El feísmo de las vallas

MARIELA SAGEL
marielasagel@gmail.com
El Siglo, 18 de Julio de 2011 

Las cosas feas están de moda y el culto al feísmo (palabra que está en el diccionario de la RAE y que significa una tendencia al mal gusto, a la decadencia y a valorar lo estéticamente feo) se ha apoderado de nuestra ciudad, levantando a diestra y siniestra horrorosos mamotretos de vidrio con alegorías de columnas corintias y fachadas que ganarían un premio de arte kitsch a cualquier otro esperpento.

Las vallas publicitarias no han quedado exentas de esta tendencia. Hace unos 25 años se dio en algunos países cercanos, como Colombia y Venezuela, un movimiento para hacer museos viales, en el que en vez de reproducir desagradables escenas comerciales para promover la compra o adquisición de un bien o servicio, se colocaban reproducciones de obras de arte de pintores locales y hasta extranjeros, especialmente en aquellas carreteras que por su peligrosidad necesitaban de una visión más que calmante para los conductores.

Pero en nuestro país, que no solo aspira —y por la vía equivocada— a ser el Singapur de América, sino a tener una silueta estilo Manhattan (aunque por debajo las alcantarillas estén llenas de desechos), el feísmo abunda.

Y más ahora, que se ha desatado una guerra entre el todopoderoso Ministerio de Obras Públicas y los municipios. Desde hace varios meses, casi todas las vallas que se alinean desde la ciudad de Panamá hacia el interior tienen superpuesta una inmensa calcomanía que dice VALLA ILEGAL y sus explicaciones se desconocen. Pero más sorprendente es ver que pasan los meses y siguen estos exabruptos sin que los dueños de las vallas, los responsables de los mensajes (hasta hay vallas de políticos para las elecciones), el municipio correspondiente o el MOP haga nada por removerlos, meterlos en cintura o eliminar la valla, si es ilegal.

El tortuoso trayecto desde la ciudad de Panamá hacia el interior, donde pasan casi todos los visitantes que buscan en nuestro país un lugar de descanso, entretenimiento, vacaciones y hasta segunda vivienda o una de retiro, está plagado de estos mensajes. Quisiera que alguien me indicara si ha sido productivo el castigo que se le ha impuesto a esas estructuras, si ha tenido efecto y si se ha recuperado, por lo menos, la inversión que se hizo en semejante muestra de autoridad porque al menos el papel o adhesivo que se usó ha debido costar no precisamente una bicoca.

 

Todo calza

MARIELA SAGEL
marielasagel@gmail.com
La Estrella de Panamá, 17 de Julio de 2011

…….En la Calzada de Amador… Ahora se entienden las bravuconadas de inicio de mandato, el empeño mediático en demoler a mazazos las estructuras que ilegalmente se habían construido allí, por otro afecto al poder de entonces. Esta semana se revelaron las verdaderas intenciones del porqué se quiere hacer la tercera fase de la Cinta Costera perjudicando al Casco Viejo, para supuestamente beneficiar al barrio mártir de El Chorrillo —a costa de unos incrédulos que hasta se prestaron para salir en comerciales de televisión— y por qué están diciendo a voz en cuello al mundo que nos importa un bledo con lo que diga la UNESCO.

Lo que no calza es la pelea que se ha desatado por los valiosos terrenos a la entrada del Canal por el lado Pacífico. Desde hace unos años la unidad de áreas revertidas ha servido para que un par de maníacos de su ego se quieran hacer un nombre y solo han dejado desarrollar proyectos a los allegados de ellos. Pero ahora se ha destapado la verdadera cara de este gobierno de empresarios, para quienes la Cosa Pública solo es un negocio y el slogan de ‘entran limpios y salen millonarios’ les calza preciso y más, debería ser, para ser justos, ‘entran ricos y salen millonarios’. Muy feo fue el intercambio entre los promotores de ese proyecto y los funcionarios que dicen apegarse a la ley para no dejarlos hacer. Pero más feo fueron las lamentables declaraciones y amenazas que se vertieron en contra de esos funcionarios.

Quedó claro que la razón intrínseca del consorcio Odebrecht—Suárez es no hacerle caso a las recomendaciones de la UNESCO y así valorizar aún más el proyecto multimillonario de casas para los que tienen yates, y en el medio, llevarse El Chorrillo y Barraza por los cachos y sus habitantes quedarán peor que después de la invasión. Tal como dijo el presidente, es un gobierno de empresarios, pero estos empresarios tiran cada uno por su lado y estamos en un tinglado de intereses, que lo menos que tiene es un interés por el país y por sus habitantes. Todo este enredo puede ser una cortina de humo para algo peor que está por venir.

Las cortinas de humo, las quinta columnas, los caballos de Troya, todos son eufemismos que utilizan aquellos que lleven adelante conductas erradas y oscuras, que pretenden conseguir fines no muy edificantes. Las cortinas de humo son el conjunto de circunstancias o de hechos con los que se pretende ocultar las verdaderas intenciones. Las quintas columnas son enemigos infiltrados, un conjunto de personas potencialmente desleales a la comunidad en la que viven y susceptibles de colaborar de distintas formas con el enemigo. Se les decía así desde la Guerra Civil Española, y generalmente son los que traicionan, como los tránsfugas y desleales, tan obvios desde el 1º. de julio. Los caballo de Troya son conocidos desde la Odisea de Homero, y todos saben que son como si fueran dioses y en realidad, llevan escondido un fin muy alejado de ser bueno.

A este argot subliminal y de metáforas se agrega ahora el del hacker. Tal es la obsesión de algunos funcionarios del gobierno, que a dos años de gestión todos sus males se los achacan a los ex presidentes del Partido Revolucionario Democrático. Están un poco desfasados, hace un par de años ser hacker estaba de moda, todo el mundo estaba leyendo la trilogía Millenium, del sueco Stieg Larsson, y la juventud se quería parecer a Lizbeth Salander y hasta sus modas góticas, piercings y tatuajes adoptaron. A estas alturas decir que la computadora del ministro de la Presidencia la ‘hackearon’ unos individuos que trabajaron en el gobierno anterior no se lo cree nadie, mucho menos si proviene del que es supuestamente el más maquiavélico funcionario gubernamental, que recientemente dijo en una entrevista que los otros ministros se habían disgustado con él, porque creían que el plomo que les daban en un diario estatal era porque él era la quinta columna del Gabinete, debido a su estrecha relación con el director asociado de ese diario.

Tenemos que crear un antivirus para tanto hackeo y tanta desinformación que quieren levantar cortinas de humo y darnos cuenta quiénes son las quintas columnas y caballos de Troya de todo este enredo.

 

¿Herencia en peligro?

MARIELA SAGEL
marielasagel@gmail.com
Facetas, 17 de Julio de 2011

En 1972 la UNESCO adopta la categoría de Patrimonio de la Humanidad. El Casco Viejo y la ciudad de Panamá Viejo aplicaron y en 1996 se les acepta por su valor universal excepcional.

De los organismos internacionales que quizás uno menos conozca -y sobre los cuales se vierten con ligereza calificativos- está la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) (que en inglés se lee como United Nations Educational, Scientific and Cultural Organization) y que fue la respuesta inmediata de un grupo de países cuando recién salían de la devastación en todo sentido que fue la segunda guerra mundial, y se tenían que retomar temas educativos que habían quedado pendientes y hasta trastocados.


Si bien para algunos es un honor y hasta motivo de atractivo promocional el ser designado embajador honorario o de buena voluntad de la UNESCO, por un tiempo (como lo han sido Claudia Cardinale, Alicia Alonso, Carolina de Mónaco y Facundo Cabral, recientemente fallecido), para otros se les convierte una piedra en el zapato que la organización, o sus dignatarios, llamen a capítulo a los países, cuando quieran cometer algún exabrupto como es el caso muy reciente y muy vigente de la construcción de la tercera fase de la cinta costera.

ORÍGENES

Todavía no se había acabado la II Guerra Mundial y la devastación, sobre todo moral, había sido contundente y demoledora. En 1942 se habían reunido, en Londres, representantes de los países europeos en una cumbre denominada Conferencia de Ministros Aliados de Educación, preocupados en cómo restablecerían los sistemas educativos. Apenas se terminó el conflicto bélico este mismo grupo realizó, en noviembre de 1945, una reunión para establecer una organización educativa y cultural adscrita a Naciones Unidas.

Al grupo original se habían sumado otras naciones, como Estados Unidos, y gracias al impulso de Inglaterra y Francia, dos de los países más afectados por la guerra, se adopta una visión cuya inspiración es la propagación de una cultura de paz y el fortalecimiento de la solidaridad intelectual y moral de la humanidad, para que no se vuelvan a repetir los horrores de la guerra.

En 1946 se constituye legalmente la UNESCO, con la representación de 30 estados miembros, a la cual se une Panamá en el año 1950. Algunos países, por conflictos raciales y también por disyuntivas políticas han salido y vuelto a entrar a la organización, pero a nivel general, casi todos los países del mundo están representados allí, cuya sede principal está en París.

PATRIMONIOS HISTÓRICOS 

En el año 1972 se adoptan los términos para la Convención de Patrimonio Mundial Cultural y Natural y es allí donde se adscriben los sitios monumentales, sea histórico o natural que reciben la categoría de Patrimonio de la Humanidad.

El Casco Viejo y la ciudad de Panamá Viejo aplicaron para esa categoría y en 1996 se les acepta por su valor universal excepcional. Un evento que fue determinante para la organización y que profundiza sus razones para preservar los sitios históricos fue lo que sucedió en Egipto, donde se pretendía inundar las tierras aledañas a los templos de Abu Simbel (en 1959) para construir la represa de Aswan.

En 1959, UNESCO pidió a los gobiernos de Egipto y Sudán detener la obra y en su defensa, hizo una campaña que costó alrededor de 80 millones de dólares, mayormente donados por unos 50 países solidarios, para preservar estos valiosos sitios arqueológicos. El éxito que alcanzó este movimiento ha sido replicado en la conservación de los canales de Venecia, las ruinas de Moenjodaro en Pakistán y los templos de Borobodur, en Indonesia.

Más importante que la solidaridad fue vincular la protección del patrimonio cultural al patrimonio natural, porque muchas veces ambos son uno consecuencia del otro, y no se puede afectar a uno sin afectar al otro. De allí que se conjuguen los esfuerzos y se ratifique una sola convención en 1972.

Los conceptos vertidos en esa convención y adscritos a la designación de patrimonios históricos son muy bien entendidos a nivel mundial y son generadores de respeto, primeramente, y también de asistencia financiera internacional y de ayuda en la implementación y elaboración de planes de desarrollo comprehensivos para adecuar las prácticas de conservación y el establecimiento de mecanismos de monitoreo en esos lugares.

El hecho de ser declarado patrimonio de la humanidad aumenta el conocimiento de los sitios históricos a nivel mundial y funciona también como un atractivo de promoción turística que se traduce en una gran visibilidad y eventualmente, divisas, en beneficio de una industria que cada día mueve más personas que no quieren morirse antes de visitar los mil lugares que hay que ver en vida, dos de los cuales son nuestras primeras ciudades.

ACERVO EN PELIGRO

El mes pasado, el Comité de Patrimonio Mundial de la UNESCO se reunió en París y en su agenda estaba el de incluir al Casco Viejo y Panamá Viejo en la lista de Patrimonios en Peligro. Por la importancia del asunto, viajó una delegación de alto nivel gubernamental, a la que se le pidió suspendiera la construcción de la tercera fase de la cinta costera.

Las informaciones han sido confusas y hasta contradictorias. Por un lado, los representantes del gobierno han dicho que no se les ha pedido suspender la construcción pero por otro lado se da a conocer esta semana la resolución de la UNESCO, donde le da plazo a nuestro país hasta febrero del 2012 a fin de que subsane las tres alternativas presentadas para la continuación de esta fase de la cinta costera y cuidar que ninguna afecte severamente el conjunto monumental y nos haga perder la categoría de Patrimonio de la Humanidad.

Tal como han reportado los medios noticiosos, la resolución es taxativa del compromiso adquirido por el gobierno en la sede de la organización en París, pero las declaraciones del mandatario panameño la contradicen al asegurar que se va a seguir haciendo la obra, sin tomar en cuenta las recomendaciones hechas. El asunto aquí no es de bravuconadas sino de hacer honor a nuestra palabra empeñada ante un organismo de la categoría de la UNESCO que precisamente vela por una cultura de paz y el respeto a los patrimonios que la historia y la naturaleza nos ha prodigado.

Vale la pena que conozcamos que no se trata de un organismo cualquiera, sino uno que ha sido capaz de preservar un sitio arqueológico y natural como Machu Pichu, en Perú, que este año marca el primer centenario de su descubrimiento, y que ha sido sometido a vigilancia estrecha para que no pierda sus valores históricos pero siga sirviendo de atractivo a los visitantes.

La semana que acaba de culminar se llevaron a cabo los actos conmemorativos de esta fecha con sendos actos y conciertos, siempre bajo la supervisión de la UNESCO. Eso, al contrario de quitarle prestigio, le añade lustre tanto a la gestión gubernamental que vela por su patrimonio como a las personas que sienten orgullo de esas ruinas.

Desvirtuando mentiras

MARIELA SAGEL 

marielasagel@gmail.com

 El Siglo, 11 de Julio de 2011

Se le atribuye al malévolo Joseph Goebbels, ministro de propaganda del régimen nazi y artífice de muchas de las manipulaciones que hicieron esos políticos despiadados contra millones de personas en Europa, principalmente contra los judíos, la frase ‘una mentira repetida mil veces se convierte en verdad’. Y como siempre, los malos ejemplos son los que más se contagian, vemos día tras día que se repiten señalamientos que, supuestamente, hablan con la verdad, y es todo lo contrario.

Una de estas mentiras repetidas mil veces es que los inmuebles del Casco Antiguo están en manos de unos pocos. Lo dice desde el presidente hasta el más humilde conductor de taxi. Si bien el Casco Antiguo fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 1996, es decir, que ya no nos pertenece sino que es de todos los habitantes del planeta, se estipularon reglas y condiciones para que se preservara de forma íntegra y se respetara la historia. Muchos de los edificios allí construidos estaban en estado deplorable y fue necesario que se legislara para ofrecer incentivos a la inversión y esas propiedades fueron adquiridas y reconstruidas bajo estrictas normas de restauración.

Es así como se conformaron algunas empresas que se dedican a comprar y rescatar de las ruinas la mayoría de esos edificios, y sobre todo, a defenderlos de la voracidad del mal gusto y las vallas comerciales de neón. Se establecieron restaurantes, tiendas, galerías y se remodelaron iglesias y obras monumentales, como son el Teatro Nacional, el Palacio Nacional y la Casa Góngora, entre otros. El Palacio de las Garzas, la Cancillería y la Embajada de Francia se unieron a fin de dar lustre a ese lugar que es obligatorio visitar antes de morir.

Algunos se pasan de vivos, quieren violar esas reglas y encuentran funcionarios irresponsables que los dejan, como es el caso del Hotel Central y el PH Independencia, pero en su mayoría, la armonía y los estilos arquitectónicos de la época se han conservado.

Visto así, si las casas del Casco Antiguo están en manos de unos pocos, ¿qué hay de malo en eso?, si lo que han hecho esos pocos es conservar un legado que le pertenece al mundo, arriesgando su capital. Lo malo es que ahora quieran echar por tierra un esfuerzo de quince años para satisfacer caprichos gubernamentales y quién sabe qué bolsillos, partiendo en dos esta esquina de nuestra ciudad que nos llena de orgullo.

El retorno de Morgan

MARIELA SAGEL*

marielasagel@gmail.com

La Estrella de Panamá, 10 de julio de 2011

Una interesante actividad llevamos a cabo el martes, en el marco de las tertulias de la Fundación Nuestra Lengua. Contamos con el privilegio de tener de oradora a la Dra. Edilia Camargo, quien fue funcionaria de la UNESCO por más de 20 años, que nos hizo un esbozo general y muy puntual de lo que es la organización, desde su fundación, el papel que ha tenido en la vida de las naciones después de la II Guerra Mundial y cómo llegaron a ser reconocidos como Patrimonio de la Humanidad nuestras dos primeras ciudades, Panamá La Vieja y el Casco Antiguo. Edilia no solo señaló lo que ha representado la UNESCO desde que se fundó en 1945, sino cuáles son los pasos a seguir en el respaldo o rechazo de esa organización a lo que hagamos para preservar o vulnerar algo que ya no nos pertenece, sino al resto del mundo.

Nos quedó claro, a los presentes, que se hizo un trabajo largo y arduo para lograr que Casco Antiguo fuera designado como Patrimonio Histórico, y esto se debió a su valor universal excepcional. Asimismo, se nos ilustró con las características de esa designación, y cómo no todo lo que puede creerse que sea Patrimonio de la Humanidad tiene ese concepto tan abarcador. Por ejemplo, la obra del arquitecto suizo—francés Le Corbusier no llegó a ser aceptada, porque la totalidad de sus diseños no tenían esas características de valor universal excepcional.

La Dra. Camargo asistió a la reunión que recientemente se realizó en París, en la sede de la UNESCO, para evaluar las alternativas de construir la Cinta Costera atravesando el Casco Antiguo, vulnerando esa posición envidiable que tiene como Patrimonio de la Humanidad y se debatieron todos los alcances que desconocer las sugerencias de la organización que vela por la educación, la ciencia y la cultura tendría sobre nuestro país y ese pedazo de la historia y de la ciudad del que tanto nos preciamos y otros desprecian. Llegué a escuchar, en persona, decir al ministro de Obras Públicas que al Casco Viejo nadie iba.

Una de las observaciones que más me impactaron del resumen que sobre el tema ofreció la Dra. Camargo, y los aportes que ofrecieron los destacados participantes de la convocatoria, fue que no se llevó a un profesional técnico a la reunión. Es imperdonable ese desliz, porque las sugerencias que se le dieron a Panamá, para que se subsane lo que sea que piensa hacer el gobierno en esa tercera fase (además de crear un conflicto de clases) son precisamente técnicas.

Se ha dicho en el lenguaje tan coloquial y característico con que hablan los funcionarios que la cinta 3 ‘va porque va’, sí, ¿pero a costa de qué? También se sabe que se dio la orden de proceder. Para llegar a dar esa orden de proceder, debe haber un diseño y antes de eso se hizo una licitación. Aquí parece que se ha puesto a la carreta delante de los bueyes. El enriquecedor debate que se produjo, al conocer tan valiosa información, nos reveló que existen fondos voluntarios que se ofrecen a los países para asistirlos a solucionar problemas técnicos. Considero una aberración que el gobierno se atreva a acceder a esos fondos voluntarios, teniendo en cuenta que la empresa que se adjudicó la licitación es una todopoderosa no solo en Panamá sino en América Latina, que pone y quita presidentes y ministros.

Me atreví a sugerir, en un momento de la reunión, que los que estamos oponiéndonos a que se violen los acuerdos internacionales y se pierda esa denominación, podamos acceder a esos fondos voluntarios, a ver si logramos entrar en razón a nuestros gobernantes que no se dirige un país con caprichos y chiquishows. De la misma manera surgió el tema del referéndum, lo que felizmente fue aclarado al día siguiente en el sentido que no es viable constitucionalmente, pues existía la duda de si se debía hacer local (los barrios en conflicto) o nacional.

Al final, creo que la mayoría de los presentes salimos de allí con una esperanza renovada que nuestra posición es la correcta y responsable, ante el país y la historia, así como con nuevos elementos de juicio para no permitir el retorno del pirata Morgan, o que el Casco Antiguo se prenda en llamas.

 

Miembro de la Red de Voces Libres de Panamá

Abusos verbales

MARIELA SAGEL 

marielasagel@gmail.com

 El Siglo, 4 de julio de 2011

Nuestros políticos se han empeñado en darnos un pésimo ejemplo cuando agarran un micrófono, y a veces llegan al punto del ridículo cuando usan palabras que podrán ser de uso común en la jerga de los pela’os o de los amigos de parranda y juego, pero que definitivamente, no ayudan a elevar el nivel cultural y educativo de los que tenemos que aguantarnos sus mamarrachadas a todas horas.

Los profesores de Español, los miembros de la Academia de la Lengua y los oradores deberían pronunciarse por el maltrato que, en tiempo récord, ha sufrido nuestro precioso idioma, a través de todos los medios de comunicación. Igualmente lo deben hacer los comunicadores, porque a menos que sean programas como La Cáscara, esas licencias no deben ser permitidas. Estoy segura que ni ellos se atreven a tanto, pero seguramente, con tan mal ejemplo, la van a emprender de lo lindo.

Los muchachos del creativo programa radial Proyecto Criollo, en sus sátiras jocosas decían que el zoológico de San Diego va a sacar un espectáculo itinerante próximamente donde participarán los diputados de la Asamblea, pero debería incluir un show de bromas en el que se tratara de satirizar todas las palabras acuñadas en la última semana, que definitivamente batió récord en el desprecio a las personas, por parte de los funcionarios que, haciéndose los graciosos, caen en desgracia.

Si algo ha caracterizado a los que ostentan hoy día los puestos de dirigir este país, es la poca destreza en manejar la oratoria de altura, y tal parece que los que lo hacían –hay un par de ministros que tienen experiencia en estructurar ideas mediante la oratoria – se les ha contagiado la lumpenización de los locos, búfalos, pitufos y otros especímenes que hay en el circo local. No nos quejemos después que salimos mal en todos los exámenes que evalúan la educación de nuestro país cuando por un lado va el supuesto desarrollo rampante que se ve sobre la silueta de la ciudad capital, y por otro, la gente habla, se expresa y escribe cada día peor.

Vuelvo a recordar una frase que se le atribuye a Abraham Lincoln: ‘Se puede engañar a todos poco tiempo, se puede engañar a algunos todo el tiempo, pero no se puede engañar a todos todo el tiempo’. Todos queremos crecer, tanto económica como culturalmente, empecemos por dar el ejemplo y hablemos bien, expresémonos correctamente y no abusemos de nuestro idioma.

Con o sin palabras

MARIELA SAGEL*

marielasagel@gmail.com

La Estrella de Panamá, 3 de julio de 2011


Una frase conocida, atribuida a Abraham Lincoln, dice: ‘Se puede engañar a todos poco tiempo, se puede engañar a algunos todo el tiempo, pero no se puede engañar a todos todo el tiempo’. Esto viene a colación por lo que se ha vivido en la semana que culmina, con evaluaciones que van y vienen de los primeros dos años de la gestión del gobierno de los locos. Todos los días ha habido programas de análisis en radio y televisión —me gustaría saber dónde se dan los certificados de ‘analista político’, porque cada vez hay más—, se vierten ríos de tinta en noticias, columnas de opinión y se ha estado en vilo tanto por las ‘babosadas’ que se han dicho, como por los ‘zoquetes’ que las dicen. Se han acuñado nuevas palabras y la tortura de tanto abuso del idioma nos tiene, por lo menos a los que cultivamos y exhortamos a que se hable mejor y se escriba mejor, con creciente desagrado.

En medio de los análisis de lo que se ha hecho y se ha dejado de hacer —y no se hará, porque es físicamente imposible o eran puras mentiras— ha estado el tira y jala de quién será el presidente de la Asamblea de Diputados, declaraciones de amor, amenaza de divorcio y hasta insinuaciones de ‘leves’ infidelidades que se han cometido en este breve matrimonio de conveniencia que ha sido la alianza de gobierno entre los partidos Cambio Democrático y Panameñista. Yo pensé que había visto todo en política, pero la verdad es que esta nueva jauría tiene tal capacidad de reinventarse a diario, que no dejo de sorprenderme.

Las redes sociales han tomado más fuerza y los noticieros han hecho un segmento especial para leer lo que publican los políticos en Twitter o en Facebook. Es muy entretenido ver lo propensos que son algunos de ellos a lanzarse a emitir opiniones en un espacio de 140 caracteres.

En fin, para cuando salga este artículo, ya tendremos un nuevo presidente de la Asamblea, y las cosas seguirán igual, en uno de los órganos más inoperantes del Estado, pero en esta coyuntura posiblemente se habrá roto la alianza y entonces, amanecerá y veremos. Espero que el Molirena no ceda ante las pretensiones de ser engullido por el CD, que entre otras cosas, se engulle también los principios y ese partido, al menos, los tiene (¿o tenía?).

Uno de los análisis o aportes que más me llamaron la atención y que quisiera reforzar en este espacio es el publicado por el profesor Modesto Tuñón, sobre el aprendizaje urbano que debe ir aparejado al crecimiento y el desarrollo que se pretende llevar a tambor batiente. No podemos mejorar infraestructuras que van a ser violentadas y mal usadas por personas sin indicaciones de cómo hacer un buen uso de ellas, seguir haciendo carreteras cuando los conductores no saben que deben manejar por la izquierda solamente si van a rebasar a otro carro. En el artículo se menciona que en barriadas de lujo se trancan las alcantarillas, porque se tira caliche o desperdicios sin ningún control y todo esto tiene ver con una cultura ciudadana.

Todos los megaproyectos deben ir aparejados de una fuerte inversión en la educación de las personas en cuanto a elevar el nivel de conciencia y pertenencia de lo que se erige como símbolo de crecimiento y de estatus. Como he dicho y escrito ingentemente, vamos hacia ser ricos e ignorantes y la educación, no ya la formal sino la que debe proyectarse a todos los niveles, debe ser una prioridad y esa incluye elevar el nivel de comunicación de los que salen en pantalla o escriben, empezando por los políticos y funcionarios. Es inaceptable que un ministro conjugue el verbo ‘haber’ en un debate en forma errada, con el odioso ‘hubieron’.

El balance final, después de esta extenuante semana, debería ser, por un lado, por parte de la Academia de la Lengua, una pésima nota para los que han asaltado la palabra y la han abusado y recordar la frase de Abraham Lincoln, porque así como hace dos años muchos cándidos cayeron en la trampa de un slogan chabacano de creerse locos, ahora tenemos que ver cómo aguantamos sin volvernos locos por tres años más.

No hay tal lucha de clases

MARIELA SAGEL 

marielasagel@gmail.com

El Siglo, 27 de Junio de 2011

El resultado de la esperada reunión que se llevó a cabo en París, ante la Unesco (oficina de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura) fue la solicitud al Gobierno de Panamá que detenga la ejecución de la tercera fase de la Cinta Costera por donde se han empeñado en hacerla (y hasta la han licitado así) y se presenten estudios técnicos que indiquen por donde afectaría menos al Casco Antiguo de la ciudad.

Esta tercera fase de la Cinta Costera es importante que se haga, para descongestionar el cuello de botella que se crea al tratar de meter en un embudo todo el flujo de automóviles que viene por esa vital arteria y se dirige al o desde el interior. Pero no a costa de algo tan preciado como es la segunda ciudad que se fundó en Panamá, enmarcada en un Patrimonio de la Humanidad, que quiere decir que no solo nos pertenece a los panameños sino a todos los que pueblan este planeta. Querer elevar el tema de los que nos oponemos a que se haga afectando el Casco Antiguo a uno de lucha de clases sociales es irresponsable y hasta temerario, porque no existe tal cosa, por el contrario, ese San Felipe rescatado es un apoyo para los olvidados Chorrillo y Barraza y estoy segura de que muchos de los residentes de estas barriadas encuentran su sustento en las actividades turísticas y culturales que se desarrollan en el Casco.

Los que no queremos que se haga esa tercera fase bordeando la muralla no nos oponemos al progreso, por el contrario, el haber rescatado ese rincón de nuestra historia para que sea un atractivo más tanto para los que nos visitan como para los que aquí residimos, es avanzar con paso firme a la par de él. Pero para hacer los cambios, hay que hacerlos bien, no en base a caprichos ni egos desmedidos. La construcción de la Cinta Costera fue criticada políticamente mientras la hacían, pero hoy día todo el mundo la bendice, igual que ocurrió con la construcción de los corredores. La crítica que hacemos no es política, es responsable.

Así como todo el mundo se vanagloria que obtuvimos grado de inversión y nos sacan de las listas grises o negras y nos ponen en las blancas de los organismos financieros, así también debemos cuidar el estar entre los que respetamos la historia y preservamos su legado.

Cenizas de la historia

MARIELA SAGEL

marielasagel@gmail.com

Facetas, 26 de junio de 2011


Ante un auditorio lleno de personalidades, familiares y amigos, presentó su último libro la escritora Gloria Guardia, que cierra la trilogía ‘Maramargo’, titulado El jardín de las cenizas. Este conjunto de tres obras la inicia la autora con El Último Juego, Premio Centroamericano de Novela ‘Educa’ en 1976 y editada en su primer formato por la Editorial Universitaria Centroamericana al año siguiente. Los jurados de ese certamen fueron Angel Rama, uruguayo, ensayista y escritor, esposo de la laureada crítica de arte, Marta Traba, que falleció en un accidente aéreo en 1983, donde también murió ella; José Emilio Pacheco, mexicano, merecedor de innumerables premios y Lizandro Chávez Alfaro, nicaragüense, poeta como muchos de su país, todos producto de la llamada ‘generación del 45’.

En fecha más reciente, y para la Feria del Libro del año 2009 en nuestra ciudad, la autora relanzó esta misma historia bajo el sello Alfaguara, ilustrado en su portada por un grabado de nuestro insigne artista y reconocido maestro de ese arte gráfico, Julio Zachrisson. Un par de años antes, Gloria nos había deleitado con Lobos al Anochecer, que trata el tema del asesinato del Presidente Remón, un magnicidio que abrió el compás para que nuestro país se estableciera como una nación mercantilista y fuera signado su destino como consecuencia de su posición geográfica. Con El Jardín de las Cenizas se cierra con broche de oro la historia de Panamá en un siglo, donde empezamos siendo un país para hacer un canal a un país que administra y maneja muy bien el Canal de Panamá, lo que nos ha hecho crecer ante los ojos del mundo.

No es posible hacer un juicio de valor a este libro en tan poco tiempo después de haberse presentado y sin haberme leído el libro y, en justicia a las reseñas que periódicamente entrego, conversé con la autora, que vive entre Panamá y Bogotá, que me recibió en el Museo Ricardo J. Alfaro, custodiado como parte del legado de su suegro y, en medio del despacho del insigne antepasado me cuenta un poco lo que significó escribir esta historia para ella, con el compromiso que cuando la termine reseñaré sobre la trama de la misma. Me dice Gloria que escribió el libro gracias a una beca otorgada por la Fundación Rockefeller, para creadores e investigadores, con residencia en Bellagio, Italia, entre mayo y octubre del año 2007, entre Los Ángeles y Panamá el resto de ese año, y hasta agosto del 2008, entre Panamá y Bogotá, donde reside. Son abundantes las referencias que tiene el libro tanto a períodos de nuestra historia patria como a los protagonistas de la misma y la remata con un vasto cuadro cronológico que guía al lego y al letrado por los recovecos y laberintos de la historia.

ESCRITURA A PRUEBA DE BALAS

Gloria es una escritora y autora exquisita, de un lenguaje cuidadoso y muy bien logrado. Su redacción es considerada a prueba de balas y su apego a los hechos históricos es simplemente preciosista. Este cierre con broche de oro le hace justicia a los acontecimientos que fueron vitales para la conformación del país, tales como el surgimiento de Acción Comunal y el Frente Patriótico, en los años veinte, que tenía como modelo de nación el ‘orden, trabajo y economía’. Rescata de un olvido involuntario las figuras de un patriota como Víctor Florencio Goytía, entre otros forjadores de la nacionalidad istmeña.

Le pregunto a Gloria, en nuestro breve encuentro frente al escritorio de su suegro, si es una novela histórica o una historia novelada. Tal como ella y Mario Galindo establecieron, -el erudito abogado y economista fue uno de los dos presentadores del libro, que transcurrió como una amena conversación-, la historia se conoce como es relatada o narrada, lo único sagrado son los anales y alrededor de eso se teje una versión, lo que se ha venido viviendo, según los historiadores y filósofos Pierre Nora y Walter Benjamin, a quienes ella cita.

Así como ha tenido el privilegio de haber crecido de la mano de un padre que le contó de primera mano lo relacionado con Acción Comunal, ya que fue fundador de ella, tuvo el cuidado de poder corroborar con la pléyade de personalidades que formaron ese movimiento, sea directamente y por lo escrito y narrado, y vivió en carne propia y emoción la transferencia del Canal a manos panameñas.

UN PAÍS DE NOVELA

Se le preguntó esa noche también por qué ella señalaba que Panamá era el escenario de las más intrincadas novelas negras y me dice que todo lo malo que ha sucedido -y lo que se sigue viviendo, gracias a nuestra posición geográfica- hace propicio que se insista en que cada uno de nosotros viva bajo un estricto código de ética.

Gloria Guardia transpira pasión por la historia y asegura que gozó muchísimo escribiendo la novela, adentrándose en los hechos históricos y en sus protagonistas. Durante el desarrollo de la amena conversa entre los dos presentadores y la autora, en el simulacro de una sala de casa, Mario Galindo le insiste sobre la palabra ‘descatolizar’ que, cuenta la autora -que es miembro correspondiente de la Academias de la Lengua de Panamá, Colombia, Nicaragua (de donde era su madre, hija de un prócer de ese país) y parte del equipo que está revisando los términos-, es un verbo que está en proceso de ser adoptado en el Diccionario de la Lengua Española. Descatolizar puede ser entendida como desclasificar, pero aún se trabaja en ese significado.

Le pregunto si no será una coincidencia que precisamente se concluya y cierre la trilogía con este libro que rescata el Casco Viejo de Panamá, ahora mismo muy vulnerable por la insistencia de querer hacerle una carretera que la bordee y también por la aparente ausencia de grupos de jóvenes con una formación humanista, como lo fueron los que integraron Acción Comunal. De forma terminante se reitera muy apegada a las teorías de Jung, de que nada es una casualidad. Fue un deleite la conversación con la escritora y seguramente un deleite será la lectura de El Jardín de las Cenizas, llena de referencias históricas, y apegada a una redacción cuidadosa y a los anales que se registraron en esa época, pero no exenta de la vena novelística de esta panameña que ha sabido darle un lugar a la historia y al país, a través de sus libros. Los tres tienen, de forma fervorosa, en sus portadas, hermosos grabados de Julio Zachrisson. Eso tampoco es una casualidad.

Un premio al recuerdo

MARIELA SAGEL*

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La Estrella de Panamá, 26 de junio de 2011

El día que Ñopo Eleta hubiera cumplido 58 años se entregaron los premios que la Fundación Eleta creó para premiar la excelencia periodística en varios medios y honrar la memoria de Fernando Eleta Casanovas, a casi dos años de su repentina partida. La convocatoria se había dado hace un año, con el auspicio del Centro Latinoamericano de Periodismo (CELAP) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), donde laboraba al momento de su deceso.


Las categorías eran para incentivar la conservación del patrimonio cultural y el patrimonio natural a través de cuatro diferentes medios de comunicación, como la radio, la prensa, la televisión y el recurso multimedia. Los jurados, dos panameños y dos extranjeros, destacaron con una mención especial a Louissis McDonas, una adolescente de 16 años que desde los siete tiene un programa radial sobre temas ecológicos y culturales en la provincia de Colón.

El premio de periodismo escrito al patrimonio natural lo ganó Oscar Cataño Lorente, del suplemento Martes Financiero, titulado ‘La provincia de Darién, taponada y abierta’ y el de periodismo cultural Rocío Grimaldo por su artículo ‘En busca de las piedras’, publicado en la Revista Panorama, de la aerolínea Copa. Los premios a los trabajos de periodismo televisivo en la categoría de Patrimonio Natural fueron a las manos de Elkirian Caballero Flores, de TVN Noticias, por su trabajo ‘Armila, el más grande santuario de la tortuga’ y el de patrimonio cultural para Raúl López Aranda por su cobertura de ‘Cuna de Acordeones, nacen nuevas estrellas’ transmitido en Telemetro Reporta.

El trabajo de multimedia que se hizo con la presea de Patrimonio Cultural fue ‘José Alberto Villa: Tabacalero de Casco Antiguo’, del portal www.enterate.com.pa y el de patrimonio natural fue declarado desierto.

Desiertas también resultaron las categorías de periodismo radial, al no presentarse trabajos hechos en torno al patrimonio cultural y al patrimonio natural en ese medio. Es realmente lamentable, porque Fernando Eleta Casanovas era un hombre de radio, que cimentó su carrera periodística a través de las ondas hertzianas, que tiene tanta cobertura, tanto potencial y es muchas veces subestimado. Los jurados y auspiciadores, al llegar a ese resultado, recomendaron a la Fundación Eleta destinar el monto que se había asignado a los premios desiertos a fin de incentivar el desarrollo de la producción radial, lo que fue aceptado con gran entusiasmo.

Los jurados de este certamen, cuya premiación estuvo llena de emoción y recuerdos de su inspirador, fueron el Dr. Stanley Heckadon Moreno, sociólogo, escritor e investigador del Instituto Smithsonian, uno de los panameños más talentosos que tenemos en ese ramo, cuya filosofía de vida lo ha llevado a establecer que si tuviera que tomar tres decisiones en la vida escogería ‘darle tres medidas a la humanidad: una de felicidad, otra de generosidad y otra de buen humor’; Luisa Massarani, brasileña y periodista científica; Elena Suárez, panameña, en representación del Banco Interamericano de Desarrollo y por ende, colega de Ñopo, quien se dirigió al público con emotivas palabras y la cineasta mexicana, Ximena Urrutia, que manifestó su gran admiración por Panamá, que lo había descubierto mediante la invitación a participar como jurado en este concurso.

Es realmente de admirar el esfuerzo y los recursos que se han unido para marcar un hito y honrar el nombre de un miembro sobresaliente de la familia Eleta, por parte de sus padres, hermanos, cuñados y demás familiares. Les tocó a algunos de ellos entregar la estatuilla que diseñó el talentoso artista Emilio Torres para establecerlo como un símbolo, artista que ha diseñado la escenografía de las empresas de medios que ha tenido siempre esta familia y que seguro también fue un homenaje al recuerdo de Ñopo. Hace escasamente un par de meses una de sus hermanas me sorprendió con una visita y el regalo de un precioso libro, tipo scrap book, que hicieron para sus familiares y algunos allegados, entre los que me distinguieron, lo que agradezco infinitamente. También estoy agradecida a Dios porque en vida pude valorar el calibre de una persona como Ñopo que aunque se fue muy rápido y muy de prisa, dejó su huella imborrable en todos los que lo conocimos y que seguiremos honrando su memoria.