Las consecuencias de no reciclar

MARIELA SAGEL 

marielasagel@gmail.com

El Siglo, 25 de marzo de 2013

El desastre que ha ocurrido en el vertedero de Cerro Patacón, que mantiene enrarecido el ambiente de la ciudad y sobre el cual ninguna de las instituciones vinculadas se ponen de acuerdo para explicar qué lo causó, no solo emerge como una nube de humo, sino que advierte que nuestra calidad de vida en la ciudad está amenazada por la irresponsabilidad de todos, no solo del Estado.

Es tan fácil dejar de producir más basura de la que podemos manejar. Si reciclamos en casa, solamente tendríamos que bajar al día una bolsita de basura con los desechos orgánicos (restos de comida, cáscaras de frutas y vegetales y algunos envases que no se pueden reciclar, como los de yogur, por ejemplo).

De esa manera, en un tambucho se coloca el papel periódico, el papel blanco y los envases de tetra-‘pack’; en otro el plástico (altamente contaminante si se quema), uno más para las latas (que siempre las buscan entre la basura los que viven de ellas, rompiendo las bolsas plásticas que recogen los camiones de la Autoridad de Aseo). El vidrio también se recicla, por lo que habría que apartarlo, y cada semana se acopia y se lleva a un centro de reciclaje.

Este proceso puede representar un pequeño negocio para una comunidad, un edificio o una urbanización. Además de generar ingresos, le queda a uno la satisfacción de aportar algo al sostenimiento del planeta, que está tan amenazado. Ni hablar de lo amenazado que está Panamá. No hace ni un mes hubo un apagón a nivel nacional, del cual no se ha explicado quiénes fueron sus responsables, y estamos al borde de superar la capacidad de generación instalada, previendo que vendrán apagones pronto. Por un lado vuelan los proyectos de modernización de la ciudad y por otro, se deteriora la calidad de vida de los que vivimos en ella. Ya ni aire puro puede uno respirar. El ruido va en aumento, la contaminación ni se diga, la canasta básica y el combustible alcanzan precios récord y seguimos aguantando.

Para paliar un poco tantos problemas con los que tenemos que lidiar, les propongo que iniciemos una gran concienciación sobre las ventajas del reciclaje, el apoyo a grupos como Roba Morena, que hace ferias de reciclaje cada mes y llevan adelante su mensaje de responsabilidad social sin alharacas. Es lo más sencillo del mundo y si lo empezamos en nuestros hogares, se puede replicar en las escuelas. Reciclaje debería ser una materia obligatoria en reemplazo de que antes teníamos como Educación para el Hogar.

Cortina de humo

MARIELA SAGEL

opinion@laestrella.com.pa

La Estrella de Panamá, 24 de marzo de 2013 

Desde el martes 19 de marzo la ciudad está sumergida en humo, a consecuencia de un incendio provocado en el vertedero de basura de Cerro Patacón. Esta molesta situación no solo afecta físicamente a los que tenemos que respirar el aire citadino, sino que enrarece aún más —si esto es posible— todos los escenarios que contribuyen al caos colectivo. Vamos en orden.

La obligada salida de los ‘diablos rojos’, buses de transporte colectivo que se hicieron famosos por sus troneras, luces y las pinturas que exhibían en forma ambulante, y el incumplimiento de la empresa que provee el servicio que los va a reemplazar, causó un verdadero caos en la ciudad y entre los usuarios que tuvieron que hacer largas filas para poder llegar a sus casas o sus trabajos, así como estuvieron expuestos a que les aventaran uno de estos mastodontes encima. La crisis en el Cuerpo de Bomberos (señalada en mi artículo de la semana pasada) sigue a punto de prenderse de un chispazo y parece que esa chispa le cayó a Cerro Patacón. En el ínterin, hay una cuestionada compraventa de un terreno como patio de los buses del nuevo servicio de transporte colectivo, que nadie logra explicar y las primarias del partido que por más de dos años compartió poder se realizan con un alto porcentaje de abstencionismo. Con tantos frentes, es duro entender las razones de las sinrazones.

Lo del transporte tiene sus coladeros al no tener suficientes unidades para reemplazar a los diablos rojos, que estuvieron en guerra avisada desde hace años, pero creyeron que, como siempre, el cuco no vendría. La obligatoriedad del pago con tarjeta sin tener suficientes sitios para recargarlas, desespera al vulgo. Lo de los bomberos tiene que deslindarse a través de la reglamentación adecuada de la ley que los rige (10 del 2010). A los panameñistas no les queda argumento, aunque se flagelen ante las cámaras, prometiendo que van a corretear la corrupción (pero después del mes de septiembre de 2011, cuando salieron del gobierno) sin explicar, ni siquiera, las muertes de Bocas del Toro en la represión de los indígenas, ni los escándalos en las sedes diplomáticas (las conocidas y las escondidas). Y lo del lote, alguien tiene que explicar cómo es que compran un terreno en 49 millones de dólares, que hace dos años valía 10, en beneficio de la concesionaria colombiana del nuevo sistema de transporte. El Estado aquí es el afectado y a nadie parece importarle.

La campaña proselitista de los oficialistas está que arde, esa sí va a ser la verdadera campaña sucia, apenas vemos una puntita del iceberg en las declaraciones de la señora Burillo, a quien el presidente le dijo que no se hiciera ‘la loca’ y renunciara a la institución que dirige desde los tiempos del presidente Martín Torrijos. Mientras el presidente se va para Roma a la misa de inauguración del papa y manda tuits descarados, la basura se acumula porque con el fuego en Cerro Patacón, no hay quien la recoja, el resto de gabinete está decidiendo a quién apoya en sus primarias y el canciller decide que el blanco no es un color apropiado para el automóvil de la majestad de su investidura.

Este país, que fue escenario de la conferencia del BID la semana pasada con la presencia virtual de los dos hombres más ricos del mundo y que crece a un ritmo desenfrenado de 11% al año, está sumido en un permanente tranque por estar haciendo al mismo tiempo varias obras de infraestructura. Con este escenario, a nadie se le ocurre que ‘huele a quemado’ en el incendio, que parece una cortina de humo que se ha tirado sobre los problemas acuciantes y sobre los cuales nadie parece asumir la responsabilidad.

 

Una académica panamameña

MARIELA SAGEL

facetas@laestrella.com.pa

Facetas, 24 de marzo de 2013

La ensayista panameña Margarita Vásquez Quirós ocupó su silla junto a escritores como Roberto Fernández Retamar, Monseñor Carlos Manuel de Céspedes, Pablo Armando Fernández Pérez y Miguel Barnett

Con Griselda López, Margarita Vásquez, Nancy Morejón y Mariela Sagel
Con Griselda López, Margarita Vásquez, Nancy Morejón y Mariela Sagel

El pasado 11 de febrero, en el aula magna del Colegio Universitario ‘San Gerónimo de La Habana’, enclavado en la bella y bien restaurada y preservada Habana Vieja (calles Mercaderes, entre Obispo y O’Reilly) se dio la bienvenida formal a la profesora Margarita Vásquez Quirós como miembro correspondiente en el exterior de la prestigiosa Academia Cubana de la Lengua.

El acto fue presidido por la poetisa cubana Nancy Morejón, directora de la Academia y en el lugar se congregaron, de la manera más formal y casi reverencial, algunos de sus miembros, entre los que se encontraban escritores, lingüistas y profesores, empeñados en la difusión, cultivo y perfeccionamiento de la lengua española, particularmente en su variedad cubana.

La Academia Cubana de la Lengua fue fundada en 1926, doscientos trece años después de su casa matriz y solamente cincuenta y cinco después que se estableciera la primera en América, la colombiana. En sus sillas honrosas de académicos de números figuran escritores como Roberto Fernández Retamar, Monseñor Carlos Manuel de Céspedes, Pablo Armando Fernández Pérez y Miguel Barnett (presentes en el acto), entre otros, así como el historiador de la ciudad de la Habana, Eusebio Leal Spengler y la escritora Graziella Pogolloti, nacida en Francia y radicada desde niña en la isla, que ha publicado varios libros sobre la obra del escritor cubano Alejo Carpentier.

Tanto la Academia Cubana como la Panameña, de donde la profesora Vásquez es académica de número, es correspondiente de la Real Academia Española y ambas participan en los proyectos de la Asociación de Academias de la Lengua Española, fundada en México en 1951, tales como la conformación de corpus sincrónicos y diacrónicos de las hablas regionales, y la elaboración de repertorios lexicográficos o gramaticales. Asimismo, conciben programas propios de elaboración de ediciones críticas y anotadas de obras cubanas, de acciones de extensión cultural y otros.

DEL PATIO

La nueva miembro correspondiente de la Academia Cubana es catedrática en ejercicio de Lengua y Literatura Panameña en la Universidad de Panamá y secretaria de la Academia Panameña a la fecha. Sus especialidades son la lexicografía hispánica, la literatura hispanoamericana y panameña, así como la docencia superior. Ha ganado premios nacionales y su más reciente publicación, Diccionario del español en Panamá, debería ser de uso y consulta obligatoria para comunicadores, periodistas y hasta políticos. Y no estaría de más que lo tengan siempre a mano nuestros representantes diplomáticos en el extranjero.

Su ponencia de ingreso, dentro del más estricto de los formalismos en un aula que desbordaba inteligencia y excelencia, es una pieza de erudición que debería circularse para la lectura y referencia de los entendidos y los neófitos: Sumario de la Natural Historia de la Indias: Imago texti: brotes de un ensayo y se refiere al Sumario de la Natural Historia de las Indias, de Gonzalo Fernández de Oviedo, el Plinio de la naturaleza americana, como le llamó en su discurso. Según sus palabras ‘es una perspicaz descripción de la naturaleza y el hombre americanos, espontáneo inventario de las Indias y entretenimiento para el Rey, Carlos I de España en 1525. Apenas salido el libro de la imprenta en 1526, alcanzó un gran éxito, y fue traducido al latín, al italiano y al inglés. La enorme Historia general y natural de las Indias, obra cumbre de Oviedo, difiere por su tono del apacible humor del Sumario’. Destaca, a lo largo de su lectura, las diferencias y fortalezas de las narraciones verbales y las escritas, así como lo perecedero del uso del idioma en ellas. Cómo adquiere el ser humano el conocimiento y cómo lo transmite, y muchas otras bifurcaciones en las que los académicos de la lengua se enfrascan para hacernos entender por qué y cómo hoy usamos o maltratamos el lenguaje.

La académica panameña Margarita Vásquez recibe su diploma como nueva académica correspondiente
La académica panameña Margarita Vásquez recibe su diploma como nueva académica correspondiente

Este ingreso de la panameña Margarita Vásquez, profesional distinguidísima en la docencia y la escritura, es un gran honor para Panamá, y para la Academia Panameña de la Lengua, especialmente este año que nuestro país será sede en octubre del VI Congreso Internacional de la Lengua Española, que organizan entre otros el Instituto Cervantes, que tiene como Director a Víctor García de la Concha, que fue presidente de la Real Academia hasta hace unos años y que también es miembro correspondiente de la Academia Cubana de la Lengua.

INVITADOS Y PROPIOS

Las academias (de manera bastante similar) están constituidas por académicos de número (mantienen una silla dentro de la institución), académicos correspondientes y académicos honorarios. En la Academia Cubana, los académicos de número deben ser ciudadanos cubanos.

Los académicos correspondientes deben tener una obra profesionalmente reconocida. Son propuestos dentro del seno de la Academia por tres académicos de número y sometida a votación su elección. Tras la aprobación, se le anuncia el nombramiento al académico elegido. En el acto de proclamación como el celebrado en La Habana el 11 de febrero se pronuncia un discurso de recepción y uno de los proponentes hace la presentación. En el caso de Margarita Vásquez, fue la académica cubana Marlen Domínguez Hernández quien le dedicó unas hermosísimas palabras de presentación.

Este hermosísimo acto lo reconozco como demostración de una gran amistad y cariño de la Academia Cubana por la Academia Panameña (de la cual soy su Secretaria Académica) y por los panameños en general. Consecuentemente, continuaré aprendiendo de ellos, trabajando con ellos, caminando con ellos, apoyada en su claridad, inteligencia y humanidad”, señaló la Profesora Vásquez.

El arcoíris

MARIELA SAGEL

marielasagel@gmail.com

El Siglo, 18 de marzo de 2013 Las insurrecciones del arco iris

El licenciado Efebo Díaz —que ha sido gobernador de Veraguas, embajador nuestro en Cuba, notario, asesor presidencial y viceministro de Gobierno y Justicia— estrenó el año con la publicación Las insurrecciones del arcoíris , un documento histórico tejido como una apasionante novela, desde donde aborda importantes acontecimientos que se escenificaron en la provincia de Veraguas, como lo fue la rebelión cívica de 1952, que tuvo como objetivo la integración de la Escuela Normal de Santiago y la mítica guerrilla que se levantó en el área de cerro Tute, en 1959.

 

La publicación ha sido un fenómeno editorial, en su presentación en la ciudad (en febrero) se vendieron más de 100 libros —algo inédito en nuestro país— y en un posterior lanzamiento, para conmemorar los 75 años de la fundación de ese centro de estudios en Santiago, se registró una participación que superaba las 250 personas.

 

Efebo se tomó su tiempo para entregarnos tan valiosa obra. Lo hace en el preciso momento que uno de sus protagonistas, Carlos Francisco Changmarín, descansó en la paz del Señor, y coincide con el inicio de las celebraciones de la fundación de la Normal, que le permitió a Santiago de Veraguas salir de la Edad Media e integrarse a la Edad Moderna y, desde entonces, ha estado irradiando la luz de la educación y la cultura y le dio derecho a los pobres del interior del país a tener acceso a la educación secundaria. En su momento, este centro de estudios fue considerado la segunda obra más importante de Panamá, después del Canal.

 

A través de las páginas de Las insurrecciones del arcoíris, escrita de una manera sencilla, fina y con toques de humor, se conoce lo que fueron los años que cimentaron esa casa de estudios, las luchas de ideología que traía la pléyade de maestros extranjeros que vinieron a impartir clases desde allí y la manipulación que se intentó hacer de su influencia, cada vez más marcada, en la incipiente lucha nacionalista. Es un libro imprescindible para los panameños, donde podemos encontrar referencias a hechos que aunque no nos hayan tocado directamente, son historia en nuestro inconsciente colectivo como nación.

 

El viernes escuchaba al ex director de este diario, Jean Marcel Chéry, hablar en un programa radial sobre la importancia que tiene la lectura en la formación de los comunicadores de hoy. Tanto para los que fuimos tocados de manera directa por un normalista como para los que tienen curiosidad por conocer pasajes de nuestra historia que determinaron el rumbo como nación, la lectura del libro es urgente para comprender y entender el devenir de nuestro país.

De Amor y otros cuentos

SIN TAPUJOS

MARIELA SAGEL

marielasagel@gmail.com

La escritora chilena acaba de presentar su nueva publicación. Amor, un compendio de historias de enamoramiento y sexo de los que habla con naturalidad  Amor

 

Fueron sus editores alemanes quienes la convencieron de escribir Amor, una recopilación que Isabel Allende reconoce que al principio le pareció cursi, aunque más tarde admitió que el ejercicio de releer lo que ha publicado por 30 años la estimuló para presentar tan interesante y necesario compendio.

La chilena Isabel Allende, la autora en lengua hispana que más vende en el mundo, retrata en Amor una recopilación de las escenas de amor que ha recreado en sus más de 18 libros. Habiendo cumplido 70 años, y tras haber vendido más de 57 millones de copias de sus libros y haber sido traducida a 35 idiomas, ya viene de vuelta de todos los mitos sexuales y no pretende competir con las Cincuenta sombras de Grey. La célebre autora de La Casa de los Espíritus, recibió el Premio Nacional de Literatura de Chile en 2010 y en 2012 el premio Hans Christian Andersen por su contribución a la narrativa joven y mágica, por su trilogía El Águila y el Jaguar.

En una entrevista reciente, Allende confesaba que cumplir setenta años es un buen momento para pensar en la sensualidad y el amor carnal. ‘Mi abuelo, que murió cerca de los cien años, decía que el erotismo nunca termina, es una planta que se mantiene viva con un mínimo de cuidado’, agrega la autora, que reconoce que el amor ha sido esencial en su vida. ‘He estado enamorada desde que me acuerdo. No me refiero a estar acompañada o a querer a alguien, sino al enamoramiento activo, apasionado, exclusivo, celoso. Según Willie (su marido), soy capaz de agotar a todo el Cuerpo de Bomberos con mi intensidad. He tenido suerte, ya que no me han faltado enamorados y todavía nadie me ha dejado, pero estoy segura de que he amado más de lo que he sido amada. ¿Qué es más importante? Para mí es más importante el amor que doy’.

FORMATO DE AMOR

El libro es una delicia, pues sin ser una novela recoge los principales pasajes que durante su vida de escritora ha plasmado. Además, prevalece lo recursivo de su lenguaje literario, que siempre tiene una nota de humor elegante. En una entrevista televisiva con motivo del lanzamiento de este libro, la ví más creativa y viva que nunca –aunque su sonrisa estaba un poco inmovilizada, supongo que por el botox– y sin estridencia ni desparpajo, pero con agudeza y ni una huella de hipocresía habló de sus experiencias en el amor y el sexo y cómo la implacable educación a la que a veces nos han sometido inhibe a las mujeres, sobre todo, de gozar de una vida sexual plena y satisfactoria.

El libro se presenta en nueve temas, desde ‘El Despertar’ –sus primeros años en escuela de monjas y los mitos de cómo venían los niños al mundo– hasta ‘En la madurez’, con la necesaria inclusión de un capítulo de ‘Humor y Eros’ porque, como dice su marido, ‘se requeriría un regimiento para cumplir mis (sus) fantasías eróticas, pero eso es una exageración’.

Cada uno de estos capítulos tiene una puntual introducción de la autora, donde adelanta e introduce el tema que lo compone. En el capítulo de ‘La Pasión’, además de la introducción, hay una cita de su biografía de la académica argentina Celia Correa Zapatas, Vida y Espíritus, que dice: ‘¿Qué enciende la pasión? La propia fantasía, supongo. ¿Qué la apaga? La rutina, si uno se descuida, y la pobreza’.

MI RECUERDO DE ISABEL ALLENDE

A Isabel Allende la conocí en el año 1995 en su estudio de Sausalito. Sabía que vivía en esa área de San Francisco, California y recién había leído su libro Paula, un relato epistolar dedicado a su hija que falleció por una enfermedad poco conocida llamada porfiria. Llamamos a su oficina para solicitar una cita pero nos daban largas y cuando la emprendimos y nos montamos en el barquito que pasa por la tenebrosa prisión de Alcatraz, tanto mi hija como yo estábamos decididas a encontrarla.

Y lo hicimos, tocamos a la puerta frente al bufete de su marido, Willie Gordon, y ella misma nos abrió. Yo la reconocí enseguida pero mi hija tenía la impresión que era una mujer alta. Estuvimos varias horas con ella, nos contamos muchas cosas y después ella me mandó una tarjeta hecha de recortes, una especie de collage, dedicado a las dos panameñas que irrumpimos sin cita en su espacio de trabajo, que era impecable y organizado, y donde ocupaba un sitio de importancia la foto de Paula. Recién me entero que esas tarjetas, que tengo enmarcadas como un cuadro, son la manera de agradecer a sus lectores y las hace con mucho esmero.

Mi hija me preguntaba, cuando estaba chiquita y me veía leyendo sus libros, si Isabel era familia de Salvador Allende. Yo me preguntaba cómo sabría esa niña que tenía que subirse en una banca para llegar a mi cama quién fue Salvador Allende.

El padre de Isabel era primo del presidente chileno depuesto por el General Pinochet en 1973 y con su familia se auto exiló en Venezuela en 1975. Nació en Perú porque su padre era diplomático. Sus padres se separaron y su madre, que es hoy su primera lectora, se casó con otro diplomático que se los llevó a vivir a Bolivia y Líbano, donde tuvo sus primeras experiencias románticas de lejos, en motocicleta y a través de lecturas de libros como Las Mil y una Noches.

Su estilo ha sido calificado de post boom y similar al realismo mágico, y también es definido como ‘novísima novela’. Siempre empieza a escribir su siguiente libro un 8 de enero y se encierra en su estudio hasta que sus personajes cobren forma y se tomen el relato. Tiene valiosas novelas producto de profundas investigaciones históricas, como Inés del Alma Mía, que relata la llegada de una mujer española a Chile y su relación con Pedro de Valdivia, el fundador de ese país; Hija de la Fortuna, enmarcada entre Chile y la migración que motivó la fiebre de oro y que definitivamente tocó a Panamá y también El Zorro, basado en la famosa leyenda escrita en 1919 por Johnston McCulley. En este caso es una biografía ficticia y trata los orígenes del personaje.

Este libro tiene muchas referencias a otros trabajos que se han hecho en torno al mito, incluso la película La Máscara del Zorro (1998), rescata figuras históricas famosas e incluye algunos casos de magia. El tema es tratado con el atrevimiento de cambiarle el origen al Zorro, de español a mestizo.

Me encanta Isabel Allende y lo que escribe. No me importa que algunos la señalen como escribidora, o que otros consideren que no es buena. Me reafirmo con lo que dijo Jorge Luis Borges en una ocasión, ‘Que otros se jacten de las páginas que han escrito; a mí me enorgullecen las que he leído’.

Alto al fuego

MARIELA SAGEL

opinion@laestrella.com.pa

La Estrella de Panamá, 17 de marzo de 2013

El Cuerpo de Bomberos de Panamá es una institución pública y humanitaria fundada el 28 de noviembre de 1887, con la finalidad de combatir incendios y salvar vidas y propiedades, y dependía del Ministerio de Gobierno y Justicia. Mediante decreto del 5 de febrero de 1917 fue creada la Oficina de Seguridad como organismo cuyas funciones han estado enmarcadas en la prevención e investigación de incendios, control de materiales peligrosos y la formulación de normas y disposiciones de seguridad en la construcción.

Posteriormente se aprobó la Ley No. 48 de 1963, a fin de reglamentar y unificar el funcionamiento de las instituciones de bomberos en el país; una de sus modificaciones fue la Ley 21 del 18 de octubre de 1982, creando la Dirección General de los Cuerpos de Bomberos de la República de Panamá. Más recientemente, en marzo del 2010 se le dio autonomía, mediante la Ley 10 al Benemérito Cuerpo de Bomberos de Panamá, que debía funcionar con un patronato y unificar las 11 zonas y 43 compañías, lo que le daba el derecho a manejar un alto presupuesto, estimado hace dos años en casi 20 millones para inversión y 10 para funcionamiento.

Si uno se ubica en la realidad tanto urbanística como de construcción de la época en que se creó la institución, puede deducir fácilmente que las tremendas pérdidas que ocasionaban los incendios a viviendas o edificios de madera han ido en ascenso. Desde sus inicios, se ha dado el caso de que las instituciones bomberiles tienen un componente de voluntarios, que no los aleja de las luchas intestinas de poder y el año pasado se realizó una huelga de los bomberos además de serias denuncias por falta de equipo, y una licitación de carros bombas que estuvo plagada de irregularidades y que aún hoy está en tela de duda su transparencia.

La tarde del pasado miércoles se registraron enfrentamientos entre bomberos que reclamaban que no se les habían cumplido sus demandas de ajustes salariales, tal como se había acordado cuando se llegó al final de la huelga antes mencionada, y la Policía Nacional. El enfrentamiento llegó a tales extremos que los antimotines hicieron uso de gases lacrimógenos y los bomberos alzados les devolvieron chorros de agua que brotaban de las mangueras. Mientras tanto, se inició un incendio en el centro comercial de Albrook Mall y ahora las acusaciones son de uno y otro lado por la responsabilidad (o la irresponsabilidad) de uno u otro cuerpo de seguridad.

Es inconcebible que sucedan este tipo de situaciones en un país que se precia de tener el más alto índice de crecimiento económico de la región, que los bomberos no estén dotados del mejor equipo, habiendo tanto desarrollo urbanístico y siendo los responsables de la Oficina de Seguridad, que otorga los permisos para las construcciones. Parte del problema estriba en que, a pesar de su ‘autonomía’, dependen que el Ministerio de Gobierno les asigne el presupuesto y tal parece que no se ha logrado implementar lo que se consiguió con la ley.

Es inaceptable que se incumplan los pactos a los que llegan las autoridades y se vuelva al método de cerrar calles mediante carros bombas y encima, venga otro estamento de seguridad, en este caso el Sistema de Protección Civil, a erigirse como el salvador de la situación. Debemos exigir que tanto los bomberos como la policía, estén al servicio de todos los habitantes, que se explique qué pasó en esa licitación de nuevo equipo, por qué se ha incumplido con los bomberos que reclamaban un mejor salario y cómo es que la Policía Nacional reprime con tal fuerza a un reducido grupo de manifestantes (no eran más de 25). Cuando se dieron los ataques a las torres gemelas de Nueva York, en el año 2001, los héroes reconocidos fueron los bomberos. ¿Podremos decir lo mismo de nuestro benemérito?

Maldición bolivariana

MARIELA SAGEL 

marielasagel@gmail.com

El Siglo, 11 de marzo de 2013

Cuando en el 2010 el presidente de Venezuela Hugo Chávez exhumó los restos del Libertador Simón Bolívar, es posible que haya desatado la maldición del panteón, una leyenda que existe entre los venezolanos y que se fue reafirmando con la velocidad con que se desarrolló la enfermedad del mandatario, que finamente se lo llevó la semana pasada. Según los apegados a la leyenda, la profanación de la tumba ha sido la causante de muchas de las muertes en el entorno del fallecido comandante, como fue el director del Diario Vea, y la del gobernador de Guárico, diputado y ex ministro del Gobierno chavista.

Le siguieron las muertes de un conspicuo diputado partidario de Chávez, Luis Tascón, y del general Alberto Muller Rojas, asesor presidencial, todas ocurridas el mismo año de la exhumación.

Al año siguiente murió Lina Ron, una dirigente radical del movimiento chavista y la siguió el hermano del fiscal Danilo Anderson, que reafirman la creencia. En junio de 2011 falleció el contralor general de Venezuela. Más cerca del final de Chávez, le dio un infarto al procurador, que se atendía también en La Habana.

Otros desastres también están relacionados con esta maldición y tal parece que los ‘chamos’ apuestan por la superstición como castigo divino por la profanación de la tumba del Libertador.

Lo cierto del caso es que la necrofilia —el amor a cadáveres— está arraigada en los gobiernos populistas, y hace que los muertos sean objeto de adoración y a sus profanadores les caiga la teja si no los dejan descansar en paz.

Hilando más delgado, semejantes calamidades cayeron sobre los que abrieron el sarcófago de Tutankamon en Egipto y profanaron las pirámides, y durante la Revolución Francesa se ordenó profanar las tumbas de los miembros de la realeza, pero de allí a que eso fue el resultado que terminara con derramamientos de sangre hay una gran brecha por estudiar.

Lenin, por ejemplo, es venerado, aunque sea por la mitad (no alcanzaron a embalsamarlo en todo el cuerpo) y a su lado estuvo Stalin, pero Nikita Jruschev lo mandó al Kremlim, junto a John Reed, el único estadounidense que está enterrado allí, y se dice que eso fue lo que acabó con la vida del dirigente ruso.

Verdad o mito, lo cierto es que la exhumación de los restos del Libertador estuvo rodeada de misterio y esto se prestó para muchas elucubraciones macabras, así como anécdotas y bromas.

Se dice que el Libertador hizo pagar caro el querer averiguar las razones de su muerte. En Egipto se lee: ‘La muerte llegará rápidamente a aquel que ose perturbar el reposo eterno del faraón’.

 

Los convidados de piedra

MARIELA SAGEL

opinion@laestrella.com.pa

La Estrella de Panamá, 10 de marzo de 2013

Tal como se anunció y planeó, bajo la organización del Forum de Periodistas y el liderazgo de la Iglesia Católica, se firmó el Pacto Ético Electoral ante un público que rebasó las expectativas. El discurso del magistrado presidente del Tribunal Electoral ha sido elogiado por la puntualidad en los señalamientos, en el que conmina al Fiscal Electoral a reducir el plazo que se tomaría esa institución —que parece que no existe—, a emitir concepto sobre determinada campaña o mensaje político que se paute y se considere sucia y/o negativa. Vale la pena leer esta exposición del magistrado Pinilla, que no dejó de sorprendernos por lo contundente que fue.


A la firma acudieron todos los partidos políticos y sus más conspicuos representantes, menos el CD y el Molirena, aunque los fundadores de ese defenestrado partido sí estaban presentes. También los representantes de medios de comunicación lo suscribieron. Se notó la ausencia de todos los magistrados de la Corte Suprema de Justicia, de la contralora general y de todos los representantes diplomáticos. El flamante nuevo canciller organizó, a propósito, su estreno en este nuevo puesto ante el cuerpo diplomático precisamente a la hora que se suscribiría el Pacto. ¿Alevosía, premeditación, o ambas?

Tampoco lo firmó el Sindicato de Periodistas de Panamá. Algunas autoridades que caen en el señalamiento de ser ‘convidados de piedra’ se hicieron presentes, sin emitir ningún concepto. Testigos de honor fueron los tres expresidentes inmediatos vivos, aun que la señora Moscoso era otra convidada de piedra, pues es de todos conocidos que está en abierta oposición a su partido y entiendo que negoció hasta el último momento su presencia, que fue tardía y anodina.

Muchos de los aspirantes a candidaturas independientes se hicieron presentes y el evento sirvió para estrechar los lazos entre copartidarios, adversarios políticos y la sociedad civil. Mi felicitación particular a Maribel Jaén y Rosita Abad por sus desvelos.

Para entender lo que es ser un convidado de piedra debo referirme a que es el que en una reunión está de sobra o es una figura decorativa porque no interviene, ya sea porque no entiende o está a disgusto. Es una frase legendaria que por un lado nos lleva a los escritos de Tirso de Molina, autor del siglo XVI del Burlador de Sevilla y por el otro a recrearnos con las óperas Don Giovanni de Mozart y Don Juan Tenorio de José Zorrilla. Más recientemente, Jorge Edwards, el escritor chileno que es actualmente embajador de su país en París y que, a pesar de ser de la rancia aristocracia chilena, se burla de ella en todas sus obras, lo usa de título y en ésta muestra la ruptura en el orden que ha privado en los clanes familiares, lo que supone una revolución en la que los transgresores sufren y los que no, se sienten amenazados. Le rinde un homenaje precisamente al Burlador de Sevilla.

Pues los convidados de piedra de este país son varios, que están a veces presentes y la mayoría ausentes y no rinden cuentas: la zarina anticorrupción, la contralora, la defensora del pueblo, incluso el fiscal Electoral, que seguramente escuchó el mensaje contundente del magistrado Pinilla sin que vaya a producir ningún resultado. Hubiera sido el colmo que no asistiera y de haberlo hecho, la comunidad entera lo habría repudiado. En medio de la atención mundial por el anuncio de la muerte del presidente de Venezuela, esta firma ha atraído los ojos sobre nuestro país y la campaña que se avecina.

Ahora el presidente dice que ‘puede que lo firme’. Él era el indicado para presidir ese acto y su desplante solo se puede considerar como un anticipo a lo que será esta campaña electoral: sucia y negativa.

La firma del Pacto Ético

MARIELA SAGEL 

marielasagel@gmail.com

El Siglo, 4 de marzo de 2013 —

La Conferencia Episcopal Panameña, a través de la Comisión de Justicia y Paz, ha invitado a un acto en el que se verificará la firma del Pacto Ético Electoral 2014 el miércoles 6 de marzo, el que, aspira, será suscrito por los representantes legales de los partidos políticos y los medios de comunicación social. Este pacto ha sido tema de discusión, malas interpretaciones y hasta usado para calumniar, sin que se haya puesto aún en vigencia.

Debemos recordar que desde 1994 se ha suscrito el pacto entre los partidos políticos y como se dice en el lenguaje popular, ‘la fiesta se ha llevado en paz’, hasta el 2009, cuando el hoy partido gobernante se negó a firmarlo y no hubo quien lo suscribiera y todos sabemos (y lamentamos) lo que pasó en esas elecciones. En este año preelectoral, con los ríos de tinta, de lengua y de ‘trinos’ (como les dicen en España a los tuits) no solo urge un Pacto Ético, sino un afianzamiento de la ética como cultura obligatoria en el accionar público y privado.

Indagando un poco en los antecedentes y en las razones de quienes no lo quieren firmar y por qué lo empuja solamente la Iglesia católica, llego a ciertas conclusiones que pueden ser subjetivas y objeto de aclaraciones, pero que no dejan de ser una percepción del razonamiento que me merece un tema tan delicado: el pacto de 2004 fue suscrito por el Comité Ecuménico, que lo conforman las iglesias cristianas, a saber, la católica, la ortodoxa griega, la episcopal, la evangélica metodista de Panamá, la metodista del Caribe y las Américas y la bautista calvario. No figura en este comité la comunidad apostólica hosanna ni otras similares, que han probado una gran presencia en la sociedad panameña. No quisiera pensar que ante la ausencia del apóstol Álvarez, que unge al presidente cada vez que a este le da por hacerse el santo, se recurra a él para dirimir cualquier diferencia o campaña sucia que surja en este periodo.

Segundo, y no final, tampoco quisiera pensar que el liderazgo de la Conferencia Episcopal Panameña se dé en los momentos que se celebra el V Centenario de la Instauración de la Primera Diócesis en Tierra Firme. Sería lamentable que se utilice un tema tan sensitivo y vulnerable como la campaña electoral para montarse sobre este con un leitmotiv de mercadeo. Ojalá me equivoque y para eso, en mi infinita ignorancia, lo someto al escrutinio de todos.

Hagan lo que digo, no lo que hago

MARIELA SAGEL

opinion@laestrella.com.pa

La Estrella de Panamá, 3 de marzo de 2013 

El lema de este artículo se le ha aplicado a estrellas de cine, personalidades y todo aquel aspirante a famoso que promete o pregona una cosa, y hace otra. Si nos tomamos el trabajo de revisar el plan de gobierno de la actual gestión, vamos a ver que es constante la violación de sus promesas de campaña versus su actuar diario.

Un ejemplo reciente es lo relacionado al Parlacen. Una cueva de ladrones le llamó el presidente. Ahora que se revertió el asunto y se le van a pagar los salarios caídos aún a los representantes de su partido, entonces dice cándidamente que se ‘extralimitó’. Es imponderable lo que le cuesta al Estado en daños tanto económicos como de imagen este y otros exabruptos.

Criticó los viajes de su antecesor, pero no ha parado de viajar, tanto de manera oficial como personal. Cuando en Colón se estaba llegando casi a una guerra civil el pasado 26 de octubre, el presidente y su comitiva estaban recalando en Oriente, en una tardanza inexplicable que dejó como Tres Patines al ministro de la Presidencia, contradiciéndose con cada declaración pública que hacía.

Prometió que no se invertiría en los carnavales de la ciudad, porque eso le correspondería a la empresa privada, y no solo ha dilapidado los dineros en mediocres y chabacanas rumbas, sino que en el último carnaval, bien supicucú (ese era el eslogan, traído de los años ’60) ha habido toda clase de cuestionamientos y malas prácticas en la contratación de los artistas internacionales. No se reconoce el talento panameño, pero se paga alto a los de afuera y aún no se sabe si realmente Don Omar cobró y qué hubo (ni quienes estuvieron) detrás de su contratación.

Los sistemas de salud no tienen recursos, pero sí hay dinero para cosas superfluas. Si se hubiera permitido construir la Tusa en el lote que ocupó la antigua Embajada de los EE.UU., se habría encontrado el dinero para levantarla en detrimento del área hospitalaria que visionó el Dr. Belisario Porras, pero no hay plata para que el Hospital del Niño pague sus operaciones y pueda lograr su expansión en ese terreno.

En política exterior estamos peor que nunca. Los escándalos de nuestros representantes diplomáticos han sido constantes y sonantes y los que se han conocido —porque hay otros que se han manejado en estricta confidencialidad— no dan explicaciones. Y ahora estrenamos un nuevo canciller, el cuarto del período, cuya trayectoria en esta gestión ha sido tan errática como su fama: de zar anticorrupción se fue a gobernador de Coclé y de allí a canciller. Realmente son gente que da pena ajena. Y seguramente llegará con las mismas ínfulas que ha llegado donde lo han nombrado, el primer campanazo la dio el vicecanciller al renunciar.

La cúpula oficialista se ha concentrado en atacar a los medios y para remediar la antipatía que genera en ellos —y la imposibilidad de contrarrestar ese sentimiento— se ha encargado de comprar otros medios y hasta conductores de programas y toda su planilla, doblándoles el salario. La devastación que sigue produciendo es tan imparable, que lo sorprendente es que todos nos lo aguantemos.

La compra de conciencia y el transfuguismo se han apoderado de la política, en reemplazo de la ética y la rendición de cuentas. Hasta los más nimios nombramientos son un escándalo por la selección que hace, donde prevalece el revanchismo o el compinche.

Realmente, si nos tomamos el trabajo de cotejar el plan de gobierno, cuyo documento impreso no sirve ni para papel reciclado, reconocemos que lo que sí se ha cumplido de manera estricta es que ‘los locos somos más’. Unos porque votaron por ellos y los demás, porque seguimos soportando sus locuras.