La crisis carcelaria

MARIELA SAGEL 
El Siglo, 4 de noviembre de 2013
En mi espacio dominical en La Estrella de Panamá hice un recuento de la actual situación de las cárceles en nuestro país, según la Clínica de Stanford, la Facultad de Derecho de la universidad de ese nombre que está ubicada en el estado de California.

Detallaba el informe de esa entidad que la mora judicial y el hacinamiento van en aumento y que cualquier audiencia para lograr una sentencia tiene de por medio un costo. Que los internos están armados y ocurren muchos asesinatos casi semanalmente.

Una manera muy justa en que se puede prevenir lo anterior y que está contemplado dentro de la ley que rige actualmente es que la detención preventiva tenga un límite, lo que no solo agilizaría los juzgamientos, sino que otorgaría medidas cautelares que los jueces y fiscales no se atreven a dar ahora (o no quieren dar sino existe una coima de por medio).

También hace énfasis el informe, que está siendo presentado en estos días ante la Comisión de Derechos Humanos en Washington, que en Panamá se destinan demasiados presupuestos para construir más cárceles, cuando se deberían invertir esos dineros en capacitar personal penitenciario y mejorar la justicia, activar el Sistema Penal Acusatorio, implementar en conjunto con el Ministerio Público el programa de brazaletes electrónicos y otros que disminuyan el hacinamiento. No nos van a juzgar como un país con grades desarrollos si mostramos grandes cárceles, eso se traduce en un fracaso en la aplicación de la justicia.

Como país de tránsito y más con el paso y trasiego de la droga, son muchos los internos que tienen otra nacionalidad. Algunos tratados bilaterales con estados como Colombia obligan a cargar con esos presos hasta que cumplan los 2/3 de la pena, para después reservarse el derecho a escoger a quiénes se llevan. Este tipo de cláusula debería ser revisada puesto que no es justo que por haber sido capturados en nuestro suelo, tengamos que cargar con el coste que eso significa para el erario. Que se lleven a sus nacionales apenas delinquen porque muchas veces, lo hacen por motivos transeúntes, es decir, el origen del crimen no es local.

Este problema carcelario es dramático, destroza familias y es una carga muy grande para todos. Los presos son personas que comenten actos a todas luces censurables, pero no por eso deben vivir en condiciones infrahumanas. Somos indolentes ante ellos y eso debe cambiar para que podamos ser más sensibles a los daños que esta negligencia le causa a la sociedad.

‘NIAGARA FALLS’

Que todas las noches sean noche de bodas

MARIELA SAGEL

facetas@laestrella.com.pa

Facetas, 3 de noviembre de 2013

Hace 50 años Marilyn Monroe las convirtió en un destino para los recién casados. Hoy las cataratas albergan un complejo turístico diseñado para sacar el máximo provecho de su atractivo naturalCataratas del Niágara

José María Heredia, poeta cubano que nació a inicios de 1800 y considerado uno de los mejores de su tierra -nombrado Poeta Nacional de la isla- escribió una célebre Oda al Niágara, a la que se refiere el escritor Leonardo Padura en su magnífico libro La Novela de mi vida. 
Si a principios de los años 1800 las caídas de agua producidas por río Niágara causaban una impresión tan fuerte en un caribeño, ¿cómo será la que se ha llevado el resto de los visitantes, de todos aquellos que han posicionado este lugar como uno de los cinco lugares más visitados del mundo?

Ubicadas donde la provincia canadiense de Ontario se encuentra con el estado de Nueva York, las cataratas del Niágara desencadenan en el espectador emociones que van creciendo desde un aumento en los niveles de adrenalina hasta una sensación de temor.

Las ciudades que están ubicadas en las riberas del Niágara han tratado de sacarle el máximo provecho a esta capital natural. Desde el lado de Canadá estas instalaciones se pueden apreciar desde diversos ángulos: desde la torre Skylon se pueden observar ambas (la estadounidense y la canadiense). Vista de las cataratas

 

 

 

 

 

 

EL RUGIDO DE LAS AGUAS

La visita incluye un recorrido a través de unos túneles que pasan debajo de las cascadas (se puede sentir la presión del agua que cae contra el cemento). También es posible acercarse en un barco a las caídas de agua. La proximidad es tal que los turistas temen que la embarcación se hunda. Es por ellos que a cada uno de los excursionistas se le equipa con un capote. Es un buen souvenir para recordar la visita a estas cataratas de 52 metros de altura. Aunque las de Igazú, en Argentina, son más altas estas últimas son más atractivas para el turista, debido al entorno que se ha creado alrededor de las mismas.

La ciudad de ‘Niagara Falls’ gira en torno a ellas, con visitas guiadas organizadas que muestran el sitio desde diferentes puntos de vistas, incluyendo una perspectiva única desde el teleférico que cruza el río Niágara, sobrevolando las riberas de los dos país que comparten esta frontera acuática. Asimismo, las cataratas de Iguazú también convergen en dos fronteras, de Brasil y Argentina, con la diferencia que en ‘Foz de Iguazú’ las ves desde abajo y en la Garganta del Diablo (lado argentino) las vives desde arriba.

MÁS QUE NATURALEZA

La caída que produce el río Niágara en esta extendida frontera al borde de los grandes lagos genera parte de la energía que alimenta la inmensa provincia canadiense de Ontario.
Torre SkylonLas atracciones de ‘Niagara Falls’ van desde casinos hasta jardines, donde un inmenso reloj de flores (con 20 mil plantas) puede ser visitado en primavera y verano. Apenas cruzando un puente se va de un país al otro (igual que en Iguazú, que se cruza el puente Tancredo Neves), y la afluencia es muy grande en fines de semana y con buen tiempo.

Las cataratas del Niágara también tienen su lado romántico, ya que eran un destino muy común para pasar la luna de miel. Pero, desde el estreno de la película Niágara hace 60 años, con Marilyn Monroe, su popularidad a ido en ascenso. Hoy en día se estima que sus visitas anuales superan los 14 millones de personas. Al caer la noche el lado canadiense se ilumina con juegos de luces: la antesala a una velada inolvidable que arranca apenas se oculta el sol.

La crisis penitenciaria continúa

MARIELA SAGEL

opinion@laestrella.com.pa

La Estrella de Panamá, 3 de noviembre de 2013

La presentación de la Clínica de Derechos Humanos y Resolución de Conflictos de la Facultad de Derecho de la Universidad de Stanford, sobre la crisis en el sistema penitenciario panameño fue desgarradora. Somos un país que se precia de haber alcanzado altos índices de crecimiento económico, pero que en vez de invertir en resolver el problema carcelario, ha incrementado los números de presos y todo lo resuelve construyendo más cárceles. Hasta en un escándalo internacional estamos involucrados, por ese afán de construir obras, en vez de invertir en el recurso humano.

La situación hoy es peor que hace 40 años, con uno de los más altos índices de encarcelamiento y detención preventiva del mundo. El sistema penitenciario opera al doble de su capacidad. Las condiciones que se viven en las cárceles son infrahumanas. En la Joyita, por ejemplo, hay cuartos de 150 reclusos. Hay grandes desigualdades, por ejemplo, en el Renacer sobra espacio. Hace falta personal médico, lo que pone en peligro la vida de los presos. También de personal penitenciario, y se hace uso de policías, lo que viola las normas establecidas. En Nueva Esperanza, Colón, los internos están armados. El problema de armas y contrabando es algo común y de allí las muertes que ocurren todas las semanas.

La mora judicial va en incremento. Más del 60 % de las personas no han sido juzgadas. A todo esto, en la presentación no hubo un solo representante del Sistema Penitenciario, ni del Ministerio de Gobierno y, según pude indagar, a este grupo de derechos humanos no se le ha permitido visitar las cárceles de un tiempo para acá.

¿Cuál ha sido la respuesta del gobierno?: ha empezado la reapertura de la academia de personal penitenciario y ha iniciado la construcción de una nueva Joya, la más moderna cárcel de América Latina. Esta política a todas luces es errónea. Los centros penitenciarios deben ser para menos de 500 personas. No es una solución sostenible el construir más cárceles. Hay que meter menos gente en ellas.

Consecuente con sus planes de inversión, Panamá invierte más en la construcción de cárceles que otros países, contrario a la recomendación de organismos internacionales. Se debe invertir menos en infraestructura y más en capacitación y recursos humanos. Los presupuestos deben enfocarse en prevenir el hacinamiento, ir resolviéndolo y en nuestro país se hace uso excesivo del encarcelamiento preventivo.

Es obvio que hay falta de voluntad en buscar una solución. Lo más alarmante es la situación de corrupción que hay en el sistema penitenciario. Las audiencias se dilatan o no se realizan, porque todo tiene un costo. Urge tomar conciencia y entender con claridad la problemática de los privados de libertad. Los presos son seres humanos que tienen derecho a vivir con dignidad. Sus tropiezos en la vida producen una desintegración familiar muy traumática.

Una realidad quedó muy bien establecida en la presentación de la Clínica de Stanford y de su informe, que está siendo sustentado en estos días en Washington: Cuando abundan los recursos se acaban las respuestas. 

Una tarea pendiente es saber por qué solo el 10 % de los privados de libertad son mujeres. Y las mujeres que están presas lo están por delitos menores, muchas veces por ser mulas de cantidades exiguas y la mayoría de las veces, por ayudar a un hijo, un marido o un amante. Están presas por amor.

Recae una gran culpa en los funcionarios correspondientes, jueces y fiscales, que no se atreven a aplicar la Ley como están obligados, dar fianzas y medidas cautelares, por ejemplo. La Ley permite que haya días multas y subrogados penales, así como trabajo comunitario, pero no lo aplican. Muchas veces, cuando un preso es juzgado, la pena es menor que el tiempo que ha estado esperando la sentencia. El problema penitenciario carece de sensibilidad social y compromiso hacia los seres humanos. Somos una sociedad vengativa, debemos ser más integrales

La ciudad imaginada

MARIELA SAGEL 
El Siglo, 28 de octubre de 2013
La ciudad de Panamá no ofrecería el deplorable estado que a diario nos toca ver si la disposición de la basura se hiciera de manera consciente y responsable, así como la recolección de la misma. La base de todo esto está, como en todo, en la educación.

Si cada familia (como lo hago yo, mis hermanas y mi madre) separara la basura orgánica (desechos de comida y otros) de los papeles, botellas de plástico, latas, envases de vidrio en otras bolsas o cajas. A diario se pondría la orgánica para la recolección –el clima no permite que uno guarde esa basura por más de dos días, como en otros países– y los camiones solamente recogerían ese tipo de desechos y de esa manera, la llevarían a Cerro Patacón.

La otra basura, la que se puede reciclar, que es la gran mayoría, solamente se recogería dos veces a la semana, y tanto los residentes como las autoridades municipales tendrían que ser muy enérgicos en que solamente se van a recoger desechos que se pueden reciclar, porque de manera ideal llevarían esos desechos a sitios donde clasificarlos y entregarlos a las empresas que reciclan. Esto sería un gran alivio para los pepenadores de Cerro Patacón y hasta negocio para los mismos recolectores de basura.

Me causa náuseas caminar a diario por las calles de El Cangrejo y ver bolsas de basura que contienen vasos de plástico, periódicos, cajas de pizza , botellas de PEP (gaseosas o sodas) y latas, por ejemplo. Todos esos materiales son reciclables y algunos altamente inflamables y contaminantes, que nada tienen que hacer junto con las sobras de comida que tiramos a la basura.

Una manera muy fácil para hacer esto, y de forma vistosa, es usar bolsas de color diferente para señalizar la basura. En Noruega, las verdes se usan para la basura orgánica, y las azules para las de reciclaje. Las personas que viven en edificios bajan las bolsas y las colocan en tambuchos grandes que marcan con los símbolos universales de reciclaje, si es para basura orgánica o para reciclaje. De esa manera los carros recolectores van a lo seguro y llevan donde deben llevar las bolsas que recogen con los desperdicios que producimos los seres humanos.

Esta solución, implementada en las ciudades que respetan su entorno, no solo es sencilla, sino que alivia las responsabilidades de las autoridades que deben recoger la basura y de cierta manera, impone disciplina a los ciudadanos, que es necesaria. Esta disciplina debe ser entendida como cultura ciudadana y también como comportamientos éticos.

Con los sueños intactos

MARIELA SAGEL

opinion@laestrella.com.pa

La Estrella de Panamá, 27 de octubre de 2013 

A caba de concluir el Congreso de la Lengua en Panamá y en medio de charlas, exposiciones magistrales y tropezones en el centro de convenciones Atlapa con lo más granado de las representantes de las academias de habla española, escritores y periodistas, se siente uno como saliendo de una borrachera cultural.

Los apenas tres días que sirvieron de escenario al público para diversos intercambios, sea traducción, libros digitales, promoción de la lectura o la república de las letras, estuvieron pletóricos de emoción, de reflexión y sobre todo, de enseñanzas.

El congreso estuvo muy bien organizado, contrario a lo que se dice de la Cumbre Iberoamericana, y los extranjeros estuvieron complacidos de esa organización, lo que no sé si podrán decir los mandatarios y delegados a la cumbre. Los horarios se cumplieron con exactitud y el pequeño recinto a la entrada del centro de convenciones que se destinó a la venta de libros resultó en un sitio donde se podían conseguir títulos que no llegan normalmente a nuestro país y de casi todos los ‘famosientos’ que allí estaban, lo que provocaba perseguirlos para pedirles un autógrafo. Un aporte que seguramente apreciarán los periodistas es el haber contado con un espacio que fungió como sala de prensa, con todos los requisitos necesarios para que se cumplieran las jornadas de reportaje, como debe ser.

Las grandes concentraciones de personas que se dieron en el teatro Anayansi (además de la apertura y el cierre) giraron en torno al homenaje que se le hizo a la Academia Española de la Lengua por sus 300 años de existencia y la presentación del último libro del Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa, que parecía una conversación íntima y aislada de las más de 2000 personas que nos deleitamos con una Rosa Montero incisiva y puntual, que produjo lo que deben causar las presentaciones de libros: motivar a leerlos.

Los grandes ganadores de este encuentro fueron los maestros que el MEDUCA convocó a que participaran y es obligatorio que habiendo recibido tanta riqueza intelectual y haber escuchado tantas celebridades, le den un cambio al sentido de educar, que revolucionen la enseñanza, que la lleven a sus alumnos. Hay que reducir el bache que existe entre la subcultura y la cultura y que ésta última abandone la soberbia y coexistan ambas en un solo ente. Eso debemos empezar por entenderlo nosotros y aplicarlo a todas nuestras acciones.

Sobre ese tema nos habló un contundente Antonio Skármeta en la conferencia, junto a Juan Luis Cebrián, Fernando Iwasaki, Enrique Durand y otros, cuando resaltó el romance que debe existir entre la creación y sus lectores. Se refirió muy oportunamente sobre los segmentos y más puntualmente, sobre las franjas culturales en los canales de televisión abierta. La mayoría de las veces choca el concepto de cultura que manejan los programadores con lo que uno quiere transmitir. Es por eso que muchos de los programas que solemos llamar ‘culturales’ se circunscriben a los reportajes sobre animales exóticos o tribus aborígenes.  O lo peor, a farándula.

Precisó que allí conviene que se inserte la literatura y compartió cómo hacer para que sean apetecibles estos temas. Que la gente prescinda de la creación literaria es totalmente absurdo. Por eso él incita con sus libros a que se sienta el encanto que da la lectura. La gente tiene que sentir la creación literaria como algo sencillo y común.

Hay que observar lo que hace la mayoría de la gente y no ir contra eso. Muchas de las enriquecedoras conferencias que pudimos compartir en el congreso giraron alrededor de ese tema. Enhorabuena por la celebración de este evento en Panamá, que debe tener cierta resonancia en los maestros y profesores y en el público asistente, que sentimos que se habló de temas que son escamoteados en las pantallas, pero cercanos a todo el mundo.

Las mujeres exigimos respeto

MARIELA SAGEL
El Siglo, 21 de octubre de 2013
Una concurridísima conferencia de prensa, convocada por el grupo de mujeres que se han levantado contra el abuso e irrespeto repetido del presidente, y a quienes él llamó ‘despechadas’, estuvo matizada de una serie de pronunciamientos muy atinados sobre la situación de la mujer en Panamá. Lideraba la convocatoria el exabrupto jurídico que ha representado el anunciado ‘indulto’ a la Ing. Balbina Herrera, apenas unos días de haberse conocido el dictamen de la jueza, en el caso que la exlegisladora y ministra denunció una serie de correos entre el italiano preso, Lavítola, y el Sr. Martinelli.

Lo que no deja de sorprender es que el presidente, antes de la condena, ya anunciaba que la iba a indultar, por lo que se cuestiona (una vez más) la independencia de los poderes del Estado. De la forma tan espontánea, pero tan vulgar y soez que lo caracteriza, alega que Balbina no se ha repuesto de su derrota en el 2009.

Los que no nos reponemos a diario del Gobierno que tenemos somos todos los panameños, que a pesar del fastuoso índice de desarrollo económico que arrojamos a los ojos del mundo, la distribución de la riqueza es de las peores en el planeta y la situación de las mujeres, que representamos más del 50% de los electores y de la población panameña, ha ido retrocediendo a niveles que no veíamos desde hace 40 años, al punto que en puestos de decisiones no hay profesionales del sexo femenino, y si las hay, son totalmente supeditadas a los caprichos del presidente (Contraloría, Procuraduría y otra vez, como si fuera desechable, la Defensoría).

Temas sensibles como los feminicidios que han ido en aumento vertiginoso, los embarazos de adolescentes, el maltrato verbal y físico, la segregación de la mujer fueron señalados por las prestigiosas damas que condujeron la conferencia de prensa, a la que asistieron mujeres combativas de todos los partidos de oposición e independientes, exigiendo respeto.

Estamos lejos de hacer un Partido de la Izquierda Erótica como Gioconda Belli estructuró en su célebre novela ‘El País de las Mujeres’, pero debemos seguir insistiendo que se nos respete, tanto nuestras opiniones como nuestras posiciones. Hay un conocido refrán, que bien puede ser una leyenda urbana, que señala que uno conoce a un hombre en cómo trata a su madre, a sus relaciones de pareja (actuales o pasadas), a sus hijas. Por eso, presidente, no queremos sus besos, exigimos respeto, y para todas, no solamente para los de su partido franquicia.

Un mar de las palabras

MARIELA SAGEL

Facetas, 20 de octubre de 2013

El día de hoy,en la ciudad de Panamá, comienza el VI Congreso Internacional de la Lengua Española, donde más de 100 escritores, académicos y cultivadores del español van a estar debatiendo sobre la importancia del libro y la lectura, la palabra escrita y su divulgación. Es un debate que se remonta al año 1997, con el congreso de Zacatecas, México, y que continúo practicamente sin interrupción hasta el 2010, cuando se realizó el congreso de Valparaíso, Chile. Este último se celebró de forma virtual debido al terremoto que azotó a ese país en aquellas fechas.

Este congreso lingüístico está enmarcado dentro de las conmemoraciones del V Centenario del Descubrimiento del Océano Pacífico. El evento ha sido organizado por la Academia Panameña de la Lengua, la Asociación de Academias de la Lengua y el Instituto Cervantes, con el apoyo del MEDUCA y el presidente Ricardo Martinelli.

Bajo el lema ‘El español en el libro: del Atlántico al Mar del Sur’, la agenda académica del CILE gira alrededor de cuatro ejes temáticos: ‘El libro entre el Atlántico y el Pacífico’; ‘La industria del libro’; ‘Libro, lectura y educación’ y ‘El libro entre la creación y la comunicación’. 

Este año el congreso también contará con una versión virtual en la red, paralela a las sesiones presenciales, lo que le da un alcance universal. Además del programa académico, se realizarán diversas actividades culturales y docentes que aportarán al debate sobre la lengua española, misma que es hablada por unos 500 millones de personas en el mundo.

Un idioma saludable

Mucha tinta está corriendo sobre este importante cónclave que hoy inicia en Panamá. Antonio Muñoz Molina, importante escritor español galardonado este año con el Premio Príncipe de Asturias de las Letras y académico de número publicó recientemente un artículo en ‘El País’ titulado ‘Grandes Borrascas de Palabras’, donde señalaba que ‘las élites políticas francesas actúan con la conciencia de que la salud del idioma es inseparable del estado de la educación’. Y proseguía que ‘jamás he escuchado a ningún político americano o británico glosar su variedad ni felicitarse por el número de hablantes que ni los ingleses ni los franceses hacen’. 

El maestro Muñoz Molina aduce que ‘no hay discurso en el que no se den cifras triunfales sobre el número de hablantes de nuestra lengua, en particular sobre su avance demográfico en los Estados Unidos. Y ni siquiera faltan los oradores que aluden piadosamente a los millones de fieles que rezan en español. Estuve en el congreso de Cartagena de Indias, en 2007, y los discursos se sucedían sobre nuestras cabezas tan implacablemente como borrascas atlánticas, cada uno más entusiasta y florido que el anterior, con esa tendencia a la proliferación verbal y a las oraciones subordinadas que parece ya congénita en un idioma maleado durante siglos por predicadores religiosos, leguleyos fulleros y demagogos civiles o castrenses’. 

ALONSO CUETO Y ANTONIO SKÁRMETA EN EL CILE

El español tiene quien lo defienda

MARIELA SAGEL

facetas@laestrella.com.pa

Mario Vargas Llosa, Alonso Cueto, Alfonso Skármeta y otros ‘rock stars’ de la literatura hispanoamericana. Exposiciones y ventas de libros. Charlas y mesas redondas que contarán con la participación de miles de estudiantes, lingüistas, escritores, traductores, etc, que colmarán durante cuatro días el Centro de Convenciones ATLAPA.
Pero más allá de todo esto la VI edición del Congreso Internacional de La Lengua Española -que arranca hoy en Panamá- será un foro para aquellas voces que proclaman la necesidad de preservar un idioma que actualmente es hablado por casi 500 millones de personas, en momentos en que se enfrenta a las mayores transformaciones de su historia. La lengua de Cervantes se adapta al dinamismo de las redes sociales, adaptando nuevos términos y reforzando su importancia comercial en un mundo globalizado.

ENTREVISTA A CUETO Y SKÁRMETA

‘El español es el aire que respiro’

MARIELA SAGEL

facetas@laestrella.com.pa

En el mundo de los ‘chats’ y de los contenidos que se difunden por internet, ¿es posible mantener la pureza del idioma español? Cueto, Skármeta y otros autores intentarán responder esta pregunta

Mucho se habla de la presencia de Mario Vargas Llosa en la próxima edición del Congreso de la Lengua Española (CILE), que a partir de hoy congregará en Panamá a autores, académicos, lingüistas, estudiantes, traductores y defensores del idioma.

Más allá de la intervención del premio Nobel peruano, quien el 22 de octubre presentará su última novela en Panamá, el peruano Alonso Cueto y el chileno Antonio Skármeta también se encuentran entre los protagonistas de esta cita literaria. Alonso Cueto

Anteriormente, Cueto participó en la Feria Internacional del Libro de Panamá, representando a Perú, país que fue el invitado de honor en el 2009. Al escritor le corresponderá coordinar el panel ‘Creación, comunicación y traducción’, que está insertado dentro del tema ‘El libro entre la creación y la comunicación’. 

Para Cueto es natural que el congreso se lleve a cabo en Panamá, urbe a la que define como ‘una ciudad central a la historia de nuestra lengua’. ‘Es el puerto del que salieron las expediciones españolas que conquistarían Sudamérica, el punto de contacto entre los dos océanos, y el centro mestizo de nuestra cultura. Las culturas de África, España y la cultura nativa americana han coexistido allí durante tantos siglos’, indica.

El autor de El susurro de la mujer ballena y La venganza del silencio añade que ‘el Congreso de la Lengua celebra precisamente aquello que todos los hispano hablantes tenemos de común y de distinto. Nuestra lengua es el espejo a través del cual observamos el mundo y nos revelamos como quienes somos. Los caribeñismos, los quechuiismos, los anglicismos que se han infiltrado en el castellano ya son parte de nuestro idioma y le han dado amplitud y un nuevo espectro. Somos quienes somos por el modo de hablar, porque el habla reúne tanto nuestra razón como nuestros instintos más puros’. 

Acerca de la importancia de estudiar, conservar y difundir el castellano comenta que ‘los académicos no solo tienen como misión regular sino estudiar, conservar y difundir el castellano. Es el idioma que ha conservado las vocales abiertas del antiguo latín. A diferencia del francés o del portugués, los hispanohablantes seguimos hablando con esas vocales largas y anchas. Quizá ese sea uno de los motivos de su difusión. Estamos celebrando tener una de las lenguas más antiguas, más complejas y más bellas de la historia. En el idioma como en la vida, los conceptos de pureza no sirven de nada. Estamos llenos de injertos y de préstamos de otras culturas y otras lenguas y a eso le debemos nuestra fuerza’. 

EL ‘SHOW’ DE LOS LIBROS

Otra visita que ha generado mucha expectativa es la del escritor chileno Antonio Skármeta, poseedor de una prodigiosa narrativa. Sus novelas (‘El Cartero de Neruda’ y ‘El baile de la Victoria’) han sido llevadas al cine. Uno de sus montajes teatrales inspiró la película NO, filme que cerró el II Festival Internacional de Cine de Panamá, el pasado mes de abril. Durante varios años fue conductor de un gustado programa de televisión conocido como El show de los libros, transmitido a nivel internacional. Antonio Skármeta

Al igual que Cueto, Skármeta también ha visitado Panamá para una de las versiones de la Feria Internacional del Libro de Panamá, cuando Chile fue el país invitado, en 2005. El presidente Ricardo Lagos le concedió a este evento la misma importancia que a un evento de estado.

El autor de Soñé que la nieve ardía y Los días del arco iris participará junto al periodista argentino Enrique Durand en la ponencia ‘El libro entre la creación y la comunicación’. Posteriormente en la semana ofrecerá una charla magistral sobre la vinculación de la publicidad y la literatura.

Amante de todas las lengua -y que lee y habla ‘decentemente’ en varias de ellas-, Skármeta asegura que es un placer tener al español como idioma, ‘una lengua que recibió de América la alegría mestiza y rebelde de nuestra identidad y que logró colocar con la gran novela Hispanoamérica el imaginario de nuestro continente en el mundo’. ‘Tenemos poetas y narradores con el Premio Nobel, y una lengua en crecimiento que hace que uno se sienta espiritualmente en casa en tantos países. Al expresarme en español siento espontáneamente la tradición literaria de la que provengo en todo el maravilloso abanico de su expresividad. Son decenas los ejemplos de estilos locuaces o parcos que me han fascinado y hecho el escritor que soy’, indicó.

Para el literato el español es más que una lengua, ‘es el aire que inspiro y exhalo. Soy contemporáneo, pero desde una tradición que quiero amorosamente actualizar. Ahí están mis novelas. En ‘El Baile de la Victoria’ el corazón del drama estalla con las ‘Coplas a la muerte del padre’ de Jorge Manrique; en ‘Los días del Arcoíris’ la búsqueda de la libertad se encuentra en un entremés de Cervantes, ni hablar de ‘El Cartero de Neruda’, donde el potente imaginario del gran poeta toca la sensibilidad e imaginación de seres sencillos que ‘aprenden a usar la lengua para algo más que pegar estampillas’’. 

Al repasar su experiencia vital, Skármeta comenta que ‘de joven recorrió los pueblos de Bolivia y Perú recitando en los mercados los versos de García Lorca’. Este contacto geográfico le abrió las puertas de un idioma ‘que tiene algo de espectáculo, de fruición sensual’. ‘El año pasado inventé un cantito celebratorio qu espero entonarlo en los pasillos del congreso: ‘¡Qué gran emoción hablar español, todos su vocablos cantar con encanto. Al pronunciar sus sílabas tan mágicas mi amor dice ‘sí’ a todas mis palabras’’. afirma.

 

 

Un discurso ejemplar

MARIELA SAGEL

opinion@laestrella.com.pa

La Estrella de Panamá, 20 de octubre de 2013 

El discurso del presidente uruguayo José Mujica, casi un mes después de haberlo dado en la reunión de la ONU, a fines de septiembre, sigue resonando en las redes y en las noticias. El deschavetado mandatario, que anda en un auto viejo y no usa corbata, es criticado por muchos y ovacionado por otros más, pero la agudeza de sus palabras no deja a nadie sin comentar lo que dice, y cómo lo dice.

Sus lapidarias palabras dejaron impávido a más de uno. En el primer envión reclamó estar representando a todos los pobres de América Latina y de paso se refirió a los pueblos originarios aplastados por el colonialismo, a la guerra de las Malvinas, al bloqueo a Cuba y hasta a la vigilancia electrónica de la que ha sido víctima la presidenta de Brasil. Reclamó la paz para Colombia y el respeto y la tolerancia que debe prevalecer entre todos, si pensamos distinto.

Arremetió duro contra el consumismo, que es al fin y al cabo el propósito del mercadeo, contra la corrupción, el fraude y el narcotráfico. Tasó la felicidad que persiguen muchos en tener más a toda costa, sin importar los medios que se utilicen para obtenerla, siendo ésta tan material. Hizo la comparación que si toda la humanidad aspirara a vivir como un norteamericano promedio, harían falta tres planetas como el nuestro. Así de grande es la brecha que existe entre ricos y pobres.

Pepe Mujica, con su estilo muy locuaz pero muy fino y de altura, reclamó el verdadero sentido de la vida, el de enaltecer los valores, las relaciones humanas, la solidaridad, la familia y alejarnos de todo lo artificial que nos entretiene a diario, defender el medio ambiente y no permitir que nuestro entorno se convierta en una selva de cemento.

De esa forma fue llevando a la audiencia a definir la política, ‘eterna madre del acontecer humano’, como atascada con la economía y el mercado. ‘De salto en salto la política no tiene más que perpetuarse y delegó el poder y se entretiene aturdida luchando por el gobierno’. Todo esto suena muy familiar para lo que estamos viviendo y viene ‘al callo’ en esta campaña electoral y en esta semana de protestas, cuando culmina una cumbre de presidentes que no tuvo de asistentes a los más combativos de los jefes de Estado iberoamericanos (Castro y Maduro ni se asomaron, tampoco Piñera, Rousseff ni Cristina Fernández, que como el rey Juan Carlos, está convaleciendo, mucho menos Evo Morales ni Rafael Correa y lamentablemente, José Mujica). Decía un artículo de El País de España que la cumbre en Panamá se asemejaba más a un fiasco que a una exitosa reunión. Ahora, atendiendo atinadas sugerencias del ex presidente chileno Ricardo Lagos, se realizarán cada dos años.

Al momento que escribo este artículo la cumbre debe estar empezando. Al mismo tiempo se está llevando a cabo un encuentro de comunicaciones y otra de empresarios y para cuando salga publicado, estará iniciando el Congreso de la Lengua, que tiene reunidos en Panamá a más de 100 escritores, académicos, intelectuales, que debatirán por tres días sobre el español. Sería muy apropiado validar los resultados que arroje la cumbre —que no sean un par de fiestas donde se baile al estilo ‘gangman’— y hacer la radiografía del país que queremos, con tanto crecimiento económico, tanto desenfreno en la campaña política y tanta desigualdad en la distribución de la riqueza.

El discurso del presidente uruguayo tomó 45 minutos y repercutió como una explosión en las redes sociales y la conclusión de todos sus señalamientos se puede resumir en elevar la educación y el nivel cultural de la población y que se respete el medio ambiente, el planeta y también la forma de hacer política.

Semana de cumbres

MARIELA SAGEL 
El Siglo, 14 de octubre de 2013
Montreal, Canadá — Esta semana se inaugura en Panamá la XIII Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno con el lema ‘El papel político, económico, social y cultural de la comunidad iberoamericana en el nuevo contexto mundial’. En el año 2000 fue la vez anterior que a Panamá le tocó ser sede de una cita como esta, y el hecho es de muy ingrata recordación, ya que durante el desarrollo de la misma se dio a conocer de un atentado que se le iba a hacer a Fidel Castro, el ‘guerrillero del tiempo’, como lo llama su biógrafa.

En el lanzamiento de esta cita diplomática se anunció que se iba a realizar en el nuevo centro de convenciones, y si no estaba terminado, se llevaría a cabo en ATLAPA. Que yo sepa, ese ambicioso proyecto que se ubicaría en Amador no se ha empezado a construir. También se dijo que se iba a mostrar el Biomuseo, el Metro y el perfil de los rascacielos. Estos tres últimos es más probable que se vean, el primero de lejitos, el segundo no del todo terminado y los rascacielos sí son una realidad, bastante contrastante con las calles llenas de basura, las comunidades sin agua y el infernal tráfico. Debemos unir esfuerzos para que la ciudad muestre su mejor cara a los mandatarios, que en esta ocasión nos visitan.

La comunidad iberoamericana tiene que mostrar mucho a Panamá en los temas de la cumbre, y antes que cerrarnos de la mollera a criticarlo todo debemos, como panameños, estar receptivos a lo que se acuerde en sus deliberaciones. Si mal no recuerdo, el expresidente Álvaro Uribe, en la cumbre del 2000, dijo que estas cumbres eran una especie de turismo diplomático, que no producían nada concreto.

Hay mucha expectativa por esta reunión, especialmente porque inmediatamente posterior a ella empieza el Congreso de las Academias de la Lengua, que convocará a lo más granado de los cultivadores de las letras en nuestro país y donde en su marco se va a presentar la última novela del Premio Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa, titulada El Héroe Discreto.

Panamá tiene mucho que aprender de la comunidad iberoamericana en temas culturales y en cuanto a la reunión de las academias, ojalá que no se le ocurra al presidente acuñar como un panameñismo, lo que recientemente dijo en un medio de comunicación, y que ha causado espanto a nivel mundial, que él no necesitaba cogerse un ‘fucking real’. Todos esperamos que se comporte a la altura de su cargo.

Publicidad: la gota de agua

MARIELA SAGEL

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La Estrella de Panamá, 13 de octubre de 2013 

Londres, Inglaterra —En estos tiempos electoreros (o electorales, como se los quiera ver) se está haciendo un uso indiscriminado de la publicidad, y pareciera que en este campo, todo se vale. Los creativos de agencias y los free lancers emplanillados en el gobierno hacen gala de un gran desconocimiento de lo que debe ser la misión del mensaje publicitario: crear valores.

Esa misma sentencia me la dijo el director de producción de telenovelas de una cadena colombiana, al que cuestioné, porque no creo que esos culebrones ni construyan ni promuevan valores, sino todo lo contrario.

Este año, en abril, la segunda versión del Festival Internacional de Cine cerró con la película chilena NO, del guionista Pedro Peirano, dirigida por Pablo Larraín, a partir de la obra de teatro inédita El plebiscito del escritor chileno Antonio Skármeta, filmada en 2012.

El filme relata la campaña del NO en la consulta que se realizó en Chile en 1988, y cuenta con un reparto encabezado por Gael García Bernal, Alfredo Castro, Luis Gnecco, Antonia Zegers y Néstor Cantillana. En enero de 2013, se convirtió en la primera cinta chilena candidata al Óscar a la mejor película extranjera. La Televisión Nacional de Chile tiene previsto mostrar en 2014 una serie de televisión en cuatro capítulos, «una suerte de versión extendida de la película».

La historia de cómo se hizo la campaña está narrada de manera estupenda por el mismo Skármeta en su libro ‘Los Días del Arco Iris’ y en ella demuestra cómo la alegría, a pesar de haber estado quince años bajo un régimen opresivo y sanguinario, fue la que prevaleció a lo largo de los 15 minutos que a diario se le permitía a las campañas mostrar sus alegatos.

La franja publicitaria en televisión fue decisiva para el triunfo de la oposición en ese plebiscito. La campaña tenía como objetivo mostrar la opción del NO como alternativa válida para enfrentarse a Augusto Pinochet, en el poder después del golpe de Estado que derrocó y llevó a la muerte a Salvador Allende en 1973, que encabezaba la opción del SÍ. En esta consulta, llevada a cabo el 5 de octubre de 1988, venció la oposición: del total de votos escrutados, el Sí obtuvo el 43,01 % y el No, el 54,71 %.

Conforme a las disposiciones transitorias de la Constitución, este triunfo implicó la convocatoria de elecciones democráticas conjuntas de presidente y parlamentarios al año siguiente, que conducirían tanto al fin de la dictadura como al comienzo del periodo llamado transición a la democracia el 11 de marzo de 1990 y que no se ha interrumpido, a pesar de los presidentes empresarios que ha tenido, porque han sabido respetar al pueblo.

Esa demostración de publicidad que crea valores, que no denigra y que hace la diferencia en la gota que rebasa o derrama el vaso, lo vamos a poder compartir por el mismo autor de la obra de teatro, y del libro antes mencionado, Antonio Skármeta, que viene a Panamá para el Congreso de las Academias de la Lengua. Una fantástica oportunidad para que todos compartamos con él cómo crear valores, cómo construir y no destruir, a través de la publicidad, bien hecha y con intenciones de aportar a la sociedad.

Es casi que obligatorio para todos, receptores y creativos, repasar conceptos, darnos cuenta de lo perverso y pernicioso que son las campañas negativas y sucias y contagiarnos de ese optimismo y alegría que permeó todo el desarrollo de la creación de la campaña del NO. Intercambiar con el autor lo que fueron esos años, de absoluta represión, pero de absoluto compromiso y esperanza, en medio de una bonanza económica que había promovido la dictadura militar, pero que había costado muchas vidas, deshecho instituciones e interrumpido una tradición democrática de la que Chile se enorgullecía.