URGENCIAS DE ESTOS TIEMPOS

Por Mariela Sagel, El Siglo, 22 de enero de 2018

Estamos viviendo tiempos extraños, en los que en mitad del verano o temporada seca (para los panameños) caen fuertes aguaceros, al punto de que dicen los que supuestamente lo vieron, que hubo partes de la ciudad que recibió granizo del cielo, en pleno mes de enero, el mes más agradable de este inmisericorde clima.

El medio ambiente se ha vuelto loco, dicen otros, pero todo esto, al igual que las temperaturas extremadamente bajas en Canadá, en el norte de Europa o en Rusia no es otra cosa que el irrespeto que hemos hecho por tantos años a la naturaleza.  Ella, la madre naturaleza, siempre se cobra sus deudas, tarde o temprano. Así es como el agua siempre busca su nivel, o la tierra lo que le hayan arrebatado.

Uno de los aciertos que ha tenido este gobierno, tan desacertado hasta en los temas que no le concierne, como regular el uso de la Cinta Costera por medio de un decreto del Ministerio de Obras Públicas (la información de celebrar algo en lugares abiertos siempre ha sido potestad de la alcaldía, a quien se le informa, no se le pide permiso) es el de prohibir el uso de bolsas plásticas para el expendio de cualquier artículo, dando un tiempo prudencial a los almacenes para que se vayan adecuando.  Volverán los cartuchos de manila, las bolsas de papel (ojalá que sea reciclado) y demás formas de cargar con la compra (hay bolsas reutilizables que desde hace años han estado promoviendo ciertos comercios).

Es hora de que tomemos conciencia de que el planeta está dando signos de agotamiento y hartazgo por tanto abuso.  La disposición a ultranza de la basura, sin tomarse el cuidado de reciclarla, y el desecho de lo que se puede reutilizar es una prioridad del ser humano y así lo deben entender los responsables del manejo de la cosa pública.  Empecemos por educar desde nuestras casas reciclando, dando un mejor uso a lo que botamos y utilizando bolsas de papel para la compra.

LA SEMANA DE WENDY GUERRA

Por Mariela Sagel, Facetas, 21 de enero de 2018

Esta semana estará en Panamá la escritora cubana Wendy Guerra y tendrá muchas actividades: dictará un taller piloto de “cómo contar tu historia”, con participantes que han enviado sus textos para que se trabaje sobre ellos durante los dos días que dure el corto curso. También viene a reunirse con diversas organizaciones académicas y de colaboración para explorar la posibilidad de establecer una escuela latinoamericana de escritura.

Esta idea surgió entre las dos cuando participábamos del Festival Gabo, organizado por la Fundación Gabriel García Márquez para un Nuevo Periodismo Latinoamericano (FNPL) en septiembre pasado.  Wendy es la heredera literaria del Gabo, de quien fue alumna en el Instituto Superior de Arte de La Habana, donde se licenció en dirección de cine.  Su labor creativa la inició como poeta, estrenándose con un libro titulado “Platea oscura”, cuando apenas tenía 17 años.  Desde entonces ha corrido mucha agua bajo el puente y ella ha capeado varios temporales y sobrevivido a muchos naufragios.  Han pasado 30 años y hoy día es un referente obligado de la narrativa cubana y latinoamericana, la de adentro, porque Wendy escribe y produce desde La Habana.

WENDY LA HABANERA

     A pesar de que a fines de 2014 se anunció el restablecimiento de las relaciones de Estados Unidos y Cuba y se esperaba que la isla experimentaría una gran apertura y un gran cambio, los mismos no han sido tan grandes ni tan abiertos, por un lado, por el férreo control que ejerce el gobierno de Raúl Castro, después de 59 años de haber triunfado la Revolución en ese país, –y la muerte de su hermano, el líder de esa revolución– y por otro por los retrocesos que ha significado la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca.

Wendy Guerra con La Habana al fondo

Wendy Guerra vive en el barrio de Miramar, que fue antaño una de las zonas residenciales más elegantes de la capital de la isla caribeña.  Cuida con esmero el piso que por fuera presenta un aspecto destartalado y ella, tan consciente de los temas saludables, trata de llevar una dieta que le mantienen esa silueta estilizada y juvenil que ostenta.

Es tremendamente conocida en su ciudad, sin la cual no puede vivir, al principio gracias a los programas de televisión que protagonizaba después de recibir el premio Bruguera en 2006 por la novela “Todos se van”, que fue llevada al cine por el colombiano Sergio Cabrera y se puede ver en Netflix.  Cuando regresó de recoger ese premio ya no pudo seguir haciendo televisión.  Sus novelas se publican en el extranjero, más no en Cuba.  Cuando le preguntan en la calle si no se ha ido al exilio ella responde que vive en el “inxilio”.  Se defiende diciendo que “Es bueno quedarse con lo malo de lo bueno. Aquí llevo una vida esforzada pero legítima. Soy coherente con las herramientas que todo el mundo usa; uso las bibliotecas y voy a los hoteles para entrar en Internet. No podría vivir aquí como un extranjero. No soy una activista política, sino una escritora”, cuenta a velocidad de vértigo en una entrevista publicada en El País en 2014.

Todos se van

Ese libro, además de ser adoptado por el gobierno francés en su currículo, es un relato autobiográfico de cómo vivió la diáspora de todos sus amigos y conocidos una hija de la revolución (ella se llama a sí misma así y explica lo que hicieron sus padres por Fidel y por el momento que vivían cuando ella estaba creciendo) y lo han definido como una de las críticas más devastadoras del comunismo, escrita desde la visión de una niña.

Wendy Guerra en las calles de La Habana

Tiene muy claro que su carrera personal y profesional está divorciada de la que pudieron haber tenido los padres de su generación “porque ellos nunca pensaron en tener algo suyo en primera persona del singular”.  Después de ese libro ganador del Premio Bruguera, la editorial que lo entregaba se declaró en bancarrota y se tuvo que buscar otro editor.  Por suerte, los ha encontrado y de lujo.

WENDY LA INTERNACIONAL

Después de ese premio, que la catapultó a la fama, llegó con un legajo enorme a la editorial y tras quitarle como 200 páginas, publicó en 2008 “Nunca fui primera dama”, libro que acaba de ser reeditado y le ha puesto una guinda de lujo con un capítulo final titulado “Sin Fidel” y que presentó el día que se cumplía un año de la muerte del comandante, el pasado 25 de noviembre, en la FIL de Guadalajara.  Posteriormente, en 2011, publicó bajo el sello Alfaguara “Posar desnuda en La Habana”, un diario apócrifo de la escritora francesa Anaïs Nin, que presentó con toda la fanfarria de la que es capaz en un “happening” a fines de ese año también en Guadalajara. Nin era de madre cubana y vivió de pequeña en la Habana, y en esta recreación que se ha permitido hacer Guerra, supuestamente vuelve a esa ciudad y acostumbrada a llevar un diario, recrea esa instancia con singular maestría, teniendo como escenario sus grandes mansiones, las lujosas fiestas que se daban y la vida distendida que se desarrollaba en la Perla del Caribe, incluyendo a protagonistas claves como el pintor Wifredo Lam o el escritor Alejo Carpentier.  Wendy se convierte en una de sus descendientes y sucumbe a la licencia que les permite a los autores de ficción el poder de la documentación y, sobre todo, un escenario tan seductor como La Habana.  Se imbuye en sensaciones emocionantes, pero alejadas del sentimentalismo, de una forma convincente, íntima y muy personal. En su momento, el semanario francés Nouvel Observateur señaló a Wendy como la heredera contemporánea de Anaïs Nin.

El “happening” al que me refiero era muy conceptual, dirigido por el artista cubano mexicano Waldo Saavedra, que es un pintor un tanto controversial, a quien se le atribuye que pintó desnuda a doña Letizia Ortiz antes de su boda con Felipe, Rey de España. Se alega que ese cuadro fue producto de unas fotos que tomó el pintor afincado en Guadalajara, y todo indica que ellos (Waldo y Letizia) eran amigos en el tiempo que la hoy Reina se dedicaba al periodismo.

Posar desnuda en La Habana

Después siguieron “Negra” (2013) y “Domingo de revolución” (2016), y su carrera de escritora la combina con artículos regulares para El País, para el New York Times, el Nuevo Herald y otras publicaciones.  En 2010 fue nombrada Chevalier de l’Ordre des Arts et des Lettres en Francia, y en 2016 fue elevada al título de Officier de la misma orden. Desde entonces es frecuente que asista a la Universidad de Princeton a dictar talleres y charlas, privilegio que tendremos esta semana en Panamá.

Domingo de revolución

El miércoles 24 de enero conversará sobre su obra literaria en la nueva Librería de Panamá Viejo, y desde allí podremos escuchar no solo lo que vive ella como escritora que decidió quedarse en Cuba y producir desde allí, sino qué ha sido de los amigos que se fueron, y que muchos regresan, ahora que pueden, a despedirse de sus padres o a enterrarlos.  Tiene una ardua tarea a novelar, la de los cambios que, aunque lentos, está viviendo a diario.

 

 

EN EL REINO DE TODAVÍA

Por Mariela Sagel, La Estrella de Panamá, 21 de enero de 2018

En 1996 salió una canción con una letra subliminal, que fue objeto de un montón de análisis, del cantautor cubano Silvio Rodríguez, titulada “Reino de todavía”.  Se la dedicó a su colega cantante, Amaury Pérez, por su cumpleaños No. 41.  Pérez fue fundador, junto con Silvio, Pablo Milanés, Noel Nicola y otros, de la Nueva Trova Cubana, que todavía hoy sigue vigente a pesar de todos los cambios que han experimentado el mundo y Cuba.

Muchas de las sugestivas frases de esa canción pueden aplicarse a Panamá, que no solo vive un abotagamiento de nuestra sensibilidad social sino un aborregamiento de la sociedad, al punto que la idiotización a la que nos tienen sometidos tanto los gobiernos como los medios de comunicación masiva, con programas basura estridentes, llevan a mitificar los libros de autoayuda y el misticismo estilo Cohelo.

Las alarmas suenan, como en la canción de Silvio que “y nadie las ve avanzando por sobre el ruido” y es así como la Procuradora anuncia en una conferencia de prensa el entramado de otro escándalo de corrupción llamado “Blue Apple”, que tiene varios años pero que ahora lo sacan a relucir, pero no dice nombres ni acciones que tomará para proseguir con las investigaciones.  Un escándalo tapa al otro y pareciera que el tema Odebrecht pasó a ser periódico de ayer, sin que ninguno de los responsables, incluso los miembros de este gobierno señalados y que han aceptado recibir “donaciones” –como ellos les llaman a las coimas— sean investigados.

Uno de los desfalcos más sonados de los últimos años, y que involucró la desaparición física de un ejecutivo de la casa de valores Financial Pacific, ha sido tratado por los jueces y fiscales con displicencia y esta semana, para acabar de rematar, en este “reino de todavía”, el expediente del mismo se le cayó a un individuo que iba en una moto camino del interior.  Una persona que iba detrás del motorizado lo recogió –milagrosamente el legajo ni se ensució ni se desordenó— y se lo llevó al periodista Álvaro Alvarado, que conduce el noticiero matutino de más rating en Panamá.  Eso forzó al presidente de la Corte Suprema –que de milagro no andaba de viaje— a convocar a una reunión para averiguar qué había pasado, con la posterior explicación de un juez que alegó que le estaban llevando el expediente a su casa para trabajar en él.  ¿Alguien se creyó esta historia?

Y como seguimos en este sistema de borregos, idiotizados por los teléfonos inteligentes y adictos a los mensajes de texto y al Instagram, el Ministerio de Obras Públicas, cuyo titular se dio el tupé de decir el año pasado que nunca había caído en un hueco en las calles de la ciudad de Panamá (será que viaja en helicóptero porque la mayoría de las calles están intransitables y son una amenaza para el buen funcionamiento de los carros que las circulan) se salió con un decreto, como “un antecedente de los ciclones”, suscrito hace unos meses, en que establece el uso de la Cinta Costera, justo después de que una figura del espectáculo realizó una concentración masiva contra la corrupción en esos predios.  La población entera protestó por esta medida inconstitucional (de las manos de los supuestos constitucionalistas) y tuvo que salir el ministro de la Presidencia a explicar, en un galimatías que nadie entendió, que no se iba a aplicar.  Saqué dos conclusiones de esta bochornosa conducta: el país se conduce como en una pista de carritos locos y los panameñistas* no tienen nada en la mollera, aunque esto último todos lo sabemos y de sobra. Una tercera reflexión sobre la prohibición de la Cinta Costera sería que cómo emiten una reglamentación así si originalmente la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) se iba a celebrar allí.  Recordemos que, para el actual gobierno, lo más importante que le ha ocurrido a Panamá desde que somos país es que nuestro equipo de fútbol clasificó para ir al Mundial de Fútbol y que la JMJ se va a celebrar aquí.  De nada han valido las luchas nacionalistas y la recuperación del Canal de Panamá de manos de los gringos.

Remato con Silvio, porque para no enloquecer o volverse indiferente hay que cobijarse en la poesía: “El sistema invisible tendrá su precio, su frontera y tamaño, su analogía. Dios le llaman algunos, otros Comercio, más para mi es el Reino de Todavía”.

*Nombre del partido en el poder

BALANCE DE UNA PROTESTA

Por Mariela Sagel, El Siglo, 15 de enero de 2018

Voy a expresar aquí mi opinión sobre la concentración organizada la semana pasada, el día que conmemorábamos los 54 años de que ocurrió la gesta del 9 de enero, que marcó un final y un principio en nuestras relaciones con los Estados Unidos.  Según los noticieros y los comentarios que he escuchado, la convocatoria fue exitosa y ordenada, y mucha gente (especialmente jóvenes de clase media y alta) acudieron, muchos de los cuales nunca sintieron ninguna motivación para acudir a un acto ese día, que es de duelo nacional.

Me surgen preguntas como si en vez de ser un día libre y que no fue puente, tanta gente hubiera acudido. Escuché comentarios como: fui a una marcha anticorrupción hasta con mi nieto y mi perro, como si fuera parte de una actividad recreacional.  Me abstengo de emitir mis opiniones sobre el organizador de la marcha, pero sí veo con preocupación que las figuras del espectáculo, de la farándula, se vuelven políticos de repente, y ya hemos pasado por algunas experiencias no muy felices, como fueron Bosco Vallarino, Agapito, Panchito y hasta un “grande de la música” como Luis Eduardo Quirós, llegan por ser electas por ser figuras mediáticas.  Estoy segura de que la “One Two”, que adoro, convoca una marcha y va más gente, porque así es: vivimos en la civilización del espectáculo.

Los manifestantes no debieron ir frente al edificio donde vive el presidente a gritarle consignas (aunque se las merece) porque es una falta de respeto y encima, perturban a más de 200 familias que allí viven, pero más grave fue la reacción del gabinete, en una desacertada conferencia de prensa, donde amenazó con tomar acciones contra los que estuvieron allí presentes.  El tono que usaron para hacer esa condena fue amenazante, y nos hace pensar que, si la máquina pinchadora que usó el preso de Miami y no aparece, ¿no estará en manos de ellos y siguen con esas mismas prácticas?  Al fin al cabo, estuvieron 26 meses agarraditos de la mano.

 

APRENDIENDO DE LA HISTORIA

Por Mariela Sagel, La Estrella de Panamá,  12 de enero de 2018

     Los acontecimientos históricos, cuando son bien celebrados, abren avenidas de conocimientos para los que no tuvieron la dicha de vivirlos por no haber nacido en la época en que ocurrieron.  Los Beatles, los Rolling Stones y Elvis Presley marcaron con fuerza la historia de la música en inglés, y no necesariamente estábamos vivos para cantar sus canciones, igual que a los compositores clásicos.  Los panameños que saben y conmemoran el 9 de enero, que aconteció hace 54 años, no necesariamente estuvimos allí en la línea de combate, algunos ni siquiera habían nacido, pero aprendimos con el ejemplo de esos mártires que, de manera espontánea, defendieron una afrenta que cometieron los estudiantes de la Escuela de Balboa, en la antigua Zona del Canal, a nuestra bandera nacional.

En el año 2016 se conmemoraron en todo el mundo los 400 años de la muerte del escritor español Miguel de Cervantes Saavedra (que murió el mismo día que el inglés William Shakespeare y el peruano Inca Garcilaso de la Vega) pero poco se conoció aquí, no se capitalizó la fecha como esperábamos, ni de nuestras instituciones (INAC, Ministerio de Educación, Academia de la Lengua) ni de las misiones diplomáticas correspondientes. Y es tan importante esa fecha que se ha designado el 23 de abril como el Día Mundial del Libro. Tampoco el año que acaba de finalizar, en el que se cumplieron los 100 años de la Revolución Rusa, se hizo ruido alrededor, aparte de algunos actos tímidos en la Universidad de Panamá y un par de artículos referentes.  En cambio, la embajada de México sí celebró debidamente, aunque no en forma masiva, el centenario de Juan Rulfo, el autor de Pedro Páramo y otras obras, que no alcanzó a vivir suficiente para recibir el Premio Nobel de Literatura.

El año que recién terminó también conmemoró los 40 años de la firma de los Tratados Torrijos Carter y fueron varios los actos que se organizaron, sin que mediaran militancias políticas, uno realizado en la Asamblea Nacional, otro en la sede del Partido Revolucionario Democrático y otro en la Fundación Omar Torrijos, que contó con la develación de un busto que regaló la República Popular China, con la que nuestro país acaba de establecer relaciones diplomáticas, una asignatura pendiente por muchos años. Se produjeron excelentes programas televisivos en torno a la fecha, que hicieron docencia.

El Concurso Ricardo Miró, el certamen literario más importante de nuestro país cumplió 75 años de estarse celebrando, así como la Biblioteca Nacional la misma cantidad de años en haberse fundado.  Ambos hechos se celebraron en forma modesta en el marco de la Feria Internacional del Libro de Panamá (FIL).

La publicación del libro célebre del único escritor colombiano que ha obtenido el Premio Nóbel de Literatura, –Gabriel García Márquez — “Cien Años de Soledad” también fue celebrado en el mundo por todo lo alto, pero le faltó vistosidad a lo que vimos aquí, aun cuando Colombia era el país invitado a la FIL.  Los 50 años de haber recibido ese premio por otro latinoamericano, Miguel Ángel Asturias, guatemalteco, ni siquiera fue mencionado como un hito histórico, tampoco los 50 años de la muerte de la cantautora chilena (y también 100 años de su nacimiento) Violeta Parra, o del asesinato de Ernesto “Che” Guevara. Los 80 años de que Pablo Picasso pintara su famoso cuadro Guernica, consternado por el bombardeo que sufrió una población vasca en 1937, durante la Guerra Civil Española, pasaron sin pena ni gloria.  Este hecho fue objeto de sendas exposiciones en capitales importantes, como Madrid, donde tuve el privilegio de ver la muestra “Piedad y terror en Picasso”, en el Museo Reina Sofía.

Las embajadas de países amigos establecidas en Panamá son determinantes en apoyar estos rescates de la historia.  Canadá celebró los 150 años de su independencia del imperio británico el 1 de julio y estoy segura de que México volcará sus mejores esfuerzos en reflexionar sobre los 50 años de la matanza de la Plaza de Tlatelolco, que se cumplen este año.

Y de elecciones presidenciales habrá muchas durante el año que acaba de empezar:  en Finlandia, Costa Rica, Rusia, Paraguay, Colombia, México, Brasil y Venezuela, por mencionar unas cuantas.  Ya las celebró Chile, cuyo presidente electo se apresta a tomar posesión y también Honduras.  Para nosotros será un año pre electoral, donde veremos mucho y de todo.  Debemos estar atentos para entender “por dónde van los tiros”.

 

SIN PENA Y CON GLORIA

Por Mariela Sagel, Facetas, 5 de enero de 2018

El año pasado el cantautor español Joaquín Sabina lanzó un nuevo disco en el mes de marzo, después de una campaña de sensibilización extraordinaria, durante la cual se escuchaban, de a una, las nuevas canciones que integraban “Lo niego todo”, su nueva producción después del último disco que grabó, “Vinagre y rosas” hace siete años.  Este nuevo disco contó con el apoyo y la intervención de un cantante joven, Leiva, que le imprimió un aire de frescura y un tono muy rocambolesco que a lo mejor el flaco de Úbeda estaba perdiendo, a punto de cumplir 69 años.

Joaquín Ramón Martínez Sabina es una de las referencias más importantes a nivel mundial de la canción en español y un gigante para muchos de sus seguidores.  Omar Alfano recientemente se refirió a él como a un gigante y de la misma forma lo hacen todos los cantantes que a través de los años han ido entendiendo que el cantautor es un compositor, un poeta, comparable posiblemente a Bob Dylan y a Leonard Cohen, que recientemente falleció.  Dylan ganó el Premio Nobel de Literatura en 2016.  Joaquín es un lector voraz y está al día de toda la literatura tanto actual como clásica.

La gira de “Lo niego todo” empezó en mayo en varias ciudades de México.  Después se presentó en Úbeda, su pueblo natal, en Jaén, comunidad de Andalucía, y allí le fue otorgado el reconocimiento de hijo predilecto por el Ayuntamiento, el que recibió con júbilo y lágrimas en los ojos.  Siguió a Londres, donde vivió cuando su país estaba sometido al régimen franquista y volvió a España para cantar en varios escenarios.

Portada de Lo niego todo

De los más destacados, y al que tuve el honor de asistir fueron los que realizó en el WiZink Center, en pleno barrio de Salamanca, en Madrid, en los meses de junio y julio.  Este espacio, que fue conocido desde 1960 como el Palacio de los Deportes, tiene un aforo de unas 15,000 personas y para las cuatro funciones que ofreció Sabina en la capital española estuvo lleno de personas entusiastas y que se sabían de memoria todas las canciones.

El nuevo show de “Lo niego todo” es ambicioso, con cuatro pantallas digitales muy grandes que muestran tanto los dibujos del cantante como instantes de su vida y con efectos especiales de última generación.  El concierto empezó, como siempre, puntual, y el entusiasmo de los asistentes crecía en la medida que iba transcurriendo.

EL WIKINK CENTER

Como Palacio de los Deportes se inauguró en el año 1960, y en 1985 la titularidad de ese centro se transfirió a la Comunidad de Madrid, que emprendió una reforma integral del edificio.  Fue sede del Real Madrid desde 1986 hasta 1998.  En el año 2001 sufrió un incendio.  Sus titulares, en forma responsable, emprendieron su reconstrucción, aprovechando parte de la estructura y se reinauguró en el 2005.  Ahora lleva el nombre de WiZink Center por el patrocinador que desde el año 2016 se hizo con su administración.

UN CONCIERTO INOLVIDABLE

Su reaparición en Madrid tenía una carga emocional muy fuerte.  Fueron dos en junio y dos en julio y asistí al último, el 19 de julio.  Empezó el concierto muy emocionado, con su sonrisa eterna y la conexión que tiene con su público que es inigualable y más en esa ciudad, la que ama y donde vive y la canta.  Dijo que las fechas de cuándo cantaba en Madrid las tenía grabadas a fuego en su memoria y seguramente muchos de sus grandes amigos estuvieron allí, por lo menos Almudena Grandes y su marido, Luis García Montero me comentaron que fueron ese día.

Joaquín Sabina en su piso en Madrid

Cuando hablaba (y habla mucho en los conciertos) se le escuchaba melancólico, en una suerte de despedida.  Su voz no es la misma, sigue siendo de lija, pero se le escucha más grave.  En la composición de este disco, además del joven cantante Leiva, también intervinieron Javier Krahe y Benjamín Prado, y lo cantan la que llama su familia, Pancho Varona, Antonio García de Diego, la inigualable Mara Barros, y el resto de su banda, Jaime Asúa, el baterista Pedro Barceló y José Miguel Sagaste con el saxofón y los teclados, que viste falda escocesa.  En esta gira y a la banda se ha sumado la participación de Laura Gómez Palma, argentina, que toca el bajo, pero que también interpretó una canción.

Concierto de Joaquín Sabina

De las 12 canciones del nuevo disco, que fue el más vendido en Amazon de España en el 2017, Joaquín interpretó siete, empezando con la que le da nombre al disco “Lo niego todo”.  Siguió “Quién más quien menos” y “Postdata” y terminó con “Las noches de domingo acaban mal”. No cantó “Sin pena ni gloria”, que es la referencia del título de esta reseña. El resto fueron las canciones emblemáticas del flaco: “La del pirata cojo”, “Una canción para la Magdalena”, “Y sin embargo” “Peces de la ciudad” y por supuesto “19 días y 500 noches”.  Siguió con “Aves de paso”, “Contigo” y “Noches de boda”, desembocando en “Y nos dieron las diez…”.  Siguió “Princesa” y en los bises, cantó “Contigo”, “Pastillas para no soñar” y remató con “La canción de los buenos borrachos”.  En un momento subió Leiva en el escenario, y ambos cantaron “Por delicadeza”, que también se incluye en el nuevo disco.

En sus largas intervenciones, algunas muy emotivas, no dejó de destacar a sus compañeros de escenario, menciones a las autoridades fiscales españolas que le han caído a los artistas sin misericordia.  A veces daba la impresión de que se estaba despidiendo, pero teniendo más vidas que un gato, cuidado y nos vuelve a sorprender y pueda, como dice la canción “vivir para contarlo”: “Superviviente, sí, ¡maldita sea!, nunca me cansaré de celebrarlo” (de la canción “Lágrimas de mármol”).

Catando con Mara Barros

“Aunque Joaquín “lo niegue todo” y los años y la actividad le pasen factura, cuenta con un privilegio que no todos poseen y es que, no todo el mundo tiene la suerte de decir que su arte renace cada noche de concierto y que lo hace rodeado de la familia” se lee en una noticia en torno a los conciertos ofrecidos en Madrid.

Fue una excusa mi viaje a España en julio: partí el 1 de julio, para que el 19, después de recorrer ciudades de España y Portugal pudiera estar presente en esa noche inolvidable.  O sea, 19 días, como dice la canción. Este año Sabina estará en América Central, México y el norte de Sur América (ya estuvo en Chile (donde lo apodaron “El profeta del vicio”, que dio pie a que “lo negara todo”) y los conciertos en Argentina fueron multitudinarios, al igual que en Uruguay, pero no vendrá a Panamá, lamentablemente.  Ingentes han sido los esfuerzos para que se nos incluyera en la gira, pero las precarias condiciones del teatro donde se podría realizar el concierto no permiten asumir el riesgo.  Cantará Colombia a fines de enero y principios de febrero, en Nicaragua por vez primera en marzo (como lo hizo la única vez en mayo de 2015 aquí en Panamá).  El concierto en San José, Costa Rica, será el 7 de marzo y ya se organiza un grupo para gozarlo, cantarlo y aplaudirlo en ese vecino país.

VIVA EL 9 DE ENERO

Por Mariela Sagel, El Siglo, 8 de enero de 2018

     Mañana 9 de enero conmemoramos un año más, el No. 54, de la gesta patriótica que llevaron a cabo un grupo de estudiantes del Instituto Nacional, para hacer cumplir el acuerdo que habían firmado los presidentes Roberto F. Chiari con el estadounidense John F. Kennedy en 1962, para que se izase la bandera panameña en varios sitios de la Zona del Canal.  El presidente Kennedy había sufrido un atentado que acabó con su vida apenas unos meses antes de los sucesos de enero de 1964 y seguramente lo que motivó a los estudiantes a irrespetar nuestra bandera no era la conmoción de su asesinato, sino la actitud soberbia y agresiva de los estudiantes de la Escuela de Balboa y de los residentes de la Zona del Canal en general.

Hace 4 años el Movimiento por la Identidad Panameña logró, después de ingentes esfuerzos, que se oficializara el 9 de enero como día de Duelo Nacional, con la reticencia del presidente de entonces, que hoy goza de cárcel en los Estados Unidos, pero gracias a la presión que ejercimos obtuvimos esa conquista.  Ahora debemos honrar como es debido a nuestros mártires, cada uno desde su punto de vista, reflexionar sobre ese acontecimiento y trasladar los sentimientos de patriotismo a nuestros seres queridos, para que ellos de igual forma entiendan que “sin luchas no hay victorias” y que los estudiantes, en su mayoría del Instituto Nacional, estaban en la flor de su juventud y sintieron la sangre hervir cuando vieron nuestra bandera destrozada.

Esa misma bandera que, para los actos conmemorativos del 9 de enero de 2014, a los cincuenta años de ocurrido este hecho, fue restaurada gracias a los esfuerzos de la Autoridad del Canal de Panamá, se estará exhibiendo en el Museo del Canal Interocéanico durante todo el día, con la entrada gratis.  Es una magnífica oportunidad para verla y mostrarla a nuestros descendientes, que no vivieron esos aciagos días o no entienden su significado.

LA IMPOSIBILIDAD DE ESPERAR

Por Mariela Sagel, La Estrella de Panamá, 5 de enero de 2018

La periodista, novelista y dramaturga, además de actriz española, Elvira Lindo, nos regaló para fines del año que recién terminó un elegante artículo titulado “Cultura y ansiedad”, donde advierte que “Hay que celebrar que en la valoración sobre lo tecnológico han comenzado a escucharse voces críticas”.  Aborda temas como las plataformas tecnológicas que ahora usamos, tanto para comunicarnos como para ver películas (series de televisión que nos zampamos a veces, si nos agarra el tema, en una noche) y la preminencia del libro impreso sobre el tecnológico.  Y es que los aparatos electrónicos están alienándonos a tal punto que antes que medicamentos o agua, pensamos en el aparato celular o la tableta y, sobre todo, en el conector por si se acaba la batería, a la hora de salir de casa.

Nos hemos vuelto impacientes a la hora de hacer de todo: si escuchamos al presidente dirigirse al país en su discurso a la nación, al tiempo que habla van vertiéndose miles o millones de palabras en el Twitter, en los WhatsApp y en Instagram en contra, y los bien fondeados call center hacen su papel de defensa, atacando soezmente lo que desvirtúe el vacuo mensaje que el primer empleado de nosotros dijo ante la Asamblea de Diputados.  Antes de eso, todos fuimos espectadores (pasivos algunos, activos otros) de la pelea de un ex contralor que se le va la lengua (y la tecla) más fácilmente que un punto en media de nylon, y el director de un programa humorístico que se transmite en la televisión panameña desde 1995.  Los argumentos por los cuales se enfrascaron estos dos personajes fueron la convocatoria a una marcha contra la corrupción el próximo 9 de enero, y si uno u otro tienen la moral para llamar a esta concentración.  Las palabras intercambiadas fueron realmente deplorables, al punto de ser ofensivas y de cada diez, eran palabras de las que llamamos “sucias”.  Eso solamente ha contribuido a hacer más interesante el llamado a la concentración por parte del señor Davis, y a mostrar, una vez más (como si no fuera suficiente) la fea cara del señor Weeden.  Se “monstruoseó” como amenazó que lo haría el arzobispo Ulloa si lo seguían vinculando al escándalo de la constructora brasileña Odebrecht.

Pero es que el informe a la nación dejó tantos sinsabores, tantos hoyos negros y tantas expectativas frustradas (a los que aún esperan que se haga el milagro de que este gobierno cumpla al menos un par de sus promesas de campaña) que la comodidad del sillón permitió que muchos se manifestaran en forma instantánea exigiendo que se dieran los nombres de los involucrados en la mayor trama de corrupción que se ha conocido en este país. En Perú hemos visto el extremo del descaro político, que para que no lo echaran, el presidente Kuczynski indultó al ex presidente Alberto Fujimori, condenado a 25 años de prisión, lo que ha causado toda una serie de interrogantes y acusaciones de que pactó con el partido del “chino” para que no lo defenestraran.

La acogida a la convocatoria de Davis no debe sorprendernos porque el nivel de crispación que tiene esta sociedad, que está harta de ser engañada con promesas no cumplidas, es campo de cultivo para que cualquiera, hasta un humorista, convoque a protestar y por allí nos vamos.  Decía el periodista polaco Ryszard Kapuściński que “cuando se descubrió que la información era un negocio, la verdad dejó de ser importante”.  Eso es lo que vemos a diario, no solo en los medios de comunicación sino en las redes.  La inmediatez prevalece y ha ocurrido, incluso aquí en Panamá, que hasta el Nuncio Apostólico ha tenido que disculparse por correr a re tuitear una mentira que se hizo viral en las redes y fue repetida por los comentaristas de noticias.

No voy a entrar a analizar el deplorable mensaje del presidente en la ocasión que desaprovechó para erigirse en un estadista y quedó como un protagonista de segunda de la película Star Wars.  Lo que quiero destacar es que, para él y su partido, que ha recibido sin merecerlo, la transferencia del Canal de Panamá a manos panameñas, la ampliación de la vía interoceánica, lo más importante que le ha pasado a este país es que se le haya escogido como sede de la Jornada Mundial de la Juventud.  En eso y la participación de Panamá en el Mundial de Fútbol se resume lo que veremos este año que acaba de empezar. #YaFaltaMenos.

 

AGENDA DEL 2018

Por Mariela Sagel, El Siglo, 1o. de enero de 2018

Cuando inicia el año se hacen propósitos que en la medida que va desojando el calendario, se van abandonando.  Este año hay tres propósitos a nivel nacional que, si lo permitimos, nos mantendrán entretenidos y querrán que nos olvidemos de todo lo que ha quedado pendiente.

El primero es la participación de Panamá en el Mundial de Fútbol desde mediados de junio al 15 de julio en Rusia.  Panamá tiene ante sí un reto al haber logrado clasificar para participar por primera vez en este evento.  Los panameños, en su mayoría, han desarrollado una devoción por este deporte, al punto de que vimos cómo el gobierno dio el día libre el 11 de octubre pasado, como respuesta a que el equipo panameño logró ese ambicioso lugar.  El fútbol es el otro opio del pueblo.

El segundo es la organización de la Jornada Mundial de la Juventud, que se celebrará a inicios del 2019 pero que ya nos tiene hasta la coronilla por la masiva inversión en publicidad que se está haciendo, sin ninguna necesidad.  Con ser la sede de esta jornada, el gobierno está apostando a que se le perdonen sus pecados y que el hecho de haber conseguido que se celebre en nuestro país y que posiblemente el Papa Francisco viaje en esa ocasión va a hacernos olvidar que, por muy devotos que sea la pareja presidencial, sus actos no están acorde a las prácticas religiosas del cristianismo.  La religión es el opio del pueblo, señaló Karl Marx en 1844.  Nunca ha podido ser aplicado mejor.

El tercero es la pre campaña electoral, donde se decidirán los que aspirarán a los puestos de elección en mayo de 2019.  Los mexicanos le dicen a este año pre elecciones el año de Hidalgo (“es bien pendejo el que deja algo”).  Así veremos luchas intestinas en los partidos y caras nuevas y no tanto aspirando de forma independiente a la silla presidencial.  Debemos estar preparados y que no nos vuelvan a engañar.

HOMENAJE A LA AVENTURA DE LA LIBERTAD

Por Mariela Sagel, Facetas, La Estrella de Panamá, 31 de diciembre de 2017

En la pasada Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL) que tuvo de invitado de honor a Madrid se le rindió un merecido homenaje al filósofo, novelista, ensayista e intelectual español Fernando Savater.

Muchos recordarán cuando este pensador vino a Panamá a hablarnos de ética, cuyos libros han sido de cabecera para muchas familias, justo antes de las elecciones de mayo de 2014.  Pretendíamos dar un mensaje claro a la población sobre la urgencia de adoptar políticas éticas a todos los niveles y la convocatoria fue masiva, de casi 900 personas que llenaron el domo de la Universidad de Panamá.  Algunos políticos se hicieron presentes en esa imperdible ocasión de escuchar una voz erudita, autorizada y decidida pero lamentablemente solo un candidato a puesto de elección asistió.  Ni pensar que los del partido que entonces estaba en el gobierno y los que están en el actual asistieran: ellos no entienden ni lo que es cultura, ni intelecto, ni ética y mucho menos, compromiso.

En esta ocasión, en Guadalajara, asistieron más de mil personas, con aplausos cerrados y de pie ante el intelectual de nivel mundial, que además de su erudición, derrocha humor en sus intervenciones.  Los escritores mexicanos Jorge Volpi y Juan Villoro, su editor español Carlos Revés y el director editorial de Penguin Random House, Ricardo Cayuela hicieron la presentación con elogiosas disertaciones sobre la vida y obra de Fernando Savater.  Cuando ellos terminaron él dijo, con su contagiosa jocosidad, que le gustaría conocer a esa persona de la cual estaban hablando.

PRESENTA RAUL PADILLA

El presidente de la FIL empezó diciendo que su “defensa de la libertad, el pluralismo y la fraternidad, ha sido siempre inflexible en todas las épocas, tanto ante el franquismo como ante el terrorismo vasco.  Desde la publicación de “Ética para Amador” este libro se ha vuelto indispensable para todas las generaciones españolas y del mundo.  A sus 70 años y sus gafas inconfundibles, Savater nos recuerda que la filosofía y la ética pueden salir a caminar por las calles, le dan la mano a los niños y los jóvenes y los ayudan a ser más felices y ciudadanos más plenos.  Con su sentido del humor, su fina ironía y su estilo accesible, Savater nos ha enseñado a mirar de renovada manera a la filosofía, particularmente a los filósofos como Nietzsche y Spinoza, y también a escritores muy populares como Jack London y Sir Arthur Conan Doyle e incluso los comics de las novelas gráficas.  Ha publicado cientos de artículos, ha formado partidos políticos y ha sido candidato a senador.  No se ha conformado con interpretar al mundo, se ha jugado su comodidad y su seguridad para cambiarlo, para hacerlo más generoso, más habitable.  Savater es el filósofo de la libertad que hoy, más que nunca, debe ser escuchado”.

HABLA RICARDO CAYUELA

Se refirió a que las claves de la modernidad que ha estudiado Fernando Savater nacen con la declaración de los derechos humanos y el Siglo de las Luces, que entrañaron en los seres humanos un enorme avance, un enorme progreso, pero también una enorme responsabilidad, la de ser libres y ejercer esa libertad.  Savater ha estudiado el riesgo y los peligros de la libertad, y la necesidad de que los ciudadanos tomen partido y elijan y sean libres e iguales y luchen por sus ideas y sus derechos.  Al mismo tiempo, Savater es un crítico de esa modernidad, porque es un hombre que va una vuelta adelante.

¿Qué postula Fernando Savater?: “que luchemos contra los atavismos, que luchemos contra los fanatismos de la identidad. De igual forma contra los nacionalismos, en la medida que entrañen un aire de superioridad, un aire de lucha contra los demás.  Por estas ideas puso su vida en peligro porque no se limita a ser un intelectual, de allí su batalla en “Basta ya” (movimiento nacido en 1998) en torno al terrorismo de ETA.  Un filósofo, un catedrático de la universidad, un maestro de ética que tuvo que vivir con escoltas durante décadas.

“Impulsó la regeneración democrática de España primero contra el franquismo y después contra el bipartidismo, contra la partidocracia española y a través del partido o movimiento que fundó, ha propiciado un aire fresco en la política española.  Es sobre todo educador y quiso escribir una renovación en el currículo de España con una propuesta de Educación para la ciudadanía, que los viejos fanatismos españoles impidieron que se materializara.

“Estamos ante un hombre que logra, incluso ante las preguntas más impertinentes, las participaciones más extrañas, los comentarios más fuera de lugar, si está en una charla pública, sacar algo de eso y convertirlo con su respuesta en una enseñanza filosófica, en un aprendizaje”.

HABLA JORGE VOLPI

El más joven del panel, pero con una carrera de éxitos en novela y ensayo, Jorge Volpi, se refirió a Fernando Savater en estos términos:

“A mí como a muchísimos otros jóvenes nos cambió la vida.  A los 15 años empecé a descubrir otro mundo, el de la filosofía y a leer a Nietzsche.  Pero no entendí nada hasta que leí a Fernando Savater.  “Panfleto Contra el todo” fue el libro que me marcó. De su mano fui descubriendo que tenía otro maestro, al otro lado del océano, y ese era Fernando Savater, porque siempre pensamos que los filósofos han estado muertos, eran los griegos y en el mejor de los casos, los de la modernidad.  Pero un filósofo de nuestro tiempo se resume a dos palabras:  Fernando Savater.  Que no está para guiarnos sino para recomendarnos las grandes preguntas que tenemos que formularnos en cada momento de nuestra vida.  A través de los libros que él ha referido, me han llevado a formular las preguntas que debemos hacernos frente a las grandes adversidades, y la ética, preguntas que nos ha enseñado el maestro a hacernos a nosotros mismos.

“Fernando Savater es, ante todo, un hombre sensato.  Frente a nacionalismos excluyentes, frente a todas las variedades de la discriminación, frente a ese desprecio por el conocimiento y por la ciencia, es una figura luminosa.  Siendo un filósofo que leía novelas de aventuras, terminó convertido en héroe de sí mismo en defensa de la democracia. Es el gran maestro en España y fuera de allí. Sus libros dialogan con los jóvenes y los guían. Nos ha enseñado las preguntas correctas. Educar es una misión, es una devoción que Fernando ha llevado a cabo de manera permanente en ya numerosísimas generaciones. Sus únicos instrumentos son la razón y la sensatez y con ellos ha logrado que muchos de nosotros seamos un poco mejores”.

Jorge Volpi, Juan Villoro y Fernando Savater con el editor Carlos Revés

HABLA JUAN VILLORO

Hijo de filósofo, Juan Villoro es el escritor mexicano de mayor presencia internacional y su disertación sobre Savater merece un artículo completo. Empezó diciendo que en ese homenaje se celebraba la aventura de la libertad, encarnada en Fernando Savater, tanto en su compromiso con causas sociales como en su dilatada y prolífica producción escrita.

“Yo tuve una relación diferente con la filosofía, porque nunca me quedó claro a qué se dedicaba mi padre.  Me costó descifrar cuál era su oficio y un día me dijo: yo me dedico a indagar el sentido de la vida.  Teniendo 8 años me pareció interesante, pero a la hora de intercambiar experiencias en el patio del colegio, mis amigos pensaban que mi padre se la pasaba en las cantinas.

“Le debo a Fernando Savater el haberme acercado a la filosofía en un sentido amplio y el haberme revelado que sigue siendo un recurso de primera necesidad. Y haberme ahorrado el sicoanálisis de tratar de entender a qué se dedicaba mi padre.  Porque Fernando Savater es un mediador entre las ideas más completas y la vida cotidiana de la gente. La amistad que tuvieron Rousseau y Voltaire descrita por Fernando Savater los convierte en personas absolutamente próximas”. Destacó, en su muy enjundiosa intervención que “la claridad es la cortesía del filósofo”.  “Para transitar por las obras de algunos filósofos se necesita estudiar una maestría o un doctorado.  Alfonso Reyes, pensador mexicano, definió el ensayo como el centauro de los géneros y Savater encarna esta definición perfectamente.

Ha tenido el atrevimiento, como Octavio Paz, en tener razón demasiado pronto.  Ha escrito el sentido común del futuro y ha tenido el valor de escribirlo en el presente”.

Cuando le tocó la palabra a Fernando Savater señaló que la pregunta que se debe hacer una persona libre no es ¿Qué va a pasar? si no, ¿qué vamos a hacer? También recordó que en la vida todo lo ha hecho con alegría y ahora que le ha faltado, le cuesta. Y ha suspendido su agonía para volver a la FIL.

Contra el separatismo

Fernando Savater perdió a su compañera de vida, Sara Torres, hace tres años y se despidió de la escritura por el dolor que lo embargaba.  Ahora ha vuelto a escribir con una lucidez indescriptible y su última publicación es un panfleto titulado “Contra el separatismo”, que presentó en la FIL.