NUEVOS ESPACIOS CULTURALES

Por Mariela Sagel, El Siglo, 28 de agosto de 2017

Las acuciantes noticias que nos abruman todos los días sobre corrupción, arrestos y señalamientos de distintas clases, sobre todo a los funcionarios que deberían ser un modelo de transparencia y corrección, opacan la noticia de la creación de nuevos espacios culturales.

El 9 y el 10 de agosto se abrieron al público dos lugares necesarios e imprescindibles para la ciudad, el primero una librería, en el Centro de Visitantes de Panamá La Vieja, regentada por Ediciones Océano, que tiene una vastísima trayectoria en la producción de libros de buena calidad.  La librería tiene espacios para niños y juguetes para infantes que son un verdadero descubrimiento.  Y no me vengan con el cuento de que están caros, porque los padres se empeñan para comprar una Tablet o un Smarthphone al chiquillo, pero lloriquean por los costos de los libros.

Al día siguiente fue la apertura del Museo de Panamá Viejo, un portento de lugar, interactivo, que muestra cómo se conformó esa primera ciudad en el océano Pacífico, en 1519, misma que fue saqueada por el pirata Henry Morgan en 1671.  Gracias a la labor que lleva a cabo el Patronato que tiene a su cargo el sitio histórico, se ha podido reconstruir la historia de cada uno de los edificios que conformaban esa ciudad.  Y también gracias a los ingentes esfuerzos de ese Patronato y contando con la ayuda de la Cooperación Española, se apuesta a la celebración de los 500 años de la fundación de Panamá, que se celebrará en 2019.

Aprovechando la coyuntura, se firmó un acuerdo con el Archivo de Indias, cuya sede está en Sevilla, para utilizar las imágenes que allí se guardan en la producción de un libro “joya” que estará listo para esta celebración. Para la ocasión vino el Director del Archivo, Dr. Manuel Ravina, que explicó la envergadura de la asociación con este referente imprescindible para la validación de la historia.

Reconforta que se abran espacios culturales y no más cárceles.  Solamente la cultura nos hará libres.

UN JUSTO RECONOCIMIENTO

Por Mariela Sagel, Facetas, 25 de agosto de 2017

En la pasada Feria del Libro de Panamá se le concedió la “Pluma de Oro” al escritor panameño Justo Arroyo, por su obra literaria, que mayormente ha sido en narrativa de cuentos y novelas.  Frente a esto, el autor manifestó que lo considera un gran honor el haber sido distinguido con ese reconocimiento, fundamentalmente por la labor que realiza la Cámara Panameña del Libro en la promoción de la lectura.

Sus palabras al aceptar este galardón fueron improvisadas, no elaboró un discurso como el que hace unos tres años escuché embebida cuando asumió como Académico de la Lengua, pero hizo énfasis en las influencias con las que alega tener deudas, entre ellas Rogelio Sinán, José de Jesús Martínez y Roque Javier Laurenza.

A Justo Arroyo se le ha llamado “El Príncipe de las letras panameñas” y es, sin lugar a dudas, el escritor vivo más importante que tenemos.  Con casi una decena de novelas publicadas, igual cantidad de libros de cuentos, estudió en la Universidad de Panamá y en la Autónoma de México, además de dedicarse a la traducción.  Se ha alzado con ocho premios Ricardo Miró, el concurso de excelencia literaria que se celebra en Panamá desde hace 75 años y también recibió el Premio Centroamericano Rogelio Sinán en 1997, con el libro de cuentos “Héroes a medio tiempo” cuyo prólogo lo hizo el escritor argentino Mempo Giardinelli, quien en la contratapa de la primera edición de su célebre novela “Vida que olvida” destaca que el autor “todo lo combina con un maduro espíritu crítico, agudo sentido de la observación y conocimiento de los recovecos más profundos del alma humana”.

Vida que olvida”, fue editada por el sello Alfaguara en 2002 y recientemente (en 2014) la editorial Random House la reeditó en formato de bolsillo, lo que manifiesta el autor que se siente abrumado y agradecido por la acogida que le ha dado esta editorial.  Conversando con la editora, María del Carmen Deola, que estuvo aquí para la feria, la idea es que esa historia, tan fundamental para entender nuestra esencia como nación, sea leída en forma masiva y sobre todo, por los estudiantes.

VIDA QUE OLVIDA

Cuando se presentó al público la primera edición de “Vida que olvida” las palabras de presentación le correspondieron al Dr. Aristides Royo, con quien ahora el autor comparte labores en la Academia de la Lengua.  Y tal como lo indicó el Dr. Royo, ex presidente de la República, es una magnífica novela iberoamericana además de una gran novela panameña. Sus personajes son un bogotano blanco y rubio, que se casa con una cartagenera negra y bella, y deciden venir a vivir a Panamá (que era todavía parte de Colombia) y llegan a la ciudad atlántica de Colón (de donde es oriundo el autor) en 1885, en el momento que iban a ejecutar a Pedro Prestán por presuntamente haber incendiado su ciudad natal, –lo que él negó rotundamente porque allí vivía su familia, señalando a los gringos como los verdaderos incendiarios–, en su afán de justificar otra intervención en el Istmo, para sabotear al canal francés.

El protagonista principal, Pedro Regalado, a quien en todo momento el autor lo nombra por su nombre completo, desgrana toda una vida en esa ciudad y cómo se mantuvo siempre leal a Colombia, llegando a odiar tanto a Manuel Amador Guerrero como a Teodoro Roosevelt y de paso a los gringos.  Nunca perdió las esperanzas de que Panamá volviera a ser parte de Colombia y por allí pasan todos los hechos acontecidos durante la separación, la posterior firma del tratado del canal, el primer conflicto bélico mundial, la guerra de Coto contra Costa Rica (1921), la gran depresión de 1929 y termina su mágico relato en 1939, cuando lee en el diario que el generalísimo Francisco Franco pone fin a la Guerra Civil y Hitler invade Polonia.  Pero una noticia, en el mismo periódico, lo deja perplejo, y es que al hospital más importante de la ciudad que acogió como suya, le han puesto como el que consideraba su enemigo, Manuel Amador Guerrero.

“Vida que olvida” es una magnífica novela que nos habla de amores, de nacionalismo, costumbres y también detalla un final de siglo y principio de otro que todos los latinoamericanos debemos conocer.  Pedro Regalado vive y sufre todos los eventos que fueron marcando el Istmo y se irrita con la claudicación final del reconocimiento de Colombia de Panamá como república independiente, que demora hasta 1924 esta decisión.  Mientras tanto, él y su mujer, Antonia, tienen tres hijas, con 10 años de separación entre sí, que le causan muchos dolores de cabeza por las circunstancias especiales en que nacen y son educadas.  También cuando se casan, tienen hijos y dos de ellas mueren.

“Vida que olvida” es indispensable para cualquier lector que se precie de conocer de historia panameña.  Además de amena, tiene unos toques de realismo mágico que nos hacen aferrarnos a su lectura y relectura.  Sus descripciones de las tradiciones como la del Cristo Negro, y las pasiones que se desatan en las ciudades que caen en la decadencia de ser puertos –como lo hizo Colón— son insuperables y la reedición de su obra, en formato bolsillo, uno de los más grandes reconocimientos a la vigencia de esta historia que no se olvida, sino que se queda con nosotros para siempre.

 

 

EL CONVENIO CON EL ARCHIVO DE INDIAS

Por Mariela Sagel, La Estrella de Panamá, 25 de agosto de 2017

A principios del mes de agosto se suscribió un convenio entre el Director del Archivo de Indias, Dr. Manuel Ravina, y el Presidente del Patronato de Panamá Viejo, Ernesto Boyd, para ratificar la Autorización o Licencia de Uso para la publicación de imágenes de documentos del Archivo General de Indias, con sede en Sevilla, para la edición y circulación del libro conmemorativo “500 años de la Fundación de Panamá”. El libro, que han denominado “joya”, recoge mapas, planos de Panamá e ilustraciones de los fuertes de San Lorenzo y Portobelo hechas a mano, como explicó su director en un enjundioso discurso.  Esto forma parte del programa cultural que se ha trazado el patronato Panamá La Vieja en anticipo al 15 de agosto de 2019 y que sigue con estricto rigor: Rumbo a sus 500 años de fundación.  La feliz ocasión se realizó en el marco de la premiación del I Concurso Internacional de Ensayo Histórico Panamá Viejo 2019, cuyo ganador fue el eminente historiador chiricano, Mario Molina y de la inauguración de la librería de ediciones Balboa que está en el Centro de Visitantes de esa primera ciudad de Panamá, junto al museo que fue inaugurado al día siguiente.

El Dr. Ravina estuvo de visita en esa ocasión y explicó en una amplia entrevista concedida a este diario que el trabajo está muy avanzado, y el mismo recogerá 170 mapas y planos sobre Panamá, todos los registros gráficos que tiene el famosísimo archivo colonial, de entre los 9,000 catalogados en total de los dominios españoles en América y Asia. Cada registro irá acompañado de una “ficha” en la que se explica el contexto de la ilustración, información de la que se encarga María Antonia Colomer Albajar, con 45 años de experiencia en el Archivo.  La edición será de 2,000 ejemplares y el archivo español se quedará con 200.

Manuel Ravina es licenciado en Filosofía y Letras, con especialización en Historia y experto en paleografía. Es director del Archivo General de Indias desde principios del año 2013 y fungió por 27 años como Director del Archivo Histórico Provincial de Cádiz, de donde es oriundo.

Este convenio cobra relevancia en estos momentos por la importancia que tiene, para todos los historiadores y público en general, el Archivo General de Indias, Patrimonio Histórico de la Humanidad desde 1987 por parte de la UNESCO, que fue creado en 1785 por el rey Carlos III, a fin de que en un solo lugar reposaran todos los documentos que tuvieran relación con los territorios españoles de ultramar, que estaban dispersos por varios archivos del territorio español.  En ese archivo han pasado meses nuestros más distinguidos historiadores (entre ellos Mario Molina) y conserva “unos 43.000 legajos, con unos 80 millones de páginas y 8.000 mapas y dibujos que proceden, fundamentalmente, de los organismos encargados de la administración de los territorios de ultramar”. (Entrevista de Ana Cerrud, sub directora de este diario, al Dr. Ravina).

La suscripción de este convenio entre el Archivo de Indias de Sevilla y el Patronato de Panamá la Vieja es todavía más importante en estos momentos en que pareciera que lo único que se va a celebrar en 2019 (además de las elecciones) es la Jornada Mundial de la Juventud, y la noticia de que el trabajo está casi terminado, de que podremos ver el producto para fines de este año alienta a más de uno.  Y en las propias palabras de Ravina, “el comercio entre España y “las Indias” sentó las bases del fin del colonialismo. Entre mercaderes y colonos acabaron con el sistema que, a su juicio, estaba bien equilibrado. “Quién explotó a América fue el capitalismo: la avaricia y el contrabando: Todo está documentado, también la corrupción. Y cómo los barcos ocultaban carga para evitar pagar el “quinto” del rey pero sí pagaban sus deudas a los acreedores europeos”.

Todos los documentos del Archivo de Indias están abiertos al público de manera totalmente gratuita. Y las instalaciones, de un lujo grandilocuente, son todavía un “espejo” de la grandeza de España, que hubiera sido imposible, sin América, remata la entrevista publicada en este diario.

 

 

DESPRECIO POR LA CULTURA

Por Mariela Sagel, El Siglo, 21 de agosto de 2017

Ayer terminó la XIII Feria Internacional del Libro de Panamá, que durante 16 años ha llevado a cabo con gran esfuerzo la Cámara del Libro de Panamá. Cada año se nota el desprecio que tienen los diferentes gobiernos hacia la cultura.  En el gobierno de Martín Torrijos se estableció una suma anual para la celebración de la FIL de $25 mil dólares. También durante ese gobierno fue la única vez que un presidente inauguró la feria y fue porque el presidente chileno Ricardo Lagos vino a la FIL ya que Chile era el país invitado.

Desde que salió Torrijos de la presidencia nunca más la Cámara del Libro ha visto ese apoyo establecido para la realización de la feria.  Durante la gestión del presidiario de Miami, el apoyo a la feria, de diferentes instituciones y de la misma presidencia fue casi nulo, incluso el recién estrenado(y malogrado) alcalde Vallarino tuvo como estreno de gestión el eliminar el respaldo que durante años construyó el ex alcalde Navarro, que fue uno de los pilares en establecer la FIL.  Vallarino tuvo que recular enseguida por la cantidad de críticas que recibió, ya que la Alcaldía apoya el Pabellón Infantil.

Este año se le había prometido a la CPL la asistencia de por lo menos la Vicepresidenta a la inauguración.  Ocurrió la circunstancia que inmediatamente después de ese acto protocolar se realzaría un concierto del cantante Fonseca.  Cuál no fue la sorpresa e indignación de los que asistimos a la inauguración y escuchamos el magnífico discurso de la presidenta Orit Btesh, aludiendo al apoyo millonario que se le da a los carnavales y la falta de recursos que alegan no tener para la FIL, y los primeros que llegaron al concierto fueron la Vicepresidente y varios ministros.  O sea, no se dignaron ir a inaugurar la feria, pero sí se apuraron a no perderse el concierto.

ECOS DE LA FIL

Por Mariela Sagel, La Estrella de Panamá, edición de fin de semana del 19 y 20 de agosto de 2017

     La XIII Feria Internacional del Libro de Panamá culminará el domingo 20 con la entrega de la Pluma de Oro al escritor panameño Justo Arroyo.  Los seis días de feria están dejando unas reverberaciones que bien pudieran situarse en el gozo y el entusiasmo para que cada año se superen las metas que los organizadores se ponen.

Colombia trajo una delegación de casi 20 escritores, entre los que destacaron el director de la Fundación Gabriel García Márquez para un Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI) Jaime Abello, William Ospina, Piedad Bonnett, Diana Uribe, Jorge Franco y muchos otros.  Nos dejó esperando Héctor Abad Faciolince, en el que muchos teníamos los ojos puestos.  México no se rajó, como dice la canción, y e invitó al escritor que más ha dado que hablar el último año, Guillermo Arriaga, que también es guionista de películas famosas, como Amores Perros y Babel, que el sábado presenta su libro “El Salvaje”; a Enrique Berruga, diplomático y escritor, que presenta hoy viernes su libro “El American Dream”, la primera sátira de la era Trump, y que será presentado por el embajador de ese país en Panamá, José Ignacio Piña.  También ha venido en esa delegación el escritor Alberto Vital con su libro “Noticias sobre Juan Rulfo”, una biografía del escritor en el centenario de su nacimiento, y la poeta Rocío Cerón, además de otros destacados intelectuales.

España, que siempre se luce, trajo al novelista Juan Bolea, que condujo por segundo año el Festival Panamá Negro, a la escritora Espido Freire, que acaba de publicar una novela histórica “Llamadme Alejandra”, sobre la última zarina, ejecutada por los bolcheviques después de la revolución de octubre y al periodista y director del diario digital El Faro, José Luis Sanz.  Vinieron representaciones de muchos otros países, como Nicaragua (el incansable Sergio Ramírez), Costa Rica, Guatemala, El Salvador, Alemania, Marruecos, Perú, Uruguay, Venezuela y Puerto Rico, y representantes del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la Organización de Estados Americanos (PNUD) y el Smithsonian.

Uno de los eventos más frecuentados y que más atención captó fue el Primer Foro de Periodismo, que trató sobre las redes sociales en la era de la posverdad, en el que estuvieron participando Ricardo Lombana, José Luis Sanz, Sabrina Bacal, Rodrigo Noriega (que fungió de moderador), Jaime Abello, Francisco Díaz Montilla (profesor de filosofía) y Raúl Tola, periodista y novelista peruano.  Por más de dos horas y ante un lleno completo, se debatió sobre este sensitivo tema y no faltó quien disintiera de lo que otro expresaba, lo que dio para una sana polémica y que el debate fuera enriquecedor.  Estamos ante una revolución tecnológica de proporciones imprevisibles, en el que cada dueño de un teléfono celular puede emitir una aseveración y la misma puede convertirse en una afirmación viral y llegar a millones de personas.  Nada más recordemos lo que hace poco ocurrió con una chica que puso en su cuenta que iba a hacer una fiesta en la 24 de diciembre de “bomba y plena” y que en la misma no quería “gorreros”.  La tal Asselim (que es Melissa al revés) volvió loco a más de uno y logró desviar la atención de lo que tanto nos urge resolver en nuestro país y, sobre todo, conocer, que es lo del caso Odebrecht.

El periodista español que dirige El Faro, de El Salvador, y que ganó el Premio Gabo el año pasado, José Luis Sanz, ofreció una charla en la Universidad de Panamá con el tema “Los Panamá Papers vistos desde afuera” y ante un lleno completo en el Auditorio Gil Blas Tejeira explicó de una manera sencilla y sincera cómo trabajaron los que integraron el consorcio de periodistas que destapó la trama de sociedades anónimas que encubría a las empresas e individuos que evadían impuestos en sus países.  No necesitó de un libro para explicar cómo contactaron a los que la integraron y las razones por las que él y su equipo, en particular, decidieron participar.

La Cámara del Libro ofreció, después de la realización del Foro de Periodismo, una amena cena a los periodistas de todos los medios, no solo a los directores sino a los que se doblan el lomo reporteando, en agradecimiento por su permanente colaboración.

LLAMADME ALEJANDRA

Por Mariela Sagel, Cultura, La Estrella de Panamá, 17 de agosto de 2017

Como parte de la delegación española a la XIII Feria Internacional del Libro, y también como jurado del premio Sagitario de novela corta, que se entregó durante la celebración de la FIL, nos visitó la joven escritora Espido Freire, cuyo nombre legal es María Laura Espido Freire.  Vino con su novela “Llamadme Alejandra”, que salió a la venta en abril de 2017, editada por el sello Planeta y que había ganado en marzo el Premio Azorín, en su versión No.50.  Este premio se realiza en conjunto entre el sello editorial y la Diputación de Alicante, y consiste en un monto considerable de dinero más la edición.  Se dijo entonces que Freire reivindicaba a los Romanov con esa  novela, pero a mi juicio va más allá, nos muestra una zarina Alix, narrada en primera persona, con todos sus sedosos matices y el fin de esa familia en manos de sus ejecutores, incluyendo el informe Yurovski, emitido en febrero de 1934.

La familia Romanov, la última familia imperial de Rusia, fue ejecutada por los bolcheviques de los Urales en la comunidad de Ekaterimburgo, en julio de 1918, bajo el mando de Yákov Yurovski.  El Zar Nicolás II, su esposa Alejandra, sus cuatro hijas Olga, Tatiana, María y Anastasia y su hijo Aleksei fueron trasladados de un lado a otro una vez que la revolución de octubre triunfó.  Pero este libro revela la intimidad de la zarina, nacida en Alemania y nieta de la reina Victoria de Inglaterra, y ofrece una mirada introspectiva a la profundidad de sus pensamientos y novela las confesiones que les hace a sus hijas al final de sus días.

Maria Laura Espido Freire

TAMBIÉN LLAMADA ALIX

Alejandra de Hesse era hija de Alice, a su vez hija de la reina de Inglaterra, y Luis IV de Hesse.  Su hermana Elizabeth también se casó con un ruso, el Gran Duque Sergio.  La novela relata el enamoramiento de los jóvenes Nikki y Alix desde que se conocieron y el rechazo de la familia del Zar a que el heredero al trono se casara con una alemana.  Algunos piensan que fue mal augurio que los novios contrajeran matrimonio inmediatamente después de la muerte del Zar Alejandro II y en su funeral la futura zarina iba detrás de su futuro marido. La suegra, la zarina María, de origen danés, no era una perita en dulce, bastante sangrona con su nuera (era su madrina y había estado prometida con el hermano del zar, que falleció prematuramente) y la corte se burlaba de ella porque le faltaba refinamiento.  Con todo y eso, se convirtió a la iglesia ortodoxa rusa, alejándose de la religión luterana.

La obsesión de la pareja por darle un heredero varón al trono imperial llevó a la zarina a ver brujos y chamanes.  Al fin nació Aleksei, después de las cuatro duquesas, pero el niño estaba severamente enfermo, especialmente por la hemofilia, lo que lo hacía tener muchas crisis.

Llamadme Alejandra

De Alejandra se ha dicho que seguía al pie de la letra lo que le dijera Grigori Rasputín, pero éste no aparece en escena sino más allá de la mitad del libro y en ocasión de una hemorragia que no se le podía controlar al zarévich.  Alix le profesaba gran fé y respeto y no faltó quien la difamara en todos los planos por la cercanía al místico que usaba la hipnosis para sanar.  Sin embargo, más era la preocupación de Alix por sus hijas, que adoraba, por su marido, que idolatraba y por su “nene”, que le nació tan frágil que esa leyenda negra está bien ubicada en esta magnífica novela.

De igual forma, relata la tensa relación que existía en torno el descendiente al trono imperial ya que, como el zarévich estaba enfermo y era menor, le tocaba asumir a Miguel, el hermano de Nicolás, que tuvo una vida disoluta.  Una vez Nicolás fue obligado a abdicar, Miguel se convirtió en zar, pero solamente lo fue por un día.

LA AUTORA

Espido Freire ganó el premio Planeta cuando tenía 25 años, con la novela “Melocotones helados”, convirtiéndose en la más joven en alzarse con ese valioso galardón.  Estudió derecho y también música, llegando a hacer giras con el tenor José Carreras, pero luego se entregó a la literatura estudiando Filología en la Universidad de Deusto, de su Bilbao natal.  Ha publicado más de diez novelas, relatos, cuentos, literatura infantil, trabajos ensayísticos, poesía y traducido del inglés algunas publicaciones.

Es considerada una de las voces más interesantes de la literatura española y además de presentar su libro y participar de la entrega del Premio Sagitario, del cual fue jurado, participará el sábado 19 en la mesa de la actividad “Panamá Negro” que organiza por segundo año consecutivo la Embajada de España con el tema “Erotismo en la novela negra”.

Sobre la familia Romanov han corrido ríos de tinta y el tema no se agota.  Hace unos años Carmen Posadas publicó “El testigo invisible” que hacía referencia a un pinche de cocina que le tocó, como deshollinador de chimeneas estar presente en la ejecución de la familia imperial.  En este libro, la autora se refiere a él como que lo habían despedido (con su nombre, Sednev) lo que calza muy bien con los dos relatos, muy bien hilvanados, investigados y sustentados.  Espido hace también unos guiños a frases muy particulares que convierten la lectura de su novela en una aventura fascinante.  Todo depende del ángulo desde donde se aborde y cuál es el personaje que se estudie y viene muy bien este año, que se cumplen los 100 años de la Revolución de Octubre.

LA CIUDAD DE LOS LIBROS

Por Mariela Sagel, El Siglo, 14 de agosto de 2017

Con este sugestivo slogan y tomando como emblema el edificio apodado El Tornillo, pero hecho con libros, se inicia el martes 15 de agosto la gran fiesta de las letras, la Feria Internacional del Libro de Panamá.  Esta es su décimo tercera versión y tiene como país invitado a Colombia, que trae una delegación muy representativa y variada y tendrá el día de la inauguración un concierto del cantante Fonseca.

La FIL, como se le conoce, es un gran escenario para presentar libros, realizar debates, discutir temas puntuales y sobre todo, adquirir publicaciones a precios accesibles.  Las mañanas son de locura, porque asisten los colegios gracias al patrocinio de entidades como el Ministerio de Educación, la Alcaldía y la Organización de Estados Iberoamericanos, y los salones de Atlapa se ven atestados de niños y jóvenes ávidos por adentrarse en el mundo de las letras, que te vacuna contra la ignorancia y la estupidez.

Varias son las presentaciones destacadas que se van a dar, de panameños y extranjeros, y este año la poesía tiene un peso importante durante todo el programa.  Piedad Bonnett va a hablar sobre el proceso de duelo, desde su experiencia de haber perdido a un hijo, y William Ospina sobre la paz, tan anhelada y esquiva para Colombia.  El INAC realizará la gala del Miró, como lo hace tradicionalmente, entregando las ediciones de los premios otorgados el año pasado y muchos escritores emergentes tendrán su espacio.  La Embajada de España realizará, por segundo año, el festival Panamá Negro y también se ha organizado un Foro de Periodismo sobre el tema de la pos verdad, con la participación de destacados panelistas nacionales y extranjeros.  Se celebrarán muchos aniversarios: los 100 años de Stella Sierra, los 75 de la Biblioteca Nacional y de la creación del Premio Ricardo Miró, y los 50 años de la publicación de Cien Años de Soledad.

Esta fiesta de las letras no se la pueden perder, a precios accesibles y que promete dosis enormes de sabiduría.

 

LA VICEPRESIDENCIA Y LA CANCILLERÍA

Por Mariela Sagel, La Estrella de Panamá, 11 de agosto de 2017

     Algunos amigos diplomáticos me han preguntado insistentemente por qué en Panamá el/la vicepresidente/a ocupa el cargo de canciller y si no hay nadie más capacitado para ejercer las funciones en Cancillería.

Un poco de historia nos viene bien para recordar nuestro reciente pasado.  Panamá es una pequeña nación que luchó contra un gigante como Estados Unidos y ganó, consiguió, gracias a las negociaciones de los tratados (y a los hábiles negociadores) que se nos devolviera el usufructo de nuestro más importante activo nacional, nuestra posición geográfica, donde está ubicado el Canal de Panamá.

Durante nuestra historia republicana, había dos vice presidentes y la cancillería recaía en algún destacado panameño ducho en la materia.  Todos debemos recordar al canciller Galileo Solís que, en 1964, le tocó liderar la decisión del Presidente de la Dignidad, Roberto F. Chiari que, pese a sus intereses personales de negocios con los Estados Unidos, rompió relaciones con esa potencia por los hechos que ocurrieron el 9 de enero. Recayó en la figura del Dr. Eloy Benedetti la redacción de esa histórica acción.  El Dr. Miguel J. Moreno, canciller del gobierno de don Ernesto de la Guardia, tuvo en sus manos la reanudación de las relaciones, lo que hizo de manera patriótica y sin entreguismos.  Cuando murió, su hija, Rita Moreno de Valdés nos recordó sus palabras en esos momentos aciagos: “Esa justa indignación, que yo he compartido con todos mis compatriotas, me ha dado la fuerza para exponer ante la conciencia de América la causa de Panamá y para defender el derecho que le asiste a que se le haga justicia”.  Frases como ésta lo mantendrá vivo en el corazón de todos los panameños.

Durante el gobierno de Guillermo Endara, inmediatamente después de la invasión, el canciller Julio Linares se convirtió en una piedra en el zapato del entonces “pro cónsul” gringo, Deane Hinton.

Más recientemente, durante el gobierno de Mireya Moscoso, el canciller Harmodio Arias resaltó que, debido a las presiones de Estados Unidos  para hacerse con las obras que se hacían en Panamá dijo “Ya di mi opinión y cuando uno se para con dignidad no debe temer represalias. Si me quitan la visa por defender la dignidad de mi país, no me retractaré”, enfatizó. Agregó que no es el único que piensa que la posición de EU busca hacer presión contra Panamá para obtener beneficios económicos de la ampliación del Canal.

“Esa es la percepción que he recibido de muchas personas que dicen que esto posiblemente es un plan a largo plazo de Estados Unidos, para garantizar las contrataciones que vienen con la expansión del Canal”, sostuvo.  Añadió que “su opinión es que EU ha actuado con irrespeto y que busca hacer una advertencia al próximo gobierno para que no permita que otras empresas que no sean norteamericanas ganen licitaciones en la ampliación del Canal”.

Desde el 2004, cuando Martín Torrijos asumió la presidencia, nombró como canciller a Samuel Lewis, su primer vicepresidente.  Samuel Lewis tenía el bagaje para ser canciller, hijo de un tigre de la diplomacia como Gabriel Lewis Galindo y contó con un vicecanciller de lujo, como Ricardo Durán.  No hubo ni un incidente o mal paso que lamentar, incluso se efectuaron los acercamientos más cercanos a establecer las relaciones con China.

Ricardo Martinelli nombró a su vicepresidente (pegado con “crazy glue” gracias a las presiones de la embajadora de Estados Unidos en ese entonces) como canciller y a los 26 meses lo despidió por twitter. Durante el tiempo de su romance, hicieron todos los viajes juntos, parecía que no quería que el vice se quedara en el país para que no llegara a destronarlo.  Se cuentan leyendas negras de sus viajes, incluso la visita al Papa Benedicto, que dan mucho que hablar, especialmente siendo el hoy presidente Varela tan religioso, que hasta raya en el fanatismo.

Ahora volvemos a lo mismo: una vicepresidenta-canciller que empezó con paso firme, organizando la Cumbre de las Américas, donde Raúl Castro y Barak Omaba se dieron la mano e iniciaron las conversaciones para normalizar las relaciones entre Cuba y Estados Unidos.  La canciller ostenta una gran experiencia en temas sociales y de concertación, pero no los ha sabido aplicar en su gestión, sea por falta de voluntad o por simple tirria a determinados asuntos. Como vicepresidenta haría mucho bien, aliviando la carga al Presidente de tantas demandas sociales diarias (como la protesta de los conductores de taxi hace unos días). Siendo mujer y en teoría, experta en concertación, obtendría muchos logros.

Su papel, ante la agresión que ha sufrido Panamá por incluir a un nacional en la Lista Clinton y afectar al diario más antiguo y el tabloide más popular, deja mucho que desear y raya en lo irresponsable.

 

POQUITO A POQUITO

Por Mariela Sagel, 7 de agosto de 2017, El Siglo

Después que el abogado o gestor de coimas, como prefieran llamarlo, Rodrigo Tacla, cantó en España un par de verdades sensitivas para nuestros políticos del patio, empezando por el presidente y su círculo más íntimo, la ciudadanía ha estado exigiendo que se actúe con más decisión o mejor dicho, que empiece a actuar, porque parece dormida en un letargo imposible de entender.

Es así que en medio de la semana la señora Procuradora salió de su mutismo y ofreció una conferencia de prensa, que ha dejado muchas interrogantes sin resolver.  Una de ellas es que la compañía constructora Odebrecht va a devolver al estado panameño un tal de 220 millones de dólares en el plazo de 12 años.  ¿Pero por qué estas cómodas facilidades de pago? ¿Qué pasa si la empresa se declara en quiebra y deja de pagar? ¿Dónde está la lista de las empresas y los individuos que recibieron coimas o sobornos de Odebrecht?  Para colmos, con este arreglo la empresa puede volver a participar en licitaciones y capaz que se las gana y sigue construyendo –y seguramente coimeando—en nuestro país.

Si bien es cierto que esta empresa no inventó la coima y mucho menos la corrupción, los extremos a los que llevó su práctica se pueden calificar como inéditos.  Ningún escándalo de corrupción ha sido tan sonado ni ha llegado a sumas tan exorbitantes como éste.

También en la semana se realizó la esperada audiencia al ex presidente Martinelli en Miami y a pesar de las ofertas (como si fuera una puja de subasta) que la defensa presentó, al tipo le han negado todas las fianzas y la Corte Suprema de Justicia ha dictaminado que el delito por el que se le acusa es causa suficiente para que se considere extraditable.

Los pagos a Odebrecht vienen des-pa-ci-to y las audiencias al preso de Miami también.  Vamos agarrando el ritmo.

EN DONDE LAS LETRAS ESTÁN DE FIESTA

Por Mariela Sagel, Facetas, 4 de agosto de 2017, edición de fin de semana gracias a la Lista Clinton

La XIII Feria Internacional del Libro de Panamá está pronta a inaugurarse el 15 de agosto y el país invitado es Colombia.  El eslogan que este año ha seleccionado la Cámara Panameña del Libro es “La ciudad de los libros, en donde las letras están de fiesta”.  Representaciones de muchos países, desde Alemania hasta Marruecos, así como de organizaciones internacionales como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la Organización de Naciones Unidas (ONU) y el Instituto Smithsonian y nacionales tendrán interesantes foros y mesas de debates.  Los niños y jóvenes tendrán su agosto, literalmente, porque esta fiesta de las letras es una a la que acuden los futuros lectores, que abarrotan los espacios dedicados a ellos y gozan adquiriendo los libros que allí se venden.

Varias conmemoraciones se estarán celebrando en la FIL, como son el centenario de la poeta Stella Sierra, los 75 años del Premio Ricardo Miró, los 75 años de la Biblioteca Nacional y los 50 años de la publicación de la obra cumbre de Gabriel García Márquez, así como el cincuentenario del Premio Nobel al guatemalteco Miguel Ángel Asturias que serán motivo de sendas conferencias.  Fonseca, el cantante colombiano, tendrá un concierto la noche de la apertura y el cine también tiene su agenda, donde se verán películas colombianas y se analizarán los guiones desde el punto de vista literario, con la participación del guionista mexicano Guillermo Arriaga, que presentará su libro “El Salvaje”, que ha sido merecedor de varios premios, en menos de un año que tiene de haberse publicado.

LOS NUESTROS

     No me alcanzaría el espacio para destacar todos los escritores panameños que tendrán su espacio para presentar sus libros o para hablar de su obra.  Como es usual, Rose Marie Tapia estrenará una obra, esta vez una semblanza de su madre, “Vida de compromiso”.  Lil Marie Herrera presentará su libro premiado en el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil Carlos F. Changmarín de 2016 titulado “Machin Canda’o” y Arturo Wong presentará una antología de obras de teatro.

Vida de compromiso

Katia Malo presentará dos libros, una reedición de “Cruz Alta/Cruz Baja” y los cuentos reunidos bajo el título “Vuelve ya el otoño”.  Se realizará un conversatorio sobre la narrativa de Andrés Villa que gira alrededor de la vía interoceánica y Salvador Medina Barahona tendrá el honor de presentar el poemario de Sandra Collazos McPherson titulado “Vengo del silencio”.

Vengo del silencio

Giovanna Benedetti será objeto de un homenaje a su poesía reunida en una publicación de una prestigiosa editorial española, “Después de los objetos” además de que recibirá su premio Miró en sección Cuento en la gala que anualmente se celebra en el marco de la feria, junto al resto de los ganadores, entre ellos el antes mencionado, Arturo Wong, que se alzó con dos premios el año pasado, y Rogelio Guerra y Francisco Díaz.

Cruz Alta/Cruz Baja

La antología ¡BASTA! contra la violencia de género será una de las estelares del país, y en ella participan un centenar de mujeres con poesía y micro relato, con el fin de crear conciencia de todas las actitudes que violentan a la mujer y lo femenino en nuestro tiempo.

Basta!

La Academia de la Lengua celebrará una sesión pública para la incorporación en esa noble institución del poeta Pedro Rivera, donde podremos escuchar su discurso de ingreso y otro académico, Justo Arroyo, recibirá el día de la clausura el homenaje instituido como “La pluma de oro”.

Machin canda’o de Lil Marie Herrera

LOS INVITADOS EXTRANJEROS

     Con 16 países que tendrán representación en esta FIL, sería muy temerario seleccionar lo más emblemático de cada uno, porque todos son valiosos.  Desde sus inicios La FIL estuvo llamada a ser de las más importantes del continente y va alcanzando ese punto de madurez que le permitirá ser referencia obligada.  De Colombia destacan Piedad Bonnet, William Ospina y Héctor Abad Faciolince, así como Darío Arismendi, Conrado Zuluaga y Diana Uribe, que dará la conferencia “Historia y elogio de la contracultura”.  Bonnet y Abad sostendrán un debate sobre narrar el duelo y Ospina otro sobre la paz.  Recordemos que estos escritores fueron muy beligerantes el año pasado en el referéndum sobre el proceso de paz, a favor del SI.

El American Dream

México tendrá a Guillermo Arriaga, y también a Enrique Berruga, con un interesante libro titulado “El American Dream”, sobre una supuesta anexión de ese país a los Estados Unidos, que se desbarata una vez que llega Trump a la presidencia.  Jean Francois Boyer, que vive en México pero es francés y fue reportero de guerra, presentará su novela “Lágrimas del volcán”.

Lágrimas del volcán

La delegación española, que siempre apabulla por su calidad y renombre, tiene a Juan Bolea dirigiendo la II versión de Panamá Negro y también presentando su novela “Orquídeas Negras”.  Espido Freire, la ganadora más joven que ha tenido el Premio Planeta, estrenará su obra “Llamadme Alejandra”, una novela sobre la última zarina que ganó el Premio Azorín de este año.  El homenaje de Panamá Negro este año será para Sergio Ramírez Mercado, el escritor nicaragüense que nunca falla a una feria y entre muchas de sus actividades, fundó el festival Centroamérica cuenta, que se realizó en el mes de mayo.

Llamadme Alejandra

El peruano Raúl Tola, que participará del I Foro de Periodismo bajo el título de “Las redes sociales en la era de la pos verdad” que presidirá Jaime Abello Banfi, Director de la Fundación Gabriel García Márquez para el Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI) presentará su última novela, “La noche sin ventanas”.  El Taller editorial Concolón conducirá un taller (valga la redundancia) sobre crónica periodística y el BID presentará el libro “Economía Naranja” de Iván Duque y Felipe Buitrago, que anima a Latinoamérica y Caribe a aprovechar su riqueza de talento y herencia cultural para mover la economía a través de las industrias creativas y culturales.

La noche sin ventanas

Definitivamente que Panamá será la ciudad de los libros, en donde las letras estarán de fiesta, al menos por seis días.