EN LO QUE HEMOS QUEDADO

Por Mariela Sagel, El Siglo, 26 de marzo de 2018

No contento con habernos dicho ñañecos, creadores de crisis y mentecatos (como si supieran qué significa o fueran académicos de la lengua), ahora resulta que somos marginales.

Quien no tenga una piscina de cemento en su casa o departamento, y tenga las piscinas inflables que son el regocijo de tantas familias de escasos recursos, que disfrutan los fines de semanas ofreciéndoles a sus hijos unos ratos de esparcimiento mientras los mejores dotados (o remunerados) van al mall, son los causantes de la falta de agua en la mayoría de las barriadas de la ciudad capital.

La misma ciudad capital de la cual se regodea el lamentable ministro de Economía, que es la que más crece en América Latina, tiene a sus pies barriadas “marginales”, las que señaló el desafortunado director del Instituto de Acueductos y Alcantarillados (IDAAN), a quienes responsabilizó de desperdiciar el agua potable que se usa en la ciudad.

Lo que este improvisado y “mentecato” director no dice es que la mayoría de los potentados de esta ciudad tienen piscinas de cemento que consumen galones de agua que no utilizan sino de vez en cuando, y que esa agua sí es desperdiciada, porque ni siquiera sirve de esparcimiento para los “privilegiados de la tierra”.  Alguien debería asesorar a los funcionarios en los temas que deben tratar y la forma en que lo deben hacer.  Si bien es cierto es mucho pedir a los arnulfistas que, de la mollera, como he dicho ya repetidas veces, no tienen mucho, por lo menos sus asesores podrían hacer un mejor papel.

Pero eso es pedir peras al olmo, como dice el refrán.  Meten la pata y la siguen metiendo, no importa las veces que lo hagan, no aprenden. Por eso es por lo que nadie serio les acepta el cargo ni nadie serio quisiera ver en su currículo que fue miembro de un gobierno arnulfista o varelista, que es peor, porque al lado de éste, el de Mireya fue de estadista.

TODO ARTE ES UNA FORMA DE LITERATURA

Por Mariela Sagel, Facetas, La Estrella de Panamá, 25 de marzo de 2018

Hasta el 7 de mayo del presente año se muestra en la sala Sabatini del Museo Reina Sofía de Madrid la magnífica exposición en honor a Fernando Pessoa, titulada “Todo arte es una forma de literatura”.  Nadie podría pensar que en torno al poeta luso se pudiera recrear toda una alegoría de cuadros y expresiones artísticas que tienen que ver con los movimientos intelectuales que él liderizó en su país de origen, Portugal.  Sin embargo, es muy importante comprender que su producción literaria (la de Pessoa) fue catalizadora de la escena vanguardista portuguesa de los primeros años del siglo XX y que aglutinó en torno a ella a una comunidad artística con sensibilidades e inquietudes compartidas.

Catálogo de la exposición

FERNANDO PESSOA

Este poeta, escritor, periodista, ilustrador y publicista nació en Lisboa en 1888 y murió en su ciudad natal 47 años después, en 1935.  Su vida fue intensa, así como su actividad delirante, ya que se desdobló en varias personalidades que se conocieron como heterónimos.  Esta palabrita corresponde a una acepción literaria, o nombre falso que adopta un autor para nombrar parte de su producción.  Un ejemplo es Juan de Mairena, cantado por Joaquín Sabina en el homenaje que le rinde al poeta Ángel González, que es un heterónimo de Antonio Machado.  Es, en resumidas cuentas, un autor ficticio, o pseudo autor.  Fernando Pessoa fue el que más desarrolló este recurso literario, y se le atribuyen unos 70 heterónimos, algunos con nombre de mujer.  De allí que se le señale como que se desdobló en varias personalidades.

Es autor de muchos libros de poemas y su producción artística es extensísima.  Lo que más conocemos de él, en novela, es el famoso “Libro del Desasosiego”, y este año la Feria Internacional del Libro de Guadalajara tendrá como país invitado a Portugal, donde seguramente se recrearán muchas de las facetas de esta figura enigmática que saltaba de un heterónimo a otro.  En ocasión de esta muestra, el Museo Reina Sofía editó un portentoso volumen con las piezas poéticas de Pessoa e ilustrado con la mayoría de las obras plásticas que la componen.

Cuadro de la exposición que también sirve de portada para El libro del desasosiego

De muy joven fue a vivir a Durban, en la República de Sudáfrica, entonces colonia británica de Natal, pues su madre, viuda cuando apenas Fernando tenía 5 años, se casó con el cónsul portugués en esa ciudad.  Gracias a esas vivencias, logró entrar en contacto con la literatura inglesa y estudiar a profundidad a Shakespeare, Edgar Allan Poe, Lord Byron, John Keats, entre otros escritores ingleses y a traducirlos.  El inglés se vuelve una lengua que él conoce y maneja casi a la perfección y desde entonces empieza a crear heterónimos, el primero de los cuales fue Alexander Search, que se envía cartas a sí mismo.

Regresa a vivir en Lisboa con su abuela en 1905, que era enferma mental, y dos criadas ancianas y ya inicia con paso firme su carrera literaria, que había anticipado en Durban.  Fernando Pessoa está enterrado en el Monasterio de los Jerónimos de Belém en Lisboa desde 1988, al cumplirse el centenario de su nacimiento, cuando recibió el reconocimiento que no tuvo en vida.  Un pensamiento fundamental de Fernando Pessoa fue: “Todo vale la pena cuando el alma no es pequeña”.

TODO ARTE ES UNA FORMA DE LITERATURA

     La exposición que se muestra en el Museo Reina Sofía impresiona porque por muchos heterónimos que haya tenido, demuestra que las artes, sean ilustraciones, pinturas, portadas de revistas y poemas, tienen un hilo conductor que une a los creadores.  También demuestra que mientras se daban en otras ciudades fenómenos artísticos como el cubismo o el futurismo, los artistas lusos los analizaban con mucho interés.  La producción de estos artistas, reunidos en textos teóricos o poéticos, influyó en obras plásticas y escénicas que fueron emblemáticas en su tiempo.

Fachada del Museo Reina Sofía

Pessoa y el escritor Mario de Sá-Carneiro fundaron en 1915 la revista Orpheu, que sirvió de vehículo de divulgación, aunque apenas se publicaron dos números y un tercero quedó a medias por falta de financiamiento.  También fue importante su colaboración con la revista Portugal Futurista, donde en el único número que vio la luz se publicó un poema de Álvaro de Campos, que se asemeja a un manifiesto futurista.  Se aliaron pintores con escritores y entre ambos pudieron darle vida a un movimiento que era una variante abstracta y colorista del cubismo, que contó con la participación de los pintores Sonia y Robert Delaunay, él francés y ella rusa, establecidos en Portugal, huyendo de la confrontación bélica.

Impresiona cómo las diferentes manifestaciones culturales en torno a Fernando Pessoa confluyen en poesía, pintura y obras de teatro.  Aquí también llegó la influencia de los ballets rusos, de los que he hablado en artículos anteriores tanto sobre Picasso como de Juan Gris.  En esos años se debió escuchar un pregón como “artistas del mundo uníos”.  Se realizaron performances en actos públicos que algunas veces generaron polémicas.

Cuadros de la exposición

El escenario político no dejó de influir en estas mentes creativas.  Cuando llegó al poder Antonio de Oliveira Salazar, que encabezó un régimen militar dictatorial desde 1932 hasta 1968, las corrientes artísticas que estaban en ebullición tuvieron algunos tropiezos.  Sin embargo, se logró imponer un movimiento de modernidad, menos agresivo, pero igualmente valioso sobre todo porque el arte europeo estaba en franco repliegue, como producto del período entreguerras.

Volvieron a invertirse ingentes esfuerzos en fundar otra revista, en este caso bastante heterodoxa, titulada Presenca, que logró influenciar el pensamiento artístico luso a lo largo de varias décadas, y se nota mucho en el cine.

La exposición “Pessoa, todo arte es una forma de literatura”, es una importante muestra de la escena vanguardista portuguesa que refleja sus especificidades contextuales, propuestas y protagonistas, y exhibe la amplia pluralidad del modernismo.  Complace ver la sinergia que existió entre las manifestaciones artísticas, evidenciando otros ejes, más allá de los discursos y lecturas que se imponen.  “La figura de Fernando Pessoa, abordada en este marco a través de su producción teórica, ofrece, con sus heterónimos, una lectura poliédrica del pensamiento y cultura del país, integrando sus tensiones, sus rupturas y sus afinidades con otros movimientos y corrientes de vanguardia”.

Cuadro de la exposición

Fernando Pessoa tuvo un heterónimo llamado Ricardo Reis, que lo define como latinista y monárquico, que muestra un apego a la herencia clásica de la literatura occidental, con estricto apego a la simetría y la armonía.  Lo mandó a vivir a Brasil, en supuesta protesta cuando se proclamó la República de Portugal.  José Saramago, ganador del Premio Nobel de Literatura en 1998 y el único de su país que lo ha obtenido, publicó un libro titulado “El año de la muerte de Ricardo Reis”, donde continúa el universo de este heterónimo de Pessoa que, ya muerto, los hace encontrarse, porque Reis sobrevive.

Una última reflexión sobre esta exposición y cómo un trabajo literario supo aglutinar las expresiones de varios artistas de su época.  Así también fue en Panamá, cuando Pimpito Dutary, Toño Alvarado, Mario Calvit y Julio Zachrisson, todos pintores, formaban una pandilla de intercambio cultural con escritores y poetas como Neco Endara, José Franco, César Young Núñez y José de Jesús Martínez, entre otros, que fueron trascendentales para definir nuestras manifestaciones artísticas. ¿Será que estamos perdiendo esa capacidad de conjugar voluntades para representar lo que es una identificación del país cultural que todos anhelamos?  Hace poco, en el homenaje que el Ministerio de Educación le rindió al poeta Franco, Neco recordaba, con su natural picardía, aquellos años en los que “desfilaban por la Avenida Central, como decía Korsi: “majestuosamente borrachos”, a las cuatro de la mañana”.  Ahora no vemos esto, los pintores no se relacionan con los escritores y así viceversa y algunos ni leen ni se interesan por cultivar la lectura. Debemos retomar esa importante relación que debe existir entre los artistas.

NO SER COMO ELLOS

Por Mariela Sagel, La Estrella de Panamá, de 25 de marzo de 2018

     Generalmente se les pregunta a los niños a quién se quiere parecer, y es ideal que los pequeños digan que quieren ser como sus padres (cuando son buenos ejemplos) o como algunas figuras públicas que sean dignas de emular.  Si nos dicen “cuando crezca quiero ser como tú”, es un cumplido, porque algo debemos estar haciendo bien cuando quieran seguir nuestro ejemplo.

Ahora bien, no siempre todas las ejecutorias públicas son dignas de imitar, por el contrario, cada vez se ven menos de esta índole.  Como vivimos con el horrible pecado en una sociedad en la que es infinitamente más aceptable pasar de ignorante que por pedante, por el simple hecho de hablar correctamente, o comportarse como tal, los ídolos de hoy son, entre otros, una diputada que se ha reconstruido físicamente en su totalidad, y compite con otra (una de blanco y la otra de negro) para llamar la atención. En casi cuatro años el giro y las poses que asume esta joven señora son tan evidentes, que pareciera que modelara en vez de que legislara.

Si de lo que se trata es de hablar, vamos por muy mal camino.  Hay otro diputado, que es el gran “matraqueador” tras bastidores (y de frente también) que, a pesar de tener cuatro períodos en la Asamblea, todavía cancanea cuando interviene en los medios y repite, una y otra vez, “hubieron” en vez de “hubo”.  Hasta el ex alcalde de San Miguelito, hoy diputado, se corrigió a sí mismo en el programa de televisión donde el anterior había ido a maltratar el idioma.

Ahora tenemos que el director de la institución que debe administrar el agua que todos necesitamos –y que tiene una moratoria de 20 años en modernizarse— acusa a los residentes de barriadas “marginales” de desperdiciar agua en sus piscinas de plástico.  Este señor, en su desafortunada intervención ante el pleno legislativo, debe estar agradecido a la vida, porque lo apañó la diputada independiente Ana Matilde Gómez, que sin perder la elegancia y a riesgo de ser pedante, le rebatió su desacertada aseveración.  Si lo hubiera apañado “la de negro” no habría salido vivo.

La última gracia de la justicia descabezada (ya ni está ciega) de este país ha sido el otorgar una medida cautelar domiciliaria al ex magistrado Alejandro Moncada Luna y lo ponen en imágenes dramáticas descendiendo de un automóvil, con canas (era conocido por su apodo como “blower” por el copete que siempre exhibía), más delgado y con bastón.  Como para levantar lástima, el narrador de la noticia destaca que estaba “visiblemente deteriorado”.  Este señor, que fue objeto de un juicio mediático como no habíamos visto antes, transmitido en vivo y en directo, fue condenado a apenas 5 años en prisión, y en menos de un año lo mandaron al Renacer, centro de reclusión donde se podría decir que los presos no lo pasan tan mal, viven en pequeñas casitas y no están hacinados.  Si bien una cárcel, por óptima que sea, es un castigo y no un premio para quien ha cometido un delito, allí no se va a engordar y las depresiones seguramente son algo habitual.  Pero destacar que el tipo estaba canoso no quiere decir que esté deteriorado, posiblemente no tuvo acceso a comprarse su tinte o quién se lo aplicara.

Leí que, por el contrario, que Ricardo Martinelli, en su cárcel de Miami, ha engordado.  En su caso es grave porque es operado de banda gástrica.  Pero debe estar muy preocupado ahora que el presidente de Perú, Pedro Pablo Kuczynski, que apenas tenía año y medio de haber asumido el cargo, se vio forzado a renunciar.  En todo el continente, el único país en el que a ningún mandatario o ex mandatario se le ha probado que recibió coimas de Odebrecht (el actual nuestro les llama “donaciones”) es Panamá, y seguramente ahora se enfilarán los cañones hacia acá.  ¿Quién le iba a decir a PPK, que tan buen perfil tenía, que los japonesitos Fujimori (los Fujis como los llamaba despectivamente) lo iban a defenestrar?  Ya la BBC sacó un artículo sobre los presidentes y ex presidentes tocados por la mano de la constructora brasileña y Panamá está incluido en ese perfil.

Perú atravesaba una crisis institucional, aquí no hemos salido de la que tenemos hace años y que el presidente es el mayor responsable.  Lo malo de todo esto es lo bueno que se está poniendo, tal parece que las cosas tienen que empeorar para que mejoren.

HONRAR HONRA

Por Mariela Sagel, El Siglo, 19 de marzo de 2018

Bajo este pregón al escritor Rafael Ruiloba dedicó sus palabras en el acto en que se le rindió homenaje al poeta veragüense José Franco en su tierra de adopción, Las Tablas.  Este homenaje fue iniciativa del Ministerio de Educación y estuvo presente la ministra Paredes de Vásquez y se presentó una edición conmemorativa de “Por los caminos de mi patria” que recoge odas, sonetos, sermones y poesías de esta gran poeta.

La responsable de esta edición, bellamente ilustrada con la obra de Roberto Lewis “El nacimiento de la república” fue Aleida de Gracia, funcionaria del Instituto Nacional de Cultura (INAC) y ese día estuvimos presentes algunos de sus amigos escritores y familiares, y los que no pudieron ir, le enviaron unos mensajes preciosos que yo leí cuando me tocó a mí hacer la semblanza del poeta de la nacionalidad.

Portada del libro “Por los caminos de mi patria”

José Franco es el autor de “Panamá Defendida” que escribió apenas con 23 años, henchido de amor patriótico.  Desde que asistía a la Escuela Normal de Santiago empezó a germinar en él la semilla del patriotismo, del nacionalismo sin tregua, y desde entonces, su vida y sus obras han girado en torno a estos ideales, sin claudicar jamás.  Su poesía ha sido elogiada aquí y en el extranjero, confiriéndosele muy distinguidos premios, pero sus novelas, que también merecen ser leídas, como “Las luciérnagas de la muerte” y “Operación Plutonio” además de “La conspiración del silencio” deben ser de obligatoria lectura en los colegios nuestros.  A través de ella se puede conocer los dramas que Panamá ha atravesado en su larga lucha por su soberanía plena, que al parecer todavía no ha terminado.

Así como es importante esta edición de “Por los caminos de mi patria”, debe ser su divulgación entre nuestra juventud, que no vivió las luchas nacionalistas ni la cruenta invasión de hace 30 años.  La vida ejemplar de un patriota como José Franco debe ser destacada en las escuelas, para que se conozca los autores de esta patria nuestra.

 

BORRANDO NUESTRO PATRIMONIO

Por Mariela Sagel, La Estrella de Panamá, 18 de marzo de 2018

      Lo que aconteció esta semana en la ciudad de Colón, que es la entrada desde el Mar Caribe al Canal de Panamá, tiene a todos perplejos.  Por un lado, se anunció una huelga pacífica que aparentemente se cumplió sin mayores incidentes pero la noche antes, de manera muy sospechosa, la icónica Casa Wilcox se incendió, en un esfuerzo más por borrar cualquier vestigio de nuestro patrimonio. Hay acusaciones temerarias de parte del gobierno contra los grupos y partidos de oposición, pero crea gran suspicacia que desde el domingo se estuvieron enviando contingentes desproporcionados de anti motines, patrullas y toda clase de fuerzas de seguridad a esa provincia.  Lamentablemente, se desataron incidentes que llevaron a encontronazos entre la población y una pandilla de encapuchados perpetraron actos de saqueo y de vandalismo.  Todo esto en medio de una crisis gubernamental de los tres órganos del estado que deberían trabajar “en armónica colaboración”.

Parece que el berrinche que tiene el presidente por no haber logrado la aprobación de sus escogidas para magistradas le está durando más de lo necesario. Después de más de un mes de esa votación masiva y contundente, todavía dice que “un grupito de diputados” (el 71% de la Asamblea Nacional) se opuso a esas designaciones. Encima, se le enredaron los cables a los representantes de su partido en la comisión de credenciales y de manejarla a su antojo les quitaron el control.  Se niega a designar otras personas para ser magistrados la Corte Suprema de Justicia, se va de viaje y el país sigue en piloto automático. El día de los disturbios en Colón, en conferencia de prensa que debía presidir él, su ministro de la Presidencia anunció que “en abril” se va a realizar un gabinete para tratar el tema de Colón. Incomprensible la desidia y el irrespeto que tienen para los problemas de la mayoría de la población. Seguramente al ministro Alemán se le pasó decir que se haría “después de Semana Santa”.

Pero vayamos ilustrándonos: en 2014, el día que asumió el cargo, el presidente y su gabinete, junto con empresarios poderosos, se trasladaron a Colón y frente a la Casa Wilcox hicieron un acto en que prometían una renovación urbana para la ciudad, que erróneamente muchos llaman la “tacita de oro”. Si hoy buscáramos una foto de ese acto y le hiciéramos un Photoshop, como si estuviera en llamas, el mensaje estaría clarísimo.

La Casa Wilcox era un icono de la ciudad de Colón que tenía más de 100 años. De estilo neoclásico, era de un temprano “art deco” que rememoraba las glorias de un pasado que identificaba a los colonenses. Se prometió su completa restauración y lo que ha pasado estos dolorosos casi cuatro años de gobierno varelista es que hasta se ha intentado demolerla.  En 1940 un voraz incendio arrasó con casi todo Colón, pero la Wilcox se mantuvo erguida. La cacareada “Renovación Urbana” se olvidó que debía incluir una renovación humana y al ministro de vivienda, que lideraba este proyecto, fue declarado persona non grata por la población.

Se repite que Colón es la “tacita de oro” en referencia a una novela corta de John Steinbeck, escritor estadounidense que recibió el Premio Nobel de Literatura en 1962, llamada “La taza de oro”.  Esta novela no se refería a Colón sino al saqueo que perpetró el pirata Henry Morgan a la ciudad de Panamá (hoy Panamá Viejo) en 1671, que destruyó y quemó esa primera población en el Pacifico panameño. Pero como decía Einstein, de quien se celebraron el 14 de marzo 139 años de su nacimiento, “la diferencia entre la genialidad y la estupidez es que la genialidad tiene sus límites”.

En menos de un mes dos edificios emblemáticos de las ciudades terminales del istmo han sido reducidos a cenizas. Y las autoridades no dicen nada sobre su restauración o las acciones que se van a tomar para preservar el patrimonio de todos los panameños. Es muy lamentable que los ministros estén más preocupados tuiteando el gran crecimiento que supuestamente tiene Panamá y llamándonos mentecatos a los que señalamos los desaciertos de su gestión que haciendo una labor seria, que incluye cumplir las promesas de campaña y dar soluciones humanas que beneficien a la mayoría.

No deja de ser sospechoso que la prometida “Renovación urbana” se esté llevando a cabo por la constructora Odebrecht, que sigue ejecutando contratos millonarios y todavía, a pesar de serios señalamientos de coimas pagadas, incluso al presidente, no hay presos vinculados al gobierno y la lista de los implicados del mayor escándalo de corrupción reposa en el fondo de una gaveta del despacho de la Procuradora de la Nación.

 

 

MURILLO Y SEVILLA

Por Mariela Sagel, La Estrella de Panamá, 18 de marzo de 2018

Viajar a Sevilla, en la comunidad autónoma de Andalucía, y no visitar el Museo de Bellas Artes, es un pecado mortal. Situado en la plaza que lleva su nombre, ocupa el antiguo Convento de la Merced Calzada, que se estableció en unos terrenos donados por el Rey Fernando III (llamado “El Santo”) una vez que conquistó esa ciudad en 1248.  El Museo como tal fue fundado en 1835 bajo el nombre de “Museo de Pinturas” y recogía las obras de temas religiosos que provenían de conventos y monasterios que eran “desamortizados”, como dice la guía del sitio, por el gobierno liberal de Juan Álvarez Mendizábal.  También ha recibido muchas donaciones de coleccionistas privados.

Fachada del Museo de Bellas Artes de Sevilla

La plaza de enfrente es muy amena, y los domingos está llena de pintores ambulantes, retratistas de postín y vendedores de recuerdos turísticos.  En el casco antiguo de esa maravillosa ciudad las calles son estrechas, las aceras más y los conductores son habilísimos en transitar por ellas.  Cuando uno se va acercando a la plaza se encuentra con un portento arquitectónico que no tiene nada que ver con lo que tradicionalmente se ve en las ciudades andaluzas: el Metropol Parasol, también llamado “Setas de Sevilla”, que a solo unos metros del Museo de Bellas Artes sorprende por su estructura en forma de pérgola de madera y hormigón.  Es inmensa, de 150 metros de largo, 70 de ancho y una altura de 26 metros.  Abajo funciona un mercado tradicional, una plaza de espectáculos y un museo arqueológico.  Ascendiendo se llega a una terraza que ofrece una de las mejores vistas panorámicas del casco antiguo de la ciudad.  Este gigantesco hongo está en la Plaza de la Encarnación, a solamente 750 metros del Museo de Bellas Artes y a 450 metros del Palacio de las Dueñas, donde nació el poeta Antonio Machado y donde vivió hasta su muerte la última Duquesa de Alba.  El palacio, de estilo gótico-mudéjar, está ahora abierto al público.

Metropol parasol

EL MUSEO DE BELLAS ARTES

     En la actualidad, el edificio que hoy recibe a millones de visitantes al año es una maravilla de arquitectura andaluza que antaño albergaba un edificio estilo mudéjar.  A pesar de su antigüedad, ha tenido varias transformaciones que han preservado su trazado original, que se organiza alrededor de tres patios de claustro, el del Aljibe, el de los Bojes y el Claustro Mayor, que se conectan entre sí por una escalera imperial.  Es una bellísima muestra del manierismo andaluz y ese templo como tal se concluyó en el siglo XVII.

A partir de ser constituido como museo se le han hecho varias remodelaciones, siempre preservando su estilo original.  A la entrada se pueden apreciar unos paneles procedentes del Convento del Pópulo y otros del Convento de San Pablo.  Entre 1942 y 1945 se inauguró el patio de las Conchas en el espacio que ocupaba la antigua sacristía y se trasladó a la fachada principal la portada barroca de la calle Bailén.

Patio interior

El museo, regentado por la Junta de Andalucía, está organizado en tres grandes bloques, que son los espacios públicos, las salas de exposiciones temporales y toda la magnífica área de exposiciones permanentes, que abarca 14 salas.  Hay otros espacios que permiten el funcionamiento, restauración y archivos, que no están abiertos al público.  Parece pequeño, pero es en realidad un gran museo.

Sus salas albergan el arte medieval español, arte del renacimiento, el manierismo, el naturalismo y una sala dedicada a Murillo y la escuela barroca sevillana.  Ofrece, bajo unos artesonados impresionantes, muestras de las obras de Murillo y sus discípulos, así como de Juan de Valdés Leal, pintura barroca europea, cuadros de Francisco de Zurbarán y las pinturas sevillanas que se dieron en los siglos XVIII, XIX y XX.  Del siglo pasado también se incluyen obras de otros pintores españoles.

Salas de exposición

Las dimensiones de las pinturas, en general, son gigantescas y muy elaboradas.  Siendo en su mayoría arte religioso, repasan casi todo el santoral español, que es muy vasto.

CELEBRANDO A MURILLO

     A fines del año pasado Sevilla declaró abierto el “Año Murillo”, en conmemoración del IV centenario de su nacimiento.  Un símbolo del barroco universal y orgulloso hijo de la capital hispalense, Bartolomé Esteban Murillo será celebrado durante 16 meses seguidos, que destacan la obra del maestro del siglo XVIII.  Habrá conciertos, itinerarios turísticos y culturales, gastronomía, ponencias, toda una recreación.

Las exposiciones que conforman esta celebración serán ocho y la primera es, precisamente, la titulada “Murillo y los Capuchinos de Sevilla”, que se exhibe en el Museo de Bellas Artes.  En ella pude ver casi toda la serie completa que el artista realizó para los conventos de Santa Justa y Santa Rufina de los Franciscanos Capuchinos, con obras de los fondos de la pinacoteca sevillana, así como de otras instituciones.  Una de las más destacadas es “El jubileo de la Porciúncula”, que era el lienzo central del retablo mayor del convento y considerada una de las obras cumbres del maestro.

El jubileo de Porciúncula

Seguirán otras actividades, una muy interesante que es “Tras los pasos de Murillo”, que recorre varios espacios emblemáticos que muestran unas 50 pinturas del maestro, que inicia con la Casa de Murillo, pasa al Palacio Arzobispal, la exposición del artista en la Catedral de Sevilla, en el Alcázar, el Archivo de Indias, el Hospital de la Caridad y el de los Venerables.  También se han organizado exposiciones de artistas contemporáneos en homenaje a Murillo, en la Facultad de Bellas Artes y la muestra “Los Neve, Mercaderes, hidalgos y mecenas en la época de Murillo”, que está en el Archivo General.

Como en Sevilla el mayor atractivo es su oferta cultural, las empresas turísticas organizaron el programa “Murillo en Sevilla”, que contempla un amplio número de actividades para esta celebración, con visitas teatralizadas, obras nocturnas, talleres, rutas gastronómicas…

Bartolomé Esteban Murillo fue uno de los hijos más gloriosos de Sevilla.  Nació en 1617 y falleció en 1682 en su ciudad natal.  En el año de 1864 se le erigió un monumento, que según Paul Lafond, historiador de arte francés, Sevilla no tenía necesidad de hacerlo porque toda la ciudad le pertenece, ya que la llena por completo con su obra.

Trabajo del techo del Museo

Su pintura es muy característica de la apacible capital andaluza.  Las mozas de aire voluptuoso y largas pestañas que uno ve en las calles parecen escapadas de algunos de sus lienzos y, al fin y al cabo, fueron las modelos que utilizó para pintar sus obras.  De casi todos los artistas españoles de su generación, Murillo es el que quizás ha sido más admirado, posiblemente porque se le puede comprender y penetrar en su obra. Después de él y precedido por Velásquez, Ribera y Zurbarán, vino la decadencia.  Si vamos a comparar, posiblemente la pintura de Murillo no tiene la pujanza de Velásquez o la firmeza de Ribera, ni la serenidad de Zurbarán, pero posee un hechizo único, una ligereza excepcional, una suavidad de ejecución que resultan inefables.  Es el pintor de las almas tiernas, soñadoras, acariciantes y sentimentales.

Para Lafond, “su pintura es el espejo del alma nacional y refleja su pensamiento y el ideal de la raza.  Es el andaluz típico, el hijo de esa Andalucía morisca, exaltada y desfalleciente.  Su obra, hecha de gracia y dulzura, se resume en un triunfal himno de amor”.

 

 

 

 

FE DE ERRATAS

Por Mariela Sagel, El Siglo, 12 de marzo de 2018

El lunes pasado publiqué un artículo sobre el tercer puente sobre el Canal de Panamá, que tiene un 80% de avance, y que unirá la ciudad de Colón a las poblaciones de Costa Abajo de esa provincia.  Aseguraba que a estas alturas usaban ferry para trasladarse, asumiendo que eso había sido así desde hace muchos años.  Gracias a un respetuoso colonense que me aclaró mi error, debo hoy corregir que el ferry no es el único medio que conecta las poblaciones de Escobal y Cuipo, sino que los moradores de esas poblaciones pueden utilizar y han estado utilizando los puentes vehiculares puerta 8 y 10 de las esclusas de Gatún para trasladarse desde sus hogares hasta la ciudad de Colón y viceversa desde finales de los años 40, inmediatamente después del fin de la II Guerra Mundial.  Antes de esa fecha, ese paso era utilizado únicamente para los traslados militares de las fuerzas armadas estadounidenses que ocupaban la Zona del Canal.

“El ferry o los transbordadores entran en función por primera vez en esta ubicación en el año 2010 de manera ocasional, es decir, cuando se realizaban trabajos de mantenimiento de los puentes vehiculares. Luego se fue utilizando los fines de semana y desde la inauguración de las Esclusas de Agua Clara son utilizadas todos los días las 24 horas.

En la actualidad todavía se mantiene el paso por ambas vías de las esclusas, con horarios establecidos para días de la semana, fines de semana y días feriados”.

Muchas gracias por esta aclaración, que se hizo con respeto y con conocimiento de causa.  No me cabe duda que ese puente, además de lo que va a aportar en el intercambio entre las poblaciones y la ciudad de Colón, va a ser un emblema para la entrada del Canal de Panamá del lado Atlántico, que tanto nos hace falta.

DE MENTECATOS, CEPADEM Y “REALITY SHOW”

Por Mariela Sagel, La Estrella de Panamá, 11 de marzo de 2018

Algunos ministros de este gobierno han resultado más peligrosos que el mismo Ricardo Martinelli en cuanto al uso del Twitter se refiere.  Muchos recordarán que en agosto de 2011 el que está preso en Miami botó del puesto de canciller a su vicepresidente, hoy presidente, por Twitter.  Insultó a todo el mundo, nos dijo HP, mandó a las rellenitas a hacer dieta y a más de una a buscar marido.  Pero los de esta gestión no solo no se miden, sino que pareciera que no trabajaran por estar dándole al maldito teclado y denigrando a los que opinamos diferente a ellos.  La última genialidad fue destacar que a juicio Fondo Monetario Internacional, Panamá será en 2018 el país de mayor ingreso per cápita de Latinoamérica y que eso deberíamos entenderlo los “mentecatos” que nos pasamos creando crisis.

En primer lugar, podremos ser los más ricos de la región per cápita, pero ese per cápita los tienen unos muy alto y otros no tienen nada, porque también somos de los países más desiguales.  Si hay alguna duda, veamos la indigencia y la pobreza, la falta de infraestructura que hay al lado de los condominios que encandilan a los incautos.  En segundo lugar, el ministro debería respetar a los que criticamos la gestión del gobierno porque no somos ni tontos ni de escaso entendimiento, muy por el contrario.  Seguimos de cerca lo que hacen porque lo que nos sobra es la convicción de que no todo se está haciendo bien.

Pero también hay cosas buenas, aún dentro del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) que el mentecato ministro dirige. La tercera entrega de los CEPADEM (Certificados de Pago Negociables de la Segunda Partida del Décimo Tercer Mes) se realizó en forma ejemplar, ordenada y con la sinergia que deben tener todos los estamentos del estado.  En esta ocasión pude apreciar la coordinación con la Policía Nacional (para que no estén de ociosos pidiendo licencias en el lugar más inesperado), el Sinaproc y la Contraloría.  Me contaba la chica que me atendió, muy amable, que se había quedado ordenando los cheques hasta las 10 de la noche anterior, aunque esa era labor de la Contraloría y hacerlo le garantizaba que encontraría enseguida el que le solicitaran.

Varias personas me habían comentado lo bien organizados que estaban en este aspecto, del cual no ha faltado información puntual y eficiente y les prometí a todos que cuando me tocara, si se mantenía la calidad de la diligencia de entrega, lo resaltaría.  Pues me llegó el momento de aplaudir este esfuerzo y mis esperanzas de que se siga así, para el resto de los que deben recibirlo en los próximos meses.

La Asamblea Nacional organizó el día internacional de la mujer un significativo acto en honor de todas las parlamentarias que han pertenecido a ese órgano del estado desde 1945, y que solo han llegado a la presidencia dos mujeres: Balbina Herrera, que fue la primera mujer que ostentó ese cargo, y la actual presidenta, Yanibel Ábrego.  Muy elocuente el acto que, además de presentar un libro con las biografías de todas las damas que han participado en la elaboración de leyes, inauguró una galería de ellas con retratos hechos por el dibujante Fernando Peña Morán.  Solamente dos de los diputados varones que componen la Asamblea estuvieron presentes.

Para rematar una semana de conmemoraciones, se presentó la versión para Panamá del libro Gabo Periodista, por la Fundación Publicando Historias, la Fundación Gabriel Lewis Galindo y la Fundación Gabriel García Márquez para un Nuevo Periodismo Iberoamericano(FNPI).  Significativo porque la Estrella de Panamá, que ahora está regentada por la Fundación Publicando Historias, se ha alzado triunfal a pesar de todas las adversidades a las que estuvo sometida por 17 meses gracias al capricho de un diplomático que antes de su partida, no dejó de seguir haciendo el ridículo con unos videos deplorables en los que dizque buscaba trabajo. Cuando el director Samuel Lewis mencionó que le agradecía al señor Abdul Waked, allí presente, el haber cedido el 51% de las acciones a la fundación, el aplauso fue atronador.

Como dice un gran amigo mío, en referencia a esos videos, en los cuales él estuvo presente cuando se filmaban: vivimos tiempos tan tarados en los que hasta embajadores hacen su propio “reality show”.

TERCER PUENTE SOBRE EL CANAL

Por Mariela Sagel, El Siglo, 5 de marzo de 2018

Los colonenses deben estar contentos porque al fin la ciudad capital de su provincia olvidada va a tener un puente de proporciones considerables que los conectará a las poblaciones de costa abajo.  Hasta ahora, para ir a esas poblaciones tenían que tomar un ferry.  ¡Un ferry dirán algunos no muy relacionados con esa área del istmo de Panamá! Las últimas experiencias que tuvimos la mayoría de los que ya pasamos las seis décadas fue el que conectaba una orilla de Panamá con la otra, hace casi 60 años, y que fue reemplazado por el orgulloso Puente de las Américas.

Hace poco me tocó cruzar el estrecho de Gibraltar, desde Tarifa (España) a Tánger (Marruecos).  Atormenté al guía con preguntas de por qué no se había hecho un puente que conectara las dos orillas, y así conectaría Europa con África, separadas apenas 39 kilómetros.  Parece que se han hecho muchos estudios y las corrientes, al unirse el Océano Atlántico con el Mar Mediterráneo, hace muy complicado y costoso ese vínculo.  Así que volví a experimentar el montarme en un ferry, lo que me recordó las veces que crucé las orillas del canal por ese medio, siendo pequeñita.

Volviendo a nuestro tema, estuve visitando la construcción del tercer puente sobre el Canal de Panamá, o Puente del Atlántico, que lleva acabo una empresa francesa, que recibió la orden de proceder en 2013.  Es realmente impresionante y presenta un avance de 80% en su ejecución, en la que se emplean unos 1,000 empleados.  El desafío a la gravedad es palpable, sobre todo porque se va construyendo desde una orilla a la otra, para al final, en lo que falta, unir el centro del puente, que es de 4.6 kilómetros.  Es muy alto y le da la bienvenida a la vía interoceánica a los barcos que entran desde ese océano.

Se había prometido para ser entregado este año, pero ahora se habla del próximo.  Es una bendición que al fin se haya tomado en cuenta a esta parte de nuestra geografía que todavía estaba aislada.

 

LA MAGIA DE JUAN GRIS

Por Mariela Sagel, Facetas, La Estrella de Panamá, 4 de marzo de 2018

La arquitectura de planos, que es una constante en la obra del pintor y escultor español Juan Gris, estaba íntimamente ligada a la creación literaria de poetas como el chileno Vicente Huidobro, exponente del movimiento estético denominado creacionismo, en los años en los que se estaba desarrollando la I Guerra Mundial.  Gris, uno de los más impolutos pintores cubistas, tiene una extraordinaria exposición junto con su colega y paisana María Blanchard, en el Museo Thyssen de Málaga, que recrea el cubismo de los años 1916 a 1927.

Frente del Museo Thyssen en Málaga

Fue realmente un privilegio poder ver esta muestra, anunciada en cada poste de la ciudad andaluza que fue la cuna de uno de los más conspicuos representantes del cubismo, Pablo Picasso.  Según los textos de historia del arte, los precursores del cubismo fueron el malagueño y el francés George Braque tan temprano como en 1907, y el comienzo de la confrontación bélica no puso fin al mismo.  Era una novedosa y atractiva forma de representación de la realidad, en su momento revolucionario, en los inicios de un siglo y ante un escenario de guerra.  Entre sus más decididos exponentes se encuentra a Juan Gris y a María Blanchard.

Portada del catálogo de la exposición de Juan Gris y María Blanchard

LOS ARTISTAS

Nacido en Madrid en 1887 bajo el nombre de José Victoriano González-Pérez, Juan Gris fue un ilustrador y pintor que se mantuvo fiel al cubismo durante toda su vida, aunque la misma fue corta, pues murió a los 40 años de insuficiencia renal. Estudió en la Escuela de Manufactura y Artes de Madrid y trabajó un tiempo de ilustrador de publicaciones tanto en las portadas como en los contenidos.  En 1906 se traslada a París, Francia, para evadir el servicio militar y ya nunca volvería a su ciudad natal ni a su país.  Es apenas en 1910 cuando realiza sus primeras manifestaciones cubistas, que ya no abandonaría y conservaría de forma muy colorista.  De sus obras se conoció poco en esos años, y no fue sino hasta después de los años 80’s que los museos y galerías españolas empezaron a valorizarlas y a adquirirlas para exhibirlas, estudiando la importancia que tuvieron en el momento en que fueron creadas.

Salas de exposición del Museo Thyssen de Málaga que muestra, sobre todo, pintura andaluza

María Gutiérrez Blanchard, por su parte, nació en Santander, Cantabria, en 1881, en el seno de una familia culta de clase media, tenía varias hermanas y una deformación física, que la sumieron en profundas reflexiones y con una mirada de triste alegría, como la describiría el periodista y escritor Ramón Gómez de la Serna, representante de la vanguardia española de su tiempo.  Estudió en Madrid gracias al estímulo de su familia para que desarrollase el dibujo y posteriormente, en 1908, se marcha a París, donde entra en contacto con los artistas que están involucrados en los movimientos plásticos, especialmente el cubismo, que le es revelado por la pintora rusa María Vassilief, a cuyas clases asistía.  En 1918 hace amistad con Juan Gris y en esos años participa, junto a Jean Metzinger, Albert Gleizes y el escultor Jacques Lipchitz en una nueva etapa de definición del cubismo.  María frecuenta a importantes pintores y artistas, como el mexicano Diego Rivera y entre todos muestran sus obras en el afamado Salón de los Independientes.

Murió cinco años después de Gris, con quien tenía una gran amistad y aunque ella era unos años mayor, se sintió muy deprimida por su muerte y eso permitió a la enfermedad que la mató, tuberculosis, avanzar con mayor rapidez.  Al fallecer, Gómez de la Serna escribió que “murió la más grande y enigmática pintora de España”.

LOS CUBISMOS

     Teniendo a la guerra como telón de fondo, el grupo de pintores con los que se vinculaban Juan Gris y María Blanchard iniciaron, a partir de 1916, una etapa de redefinición del cubismo.  Los unía una constante y ésa era un marchante común: Léonce Rosenberg y no fue algo que buscaron conscientemente en forma colectiva, sino que fue la convergencia de sus búsquedas personales las que los llevaron a transitar por un mismo camino.

Juan Gris sería la figura clave de este período.  Con el resto de los artistas mencionados mantenía una armonía y amistad, basados en el respeto mutuo.  Fueron desarrollando de esta manera obras reflexivas sobre la manifestación plástica pura: arte sintético, formas planas y geométricas, en las que convergían abstracción y figuración.  Este movimiento perduró hasta fines de los años veinte, y sus representantes españoles se convirtieron en la primera generación vanguardista de ese país y de ese movimiento.

María Blanchard dejaría el cubismo en los años 20’s al contrario de Juan Gris, que se mantuvo fiel a su expresión.  Blanchard tiene una obra muy famosa, “La Comulgante” que, si bien fue mostrada en 1921 en el Salón de los Independientes, se estima que la realizó en 1914, estando en España.  Es una obra que provocó un escándalo y que se muestra en el Museo Reina Sofía.

EL MUSEO THYSSEN DE MÁLAGA

Ubicado en Palacio de Villalón, en el centro histórico de Málaga, edificio que data del siglo XVI, el Museo Carmen Thyssen es un sitio espléndido para deleitarse con lo mejor del arte español y europeo, reuniendo en sus salas de exposiciones permanentes las obras de maestros antiguos, preciosismo y pinturas naturalistas, obras de paisaje romántico y costumbrismo, así como de fin de siglo.  El inmueble ha sido remodelado rescatando su fachada renacentista, con un patio principal con arcadas y columnas e impresionantes artesonados y las estructuras de lacería de sus salones.  Su museografía es impecable y en conjunto, los salones iluminados y diseñados para el suave fluir de su mejor ver, señalan el compromiso de la Colección Carmen Thyssen Bornemisza con la calidad artística.  En este palacio se hace énfasis en la pintura andaluza.

Arcos que dan al patio interior del edificio que alberga el Museo Thyssen

En el piso 3 de exposiciones temporales se muestra la exposición “Juan Gris, María Blanchard y los cubismos (1916-1927)” y en ella hay obras de Manuel Ángeles Ortiz, Francisco Cossío, Salvador Dalí, Albert Gleizes, Julio González, Vicente Huidobro (por su amistad y sintonía creativa), André Lhote, Jacques Lipchitz, Jean Metzinger, José Moreno Villa, Benjamín Palencia, Joaquín Peinado, Pablo Picasso, junto a las de Gris y Blanchard.

Son más de 60 obras, entre pinturas, esculturas, dibujos y documentos, además de videos que guían el recorrido y que comienza con un diálogo entre Gris y Blanchard a través de sus obras pictóricas.  En la segunda sección de la muestra se contextualiza la obra de ambos con la de los grandes maestros del siglo XX con los que compartieron horizontes creativos y se cierra la muestra, curada de manera magistral, con la representación de creaciones de la primera generación de pintores vanguardistas españoles, como Dalí, Moreno Villa, Palencia, Peinado, Ortiz y Cossío, que se fueron acercando a la modernidad a través del cubismo y, sobre todo, el que cultivaba Juan Gris. Destaca un retrato cubista del poeta Federico García Lorca pintado por Salvador Dalí en 1923.

Retrato cubista de Salvador Dali que pintó del poeta Federico García Lorca

Una muestra inédita en un museo muy bien diseñado y pensado para el disfrute y el conocimiento de los movimientos artísticos.  Al igual que Picasso, Juan Gris diseñó escenografías para dos montajes del promotor de los ballets rusos Serguéi Diáguilev.