusquets.

La transparencia del tiempo” es el título de esta última obra de la serie Mario Conde y como siempre, la sitúa en La Habana. Mario Conde está aterrado porque va a cumplir 60 años, porque sus amigos se han ido de la isla y los que le quedan amenazan con irse y ya no quiere escribir como Salinger con toques de Hemingway.  Si en la novela “Herejes” el hilo conductor era un cuadro de Rembrandt, en éste es una imagen de la Virgen negra de Regla.

Portada de La transparencia del tiempo

MARIO CONDE

      El detective Mario Conde, pasado a retiro y dedicado ahora a buscarse el sustento comprando y vendiendo libros antiguos, es el personaje de la serie que ha dado tanto reconocimiento a Leonardo Padura. Es hipocondríaco, tiene sobrepeso, todo le duele y está, en esta novela, a punto de llegar a una edad que cataloga como la última etapa de su vida. “Sesenta es una buena edad.  Para seguir vivo o para morirse”.

Conde siempre realizó sus investigaciones a su modo y siguiendo sus presentimientos, lo que le buscó muchos problemas con sus superiores.  En la novela rememora esos problemas y a algunos de sus jefes, uno de los cuales está postrado en cama en estado vegetal y a quien él va a contarle de vez en cuando sus dilemas, sabiendo que probablemente no le entienda.

Ahora Mario Conde se enfrenta a una investigación de grandes ligas, donde están en juego muchos intereses poderosos, pero prevalece sobre él el concepto de lealtad, de la amistad, de la búsqueda de la verdad y de confirmar cómo los cubanos. “casi nunca hemos podido escoger, nos quitaron el derecho a equivocarnos” en referencia a la situación política de la isla.

Leonardo Padura

Las aventuras de Mario Conde siempre tienen una vuelta de tuerca que lo hacen a uno destornillarse de la risa, pero en este libro se encuentran ciertos temas tocados tangencialmente por Padura, en el aspecto político y en el social.  Así leemos esta perla: “Pocas personas alrededor de los treinta años nacidas en el país no tenían un nombre inventado o un apodo estrafalario, si era posible, uno u otro, comenzando con la letra Y”.

VIRGEN NEGRA DE REGLA

      La Virgen de Regla es una famosa imagen a quien se le rinde devoción en un pueblo al otro lado de la bahía de La Habana, que se llama Regla. En esta novela hay una imagen de esa virgen muy antigua, que data de la época de los templarios en la zona donde está Cataluña (siglo XIII) y llegó a La Habana por una suerte de artimañas que hicieron unos devotos pertenecientes a un poblado perdido en la memoria. La talla no es exactamente la virgen que está en Regla, pero su actual dueño, un amigo de la infancia de Mario Conde, que él tenía por “huido” -como muchos de sus contemporáneos- está desconsolado porque su último amante (es gay) se la robó junto a un montón de objetos valiosos y obras de arte. En torno a esa historia se desencadena toda una serie de acontecimientos que incluyen un par de muertes y la entrada en escena al submundo de la venta de obras de arte, con un cataclismo incluido (en referencia a una marchante de arte de origen chino que, según el relato, es un portento de mujer).

Anualmente se celebra a la Virgen de Regla el 7 de septiembre, y en el relato coincide con una de estas fiestas y todas las intrigas que en su alrededor se tejen.  Es una virgen muy ligada a la Santería, como es la mayor parte del santoral cubano por el fenómeno del sincretismo religioso y corresponde a Yemayá.

Este asunto de la talla que le han encomendado encontrar a Conde, ya no tanto por su valor de mercado sino por la pertenencia emocional que Bobby, —el amigo del detective- le tiene, nos lleva hasta las lágrimas porque Padura se sale con cada ocurrencia como decir, en palabras de uno de sus compinches, Yoyi el Palomo, que “durante el medioevo en Cuba no había arte, solo unos indios famélicos, cazadores de jutia y comedores de yuca, para colmo, sin mojo”.  También se refiere a uno de los marchantes de arte como que “se robó hasta los clavos de la cruz”.

LEONARDO PADURA

     El más reconocido y laureado escritor cubano, que vive y escribe en Cuba y sobre Cuba, ya sobrepasó la edad a la que Mario Conde tanto teme, sin mayores consecuencias.  Justo cuando cumplió los 60 recibió el Premio Princesa de Asturias.  Se dio a conocer por su serie Mario Conde pero desde antes ya había escrito sendos libros como “La novela de mi vida” (2002) y algunos ensayos en el más estricto rigor lingüístico, por su formación de filólogo.

Su fama se vio sobrepasada cuando publicó “El hombre que amaba los perros”, un relato muy bien investigado sobre la vida de Ramón Mercader, el asesino de Trotski, ocurrido en México.  Ese libro le mereció el Premio de la Crítica en Cuba.  Después publicó “Herejes”, basado en la historia del buque que llegó a Cuba en plena guerra, 1939, con 900 judíos que huían de Alemania, el S.S.Saint Louis, que después de estar fondeado en la bahía por varios días, no se les permitió desembarcar a sus pasajeros.  En ese barco viajaban unas personas que llevaban un pequeño lienzo de Rembrandt que no pudieron entregarlo a sus familiares. Años después, el cuadro sería subastado en una casa especializada en Estados Unidos y eso incita a uno de los descendientes que estuvo en el puerto habanero en espera del cuadro a ir a La Habana para desentrañar el asunto.  Sin ser parte de la serie de Mario Conde, nadie mejor que él para ayudar a la familia Kaminsky.

Inserta a Mario Conde en la trama y lo hace muy bien, el libro fue aclamado y mereció el Premio de Novela Histórica Ciudad de Zaragoza.  Posteriormente compiló en una serie de relatos en el libro “Aquello estaba deseando ocurrir”, e hizo la adaptación a novela del guion de “Regreso a Ithaca”.

Padura relató recientemente a Pablo Iglesias en su programa de televisión “Otra vuelta de tuerka” (Publico TV España) lo que le debe a sus maestros, a los que le inspiran, su infancia y juventud, su frustrada carrera como beisbolista, y el indispensable apoyo de su esposa Lucia, que es además una formidable guionista y que le aterriza las ideas al autor. También habla de su casa en Mantilla, donde tuve el privilegio de entrevistarlo hace cinco años y la incansable labor que realiza como novelista y escritor.  Ya no dedica tanto tiempo a sus artículos periodísticos, aunque en ese oficio fue que se fogueó antes de dedicarse por entero a la literatura, pero de vez en cuando publica alguna pieza magistral en una agencia de noticias internacional.

Leonardo Padura es una personalidad importantísima en el mapa literario mundial. Si hasta ahora ningún cubano ha recibido el Premio Nobel de Literatura, la Academia Sueca debería dejarse de prejuicios y de ser reaccionarios y voltear la vista a quien, a sus 63 años, más viejo que Conde, es hoy por hoy uno de los mejores escritores de habla hispana y refleja fehacientemente la vida en Cuba durante la Revolución Cubana, sin salir huyendo de ella.

 

 

 

 

ENTRE ORIENTE Y OCCIDENTE

Por Mariela Sagel, La Estrella de Panamá, 15 de abril de 2018

      Estambul, en la República de Turquía, es una de las tres ciudades en el mundo que está en dos continentes, Europa y Asia.  Fue capital del Imperio Romano de Oriente y del Imperio Otomano.  Se le conocía como Bizancio primero y después como Constantinopla. Se distingue por sus portentosas edificaciones, la icónica basílica bizantina de Santa Sofia, que data del siglo VI; la Mezquita Azul, la primera en tener seis minaretes, además de muchas otras que le dan una pátina de misterio y belleza a la mega urbe en la que hoy se ha convertido. El Palacio Topkapi fue morada de varias generaciones de sultanes. La ciudad fue el escenario del desmantelamiento del Imperio Otomano que llevó a cabo Mustafá Kemal Ataturk en 1923, que constituyó una verdadera revolución tanto social como económica que dura hasta nuestros días.

Pero no solo Estambul es digna de visitar, también están Ankara, la capital, que es la sede del gobierno y donde hay un Museo de las Civilizaciones de Anatolia -del Asia menor- y un mausoleo en honor a Ataturk que impresiona por las dimensiones y lo que muestra.  Existe un exacerbado culto a la personalidad de Ataturk y sorprende que el mismo perdure casi un siglo después de su gesta libertadora.

Capadocia no solo ofrece el paseo en globo que la ha hecho famosa -y que está muy bien organizado-, saliendo al alba y con pilotos profesionales que se han certificado en esta destreza. Cada día suben entre 150 a 200 globos, en un viaje sobre la caprichosa geografía que ofrece vistas impresionantes.  Dura como 40 minutos y se desciende suavemente.  Pero también tiene otros atractivos, como la ciudad subterránea y el museo al aire libre, con iglesias rupestres decoradas con frescos.  Hay una gran devoción por San Jorge que, aunque nació en Grecia, se le conoce como de esa región y cuya fecha conmemorativa coincide con el día del libro, 23 de abril.  Las formaciones conocidas como las torres de hadas son distintivas de Göreme.

Camino a Pamukkale se puede visitar un monasterio de los derviches, una mezquita y el mausoleo el profeta sufí Mevlana.  Los derviches eran parte de una cofradía ascética, y se les representa bailando. En Hierápolis se visitan unas calzadas calcáreas que forman unas piscinas descendientes y donde uno puede caminar recibiendo todos los beneficios de aguas termales.

Efeso fue la capital del Asía Menor en la época Romana y se pueden visitar diferentes monumentos arqueológicos donde se aprecia la famosa biblioteca de Celso y el templo de Adriano.  Un lugar que ofrece mucha paz es la casita donde vivió la Virgen María.  Kusadaki, a orillas del Mar Egeo tiene los restos de un hospital para enfermos mentales.

De allí se sigue a Troya, al sitio donde se libró la batalla con ese nombre y que conserva una réplica del famoso caballo.  Después se llega a Cannakale, a orillas del estrecho de los Dardanelos, y se cruza esta vía marítima en ferry para volver a Estambul, la ciudad de Orham Pamuk, que fue premio Nobel de Literatura en el año 2006, que él define entre amargada y melancólica.

Pamuk, en su magnífica obra llamada “Estambul”, nos adentra en los entresijos de esa urbe que se resistía a ser occidentalizada.  El misterioso Bósforo, que no es un río ni un canal, es un punto estratégico entre el Mar de Mármara y el Mar Negro.  El escritor quiso ser pintor y estudió arquitectura, pero al final se dedicó a la literatura.  Vale la pena, para adentrarse en la aventura de Mustafá Kemal Ataturk, leer la novela de Kenizé Mourad “De parte de la princesa muerta”, que relata el desplome del imperio otomano desde la óptica de una niña de 12 años.

Panamá tiene embajada en Turquía desde septiembre de 2015.  La decisión de abrir una embajada en Ankara obedeció al interés nacional de fortalecer las relaciones con todos los países, especialmente con aquellos con los que conjuga intereses comunes.  Turquía es observador ante el Sistema de Integración Centroamericano (SICA) y ante la Organización de Estados Americanos (OEA).  Es además el principal socio comercial que tiene el país en la región centroamericana a tal punto que ahora contamos con un vuelo directo de la aerolínea Turkish Airlines. Ambos países son socios estratégicos en el tema humanitario, tan sensitivo hoy día, y esa nación es la que más refugiados alberga en el mundo, acogiéndose al mandato de la I Cumbre Humanitaria de Naciones Unidas, en la que Panamá participó activamente.

 

Nuestro país está dignamente representado en Ankara por el embajador Jorge H. Miranda, de probado profesionalismo y ejecutorias en el servicio exterior, que les ha dado un impulso definitivo a las relaciones de Panamá y Turquía.  El embajador turco en Panamá es Deniz Ozmen.

 

 

 

 

¿HASTA CUANDO CON LOS INSULTOS?

Por Mariela Sagel, El Siglo, 9 de abril de 2018

      Como me encuentro lejos de Panamá y parte del proceso de vacaciones es el de desconectarme del estercolero que allá se vive, trato de no leer noticias y de enterarme de lo mínimo necesario para no amargarme la existencia.  Pero siempre me llegan las glosas de La Llorona y los comentarios por WhatsApp de mis amigos además de que de vez en cuando me meto en Twitter.

Es así como me he enterado de que Panamá finalmente tomó cartas en el asunto de las relaciones con Venezuela.  Aunque no ha sido una postura ejemplar, ya que la política exterior de este gobierno dista mucho de saber qué hacer y en el momento que debe hacerlo, seguramente el mayor freno que tuvo el presidente para llegar a ese punto de ruptura fueron los intereses de los dueños de Copa.

También he sabido que finalmente avanza el proceso de destitución de los directores d la Junta Directiva del Canal Corcione y Mizrachi. Por paviolos. Personas como ellos, que no les interesa cumplir con el honor que se les confiere al nombrárseles a tan distinguidos cargos no merecen estar allí.  Distan mucho de estar a la altura y es obvio que fueron allí a hacer negocios.  Los trabajadores deberían exigir, en esta coyuntura, que se nombre a un representante en ese sector, como en antaño hubo.  Sin ellos la vía interoceánica no funcionaría.  Es justo que estén representados, y con dignidad.

Pero lo que más me ha disgustado, en la corta distancia donde me encuentro, es la mamarrachada del ex viceministro Zarak en Twitter.  Se le nota la amargura que tiene porque a su esposa no la ratificaron como magistrada para seguir gozando de estar en posición de poder después de que esta deleznable gestión acabe. Pero eso de mandarnos a “mamar” si no nos gustaba que sus hijos tengan ya la camiseta de la Copa Mundial de Fútbol demuestra la clase de individuo que es.  Parece que insultarnos por Twitter es algo endémico del Ministerio de Economía.

Despidiendo a los amigos

 

Por Mariela Sagel, 8 de abril de 2018, La Estrella de Panamá

La película animada Coco ganó hace un mes el Oscar a la mejor en su categoría, y realmente uno se regocija al verla. A pesar de ser una serie de Disney, exalta las tradiciones mexicanas del Día de Muertos y rescata los valores familiares y los lazos de amistad. Cuando transcurría la ceremonia anual de la Academia y se dio a conocer el veredicto se escuchó entre el público, con mucha alegría, ‘Viva Mexico!’.

Uno de los aspectos que más me cautivó de este film fue el que el muerto se terminaba de morir cuando sus parientes o amigos lo olvidaban, en el mundo de los vivos. Y recordé el pregón que siempre dice mi admirado Andy Vega, Domplín, en su escuchado programa de radio, ‘morimos cuando se nos olvida’.

Y cuánta coincidencia hay en esto que dice Domplín, y en lo que muestra la película de Disney, que es un portento de animación. Creo que nunca había disfrutado tanto una película animada en mi edad adulta como ésta. Y aunque se trata de olvidar a los muertos, a los vivos también se les olvida, generalmente por la forma en que se comportaron en determinado momento, o por sus deleznables acciones. Es más fuerte el olvido que el rencor.

Los diplomáticos que vienen a servir a sus países en el nuestro hacen fácilmente amistades porque a los panameños todavía nos encandila de que sea un/a embajador/a que nos convide. Acabamos de vivir una lamentable experiencia con el gringo que enterró su incipiente carrera comprando un cuento a la DEA y emprendiéndola contra las empresas del señor Abdul Waked, obligando a pasar a este medio de comunicación por un ‘asedio’ de 17 meses en que el estuvo a punto de cerrar y tuvo que reducir su fuerza laboral a la mitad. Y todavía se dio el lujo de montar su propio ‘reality show’, que lo llevó al extremo del ridículo.

Pero hay representantes diplomáticos que no olvidamos y con los que la mayoría de las veces, mantenemos largos y sostenidos contactos y eventuales reencuentros, como es el caso personal que la semana entrante me llevará a reunirme con Patrick y Annie Boursin, que fue un ejemplar embajador de Francia en Panamá y que lo celebró con todos cuando su país ganó la Copa Mundial de Fútbol en 1998, siendo además sede de ese popular deporte. Patrick y Annie no solo fueron los finos anfitriones que todos esperan que sean los representantes de Francia, sino que respaldaron decididamente las artes en sus manifestaciones pictóricas y literarias, especialmente cuando realizamos en Taboga el homenaje a Paul Gauguin, en 2003, al cumplirse los 100 de su muerte en lo que fue un sitio de paso del pintor impresionista. Se enseñó a pintar a los niños de la escuela como Koke, y los artistas panameños no solo revivieron un monolito en la casa que se dice él habitó en su breve paso por la isla de las flores, sino que le dejaron un gran homenaje en un mural público.

Ahora nos toca despedir a Francisco Cruz, que como su tocayo el Papa también tiene el mismo sobrenombre y que ha servido a su país, Chile, por cuatro años. Pancho no solo se involucró en temas comerciales e institucionales sino que creó una diplomacia ‘del vino’ que llegó a auspiciar una ‘Guía del vino’; se involucró con los medios de comunicación y la literatura ofreciendo un respaldo absoluto al Forum de Periodistas y a la Cámara del Libro, trayendo representantes de Chile en los eventos que realizan anualmente, como el Premio Nacional de Periodismo y la Feria del Libro. También fue vital su apoyo cuando vino el escritor chileno Carlos Franz a presentar su novela ‘Si me vieras con tus ojos’; cuando Miguel Littin, el mítico cineasta, visitó nuestro país por invitación de la Fundación Omar Torrijos, y tuvo la bendición de servir de anfitrión en dos ocasiones del ex presidente Ricardo Lagos.

No recuerdo otro embajador chileno que haya dejado tantas huellas en todos los campos como lo ha hecho Pancho, decididamente respaldado por la cautivadora Paola, su esposa. Se ganaron la amistad y el cariño de muchos. Los logros que alcanzó su gestión seguramente serán medidos por varios parámetros y las cifras de presencia de Chile, tercer usuario del Canal de Panamá hablarán por sí solas. En lo que a mi respecta, siento una profunda admiración por la labor incansable de este joven diplomático y la alegría de saber que se quedará entre nosotros trabajando, para tener a Chile y Panamá ‘más cerca que nunca’.

Marruecos en la literatura

Por Mariela  Sagel, Facetas, La Estrella de Panamá, 1 de abril de 2015

Poco conocemos de la literatura marroquí, pero hay académicos e hispanistas que han estado promoviendo desde hace mucho tiempo el intercambio cultural con el sur de España, donde la influencia morisca es más evidente

Hacer un balance de la literatura marroquí, sea en árabe, español o francés, que son las lenguas en las que generalmente se escribe y publica, es tarea de especialistas que durante años la han evaluado, especialmente por los vaivenes que esa región del Magreb ha tenido desde que se conoce de ella. El Reino de Marruecos, como oficialmente se llama, es un país musulmán en África, que tiene al norte el Mar Mediterráneo, y al oeste el Océano Atlántico, allí donde confluyen los dos grandes mares. Frente a Europa está África, a solamente 39 kilómetros de distancia.

Galería de Eugene Delacorix

Es una monarquía constitucional y hace un año y medio tiene una embajada en Panamá, aunque las relaciones entre los dos países datan de más de 40 años. Los anteriores embajadores eran concurrentes y despachaban desde países cercanos.

Se estima que es el lugar más antiguo del mundo, ya que en sus tierras se encontró un cráneo de Homo Sapiens en el año 8000 AC. Una de las lenguas y etnias más destacadas de Marruecos es la bereber y todo indica que surgió al mismo tiempo que la agricultura.

Como fue protectorado español y francés, no estuvo exento de disputas entre esos dos países, que querían contar con un frente estratégico en sus tierras, con cierto apoyo y mediación de Gran Bretaña. Al soplar los vientos de guerras, las tensiones se acrecentaron y los mismos marroquíes se fueron involucrando en movimientos separatistas, que lograron que en 1956 se constituyera un país independiente.

Mientras todo esto ocurría, y desde tiempos inmemoriales, Tánger, la ciudad puerto que une a Europa con África y al Mediterráneo con el Atlántico, seducía a muchos intelectuales, artistas, conquistadores y gente famosa, que hicieron de ese maravilloso lugar un mito, una atmósfera, que cuando uno la abandona se pregunta si es que la soñó.

LOS FAMOSOS DE TÁNGER

En el siglo XIX las misiones diplomáticas y comerciales europeas aumentaron su presencia en la ciudad y en 1925 Tánger se convirtió en Zona Franca internacional, bajo la soberanía del Sultán de Marruecos. Esa es la época dorada de la ciudad, cuando se experimentó un gran desarrollo cultural y económico que le creó una reputación ‘novelesca’ en el cine y en la literatura. Se puede decir, sin temor a equivocarse, que en esa ciudad se inventó la globalización.

De los más emblemáticos tangerinos está Ibn Battouta, nacido en 1304, que fue un viajero, peregrino, explorador que, al igual que Marco Polo (con quien se le compara) recorrió kilómetros para conocer el mundo, aunque lo hacía por razones intelectuales, mientras que el italiano, por razones comerciales. Se estima que recorrió el oeste, centro y norte de África, parte del sur y el este de Europa, Oriente medio, la India, Asia central, el sureste asiático y China, por lo que superó al viajero oriundo de Venecia en sus desplazamientos. Su tumba es lugar de peregrinación si uno visita su ciudad natal y a ella hacen referencia muchas novelas al igual que películas. Su ‘rihla’ o periplo le tomó 20 años, y está relatada por un estudioso granadino, Ibn Yuzayy, motivado por el sultán de esos tempranos años del siglo XIV, que lo contó en detalle en una crónica dictada por el trotamundos tangerino, a instancias del sultán.

Madre de leche y miel

Es interesante conocer que Marruecos fue el primer país en reconocer la independencia de Estados Unidos en 1777 y, en agradecimiento, el Sultán Moulay Slimane regaló a la misión estadounidense una regia mansión en Tánger, en 1821. Hoy día funciona allí un museo, que muestra la historia de la ciudad entre los siglos XVII y XX.

A Tánger, como a un imán, fueron a dar muchos escritores, de la talla de Tennessee Williams, Paul y Jane Bowles, Ernest Hemingway, William S. Burroughs, Raymond Chandler, Truman Capote y otros que entre 1925 y 1960 fueron parte de un movimiento conocido como la generación beat. A ellos se les unió el pintor Henri Matisse, que decía de Tánger que era ‘el paraíso del pintor’ y otro artista francés, Eugene Delacroix, exclamó, al descubrir la ciudad ‘Vengo de recorrer la ciudad. En este momento soy como ese hombre que sueña y ve cosas temiendo que se le escapen’. Su obra, a partir de ese encuentro con el paisaje tangerino, sufrió una transformación innegable. Hay una Galería Delacroix en la Rue La Liberté, que sube hacia el Gran Café de París, casi enfrente al mítico hotel El Minzah, en donde se hospedaron en su momento, Rita Hayworth, Rock Hudson, el diseñador Yves Saint-Laurent, Tennessee Williams y Paul Bowles. Otro dato que es de resaltar es que la película Casablanca no fue filmada en esa ciudad marroquí, sino enteramente en Hollywood, pero para celebrar la notoriedad, hay un Ricks’s Café en la ciudad de Casablanca.

Eva, de Arturo Pérez Reverte, que se escenifica en Tánger

Los afectos de Saint-Laurent se establecieron en Marrakech, donde compró varias propiedades, una de ellas la Villa Oasis. En esa también maravillosa ciudad hay una fundación y ahora cuenta con un museo Yves Saint-Laurent.

PUENTE CULTURAL ENTRE LA LITERATURA ESPAÑOLA Y TÁNGER

Poco conocemos de la literatura marroquí, pero hay académicos e hispanistas que han estado promoviendo desde hace mucho tiempo el intercambio cultural con el sur de España, donde la influencia morisca es más evidente. Autores marroquíes contemporáneos son muchos, aunque algunos no vivan en su país, como es el caso de Leila Slimani, que ganó el Premio Goncourt en 2016, el más prestigioso de la lengua francesa, por su libro Canción dulce y que hoy forma parte del gobierno del presidente francés Emmanuel Macron para el tema de la Francofonía. También destacan novelistas y cuentistas como Mohamed Akalay, Larbi El-Harti, Mohamed, Lahchiri y Najat El Hachmi; los relatos de género negro de Ahmed Oubali y la poesía de Mohamed Mamún Taha, Abderrahmán El Fathi y Abdellatif Limami.

Niebla en Tánger

Algunos escritores en lengua española que son dignos de mencionar, que recrean sus obras en Marruecos, son el mexicano Alberto Ruy Sánchez, que ha recibido más de 100 premios nacionales e internacionales y que fue elogiado en su momento por Octavio Paz, Juan Rulfo, Severo Sarduy, Alberto Manguel y Claude-Michel Cluny. Ruy Sánchez dirige desde 1988 la revista Artes de México y para él, cuando visitó el Sahara por vez primera, tuvo un Déjà vu que lo transportó a su primera infancia. Lo que él llama ‘la memoria involuntaria’ ha permanecido como una constante en sus obras.

Ángel Vásquez, nacido en Tánger, pero considerado escritor español, ganó el premio Planeta en 1962. Su mejor novela es La vida perra de Juanita Narboni , publicada en 1976 y de la cual se hizo una magnífica película, que transcurre en su ciudad natal. Hace un mes la cinta fue presentada en Panamá dentro del mes de la Francofonía por la Embajada de Marruecos. La obra de Vásquez ha sido elogiada por Alejo Carpentier y Juan Goytisolo.

Elías Canetti, de origen búlgaro y que ganó el Premio Nobel de Literatura en 1981 publicó un interesante libro titulado Las voces de Marrakech , un recuento de su visita a esa ciudad.

Más recientemente, Arturo Pérez Reverte toma a Tánger y su puerto como escenario de la segunda novela de la serie Falcó, titulada Eva , que está formidable. También la escritora española, Cristina López Barrio, finalista del Premio Planeta 2017 se traslada a Tánger con su obra Niebla en Tánger. Javier Valenzuela, que laboró en El País y estuvo destacado en Rabat, tiene dos libros en torno a Tánger: Tangerina y Limones Negros , que son del género negro.

Librería Las Columnas

Y como siempre hay un lugar que aglutina a los escritores, la Librería Las Columnas, fundada en 1949, en la época de ebullición de la ciudad de Tánger, era donde se reunían autores como Samuel Beckett, Jean Genet, Tennessee Williams, Truman Capote, Paul Morand y otros. Ha logrado mantenerse como un espacio de expresión, de libertad, de consulta, de saber y difusión y allí se encuentran libros en árabe, español, inglés, francés y es un verdadero ícono de la ciudad.

De primaveras y refranes

La Estrella de Panamá, 1 de abril de 2018

En el hemisferio norte la entrada oficial de la primavera, una de las cuatro estaciones climáticas del año, se da a fines del mes de marzo, cuando se produce el equinoccio, que es el fenómeno que anualmente ocurre dos veces, cuando los polos norte y sur de la Tierra se encuentran a la misma distancia del Sol. Estos tiempos, que son para tener las energías renovadas, nos encuentran más enredados que nunca en la arena política. A pesar de que vemos los robles y los guayacanes floreados (aunque estos últimos están más enredados que nosotros, pues ahora florean cuando les da la gana) y nos energizamos con los vientos del verano nuestro, que no se quiere despedir, la cosa pinta muy complicada.

También se inicia, el mismo día del equinoccio, un nuevo ciclo zodiacal y por eso el mes de abril es tan cantado y evocado poéticamente, está cargado de simbolismo literario y de fuerza vital de la naturaleza y grandes escritores han nacido y partido a y de esta vida terrenal durante los 30 días que tiene el mes de las flores.

Toda esta pirueta evocadora de la primavera, que apenas atisbamos en la floración de algunos árboles y en la caída de sus hojas la hago para pretender entender al país. A inicios de esta semana asistí a un almuerzo que ofreció la Embajadora de Canadá para reconocer a panameños que han aportado en la igualdad de género. Como a ese evento asistió la vicepresidenta, que de milagro no se fue con el presidente en su periplo por Jordania y Roma, estaban todos los medios de comunicación y el país alborotado por ese viaje, en mitad de la crisis institucional por la que atravesamos y que parece no tener fin y me hicieron una sola pregunta: qué opinaba sobre ese viaje?

Mi respuesta fue muy simple: el Presidente puede y debe viajar todo lo que pueda pues nada vende más a un país que una visita presidencial. Pero de esos viajes debe hacerse una rendición de cuentas, informar qué beneficios trajo al país ese costoso desplazamiento. Todavía tenemos en la memoria la foto de la presidenta Moscoso vestida de quinceañera (a sus casi 60 años que entonces tenía) coqueteando con el Rey de España, en uno de esos viajes improductivos que se tiraba y en los que no podía lucir andrajosa, según sus palabras.

Cuando hablo de rendición de cuentas de los viajes me viene a la memoria el libro que publicó el presidente uruguayo Tabaré Vásquez ‘Uruguay, ser en el mundo’ cuando terminó su primer mandato presidencial, en los que informaba sobre cada misión que realizó en el extranjero y los beneficios que trajeron para su país.

No quiero ser mal pensada pero me ‘tinca’ —como dicen los chilenos— que ese periplo por Jordania tuvo un desvío por Roma, para coincidir con el jueves y viernes santo y solo eso explica por qué se llevó al director del Consejo de Seguridad y al del Sistema de Protección Civil. Seguro ellos fueron a lidiar, como han ido todo el que tiene o quiere tener que ver con la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) pero el presidente y la primera dama, que se dan golpes de pecho de ser más católicos que el mismo Papa Francisco, deberían predicar con el ejemplo, porque le cae al ‘callo’ (otra expresión chilena) eso de ‘a Dios rogando y con el palo dando’. Debe hablar con la verdad, decir todo lo que sabe y recibió de Odebrecht, nombrar de una vez por todas los magistrados de la Corte Suprema de Justicia y dejar de inmiscuirse en los asuntos de la Asamblea Nacional.

Y en cuanto a la primera dama, que a pesar de ser una profesional ha tenido una trayectoria errática y a veces se alborota y va a azotar y hacer señalamientos temerarios a los medios, le sugiero que estudie bien con quién se va a reunir para que represente adecuadamente a las mujeres panameñas. Hasta Melania Trump palideció al lado de la esposa del presidente de China, que destaca por su elegancia y buen gusto. Como andamos de dicho en dicho, ‘al lugar al que fueres haz lo que vieres’, no le hubiera sentado mal darle una miradita a la forma de vestir de la Reina de Jordania para no lucir andrajosa. Obligada misión de las mujeres públicas, que tienen que cuidar su imagen a través de su vestuario y sus modales y no caer en el mal gusto, la vulgaridad o la civilización del espectáculo con posturas y poses fuera de lugar.