ES CUESTIÓN DE PLANIFICAR

Por Mariela Sagel, El Siglo, 18 de diciembre de 2017

En la vida se nos ha enseñado que, en la medida de lo posible, casi todo se puede y se debe planificar.  Uno lleva un plan desde que nace y es así como empiezan a darte alimentos suaves en unos meses, de allí a más sólidos, y a determinada edad, debes ingresar al kínder, a la escuela primaria y por el resto de los días está todo planeado.

Si bien es cierto que ocurren a veces cosas que nos sacan de un plan previamente establecido (un accidente, un embarazo, una pérdida de un ser amado) llevamos dentro un mapa de vuelo que tratamos de cumplir.

En ciudades avanzadas también se planifican las obras, las efemérides y los eventos que aquí se van a realizar.  Desde hace más de un año estamos hasta la coronilla escuchando sobre lo de la JMJ (Jornada Mundial de la Juventud) pero cuando salimos a la calle, nos enfrentamos a una urbe hostil, desarticulada y sin planificación.

¿Por qué no se prohíben los trabajos de construcción y reparación de obras en diciembre, mes en el que se celebran tres de las más importantes celebraciones del año?  Es un caos salir a las calles de esta capital y además del desbocado tránsito de personas que van en busca de regalos, cobran su décimo o bonificación, tenemos que lidiar con grúas, cementeras, taladros, y toda clase de maquinaria pesada que obstruye el tráfico de autos y peatones.  Sería ideal que se planificara que en este mes se suspendieran todas las obras o mejor aún, que se planifique la ejecución de una obra en base a que TODAS se terminarán ANTES del mes de diciembre, so pena de multa.  De repente ayudaría a muchos contratistas y constructores, así como a las autoridades municipales a meterse en un programa de planificación y aprender a trazar un plan de ejecución que sea eficiente y que aproveche la temporada en que es más fácil ejecutar obras.

EVA CONTINÚA LA SAGA FALCÓ

Por Mariela Sagel, Facetas, La Estrella de Panamá, 15 de diciembre de 2017

Hace un año, en el mismo recinto de la FIL Guadalajara se presentó la novela Falcó, del académico y escritor español Arturo Pérez Reverte y les correspondió en esa ocasión a Pilar Reyes y a Elmer Mendoza, su “cuate”, escritor de Sinaloa, interactuar con el guapo, interesante y arrollador autor.  En esta ocasión, en la XXXI versión de la FIL, que tuvo de invitado a Madrid, y que su ayuntamiento se volcó a celebrarlo con el slogan “Ganarás la luz”, Pérez Reverte volvió sobre sus pasos para conversar sobre Eva, la segunda novela de esta serie que se ha convertido no solo en adictiva, sino que valida toda la experiencia como reportero de guerra que tuvo su creador.

Le tocó a Julio Trujillo, editor de Alfaguara, sello editorial que publica la serie, y a Gabriela Warkentin, una periodista “necesaria” como la introdujeron, el honor de conducir la presentación.  Con un poco de chanza en torno a la lectura del libro, Gabriela logró dominar al avezado tuitero y polémico columnista frente a un salón lleno a rabiar.  Y es que don Arturo convoca multitudes, sea cual sea el tema que va a tratar.

Eva

Con la misma aura de misterio y el cuidado vestuario de los personajes, la portada de Eva evoca la de Falcó, publicada hace un año.  La primera, escenificada en varios sitios de España, termina en Portugal, y daba pie a que este veterano contador de historias (y amante de los animales) continuaría la historia de este espía inescrupuloso, pero encantador y con el cual todas las mujeres quisieran bailar una pieza y los hombres tomarse un trago.  En esta ocasión Pérez Reverte sigue su historia en el puerto de Tánger, en torno a un barco del bando republicano (era a principios de 1937 y la Guerra Civil Española había estallado hacía pocos meses) que va cargado de oro y se dirige a la Unión Soviética. Tiene dos formas de hacerlo, convenciendo al capitán para que se cambie al bando de otro barco que allí está también fondeado (y es un destructor de los nacionales) o por las malas, hundiéndolo con toda su tripulación.

Sobre sus experiencias, Pérez Reverte explicó que hay autores que escriben con su imaginación, de libros que han leído, con su mirada y otros que escriben con la experiencia que le han añadido a la vida.  En su caso, todos los escenarios de muerte, de tortura y de sordidez él los ha vivido en sus más de 20 años de reportero de guerra, y así lo ha contado con detalles.

Por ejemplo, cuando se refiere a Moira Nikolaos, una mujer misteriosa que le falta un brazo, en realidad Pérez Reverte evoca a una persona que conoció en Beirut.  Tenía un pasado tormentoso y él la pone en Tánger.  Los lugares son tan importantes como sus personajes.  Él quería que éste fuera el caso y para eso necesitaba un escenario perfecto, fines de los años 30, con espías y protagonistas exóticos.  Es fundamental dominar el escenario, y por eso en su escritura se imbuye en los sitios donde lleva a sus personajes, se hospeda en los mismos hoteles y va por las mismas callejuelas.

Hay dos protagonistas principales: el inescrupuloso Lorenzo Falcó, encantador, inteligente y culto, y una peligrosa mujer, violenta y totalmente comprometida con su ideología, Eva Neretva, que finaliza en la novela Falcó como agente de la NKVD (departamento de la policía secreta que dio paso a la KGB).  Falcó sigue siendo un tipo amoral, él es su propia bandera.  Eva, por el contrario, cree en el comunismo y se entrega en cuerpo y alma a su compromiso político lo que da pie a la confrontación entre el escepticismo del héroe cruel masculino contra la fe revolucionaria femenina.  Eva es parte de ese grupo de mujeres honestas, comprometidas y que se entregaron hasta la muerte, sometida a innumerables peligros en medio de unos años convulsos.

Arturo Pérez Reverte

Entre ellos, se mantiene la tensión sexual que leímos en Falcó, pero se van desarrollando inesperados vuelcos a la relación, en medio de realidades que llevan muchos acontecimientos.  Todo era diferente cuando él recorría los conflictos con una mochila, las relaciones eran más humanas.  Cuando un periodista llegaba a Eritrea, a Angola, a los Balcanes, a zonas de conflicto, no tenía acceso a las redes de transmisión de sus informaciones de noticias como hoy, que hay videos on line, mensajes de texto y voz y archivos digitales.  Dependía de comunicaciones artesanales y lentas y para eso se creaba una hermandad entre todos.

Con “Eva” se siente muy satisfecho, pero hay un punto que quiso desarrollar, y es que el ser humano que es un soldado de su peor enemigo.  Está en constante vigilia, en permanente peligro. Falcó se siente solo en medio de tanta agitación, y lleva siempre un arma, está sobre territorio hostil, es un buen ejemplo de lo que es el ser humano.

No desaprovecha el magnífico escritor el destacar lo importante que es la lectura para la vida.  Leer da lucidez y una mirada diferente y esa mirada te hace infeliz.  Y él apela a la lucidez y sus lectores le agradecemos que produzca tanto y tan bien.  Los libros le enseñaron las fronteras imprecisas de los territorios, aunque creció en una casa estable, de clase media alta, con biblioteca.  Pero siempre se ha movido en territorios hostiles, por eso los puede relatar tan magistralmente.  Y el territorio de la mujer es eminentemente hostil.

Dice que hay demasiados novelistas contando cosas que no le interesan a nadie.  Y que el presente es muy vulgar.  Drones, ordenadores, satélites, teléfonos inteligentes, mensajes de voz por WhatsApp.  En ese tiempo que él recrea había unas telefonistas que enchufaban unos cables a una centralita de esas de clavija y con suerte lograban comunicarte con el lugar donde debías mandar el material de tu reportaje.  Tenías que ser muy encantador para que te ayudaran a conectarte con tu destino y eso pasaba con los maîtres de hotel, camareros y ese mundo es el del contacto con el ser humano.

“El que tiene fe es muy vulnerable y Falcó lo sabe.  Cuando una mujer cree en algo, es implacable.  Una mujer que ha amado a un hombre con la fe que acostumbra, deja todo por él, cosa que el hombre no hace.  Cuando la traiciona, es la más cruel de los enemigos, justamente porque su honradez intelectual en ese sentido es extrema”.  Las mujeres son así….y se queda guindando de la frase “el hombre, el hombre….” Y le pide a Gabriela que le formule su próxima pregunta.

Ante mi pregunta de que dónde va a recrear la próxima aventura de Falcó, ya que había leído que, con el tema catalán, cuando fue a presentar el libro a Barcelona le pidieron que la escenificara en la ciudad condal.  Me respondió, encantador, que la ubicará en el sur de Francia, el norte de España y terminará en París.

Frente a otras preguntas dijo que había cosas que le había prestado a Falcó, como su humor negro.  Y que ha vivido muchas cosas que le dan la autoridad moral de escribir sobre ellas, como las torturas y los escenarios de guerra.  Cuando Falcó mata, tortura, hiere, es con conocimiento de causa.

Arturo Pérez Reverte es muy ameno, encantador, sobrado.  Pero una señora le preguntó al final de la presentación si él estaba consciente que era guapísimo y super talentoso, y si escribe para él o para sus lectores.  A lo primero se ruborizó, a lo segundo explicó la pasión que siente al escribir que se imagina por la noche lo que va a relatar en la mañana.

La estupidez se está elevando a norma social comúnmente aceptada finalizó.  Para él, si no hubiera leído, si los libros no fueran importantes para él, se hubiera perdido en un burdel, con drogas y alcohol.  Los libros le dieron la oportunidad de ser feliz y para él, escribir es un acto de felicidad.

SIN DESARROLLO NO HAY CRECIMIENTO

Por Mariela Sagel, La Estrella de Panamá, 15 de diciembre de 2017

En Panamá nos pasamos alardeando de que es el país que más crecimiento arroja en la región, al punto de que somos la envidia de nuestros vecinos, pero no entendemos que sin desarrollo humano no hay verdadero crecimiento.  Se define el primer mundo como el que aglutina los países que arrojan un alto índice de desarrollo humano (IDH) y que solamente es posible si disfrutan de altos estándares de vida, seguridad sanitaria, esperanza de vida y calidad de servicios.  Generalmente, estos países gozan de instituciones democráticas robustas y confiables.

Sin embargo, no nos acercamos a ser del primer mundo, por muchos índices de crecimiento que mostremos, ya que nuestras instituciones democráticas son incompetentes, están maniatadas e imparten su accionar de manera sesgada.  Igualmente, nuestros servicios, los que pregonamos al mundo con orgullo, distan mucho de ser profesionales.  De hecho, he visto cómo se ha ido deteriorando en diferentes aspectos la atención en un país que, en teoría, vive de la prestación de servicios.

Empecemos por nuestra aerolínea de bandera, Copa, dueño y señor de los cielos aeronáuticos.  Me tocó pasar por una experiencia muy negativa recientemente cuando mi hija, viajando con sus dos hijos pequeños, hizo con tiempo su web check in e imprimió los pases de abordar.  Supuestamente con ese trámite era cuestión de solamente ir a dejar las maletas al mostrador.  Pues bien, resulta que el día del viaje se puso en la fila correspondiente y si al principio fue lenta la atención, después fue nula, ya que, en plena temporada de fiestas, cuando aumenta el tráfico de pasajeros, no había nadie atendiendo en los respectivos mostradores.  Mucha gente estaba impaciente, con aprehensión a perder su vuelo y exigimos a los empleados que agilizaran el asunto (incluso yo demandé que se atendiera a mi hija con prioridad porque viajaba con coche y niños muy pequeños).  La respuesta, del primer empleado que abordé fue que él no era el supervisor, la de una señora que iba muy oronda paseándose frente a los indignados fue un gesto de desprecio y finalmente del supervisor, que pronto se iba a retomar la atención.  De todos tomé sus nombres para reportarlos.

Una muestra de que la justicia no funciona ni a nivel muy bajo ni a niveles altos es un hecho que ocurrió a unos familiares cercanos, que sufrieron el robo de todas sus joyas en el mes de junio por parte de una empleada doméstica nicaragüense.  Se puso la denuncia en la fiscalía y en octubre supimos que habían detenido a la susodicha por estar indocumentada.  Al ir a verificar que estuviera la denuncia en orden para que se procediera al careo y la acusación, se nos dijo que la fiscalía no había dado traslado “porque tenían mucho trabajo”.  La señora fue deportada, pero no se le pudo probar que robó descaradamente en casas que le dieron la confianza para trabajar, especialmente sin contar con sus papeles migratorios en regla.

La atención en los establecimientos, aún de los más encumbrados, ha ido en franco deterioro, ni hablar de en los necesarios, como las farmacias, supermercados y similares.  Volviendo a Copa, se supone que somos el Hub de las Américas y que la aerolínea cuenta con un índice de puntualidad muy alto.  Pero eso no lo exime de que deba mantener su estándar en forma permanente.  En Tocumen, por ejemplo, hay unos maleteros que controlan los carritos que asisten a los viajeros con su equipaje.  Esos carritos estuvieron por años en un litigio hasta que finalmente se pusieron las máquinas que los administran, pero resulta que hay que pagar con dólares, no aceptan tarjetas de crédito, lo que los coloca en un desfase, ya que no necesariamente el visitante que llegue a Panamá cuenta con dólares para pagar ese servicio.  Y ni hablar de los aires acondicionados, que un ala de la terminal funcionan a punto de congelamiento y en la otra prácticamente estás cocinándote a fuego lento.

Cuesta mucho construir prestigio, confianza y estima y la mayoría de las veces, con solo una acción, una mala atención, un mensaje equivocado y hasta con un tuit o un mensaje de voz disparado con o sin premeditación todo se viene abajo.  La ruta para llegar a ser del primer mundo no es solamente mostrar crecimiento sino un apreciable índice de desarrollo humano que empieza con la atención, la educación y, sobre todo, la consistencia en los desempeños.

ASALTO NAVIDEÑO

Por Mariela Sagel, La Estrella de Panamá, 8 de diciembre de 2017

El título de este artículo evoca una canción que se hizo famosa en 1970 por el ya desaparecido cantante puertorriqueño Héctor Lavoe, que la estrenó en las fiestas navideñas de ese año con Willie Colón, y se convirtió en el álbum más vendido de la historia de la música latina con tema navideño. Y en Panamá, desde hace unos años, las empresas e instituciones internacionales acostumbran perpetuar un “asalto navideño” al país, y las mismas autoridades también lo hacen, disfrazados del populismo que han abrazado como método de gestión.

Todos recordarán que durante varios años la empresa Sacyr, contratista de la expansión del Canal de Panamá, nos regalaba unos alcances, paralización de obras y sobrecostos como regalo del Niño Dios.  A pesar del pusilánime llamado que hizo el presidente Juan Carlos Varela el año pasado, que dejáramos los temas importantes para después de las fiestas de fin de año para que nada las enturbiara, siguen lloviendo las malas noticias.  No han valido las entregas de los CEPADEM, de casas en Colón o la celebración de licitaciones de infraestructuras, nada logra disipar el tupido velo que tiene que ver con Odebrecht, con Blue Apple y con muchos de los escándalos que, como una pelota de fútbol se la pasan de un lado de otro. Y la Procuradora ni se entera, no da cuentas, no avanza en las investigaciones que todo el país espera que ofrezca.

Para rematar el ambiente enrarecido, dos de los directores de la Junta Directiva del Canal de Panamá, que debería (como en años anteriores) estar conformada por un grupo de notables en diferentes disciplinas –aunque la única mujer que actualmente funge como directora es de cuestionables ejecutorias, sin que necesariamente sean méritos profesionales o académicos — están señalados en un escándalo de los muchos que escenifica este gobierno, incluso con alertas de Interpol para su captura, y el presidente se excusa diciendo que estará “evaluando” si se los remueve.  Se sabe que los dos, Corcione y Mizrachi han incumplido con sus funciones, ausentándose más de lo permitido, por lo que la decisión no debería tomar mucho tiempo para el jefe del ejecutivo que como dice su nombre, debe ser “ejecutivo”, no un pinche burócrata que todo lo demora.

También se anuncia que a partir del 15 de diciembre el presidente va a decidir a quién nombra en la Corte Suprema de Justicia, y todos recordamos lo que ocurrió la última vez que designó a dos ilustres desconocidos y con abiertos lazos con el poder: reeligieron al deleznable magistrado que había sido premiado por el ex presidente Martinelli con la magistratura cuando le sirvió como un fiel peón tanto desde la Fiscalía contra la delincuencia organizada como desde la Procuraduría General de la Nación.  Nada nos garantiza que, otra vez, el presidente se burle de los que todavía suspiran de que vaya a cumplir su palabra, la que no ha honrado a lo largo de su mandato.

Para rematar, la Unión Europea nos pone en la peor de las listas, al lado de países que uno no sabe ni dónde están ubicados en el globo terráqueo, como poco colaboradores en el lavado de dinero y otras yerbas.  La cancillería, en esta ocasión, se desboca en defenderse y protestar, lo que no hizo cuando nos golpearon con los Panama Papers ni cuando por capricho de un par de burócratas gringos, metieron en la infame Lista Clinton a las empresas de la familia Waked, logrando quebrarlas, rematarlas y doblegarlas. Cuando se dieron cuenta de que no podían comprobar nada, se erigieron en defensores de la libertad de expresión, sacando los periódicos La Estrella y El Siglo, a pesar de que el representante diplomático de Estados Unidos señaló contundentemente en su oportunidad de que los miembros de esa familia eran los mayores lavadores de dinero y financistas del terrorismo.  A la fecha, no se ha levantado ni un solo cargo contra los Waked, y, por ende, no se les ha podido probar nada.

El populismo no es solo de izquierda, también es de derecha y de centro y es el resultado de políticas irresponsables que agravan los problemas sociales y económicos de los países que se rinden a su hechizo.  Para muestra varios botones: los subsidios, las ferias de jamones, las becas sin mérito y acciones como las de CEPADEM en época de Navidad:  nos toman por asalto y, por ende, nos toman por imbéciles.

 

NI UN HUECO MÁS

Por Mariela Sagel, El Siglo, 3 de diciembre de 2017

Está por terminar el año y las calles de Panamá siguen siendo las más peligrosas en cuanto a los huecos que tienen.  El Ministro de Obras Públicas, que en las encuestas resulta con la peor aprobación a su gestión, dijo en una ocasión que él no había visto ni un hueco en las calles de la ciudad.  No sé si él se transporta en helicóptero o simplemente quería hacernos una broma, que se convirtió en ofensa para muchos.

Pongamos como ejemplo la calle 74E de San Francisco, que va desde calle 50 a Vía Israel, donde está la Escuela Belisario Porras.  En esa calle uno cae por lo menos en 10 huecos profundos y por esquivarlos, puede causar un accidente ya que la vía tiene dos paños.  Si encima de todo llueve, la cosa se pone peor: el agua tapa los huecos y uno pasa por allí e irremediablemente cae en esos huecos, causando un daño irreparable al auto y a la columna y riñones de los conductores.

El problema no solamente es del Ministerio de Obras Públicas, sino del IDAAN y del municipio y las empresas que realizan obras, como soterramiento de cables y demás. La práctica usual es que, si hay una fuga de agua, el IDAAN la repara, abre la calle, pero deja el hueco porque le corresponde al MOP cerrarlo y asfaltarlo.  Y como esa coordinación no se da, tenemos una ciudad en estado deplorable.

Se supone que en el 2019 no solo tendremos cientos de miles de visitantes para la Jornada Mundial de la Juventud, sino que encima seremos Ciudad Cultural por designación de la UNESCO.  La coordinación de esta celebración corresponde a la Alcaldía, que debería desde que recibió la designación, ir preparando la infraestructura y los eventos que conlleva este honor.  Con una ciudad en este estado de descuido, basura, falta de conciencia en reciclaje, no podeos alardear de que tenemos cultura.

 

NUNCA FUI PRIMERA DAMA

Por Mariela Sagel, Facetas, La Estrella de Panamá, 1o. de diciembre de 2017

La famosa escritora cubana Wendy Guerra (que además vive en la isla) escribió en 2008 el libro “Nunca fui primera dama” justo antes de que la editorial Bruguera quebrara.  Wendy había ganado el premio que otorgaba esa editorial en 2006 con la novela “Todos se van” que fue llevada al cine por el colombiano Sergio Cabrera en 2014 y se puede ver por Netflix.

“Todos se van” ganó varios premios adicional al Bruguera, entre ellos el diario “El País” la seleccionó como Mejor Novela en 2006. También recibió el Premio Carbet des Lycéens en Francia (2009) y su edición en inglés “Everyone Leaves” (Estados Unidos, 2012) fue seleccionada por la revista Latina como uno de los 9 mejores libros del año publicados por autores latinoamericanos en Estados Unidos.

Nunca fui primera dama

Con el engreimiento que le dieron tantos galardones, se presentó ante su agente Ana María Moix con un legajo enorme de escritos sobre la siempre impenetrable situación sentimental del comandante Fidel Castro, ya que Cuba, desde su ascenso al poder, no ha tenido primera dama.  Ella buscaba, como en otros de sus libros, la figura materna, esa que tanto la marcó en su niñez y adolescencia, y sobre todo, se centró en la figura de Celia Sánchez Manduley, que era la asistente y posiblemente la amante del comandante, y que murió de cancer en 1980.

La editora tomó su manuscrito y prescindió de unas 200 páginas y la novela que resultó se vendió sorprendentemente bien.  Sin embargo, le faltaba cerrar esa historia y está reedición que presentó en la Feria de Guadalajara lleva el capítulo final titulado “Sin Fidel” y la presentó justo el día que se cumplía un año de la muerte del comandante.

Siendo Wendy tan mediática y expresiva, además de ser la heredera literaria de Gabriel García Márquez (fue su alumna en los talleres de guiones que impartía Gabo en San Antonio de los Baños) explicó junto a su editor y el escritor Luis Muñoz Oliveira, muchas de las situaciones que allí se convierten en lectura adictiva.

Julio Trujillo, editor, la considera una escritora imprescindible de su generación además de valiente, porque escribe desde Cuba y es crítica de las situaciones que allí se dan.  Trujillo explicó que este libro es nuevo y no lo es, pues ha sido revisado, corregido y aumentado y rematado, añadiría yo, una vez se consumó el desenlace biológico de cualquier ser humano, la muerte de Fidel Castro.

Wendy Guerra es también poeta y guionista, además de que escribe para diarios como El Pais, el New York Times, el Nuevo Herald y otros importantes periódicos.

UNA NOVELA LLENA DE TRAMPAS

Luis Muñoz Oliveira empezó diciendo que “Nunca fui primera dama” es una novela llena de trampas en el sentido que son anzuelos que captan lectores, como a los peces. La novela nos sumerge en un misterio, porque los personajes parecen reales.  Nadia Guerra empieza diciendo que ella es nadie y necesita saber quien es su madre, que partió de Cuba.  Eso nos introduce en la intriga a ver si finalmente la encuentra en los varios países que recorre.

Wendy Guerra en la FIL 2017

El segundo anzuelo es la búsqueda de conocerse a uno mismo, acompañado de una prosa magnífica, muy cuidada. Extracto de ese libro que destaca el presentador es “no es lo mismo la nostalgia que la melancolía” y sobre ese tema elaboró la autora.

El erotismo y la sexualidad juegan un papel muy importante en el libro.  Además de la búsqueda y el autoconocimiento, Nadia Guerra, la protagonista, se encuentra una caja y a través de ese hallazgo llega  la vida de Celia Sánchez, la mujer que “Nunca fue primera dama”.

El corazón de la novela es que mientras unos quieren ver el futuro Wendy está escribiendo contra el olvido.

HABLA WENDY

La autora relató la suerte que ha tenido la novela de tener dos editores de lujo, como Ana María Moix y Julio Trujillo.  Dijo que muchos recuerdan a una Cuba “vintage” y ella quiere mostrar la Cuba de hoy.  La portada muestra a Celia trabajando mientras Fidel está reclinado en una hamaca.  Los escritores cubanos “tenemos la obligación de rescatar esa especie de nichos prohibidos que se han cerrado”.  Celia Sánchez fue la directora del Archivo Histórico.  En sus archivos hay objetos, cartas a Fidel, etc.  El héroe en Cuba es esa cosa tiesa, que no hace pipí ni caca. En relación a Fidel, no se le conoció pareja hasta hace unos ocho años que por fin se supo que tenía una esposa.  “Fidel no nos parecía que era un hombre que podíamos tocar y apapachar de vez en cuando”.  Celia viene a humanizar y a frivolizar el asunto.

Con relación a su madre, que era amiga de Celia, llena de facetas y contradicciones Wendy nos ilustra ampliamente.  Su generación fueron niños de apartamentos, cuyos padres se fueron a hacer la revolución, que no tuvieron tiempo para ellos, que hacían cosas inauditas en el aspecto sexual.

La novela es una reconstrucción de esa época. Y una búsqueda de una madre, cuando hay muchos escritores que buscan a su padre.  Cuando Wendy creció tuvo una infancia colectiva.  Ellos se consideran hijos de la patria.

También hubo en Cuba una ausencia de valores católicos en la literatura.  Por eso el compromiso de ella, de contar la verdad aunque sea descarnada y no se le debe mentir al diario íntimo es su premisa. La mejor lección que le dio Gabo a Wendy fue que sacó todo lo que los latinoamericanos escondían.  Su literatura es dura, porque el mundo occidental no se parece a cómo se vive en Cuba. Ella paga las consecuencias, como mujer y como transgresora.

Julio Trujillo señaló que la autora hace un ejercicio de honestidad brutal, un desnudamiento absoluto.  Además el libro es protagonizado por tres mujeres.  Wendy que es la voz narrativa, la madre y Celia, que es el personaje medular.  Es un postulado muy claro.  La búsqueda del padre, que es Fidel, la madre que es la revolución.  Es muy feminista, en el sentido sentimental en donde las mujeres juegan un papel fundamental.  Es un homenaje a los verdaderos héroes de Cuba que fueron sus padres, que trabajaron por la revolución.

El libro tuvo dos vidas, y tuvo una apertura y ahora un cierre, con el capítulo final que culmina la historia con el remate “Sin Fidel”.  Cuando salió la primera vez fue adoptado por el Sistema educativo de Francia por dos años y mucha gente lo leyó.

En Cuba solo hay tres héroes, el Che, Camilo y Fidel. Pero Celia Sánchez estuvo opacada por la testosterona de la revolución cubana.  Para Wendy no ha habido otro canon de adoración como los Beatles, Bob Dylan o Sting, porque siempre la mandaron a adorar a Fidel.  Celia Sánchez fue una gran patriota cubana mucho antes de que Fidel arribara en el yate Granma a las costas cubanas. Su padre fue un médico rural y Celia lo acompañó a desafiar a Batista. Según Wendy, durante el gobierno de Batista el país estaba peor de lo que está hoy Cuba.

A Fidel le hablan de Celia cuando llegan a las montañas y cuando se conocen lo cura, lo atiende y diseña el sistema de seguridad. Cuando triunfa la revolución es Secretaria de Estado. Era ella la que mandaba. Hizo que en los comedores de las escuelas cubanas los niños aprendieran a manipular los cubiertos y a colocar la servilleta en el regazo.  Hizo trabajo con las prostitutas, replanteó el protocolo, y muchas otras obras hasta que muere en 1980.  Para Wendy, si Celia hubiera durado un poco más hubiera habido una Perestroika, un Glasnot, porque ella estaba preparada antes de Fidel, y durante su vida con Fidel para llevar cabo una gestión de país. En su opinión la presidenta de Cuba fue Celia Sánchez y no Fidel Castro.

DE LECCIONES Y ELECCIONES

Por Mariela Sagel, 1o. de diciembre de 2017, La Estrella de Panamá

Por las causalidades de la vida coincide mi visita anual a la Feria Internacional del Libro de Guadalajara con algún suceso político electoral de relevancia en México.  Me ha tocado estar cuando asumió Enrique Peña Nieto su mandato por seis años (los presidentes mexicanos toman posesión el 1 de diciembre y las elecciones se celebran a inicios de julio). Ahora coincidió mi jornada en la FIL con el anuncio del “destapado”, el candidato del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y esa designación recayó en José Antonio Meade, que ha ocupado cargos tanto en gobiernos del PAN como del PRI. Recordemos que el PAN rompió la hegemonía que tenía el PRI por 71 años en las elecciones de 2000 y sus dos sexenios no fueron necesariamente dignos de emular.

Tuve la oportunidad de asistir y participar en foros y debates, además de presentaciones de libros, que giraban en torno al presidente del país vecino del norte, que quiere construir un muro para evitar la inmigración ilegal de México a los Estados Unidos.  Enrique Krauze y Paul Auster (a quien correspondió el honor de inaugurar el programa literario de la FIL) se refirieron a Trump como “ese nombre que no quiero mencionar” y Jorge Volpi presentó el panfleto “Contra Trump” en el mejor estilo de los libelos políticos de los siglos XIX y XX.  Según la periodista Mónica Maristain, del portal digital SinEmbargo, Volpi “propone un entendimiento claro y racional de su peligroso pensamiento (el de Trump) y también políticas, contrapesos y resistencias a las peores lacras de su administración”.

La presentación del libro “Los suspirantes”, coordinado por Jorge Zepeda Patterson, ofrece el perfil de ocho candidatos que sueñan con sentarse en “La silla del águila” de Los Pinos, palacio presidencial.  Como el libro salió en mayo, ha habido varías bajas en los últimos días y ahora quedan cuatro o cinco, dependiendo de las alianzas que logren concretar.  Uno de los más nombrados es Andrés Manuel López Obrador, AMLO para todos, que ahora correrá por el partido Morena (anteriormente dirigía el PRD), de orientación de izquierda y a quien se le critica que no condena a Maduro o lo que ocurre en Venezuela.  También está Margarita Zavala, que sueña con volver a Los Pinos, ya que estuvo seis años como primera dama (es esposa de Felipe Calderón) y Aurelio Nuño, que ante el destape que hizo Peña Nieto de su candidato canceló una conferencia que iba a dar en la FIL.

El destapado parece un tipo interesante y también lleno de contradicciones.  Con Felipe Calderón fue titular de Energía y Hacienda y con Peña Nieto fue canciller, Secretario de Desarrollo Social y otra vez de Hacienda.

Mi amigo Jon Lee Anderson, periodista estelar de The New Yorker, me contó que Meade es un tipo muy culto y leído. En el debate acalorado que se dio en la presentación de “Los suspirantes” los panelistas, Jorge Zepeda y Ricardo Raphael, periodistas y analistas, explicaron el descarte y la razón de la inclusión de los excluidos en la publicación.  Meade, además de no estar inscrito en el PRI, viene de una familia con fuerte protagonismo político.  Fungía como Canciller cuando Donald Trump era candidato y se abstuvo de nombrar un embajador mexicano ante la Casa Blanca.  Ha tenido cinco jefes que son Carlos Salinas, Ernesto Zedillo, Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto.  Se esperaba que el 30 de noviembre se inscribiera en el PRI.

Todo parece indicar que Peña Nieto quiere dar la imagen de un candidato neutral e impoluto y los demás, excepto AMLO correrán dependiendo de las alianzas que se concreten.  En el debate que se suscitó en la presentación de “Los suspirantes” hubo quien le reclamó al coordinador que si bien ha ofrecido los perfiles de los que aspiran a sentarse en la silla presidencial, no aporta las lecciones que deben haber aprendido al elegir a un mal presidente.

Pero la mayor preocupación que tenían los presentes en el salón era que Meade y su familia son ultra católicos, al punto de ir a misa diaria y eso, para un estado laico como México tiene mucho peso.  Se mencionó que al poder de la iglesia católica hay fuerzas evangélicas que trabajan para contrarrestar su influencia. De aquí a julio tendremos mucho que escuchar de los vecinos favoritos de Donald Trump.