VIENE LA FIESTA DE LAS LETRAS

Por Mariela Sagel, La Estrella de Panamá, 28 de julio de 2017

Agosto es el mes de las letras en Panamá desde el año 2001, y Panamá será “la ciudad de los libros”, ya que éste es el lema que ha escogido la Cámara Panameña del Libro (CPL) para la realización de la XIII Feria Internacional del Libro de Panamá, del 15 al 20 de agosto, en el Centro de Convenciones Atlapa.  Lo que empezó como una fiesta bianual ahora se ha consolidado como una cita anual obligatoria y este año se verá prestigiada por tener a Colombia como el país invitado, coincidiendo con la celebración de los 50 años de la publicación de Cien Años de Soledad, obra cumbre del Nobel colombiano Gabriel García Márquez.

A pesar de que la feria aún no consigue ingresar en la agenda del gobierno, porque solamente en una ocasión el ejecutivo se tomó en serio la misma, y fue en el año 2005, cuando Chile fue el país invitado y el entonces Presidente Ricardo Lagos vino a su inauguración y de paso se trajo en su avión a lo más granado de los escritores chilenos, la organización de la feria se las ingenia para salir adelante, con el patrocinio de la Alcaldía de Panamá, del Instituto Nacional de Cultura, otras instituciones y organizaciones y el apoyo de la empresa privada y de las embajadas.  Por tercer año se le brindará al Presidente Varela la oportunidad de dar el discurso inaugural.  Veremos si aprovecha ese espacio y ojalá que se dé cuenta que invertir en cultura paga, en todos los sentidos.

La agenda de la feria, como siempre, ya está apretadísima, pues son muchos los escritores y especialistas que quieren estar allí, tanto de Panamá como del extranjero.  De Colombia vienen escritores muy importantes como Héctor Abad Faciolince, el célebre autor de la obra “El orgullo que seremos”, un homenaje a su padre que fue ultimado por la guerrilla.  Abad fue uno de los defensores más emblemáticos del referéndum sobre el SI y el NO el año pasado.  También estarán, entre los más destacados, Jorge Franco (ganador del Premio Alfaguara y autor de Rosario Tijeras), Piedad Bonet, William Ospina, Diana Uribe, Darío Arismendi y muchos otros no menos importantes.  Se abordarán temas especializados como el bibliotecario y el derecho de autor, todo en torno al libro.

Este año se llevará a cabo un foro de periodismo, el primero que se realiza dentro de la celebración de las letras panameñas, y su tema girará en torno a “Las redes sociales en la era de la pos verdad”.  La convocatoria que realiza la CPL destaca que “La humanidad, a través del tiempo, ha buscado herramientas para comunicarse con la mayor claridad posible. Las redes sociales se han convertido en una válvula para compartir información directa, vivimos tiempos de inmediatez real. En este Primer Foro de Periodismo, especialistas dialogan sobre la sociedad actual, la transparencia y la paz en la era de la pos verdad”.  Los panelistas serán Jaime Abello Banfi, Director de la Fundación Gabriel García Márquez para el Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI), que está respaldando con entusiasmo la realización de este evento; José Luis Sanz, Director del periódico digital El Faro de El Salvador; Raúl Tola, corresponsal del diario El País de España en Perú y quien estuvo recientemente en Panamá como jurado del Premio Nacional de Periodismo; Ricardo Lombana, conductor del programa diario ECO 360;  Sabrina Bacal, Directora de Noticias de TVN y el Dr. Francisco Díaz Montilla, profesor de filosofía de la Universidad de Panamá.  El moderador será Rodrigo Noriega, asesor editorial de La Prensa.

Muchas serán las presentaciones de escritores panameños y extranjeros que se llevarán a cabo durante los seis días de feria, junto a otros eventos relacionados que mostrarán un Panamá que muchos no quieren ver o dar relevancia: el que le importa la cultura y que apuesta por ella.  Se llevará a cabo otra vez Panamá Negro, con el auspicio de la Embajada de España, y que este año tendrá a destacados autores de ese país.  De igual forma otros países también formarán parte, como todos los años, de “la ciudad de los libros”.  Los niños también tendrán su espacio y muchos escritores panameños, tanto consagrados como emergentes, podrán presentar sus libros y se llevarán a cabo interesantes debates en mesas especializadas.

La “Pluma de Oro”, el reconocimiento que se le hace anualmente a un escritor se le entregará en esta ocasión al reconocido autor panameño Justo Arroyo, quien además es Académico de la Lengua.  Un justo reconocimiento a su nombre y su obra.

 

NOS HACE FALTA UN RÍO

Por Mariela Sagel, El Siglo, 24 de julio de 2017

     En casi todas las grandes (y pequeñas) ciudades del mundo hay un centro neurálgico que lo ofrece la naturaleza, casi siempre es un río, por eso el transporte pluvial fue tan importante en tiempos pasados.  Paris tiene el Sena, Londres el Támesis, Madrid el Manzanares, Praga el Moldova, San Petersburgo el Neva y así nos vamos, por Lisboa el Tajo, Oporto el gran Duero y Santiago de Chile el Mapocho.  La bella población de Salamanca tiene un Tormes algo reducido por la gran sequía, Sevilla el Guadalquivir, Valencia el Turia y por Budapest, Hungría, pasa el Danubio, que también lo hace por ciudades de Alemania, Austria, Eslovaquia, Croacia, Serbia, Rumania, Bulgaria, Moldavia y Ucrania. Montreal, en Canadá, gira alrededor del río San Lorenzo y Boston en torno al Charles. El gran poeta español Jorge Manrique, en una de sus más célebres obras decía “Nuestras vidas son los ríos que van a dar en la mar”… (Coplas a la muerte de su padre).

Aquí solamente podemos decir que, para la ciudad de Panamá, donde se concentran la mayoría de la población y la actividad comercial, tenemos el río Matasnillo, que fue desde su primera referencia en la historia panameña, piedra angular en la construcción de la ciudad.  Pero hoy nadie escapa a su mal aspecto, a su nauseabundo olor y la vista patética que ofrece, la basura que arrastra, contrario a los ríos que son emblemáticos de otros países.

Nos seguimos llenando de concreto, invertimos fortunas en adecuar los espacios de la ciudad con mucho cemento, acero y vidrio y poca vegetación, pero estamos descuidando algo tan valioso como podría ser el rescate del río Matasnillo, sanearlo, darle espacio, construirle un puente que sea emblemático de la ciudad y donde hasta los enamorados pongan sus candaditos de amor eterno.

Salvemos nuestros atractivos naturales y no sigamos haciendo íconos artificiales que al final no nos identifican como nación.

EL SALVAJE, NOVELA ESTELAR DE LA FIL 2017

Por Mariela Sagel, Facetas, 28 de julio de 2017

El próximo 15 de agosto se inaugurará la gran fiesta de las letras y la cultura, la Feria del Libro de Panamá, que en ésta, su décima tercera versión muestra madurez y gran diversidad. El país invitado es Colombia, que tantos y tan buenos escritores produce y que se verá prestigiada por un foro sobre periodismo en el que participará, entre otros, Jaime Abello Banfi, Director de la Fundación Gabriel García Márquez para el Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI), creada por el Gabo para velar por la excelencia de lo que se comunica, en todas las disciplinas y desde todas las plataformas.

El escritor y guionista mexicano Guillermo Arriaga, se perfila como el “rock star” de la feria con su novela “El Salvaje”, estrenada en noviembre pasado en la Feria de Guadalajara.  Es una novela poderosa, dura, cruda, pero que combina a la perfección la alta literatura con un enorme cariño y respeto hacia el lector.  Una historia entrelazada con otra que al final confluyen en una, por eso se le define como novela río.

NOVELA RÍO

     Esta expresión, a juicio de los expertos en literatura, es una transcripción del francés “roman-fleuve” y se refiere a un ciclo novelesco donde existen numerosos personajes, que parece que no tienen nada que ver entre sí, pero que confluyen al final, como los afluentes en los ríos que llegan al mar.  Generalmente se aplica en ciclos novelescos, de larga extensión y varios tomos, pero Arriaga ha logrado en esta novela un prodigio y es unir dos historias (con varias historias ellas mismas) en un solo libro.  Ejemplos de novelas clásicas que se les ha denominado novelas río son “La Comedia Humana”, de Honoré de Balzac, “Les Rougon-Macquart”, de Emile Zola, las publicadas por el Premio Nobel de Literatura de 1915, Jean Christophe de Romain Rolland; “En busca del tiempo perdido”, de Marcel Proust, y las más recientes de George R.R. Martin, que se publican desde 1996.

El Salvaje, novela de Guillermo Arriaga

En “El Salvaje”, Guillermo Arriaga narra dos historias que a primera vista no tienen nada que ver entre sí, pero que al final se unen en perfecta sincronía, con una maestría estremecedora, que la hace adictiva de leer, emocionante, palpitante y reveladora.  Tiene una parte musical con gran influencia de Jimmy Hendrix y guiños literarios a los autores que seguramente lo han marcado.

Juan Guillermo, el protagonista principal, una especie de alter ego del autor, –porque ha confesado que es semi autobiográfica–, es un chico de 17 años que pierde a toda su familia, desde a su hermano gemelo, que no logró nacer con él hasta a su hermano mayor que le enseñó muchas realidades de la vida, pero le escondió otras muy desgarradoras y crueles.  A raíz de la muerte de Carlos (asesinado por unos fanáticos religiosos con la complicidad de las autoridades policiales responsables de la colonia donde residen) genera una sed de venganza que no le da tregua.  Mientras tanto, en el lejano estado de Yukón, la parte más noroeste de Canadá, al lado de Alaska y colindando con el Océano Ártico, un cazador se obsesiona en atrapar a un lobo y arriesga su vida al punto de perderla para conseguirlo, siguiendo las instrucciones de su abuelo materno, un indio inuit, ya muerto. Coincidentemente, la cresta de los montes Mackenzie da forma a gran parte de la frontera oriental de esta área y los protagonistas de esa parte de la geografía de la novela se apellidan Mackenzie.

La parte de Juan Guillermo está narrada en primera persona y es apasionante, conjuga los celos, la venganza, el amor filial y la lealtad hacia los animales, que seguramente proviene de los sentimientos que profesa Arriaga, quien se confiesa que siente, piensa y actúa como cazador. La cacería, dice, “Me ha enseñado la paradoja y lo extremo que hay en la naturaleza. Somos seres contradictorios, paradójicos y extremos. Cazar significa también paciencia, espera, pasión y un profundo amor por los animales”.

El autor, Guillermo Arriaga

En las palabras del respetado escritor colombiano Santiago Gamboa, “El salvaje es una novela en la que Arriaga vuelca todo su mundo estético: la violencia urbana, la cacería, las fronteras humanas y las reales, la soledad y el amor, los celos y la amistad, la lealtad y la lucha por modificar el extraño destino de las personas, el amor por el animal salvaje y la dignidad que ellos transmiten a quien logra domarlos o cazarlos, en fin, una obra apasionante y vertiginosa, que nos interroga sobre la propia vida”.

La parte de Amaruq, el esquimal inuit, hijo de un Mackenzie con una mujer de esa tribu es narrada en tercera persona, y de allí deriva la maestría de la novela, hacerla fluir con dos historias que son como dos ríos que al final llegan al mar donde se juntan.

SOBRE EL AUTOR

     Guillermo Arriaga es famoso por ser el guionista de “Amores Perros”, “21 gramos” y “Babel”, que produjo con el director Alejandro González Iñárritu, que ha ganado dos premios Oscar.  En 2006 en Cannes, González Iñárritu obtuvo el premio al mejor director por Babel.  De los seis largometrajes que ha producido, tres fueron escritos por el autor de “El Salvaje”.

El escritor mexicano no es nuevo en la literatura, que había dejado a un lado por más de 15 años para dedicarse al cine, pero que retoma con mucho ímpetu con esta obra, que definitivamente es una de las  más potentes y desgarradoras, al tiempo que está teñida de tiernas historias.  A juicio de Arturo Pérez Reverte, el escritor y académico español, que lo presentó en Casa de América en febrero de este año, “El Salvaje” es la culminación de una vida, pero igual puede ser el comienzo de otra apasionante en la literatura.

De su autoría también son “El búfalo de la noche”, “Escuadrón Guillotina” y “Un dulce olor a muerte”, además de unos cuentos llamados “Retorno 201”, publicados en 2006 pero escritos hace más de 20 años.  Con Pérez Reverte, con quien lo une una amistad de años, ha producido recientemente una radio novela en formato de Podium Postcast titulada “Bienvenido a la vida peligrosa”, compuesta por 10 episodios y que es una tragicomedia que gira en torno a una ciudad mexicana imaginaria donde llega un catedrático español que tiene que conseguir que el hijo de un narcotraficante apruebe la asignatura de filosofía.  Para Pérez Reverte escribir para la radio tiene un componente romántico y de nostalgia.

Con este libro Arriaga vuelve la vista a la crudeza de las colonias o barrios de México donde no existe ley sino la del más fuerte y la de la corrupción de los funcionarios.  Las calles de la unidad Retorno, que se hacen recurrentes en su obra, con los grupo neonazis y ultra católicos (enfermos de Dios, como dice la madre de uno de esos muchachos) y la fiereza del combate por la vida en un medio en el que Juan Guillermo, el protagonista, debe aprender a sobrevivir siguiendo la estela abierta por su hermano mayor, Carlos.  En torno a Juan Guillermo todos mueren, hasta sus mascotas, –un  perro fiel y una pareja de canarios–, y a pesar de su juventud, sin haber alcanzado su mayoría de edad, ese fin de su adolescencia la dedicará a la pasión de la venganza. “En un país corrupto de arriba abajo, y donde no podemos confiar en la justicia, a veces la venganza es lo único que queda”.

Guillermo Arriaga promete una velada inolvidable con la presentación de su libro el sábado 19 de agosto, además de un panel en que participará para hablar sobre guion cinematográfico como objeto literario el mismo día. A pesar de lo sórdido de sus historias y la aparente desesperanza que ellas reflejan, se confiesa un optimista y nos deja con la ternura de su amor por los animales, por la familia y por la vida misma, que se ha encargado de celebrar en esta apasionante novela.

 

RE VISITANDO A SOROLLA

Por Mariela Sagel, Facetas, edición de fin de semana

El pintor impresionista, post impresionista y luminista Joaquín Sorolla y Bastia, de origen valenciano, fue otro de mis reencuentros en mi reciente viaje a Madrid. Recuerdo con especial afecto la visita que hice a su museo hace más de 30 años, pero nunca más lo puse en la lista de sitios que visitar en la capital de España.  En esta ocasión, cumplí mi propósito una vez que había visto la exposición del Guernica y ha valido la pena.

Sorolla fue un pintor prolífico y cuadros suyos son parte de valiosas colecciones a lo largo del mundo.  Murió joven, con apenas 60 años, (1923) y su familia ha manejado con responsabilidad el patrimonio tanto de la casa donde residían como de los cuadros y objetos que poseían, recreándola de manera atractiva y llevándonos por sus etapas de desarrollo plástico.

Apenas dos años después de la muerte del pintor su viuda, Clotilde García dictó testamento donando todos sus bienes al estado, con la finalidad de que se hiciera un museo dedicado a la memoria de su marido.  Unos años después el legado fue aceptado y el Museo se inaugura en 1932, donde estaban su residencia y su taller, en la calle que hoy se conoce como General Martínez Campos.

Su primer director fue su hijo, Joaquín Sorolla Garcia,  labor que desarrolló hasta su fallecimiento y también dejó nuevos fondos al estado, que han sido bien utilizados en beneficio de los amantes de las artes.  Hoy día el Museo es estatal y es dependencia del Ministerio de Educación.  Recibe al año unas 200 mil visitas y su entrada apenas cuesta 3 euros.

LA COLECCIÓN

El Museo alberga 1300 obras del propio Sorolla, además de pinturas de otros pintores españoles.  También exhibe miles de dibujos que el pintor realizó en torno a la fachada del edificio, los jardines, fuentes e incluso carboncillos que reflejan la vida cotidiana de la familia, compuesta por los padres y tres hijos, —un varón y dos mujeres—, que heredaron de su padre la vena artística.  También incluye casi 300 esculturas, entre las que se encuentran las realizadas por su hija Elena.

Son numerosas las piezas de cerámica que se exhiben, y que datan desde finales del siglo XV hasta el XX, de todas las regiones de España y de Oriente, así como la cerámica de Manises o la de Talavera de la Reina.  Hay platos, vajillas, botes, jarras, pilas de bendición y los zócalos de la casa, de sus jardines y el patio andaluz, que está revestido de azulejos de Triana.

También se exhibe una importante colección de fotografías, no sólo de Sorolla sino también de su suegro, que era un destacado fotógrafo valenciano.  Fotos de Christian Franzen, Diego González son de las más destacadas y generalmente registran la labor de crear del pintor de la luz.

Otra sala que tiene esculturas

EL PINTOR DE LA LUZ

     Huérfano desde muy niño, se crió con una tía y su marido.  Éste, que era cerrajero, trató de enseñarle ese oficio pero el joven Joaquín ya tenia definida su vocación de artista.  Se inició en la academia y una vez concluida su formación su obra no era aceptada del todo porque no encajaba en los cánones oficiales que requerían historia y drama.

Una valiosa colección

En los años subsiguientes, Sorolla se dedica a estudiar las obras de pintores clásicos como Velásquez en donde se exhibían, como el Museo del Prado y da inicio a su etapa realista.   Obtuvo una medalla en la exposición nacional por su cuadro “Defensa del parque de artillería de Montelón”, que es una obra oscura y melodramática, hecha para esa exposición y tal como le dijo a un colega: Aquí, para darse a conocer y ganar medallas, hay que hacer muertos.”

Obtuvo en su natal Valencia otros éxitos que le representaron viajes a Roma, donde conoció y bebió del arte clásico y renacentista además de visitar muchos museos y entrar en contacto con otros pintores.  Viajó posteriormente a París, donde se deslumbró con los impresionistas, que fueron de gran influencia.  Ya en contacto con las vanguardias europeas, los pintores John Singer Sargent, Giovani Boldini y Anders Leonard Zorn le causaron una gran impresión.

Con el fin de adaptarse al realismo social que prevalecía en su época, sus cuadros de la década de los ‘80 del siglo XIX mantienen su temática costumbrista pero sus títulos reflejan la denuncia social.  De cuando pintaba temas anecdóticos y costumbristas quedan valiosos testimonios, algunos en otros museos como el Thyssen de Málaga, de pequeño formato y varias acuarelas.   Ya casado con Clotilde y nacido sus hijos se muda a Madrid, que le tenía deparado un gran éxito.  Unos diez años más tarde, viajó a París y desarrolló un rasgo característico de su obra, llamado “luminismo”.  Pintaba al aire libre, con paleta espesa, dominando con gran maestría la luz e incorporando escenas cotidianas de la vida mediterránea, muchas veces reflejadas en sus paisajes, de colores vibrantes y un estilo muy vigoroso y libre.  Recibió un premio importante en 1900 en un certamen internacional en París, pero no abandonó la pintura de denuncia social.

Sirvió de modelo para una escultura del artista Ricardo Causarás para una exposición en Bellas Artes de Madrid en 1901. El escultor también hizo un busto de Sorolla, que estuvo expuesta y premiada en un concurso.  Esta misma escultura se exhibió en Valencia desde 1901 hasta 1925, dos años después de su muerte, en el Círculo de Bellas Artes, y posteriormente le fue donada al Ayuntamiento de Valencia, que la ubicó en los Reales Jardines de los Viveros.  Su despegar como artista en Europa era imparable, lo mismo que en América.

El actual Museo Sorolla fue inaugurado como su residencia y taller en 1911.  Dos años antes realizó una exitosa muestra en Nueva York y posteriormente su obra fue conocida en el Art Institute de Chicago y el Museo de Arte de San Luis.

La Hispanic Society le encargó la confección de catorce múrales dedicados a las regiones de España, los que pintó entre 1913 y 1919, de gran formato, dejando un testimonio invaluable de la península ibérica.  Estuvo viajando todo un año por su país para captar la luz en cada región y en esos murales predomina la libertad de su pincelada y la luz de cada lugar.

Todavía se siente el calor familiar que reinaba en la casa

Su carrera artística la completó con su faceta de retratista.  Para su paleta posaron Benito Pérez Galdós, Vicente Blanco Ibáñez, Emilio Castelar, el Rey Alfonso XIII, el presidente estadounidense William Howard Taft y otros y también hizo muchos retratos de su familia y autorretratos.

Fue profesor de composición y color en la Escuela de Bellas Artes.  Joaquín Sorolla dejó un legado inmenso de obras de arte así como sirvió de ejemplo para muchos, de determinación, compromiso, amistad y armonía familiar.  Todo eso se respira en el Museo Sorolla, que vale la pena visitar, recorrer y maravillarnos de la pulcritud y buen gusto que se siente durante su recorrido.

 

Y MIENTRAS TANTO…

Por Mariela Sagel, La Estrella de Panamá, edición de fin de semana, 21 de julio de 2017

Ya ha pasado una semana desde que la señora Canciller envió una carta servil y alejada de la diplomacia a la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos y no se conoce que le hayan dado respuestas o “instrucciones” como ella pedía.  Lo hizo el mismo día en que se vencía la licencia de operaciones de La Estrella y El Siglo.  En enero, cuando la poderosa (e invisible) OFAC extendió la licencia, tanto el presidente, la canciller y el titiritero de ambos corrieron a vanagloriarse del logro obtenido. De igual forma, se remitió el lunes una carta pública al gobierno estadounidense, con la firma de figuras prominentes (entre los que están la ex Presidenta de Panama y del Partido Panameñista, el ex canciller y el ex vice presidente durante esa gestión) y continuamos en la espera.  La canciller, por su rango de Vicepresidenta, debió dirigirse a su homólogo.  Hacerlo de la forma en que lo hizo degrada la majestad de su cargo.  De repente por eso ni le paran bolas.

Aquí no se puede aplicar el dicho de “el que espera lo mucho espera lo poco” porque este gobierno ya casi es del pasado y lo que no se ha hecho o empezado, ya no se hará.  Tres años de gestión que no han representado ningún avance para la mayoría del “pueblo primero”, como era su slogan.  Un logro diplomático ha sido el establecimiento de las relaciones de Panamá con China, pero eso cuánta gente lo comprende o le importa es muy difícil de precisar.  Y eso después de sendas metidas de pata en el ámbito de las relaciones exteriores.

Desde principios de junio se está a la espera de la lista de las personas y empresas que recibieron coimas de la constructora brasileña Odebrecht y tal parece que esa lista está recibiendo plazos de extensión tan caprichosos como los que ha vivido el grupo GESE.  En la República Dominicana se han realizado marchas multitudinarias en reclamo por este mismo tema y nosotros como que somos impermeables o nos da lo mismo.  Tampoco se conoce nada adicional del caso que causó la investigación de los #PanamaPapers y el abogado que quería trascender como escritor (al estilo de García Márquez) está calladito por Twitter y sin celebrar con dulce de Momi, como alardeaba.

En el caso de Uber, la plataforma de transporte particular que tiene a todos los conductores de taxi de cabeza, ha habido protestas en su contra, pero el servicio de taxis particulares no mejora: siguen manejando en forma desordenada, no tienen taxímetro, meten a cuantas personas quieren en una sola carrera, siguen con el “no voy” que es tan frustrante para los que dependen de ellos y cobran lo que les da la gana.  Uber también ha relajado sus reglas y en los últimos tiempos no cumplen con los plazos, ha entrado una gran cantidad de extranjeros que ni conocen las calles de esta ciudad sin nomenclatura y me ha tocado conductores que ni español hablan.  Desde que Uber se instaló en Panamá ha sido una alternativa confiable para salidas a lugares donde no hay dónde estacionarse, no hay servicio de valet parking o es inseguro dejar el carro en los alrededores.  En otras ciudades, donde es permitido, la policía bajo el mandato del Ministerio de Transporte, ejerce una férrea vigilancia para que se respete al taxi concesionado.  Y en las ciudades donde no están, por ley, el servicio particular es efectivo y muy confiable.  Debe esclarecerse de una vez por todas la zona gris en la que cohabita esta plataforma para saber de quién es la responsabilidad y decisión final para que todos sean legales.

Y así seguimos, pasando los días, de sobresalto en sobresalto, sin exigir y ponerle un plazo para que se cumpla lo que se ha prometido o a lo que se han comprometido.  El único que tiene algo seguro, con fecha de plazo es el preso engrilletado de Miami, cuya audiencia fue fijada para el 3 de agosto, después de ingentes ofertas y contraofertas de fianzas que han presentado sus abogados, como si se tratara de una bolsa de valores o una subasta pública.  No me puedo imaginar lo que pensaran estos jueces de un ex presidente panameño que quiere comprar sus juicios.

 

 

DISTRACCIÓN EMOTIVA

Como me encuentro fuera del país dependo mucho de lo que me manden por chat algunas de mis amistades (soy un poco arisca a los grupos de WhatsApp) y cuál no fue mi sorpresa ayer que en un selecto grupo de los pocos en los que estoy se la pasaron hablando de una fiesta en la 24 de diciembre, convocada por una chica a la que en mi vida había oído mentar. Un poco en Bosnia, pregunté por qué el asunto se había hecho viral, y me contaron que una de las empresas telefónicas había ofrecido no sé qué promoción y que hasta Popeye, el matón de Pablo Escobar pensaba asistir informando a través de un video. Aún sin comprender, segui recibiendo textos donde hablaban del tema y me acosté pensando la inmersión en la nada en que ha caído Panamá .

No sé si es un escape a la realidad que vivimos que la gente se entretenga de esta manera. Ni la liberación de Leopoldo López por el régimen de Maduro en Venezuela ni la próxima audiencia el 25 de julio del ex presidente Ricardo Martinelli, mucho menos el asunto de Odebrecht y los nombres pendientes de conocer que nos deben desde el mes de junio han logrado tal nivel de contagio mediático, visualización y opinión. Me da mucha pena por mi país, que caiga en estas banalidades cuando tenemos tantos problemas que resolver.

¿Será una cortina de humo que nos están tirando para que no sigamos exigiendo conocer todo lo referente a la corrupción que contagió al país, ya de por sí bastante dispuesto a estos abusos del poder?

Hay un solo hilo: el gobierno de Martinelli rompió el récord en materia de sobrecostos y los actuales mandamases estuvieron 26 meses co gobernando, por lo que debieron haberse contagiado de muchas de las prácticas deleznables que practicaron.

No nos distraigamos en lo medular: exigir que se nos revelen los involucrados y seguir los procesos hasta el final, sin fiestas ridículas que nos distraigan, aunque nos alivien la tensión.

Exministra de Gobierno y Justicia

¿Será una cortina de humo que nos están tirando para que no sigamos exigiendo conocer todo lo referente a la corrupción que contagió al país…?

DISTRACCIÓN EMOTIVA

Por Mariela Sagel, El Siglo, 17 de julio de 2017

Como me encuentro fuera del país dependo mucho de lo que me manden por chat algunas de mis amistades (soy un poco arisca a los grupos de WhatsApp) y cuál no fue mi sorpresa ayer que en un selecto grupo de los pocos en los que estoy se la pasaron hablando de una fiesta en la 24 de diciembre, convocada por una chica a la que en mi vida había oído mentar.  Un poco en Bosnia, pregunté por qué el asunto se había hecho viral, y me contaron que una de las empresas telefónicas había ofrecido no sé qué promoción y que hasta Popeye, el matón de Pablo Escobar pensaba asistir informando a través de un video.  Aún sin comprender, segui recibiendo textos donde hablaban del tema y me acosté pensando la inmersión en la nada en que ha caído Panamá .

No sé si es un escape a la realidad que vivimos que la gente se entretenga de esta manera.  Ni la liberación de Leopoldo López por el régimen de Maduro en Venezuela ni la próxima audiencia el 25 de julio del ex presidente Ricardo Martinelli, mucho menos el asunto de Odebrecht y los nombres pendientes de conocer que nos deben desde el mes de junio han logrado tal nivel de contagio mediático, visualización y opinión.  Me da mucha pena por mi país, que caiga en estas banalidades cuando tenemos tantos problemas que resolver.

¿Será una cortina de humo que nos están tirando para que no sigamos exigiendo conocer todo lo referente a la corrupción que contagió al país, ya de por sí bastante dispuesto a estos abusos del poder? Hay un solo hilo: el gobierno de Martinelli rompió el récord en materia de sobrecostos y los actuales mandamases estuvieron 26 meses co gobernando, por lo que debieron haberse contagiado de muchas de las prácticas deleznables que practicaron.  No nos distraigamos en lo medular: exigir que se nos revelen los involucrados y seguir los procesos hasta el final, sin fiestas ridículas que nos distraigan, aunque nos alivien la tensión.

LOS OCHENTA AÑOS DEL GUERNICA

Por Mariela Sagel, Facetas, 16 de julio de 2017

Durante el presente año, y concretamente en el mes de abril, se cumplieron 80 años de la creación del cuadro-mural del artista malagueña Pablo Picasso y también 25 años desde que fuera trasladado al Museo Reina Sofia, que ha organizado una magistral exposición titulada “Piedad y terror en Picasso.  El camino a Guernica” con alrededor de 170 obras que han sido prestadas por el fondo del pintor así como de otras procedentes de diferentes instituciones.  El aspecto más destacado de esta muestra es la visión sobre las condiciones que hicieron posible este cuadro en virtud de las obras que realizó Picasso en la década anterior.

El famoso cuadro pintado por Pablo Picasso

Este famoso cuadro, que recoge un momento político histórico cuando el pueblo vasco Guernica fue bombardeado por las fuerzas aéreas alemana e italiana, en plena Guerra Civil Española, le había sido encargado al pintor para ser expuesto en la Exposición Internacional de París que se llevaba a cabo durante ese año, 1937.  Picasso había empezado a hacer bocetos desde los meses de enero y febrero, lo que se demuestra en algunos aguafuertes y dibujos que ilustran la muestra.  El pintor atravesaba una situación personal complicada, ya que mantenía relaciones amorosas con tres mujeres a la vez: su esposa de ese entonces, Olga; su antigua amante, Marie-Thérèse, madre de su hija Maya, y su amante más reciente, Dora Maar.  La niña apenas tenía unos meses de nacida, de allí la referencia a la lactancia, sé que aprecia a lo largo de los bocetos. El encargo lo había recibido el artista en enero y se le presentaba un problema de infraestructura, ya que el lienzo tenía dimensiones de 11 x 4 metros, asunto que fue solucionado por Dora Maar, que le consiguió un estudio donde pudo trabajar, y que por coincidencia era donde Honoré de Balzac había situado una escena de una de sus obras.  Su crisis personal lo tenía un poco trabado en la realización del encargo, y el detonante de llevarlo a la realidad con ese tono fue la noticia del bombardeo al pueblo vasco.  De allí todo fluyó, Picasso se replanteó el mensaje que quería transmitir en su arte visual y desde su exhibición el cuadro se convirtió en motivo de discusión política en todo el mundo.

Fachada del Museo Reina Sofia

LOS AÑOS PREVIOS

Sendos críticos de arte han dedicado bien sustentadas opiniones sobre la obra de Picasso.  Según Michel Leiris la pintura de Picasso en los años 30’s era de un contundente realismo cuya insistencia en la materialidad y en la rareza de la existencia corporal genera figuras monstruosas que nos permiten “adentrarnos más humanamente en la naturaleza, volvernos más concretos, más vivos”.  La búsqueda de una comprensión de lo bello y lo monstruoso como algo inseparable y la amenaza y la atracción entendidas como dos caras de una única entidad definen la pintura del malagueño antes del Guernica.  Herbert Read, otro conocido crítico de arte lo describió como una alegoría no sólo de España, sino de Europa y de la modernidad.

Pablo Picasso se había identificado con el cubismo con sus cuadros previos a éste, que es su obra más aclamada -aunque los estalinistas le reprochaban al pintor el pesimismo de un cuadro que no se adscribía al arte popular y otros sectores de izquierda denunciaban los tintes desmoralizantes, apelando a una complejidad que la crítica propagandística estaba muy lejos de poder comprender-.

El artista vivía en París, pero era un decidido anti fascista y opuesto al régimen de Franco. En la década de los 40’s se opuso a que el cuadro se exhibiera en España y su primer destino fue el Museo de Arte Moderno de Nueva York.  También fue mi primer encuentro con esta obra que te quita el aliento cuando la contemplas, por la fuerza y la denuncia que lleva implícita.  En 1981 el cuadro fue llevado a España para que se exhibiera en el Casón del Buen Retiro (uno de los edificios que están adscritos al Museo del Prado) y desde 1992 se exhibe permanentemente en el Museo Reina Sofia.

Cuando le fue encomendado el cuadro Picasso tenía otro concepto, incluso hay un dibujo en que aparece el pintor sentado en un sofá, una especie de recreación de su estudio, contemplando la maternidad.  Cuando supo del bombardeo, el artista recibió la fuerza e inspiración para incluir objetos y personajes, fue eliminando otros, replanteándolo como un grito desesperado, en donde se advierte que la reproducción humana queda expuesta a una amenaza mortal.

No constan documentos que sustenten por qué Picasso abandonó su primer concepto, pero quedan los bocetos que se muestran junto a otros en la exposición de lo que inicialmente iba a ser este cuadro mural. 

UNA DENUNCIA PERMANENTE

Picasso era un pintor ya famoso que apoyaba a la Segunda República y se oponía a Franco, que la había  derrocado el año anterior del encargo.  Si hubiera seguido adelante con la idea original, de representar su estudio, se hubiera entendido como una evasión a la realidad que vivía su país. El detonante para la inspiración y el trabajo desenfrenado que emprendió a partir de conocer del bombardeo de la histórica villa vasca muestran la angustia y el terror de una guerra que apenas empezaba.

Se ha escrito mucho sobre esta obra y se han hecho todos los análisis posibles de su monumentalidad.  Lo que no se ha analizado es cómo encajan en la obra definitiva las bombas, el sufrimiento y las mujeres.  Se cree que las fotos que se mostraron de mujeres abatidas, junto a sus hijos, por el bombardeo, fueron fulminantes para su concepción plástica final.

Siempre se piensa en el Guernica como un cuadro anti bélico, pero se le ha escatimado a su creador la terrible distinción de haber reconocido y representado plenamente el horror salvaje de la bomba, su atroz amenaza a la vida.

Los elementos del proceso de su concepción son expuestos en el magnífico catálogo de la exposición que se puede visitar en el Museo Reina Sofia hasta el mes de septiembre en Madrid, España.  Entre los protagonistas de la obra mural están el toro, que sobresale, una madre con un hijo muerto, una paloma, un guerrero muerto, una bombilla (quizás representando las bombas que cayeron ese 26 de abril) el caballo que también sobresale, mujer arrodillada. La mujer con el quinqué, la casa en llamas, el hombre implorando, la flecha oblicua y otra mujer con los brazos al cielo.

Para el gran gurú del surrealismo, André Bretón, la función del artista es revelar a la conciencia colectiva lo que debe ser y lo que será, y su obra solo valdrá si la atraviesan los “reflejos temblorosos del futuro”.  Las criaturas de Picasso rebozan una monstruosidad bestial, que arrastran con su ruina el cuerpo clásico de la pintura tradicional.  De allí que el concepto, modelo y valor, al ser representados de manera diferente al realismo, nos permita hurgar en el sentido de su alineación plástica.

En las magníficas notas que se reproducen a lo largo del recorrido de esta importante exposición, me llamó la atención que el pintor dijera que no pintaba paisajes porque no encontraba en la naturaleza nada que le llamara la atención.  Persisten las figuras femeninas, algunas veces tratadas con erotismo y otras con verdadera aflicción, lo que nos lleva a comprender el exorcismo que muchas veces practicó al artista.

El Guernica de Pablo Picasso ha sido capaz de trascender un momento histórico concreto al que uno se oremite para convertirse en el gran icono del siglo XX.

LO QUE INDIGNA ES EL SERVILISMO  

 

Por Mariela Sagel, La Estrella de Panamá, 16 de julio de 2017

Lamento estar fuera del país y no al lado de mis compañeros de La Estrella y El Siglo, -como lo hice en los primeros días de enero – , que atraviesan momentos angustiantes por la negativa de la súbitamente importante Oficina de Control de Activos (OFAC) del gobierno de los Estados Unidos de renovar la licencia para negociar con empresas estadounidenses.   Y digo mis compañeros porque aunque no laboro allí, tengo 10 años de opinar en sus páginas dominicales y me relaciono con todos, sean directivos, ejecutivos o periodistas.  Sin embargo, no he podido abstenerme de estar pendiente de lo que se ha estado desarrollando y con dolor y verdadera vergüenza he leído la carta genuflexa que le mandó la cancillería a la OFAC, en inglés, lo que viola el código diplomático, por el contexto y el idioma que utiliza, pidiéndole instrucciones de cómo proceder, el mismo día que se vencía la licencia. Que una vicepresidenta y canciller se arrodille en esos términos ante una oficina del gobierno de los Estados Unidos demuestra el nivel de servilismo que permea a estos funcionarios y la falta de compromiso con el país.  Se ha perdido a esos niveles la noción de nación.

La distancia a veces es un buen recurso para ver las cosas de forma desapasionada.  Si Panamá tuviera su propia moneda y un banco central con reservas monetarias diversificadas, no estaríamos sujetos a los caprichos gringos.  Todas las manos en un plato solo sirven de arrebato, y en este caso, el arrebato se ha encarnizado contra La Estrella y El Siglo.

Ya no hablemos del Grupo Wisa, porque seguramente de él solo quedan escombros.  Las tiendas “fashion” que tantos desvelos le causaron al Presidente y el embajador gringo para asegurarse que las tarjetas de crédito funcionaran (¿cuanta gente del pueblo puede comprar en esas tiendas?) las vendieron por una bicoca, un ínfimo porcentaje de su valor, para beneficiar seguramente a los amigos de la silla presidencial y su círculo O.  El Banco Balboa ha sido rematado con la consiguiente pérdida de un gran porcentaje de lo que tenían allí invertido sus clientes, que seguramente no son los millonarios del país sino profesionales esforzados que ahorraron toda la vida para tener una vejez sin sobresaltos.

Formalmente, hace 40 años recuperamos el Canal de Panamá, pero en la trastienda, los gringos han conservado el control de la seguridad y sobre todo, del sistema financiero.  Sufrimos un sangriento 9 de enero en 1964, una injusta y devastadora invasión en 1989 y ahora nos tienen colgando de un hilo por la nefasta OFAC.  Es el gran garrote del siglo XXI. Para colmos, le damos importancia a lo que no tiene, y desaprovechamos las oportunidades para defender a nuestro país en los momentos oportunos.  En la pasada visita del Presidente Varela se debió abordar el tema de la Lista Clinton por parte de los funcionarios que participaron en ella.  No hacerlo demuestra la falta de compromiso de nuestros gobernantes para con los que los eligieron y para con la población que gobiernan.

Diversas voces han elevado su enérgica protesta en contra de la postura pusilánime y entreguista que han demostrado el Presidente y la Vicepresidenta, desde los más recalcitrantes anti sistema hasta los más encumbrados políticos conservadores.  Es que no se explica cómo hemos llegado a tanto servilismo.  Al señor Waked ni siquiera se le han formulado cargos y solamente se tienen unas caprichosas “razones para creer” que el dueño de los diarios está involucrado en negocios que tienen que ver con lavado de activos.

El solo hecho de obviar el tema en la visita a Trump debió haber sido motivo de protesta por parte de los panameños.  Se nos está despojando de un patrimonio y todos asistimos a ese despojo agradecidos con nuestros verdugos.  Proporciones guardadas, no le perdonan a Francia el trato que le dispensó a la canciller cuando estuvo en París por lo de la OCDE, pero corren todos como borregos al primer pailazo que dé el vaquero de Clayton y le rinden pleitesía.

Si la población estuviera tan pendiente de los eventos que afectan al país, el solo hecho de leer la carta de la canciller sería una tendencia en las redes sociales.  Pero en vez de eso, una tal Asilem ha captado toda la atención por una fiesta que iba a celebrar en la barriada 24 de diciembre.  Sigamos cayendo tan bajo que no habrá piso que reciba tanta mediocridad y falta de autoestima.  Exijamos que la susodicha funcionaria renuncie a un puesto que ha irrespetado y ha dirigido una política exterior desacertada.

LA DESFACHATEZ DEL ANONIMATO  

 

Por Mariela Sagel, La Estrella de Panamá, 9 de julio de 2017

             Desde el auge de las redes sociales y de los “call centers” para uso político,  los insultos, amenazas y calumnias se han ido incrementando al punto que a más de uno le ha tocado declarar, a través de ellas, que no harán caso a infundios que se viertan sin firma responsable.

Las personas que generalmente usan seudónimos para hacer críticas son individuos con tirrias y complejos que han llevado a los expertos a llamar esas cuentas como “trol”.  En términos cibernéticos un trol es una persona que publica mensajes provocadores, irrelevantes o fuera de tema, así como calumnias o insinuaciones que intentan causar molestias o provocar una respuesta emocional negativa en los usuarios y lectores. Algunos lo hacen por diversión pero la mayoría lo hace con intención de herir, calumniar y de paso, atacar tanto ideas como afinidades a los que estos tipejos son opositores.   Amparados en el anonimato han entrado a la categoría de trol. Su origen etimológico más probable sea el de “morder el anzuelo” porque los pescadores, cuando la practican, dicen que van troleando cuando van arrastrando lentamente un señuelo.

La palabra trol coincide con el nombre de un monstruo mitológico que habita en los bosques nórdicos, que se aparecía para provocar, hacer travesuras y maldades.  Todos crecimos con la imagen de algún trol de pelo encendido y puntiagudo hacia arriba y su forma de actuar provocativa e hiriente.

En las redes, supuestamente los controles detectan cuando una cuenta es trol y en ocasiones la bloquean o eliminan.  Pero como los empleados u operadores de los call centers políticos muchas veces están amparados por personalidades ficticias o manejan las cuentas de “prestigiosos” políticos con la intención de causar daño, no disciernen entre una opinión veraz y una respuesta correcta.  Otros cobardemente usan el anonimato para insultar y restarle méritos a publicaciones de los medios y lo hacen en los comentarios a los artículos de opinión o las noticias que aparecen en forma digital.  Deben estar muy enfermos tanto intelectual como moralmente para estar pendientes de lo que se publica y caerle con mentiras, diatribas y encima, se insultan entre sí cuando se da el caso.  Lo peor es que lo hacen con una ortografía pésima, demostrando su falta de educación y de modales.

Me comentaba una distinguida columnista de este periódico que hay un fulano que, haciéndose el culto, está pendiente de lo que ella escribe para insultarla pero no con argumentos sino con estupideces que aluden a su vida personal, infundios y situaciones que, primero, no vienen al caso y segundo, no son de su incumbencia.  Recientemente un tío mío  falleció y este diario le rindió un hermoso homenaje escrito y los comentarios que vertieron los troles del patio fueron realmente deleznables.  Se sigue atacando al mensajero y no el mensaje.  Hay que aprender a practicar lo que decía Voltaire: “detesto lo que escribes pero daría mi vida porque siguieras haciéndolo”.

Cuando uno rúbrica con su firma un texto se expone, y debe saberlo, a toda clase de opiniones, en contra y a favor.  Pero esos trolecitos se pasan de la raya.  Sospecho que algunos tienen desviaciones sexuales, o son tan ignorantes que la única opinión que pueden verter sobre un tema tiene que ver con quien la escribe.  A mí me han dicho toda clase de epítetos, desde enana hasta Pitufina.  Los troles son peligrosos también cuando manejan las cuentas de políticos.  Hace unos meses corregí por Twitter al diputado Varela, porque en menos de cinco minutos de entrevista dijo varios “hubieron”, palabra que no existe en la conjugación del verbo haber.  Su respuesta, después de aceptar que se había equivocado, fue sacar en Twitter un caso legal (el único que he tenido en mi vida) de una fulana que destituí en todo mi derecho y la llamé oscura funcionaria.  Pude haber contra demandado ya que después le han dicho a una candidata que tenía un oscuro pasado, y a la última procuradora del quinquenio anterior la llamaban con frecuencia con esa palabra, que es a su vez sustantivo y adjetivo y que generalmente denota algo turbio o sospechoso.  ¿Será que el diputado Varela, en su afán de vengarse por la corrección que le hice, dejó en manos de sus troles el ataque hacia mi persona? Debería elevar el nivel de los empleados de su call center.