Entre Chile y Panamá

MARIELA SAGEL

marielasagel@gmail.com

El Siglo, 25 de Octubre de 2010

WASHINGTON, D. C . Para muchos ha sido motivo de atención el rescate prodigioso que realizó el gobierno chileno recientemente, de 33 mineros que habían sido sepultados a una distancia equivalente a 250 pisos bajo tierra por 70 días, y que salieron uno tras otro en una operación donde participaron decididamente, no solamente el gobierno de ese país, sino corporaciones y entidades que pusieron lo que la dueña de la mina, declarada sospechosamente en bancarrota unos días después del derrumbe, no hubiera puesto jamás. A pesar de lo equilibrado de la intervención del presidente y otras figuras públicas, quedó al descubierto que las condiciones de algunos trabajadores, aún en un país que es considerado el más avanzado en América Latina, dejan mucho que desear.

Posterior a ese rescate presenciado con atención por millones de personas en directo desde el mismo escenario donde se llevaba a cabo, salen ciertos paralelismos que me gustaría tocar en este espacio, y que tienen que ver con el liderazgo, la comunicación humana y la solidaridad. ¿Cuántas personas hoy día, en un mismo gremio, partido o grupo se disputan un protagonismo que no se les da con el puesto ni la posición, sino que se lo ofrecen sus actuaciones? ¿Cuántos no vemos cómo esas mismas disputas llegan a perjudicar al mismo colectivo, quizá bajo la premisa que si me jodo yo, también se jode todo el mundo, más cuando es todo un país?

Para muestra un botón: lo que recientemente aconteció en las federaciones de deportes que por sus peleas intestinas privarán a Panamá de ser sede de los juegos bolivarianos. La mezquindad y la maldad son sinónimos de egoísmo y, no nos basta con ver ejemplos de cómo elevarse por encima de la propia envidia y falta de auto estima para comprender que haciéndonos daño se lo hacemos a todos.

Lo vivido en el país del sur debe enseñarnos a ser solidarios y mirar todos en una misma dirección. A dejar a un lado las agendas personales y buscar las del colectivo.

Bien lo resumió el famoso escritor chileno, Antonio Skármeta, en un diario mexicano: “Lo que pasó con los mineros rescatados es tan luminoso que da una señal de esperanza, un llamado de cómo debiera ser el mundo. Hay millones de seres que están metafóricamente enterrados y esperan recibir ayuda, solidaridad. Hay una bondad innata en el ser humano que está sepultada por la globalización”.

La libertad de expresión e información

MARIELA SAGEL*

marielasagel@gmail.com

La Estrella de Panamá, 24 de Octubre de 2010

W ASHINGTON, D. C .— Todos estos días el gran debate se ha centrado en torno al peligro que se cierne sobre la libertad de expresión, por la serie de eventos que se ha desatado contra periodistas, que no parece que tengan relación entre sí, pero que los une un hilo conductor casi imperceptible, cuál es, el poder económico que hay en la agenda de los que están atentando contra ella.

Apoyo denodadamente todas las manifestaciones que se organicen con el fin de repudiar estos ataques a los comunicadores, así como lamento profundamente que vayamos para atrás en cuanto a las regulaciones y leyes que se quieren manipular para crearle una patente de corso a los que hoy detentan el poder.

Mis reflexiones van más allá de lo que está pasando ahora, se remontan a los excesos que se han cometido en el pasado y que han dañado irremediablemente la honra de personas que han sido víctimas de ciertas ‘unidades investigativas’, que poco les vale con tal de hacerle daño a una gestión o a fin de satisfacer un capricho particular de algún resentido. Y en este sentido quiero destacar que así como ese personaje creado por Ebrahim Asvat que se llama Expresión Libertad, también hay otro que se llama Información Libertad, que debe ser preservado a como dé lugar. Porque todos tenemos derecho a estar informados correctamente y también todos tenemos derecho a expresar nuestra opinión, sin que medien amenazas de catalogarnos de una u otra forma.

Todos los que nos informamos por medio de la radio, prensa y televisión, estamos a merced a la orientación de la noticia y la forma en que ésta se presente. El año pasado y éste ha habido dos casos que han llamado mucho la atención, porque se nota que ha habido una agenda oculta en cómo se han presentado los hechos y la intención final que se perseguía.

Me refiero a los casos del ex presidente Ernesto Pérez Balladares y el del ex ministro Daniel Delgado Diamante. Sobre el primero he expresado, tanto en radio como en televisión y prensa, los desafueros que tuvo la supuesta investigación que se fraguó desde la unidad investigativa de un diario impreso y el aprovechamiento que tuvo la administración actual para hacer todo un show al respecto. Sobre el segundo, si antes no expresé ninguna opinión fue porque no me sentía suficientemente ilustrada sobre el hecho, más allá de la lectura de los reportajes del periodista argentino. Pero recientemente, y hurgando un poco en el destino que tuvieron los llamados Decretos de Seguridad que había llevado a cabo, contra viento y marea, el ex ministro Delgado, me he encontrado con cosas que no se dijeron, o no se les dio la debida divulgación, o peor, mentiras que repetidas muchas veces se convirtieron en verdades para muchos.

Con Daniel Delgado me une solo una cordial relación de colegas cuando él era secretario general de Cancillería, relación que se convirtió en una amistad de respeto e intercambio cultural los siguientes cinco años, estando él al mando de un importante proyecto en la Ciudad del Saber. Su nombramiento en la Dirección de Aduanas me alegró, toda vez que conozco lo puntilloso y vertical que es para el manejo de estos temas. Consideré su paso al Ministerio como una excelente oportunidad para que un hombre formado en los cuarteles desvirtuara ese paradigma que tenemos todavía contra la elite castrense, después de 20 años de haberse abolido el ejército.

Participé de las discusiones que se dieron en torno a los decretos de seguridad, sabiendo que no era el mejor momento, electoralmente hablando, para que se pasaran, pero tal parece que por más que se dijo en campaña que se abolirían los mismos, eso no ha ocurrido, y solo el relacionado al Consejo de Seguridad fue modificado, con la aberración de excluir del mismo al ministro de Seguridad.

Creo que a Daniel Delgado no se le ha dado la oportunidad de decir su versión de los hechos que ocurrieron hace más de 40 años y puede que éste sea el momento para que lo haga y gocemos, plenamente, de una verdadera libertad de expresión e información.

La necesaria educación vial

MARIELA SAGEL

marielasagel@gmail.com

El Siglo, 18 de Octubre de 2010

Ha sido muy bien recibido el anuncio del director de la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT) de que se va a realizar una gran campaña de educación vial. La idea me parece excelente y si se llega a concretar, deben tomarse en cuenta tanto los peatones como los conductores, para que todos elevemos el nivel educativo en este aspecto.

Está comprobado que la mayoría de los accidentes que involucran atropellos se dan por imprudencia de los peatones. El desorden con el que acostumbran manejar los conductores de taxi, que paran en cualquier lado para recoger un pasajero, debe ser tomado en cuenta, pero por ambas vías: por el taxista como por el que requiere el servicio.

Otro punto importante es el conducir por el lado izquierdo de la carretera, cuando la vía sea de dos carriles, que es el que debe utilizarse para avanzar (rebasar o cruzar un auto que va a una velocidad inferior). En esas vías se ven unos carros que parecieran que estuvieran vendiendo huevos, manejando tranquilamente por el lado izquierdo, para desesperación de los que sabemos que las reglas internacionales señalan que este carril es para ir más rápido.

Ya hace más de diez años se decretó que se debe usar el cinturón de seguridad, así como que no se debe hablar por el celular cuando uno está conduciendo. Es impresionante cómo se ven rampantemente a muchos conductores hablando por el teléfono móvil. Esto podría hacerse si se cuenta con un ‘hands free’ o manos libres (sea un cable con audífonos o un tecnológico sistema de blue tooth). Estas medidas deben reforzarse y sobre todo, hacer tomar conciencia a los que manejan lo peligroso que es tener la atención puesta en una conversación y no en la ya de por sí caótica red vial de la ciudad, o las carreteras del interior.

Otro factor que se debe tomar en cuenta es la cortesía en el manejo. De nada sirve bloquear una intersección cuando cambia la luz en un semáforo porque no se gana nada, más que un disgusto. De la misma forma, si uno no puede avanzar, se debe ceder el paso a los peatones que estén esperando cruzar, porque no se gana nada bloqueándoles el paso.

Antanas Mockus, cuando fue alcalde de Bogotá, enfocó su cambio de la ciudad en una nueva cultura ciudadana. No veo nada malo que copiemos lo bueno que han hecho otros.

Sus misterios a la luz (auto entrevista)

Entre la cultura y la política

Facetas, 17 de Octubre de 2010

¿Por qué escribes artículos de opinión? Porque es mi manera de estar siempre manifestándome, emitiendo mi opinión. Es la trinchera que he seleccionado en vista de la incompetencia de los políticos para señalar los desaciertos, vengan de donde vengan.

PERO SON VARIOS LOS TEMAS….

Los de opinión, los domingos en La Estrella y los lunes en El Siglo generalmente son de orden político, pero no partidista sino de una ciudadana que se precia de siempre estar al tanto de lo que acontece. Los culturales, un par al mes, son reseñas de libros, de obras de teatro o lugares que visito, porque esos me gustan mucho, me permiten compartir experiencias e investigar un poco, de historia, de personajes, de momentos que ocurrieron y fueron determinantes. Y de tratar de instruir a mis lectores, a inducirlos a leer un libro, a recrearse con una muestra pictórica.

¿Y QUÉ TIPO DE LECTURAS HACES?

Ficción mayormente, la realidad es demasiado dura como para que encima esté regodeándola en las lecturas. Pero leo los periódicos y sobre todo, artículos de opinión que valgan la pena.

¿Y SIEMPRE FUISTE BUENA LECTORA?

Furibunda, desde chica. En mi casa había muchos libros y de temas pesados, como La Peste de Camus o El Gatopardo de Lampedusa. Perdí la buena visión por leer con flash light.

¿Y LA EDICIÓN EN QUE HAS INCURSIONADO RECIENTEMENTE?

Asistí en la edición de la Bitácora del Presidente del doctor Ebrahim Asvat y edité la novela erótica Memorias de una Pulga III, de Guillermo Ledezma. Pero mi primera incursión en este campo fue en la secundaria, en un periódico clandestino que casi me cuesta la expulsión. Eran los tiempos álgidos del verano del ‘68 y los acontecimientos de Tlatelolco, y yo consideraba que no podíamos, aunque estuviéramos en un exclusivo colegio de monjas, mantenernos al margen. También tuve una revista cultural, llamada Arte Visual, en los años 80.

¿DÓNDE PUBLICAS LO QUE ESCRIBES?

En periódicos, los de este grupo, y también lo hago en revistas, tanto nacionales como internacionales. Siempre es importante ubicarse en la posición de quién te va a leer para abordar mejor cómo vas a escribir. No es lo mismo escribir para un lector del Miami Herald, que para un pasajero de Copa. Por ocho años tuve una columna titulada ‘Sobre arte’ en la revista TV Guía, de Miguel Rumbau y por esos articulitos míos Carlos Weil descubrió la tagua y mira el gran negocio que ha logrado hacer con esa nuez vegetal. Debería pedirle regalías.

¿ERES ARQUITECTA, EX MINISTRA Y …?

Lo soy, estudié arquitectura, aunque poco la he ejercido y también fui ministra. He tenido una vasta experiencia profesional que me ha dado oportunidades muy buenas, como ser gerente de McCann Erickson, que es una agencia de publicidad internacional, arrancar una empresa de telecomunicaciones como Telecarrier, donde no solo la empecé al lado de José Guanti, sino que administré la construcción y puesta en ejecución del ‘data center’ de la Ciudad del Saber, que es un ícono de tecnología de punta. Nuestros asesores son los que hoy día llevan adelante la ampliación del Canal. También tengo una maestría en administración de empresas e hice un diplomado en Administración de Proyectos.

¿Y EL MINISTERIO FUE TU ÚNICA EXPERIENCIA GUBERNAMENTAL?

Sí, y fue breve pero productiva (creo). Gracias a Dios no he necesitado ser funcionaria para desarrollarme en el campo profesional. La burocracia estatal es asfixiante.

¿Y TU EXPERIENCIA DOCENTE?

Me encanta. Acabo de terminar de dictar un módulo dentro de un Diplomado de Gobernabilidad y Gerencia Pública, auspiciado por la CAF (Corporación Andina de Fomento) y la George Washington University. Se realizó en las cuatro sedes de la Universidad de Panamá y fue una experiencia estupenda pero espero que lo haya sido más para los participantes pues de ellos depende que a futuro tengamos mejores gobernantes en nuestro país.

¿POR QUÉ TU HIJA SIEMPRE SALE A COLACIÓN EN ESCRITOS O ENTREVISTAS?

Es que ella es un ángel especial. Dicen que los niños vienen con un pan debajo del brazo, la mía vino con una panadería. Es brillante, inteligente, práctica y muy espiritual. Siempre me esforcé por ofrecerle lo mejor, y por ella dejé pasar muy buenas oportunidades de rehacer mi vida sentimental. Dios me ha permitido poder darle la mejor educación y no me faltaron los medios para que fuera a dos importantes universidades como son McGill, en Montreal, Canadá y MIT, donde recientemente terminó su maestría. Además, en Panamá se graduó en el Colegio Episcopal, con primer puesto.

¿QUÉ ES LO QUE MÁS ADMIRAS Y LO QUE TE MOLESTA DE LOS DEMÁS?

La inteligencia y la lealtad. Las personas más inteligentes con las que he trabajado son José Guanti y Ernesto Pérez Balladares, además de mi padre. Me molesta mucho la traición de los amigos, este año he recibido golpes muy duros al darme cuenta de que personas que por años consideré mis amigos me fallaron. El problema es que aquellos que tienen baja autoestima o carecen de ella, sienten a personalidades como la mía como una amenaza latente, y lo más fácil es descalificarme.

¿Y TUS VÍNCULOS CON EL ARTE?

Siempre me gustó mucho la pintura, estudié arte en New York y decidí incursionar en el negocio del arte como galerista. Carmen Alemán y yo formamos en 1982 Arteconsult. Después le vendí mi parte pues más que vender cuadros, me gustaba la promoción y la crítica. En los años ‘90 Dicky Durán me invitó a ser parte de la Junta Directiva del Museo de Arte Contemporáneo y allí estuve como secretaria por 12 años. En el año 1993, con motivo de los 90 años de la independencia de Panamá, me invitaron a escribir un recuento de las artes plásticas en Panamá y ese trabajo fue publicado por el Gobierno Nacional, bajo la presidencia del señor Guillermo Endara.

¿QUÉ ES LO QUE MÁS TE MOLESTA?

La ignorancia y los prejuicios, la impuntualidad y la mentira. También me molesta mucho la gente con malas maneras en la mesa, que son descorteses, no piden permiso para levantarse si el resto no ha terminado de comer o empiezan antes que los demás y, sobre todo, no usan adecuadamente los cubiertos o las servilletas. Ahora se ha agregado el hecho que hay quienes no se desprenden de sus ‘blackberries’ ni para sentarse a la mesa y no paran de chatear. Considero que es una gran grosería.

Y POR ÚLTIMO ¿QUÉ TIEMPO LE DEDICAS A LAS COSAS MUNDANAS?

Soy una gran hedonista pero no soy superficial. Me encanta el cine, que me den masajes, hacerme faciales pero odio ir de shopping y no es que no compre, sino que adquiero lo que necesito y no tengo esa necesidad de estar todo el día metida en un mall. Me decanto por las librerías, las tiendas de discos (cada día más en extinción) y las ferreterías. Mis prendas preferidas son los relojes de pulso y siento especial debilidad por las carteras pero no me arrebato por la moda ni me pongo lo que esté al último grito. Es mejor caer en gracia que parecer gracioso, ¿no crees?

Sus misterios a la luz

Un canto de esperanza

MARIELA SAGEL*

marielasagel@gmail.com

La Estrella de Panamá, 17 de Octubre de 2010

El rescate a los mineros atrapados por 69 días en la Mina San José, en el desierto de Atacama, Chile, mantuvo en suspenso a la mayoría de la población que pudimos ver, minuto a minuto y hora a hora, cómo iban ascendiendo, dentro de la cápsula Fénix —una alegoría al Ave Fénix, que resurge de sus cenizas— cada uno de estos valientes hombres que soportaron estar bajo tierra y con serias limitaciones, tanto tiempo.

Tal como se pudo constatar por la televisión, pero sobre todo, por las redes sociales (Facebook, Twitter), el gobierno chileno demostró su serio compromiso para con sus conciudadanos. Hasta el presidente de Bolivia se apersonó a la escena del rescate, porque uno de ellos era boliviano. Entiendo que entre ambos países existe una cordial animadversión por el tema del acceso al mar.

Fueron escenas de gran emoción y también de tensión, cuando empezó la operación y a medida que se fue desarrollando. Gracias a que los panameños le damos la vuelta a todo, empezaron las preguntas cajoneras: ‘¿por qué baja un rescatista y sube un minero?’. Supongo que bajaron para poder filmar desde abajo, a la vez de asistir a los que iban a ascender, para que no sintieran pánico o evaluarlos médicamente.

En Facebook se formó un intercambio de impresiones que duró lo que demoró el rescate. Ante la pregunta de por qué los canales televisivos locales no estaban transmitiendo este inusual acontecimiento, varias fueron las razones que adujeron mis contertulios: que si se hubieran muerto los canales locales los habrían cubierto con todo el morbo debido, enfocando los cadáveres resecos y cuasi—momificados por el calor y preguntándole a los familiares cómo se sentían. También escribió alguien que como todo se hacía en voz baja, nuestros comentaristas hubieran llenado los silencios con opiniones tontas.

La cobertura periodística de CNN, que fue vista por 1 millón de personas estuvo a una altura que da envidia, especialmente cuando emergió de las profundidades de la mina el minero que tenía un lío conyugal. Imaginemos cómo se hubiera manejado un caso semejante en nuestro país: se hubiera instalado una tarima, con regueseros y el Pub Herrerano, bocinas estridentes, venta de carne en palito y sao, todos los políticos opinando a diestra y siniestra y de repente, hasta el mismo presidente se hubiera metido en la sonda para buscar al primero de los mineros.

Dejando a un lado la parte jocosa, tuve una panorámica de la difícil profesión de minero con la lectura del libro ‘El Arte de la Resurrección’, del autor chileno Hernán Rivera Letelier, que dedicó veinticinco años a ese oficio y de allí emergió, a puro pulso, leyendo en las profundidades de la mina, cuanto libro pudiera conseguir y cultivando la escritura, que hoy día le ha dado fama y fortuna. Cuando acontece esta catástrofe, el mundo entero se vuelca a seguir un rescate planeado como si se aterrizara en la Luna, de una forma casi perfecta, cuyo costo asciende a 20 millones de dólares. Y habiéndose declarado en quiebra —sospechosamente después de que los mineros quedaron atrapados— la empresa dueña de la mina. Bien dijo el último de los mineros rescatados al presidente Piñera: ‘que esto no vuelva a ocurrir’.

La lección va más allá de la inseguridad que deviene del oficio, de las condiciones y los salarios que devengan, versus los riesgos a los que se ven expuestos a diario. El presidente chileno, que sacaría un 200% de aceptación si hoy día se condujera una encuesta de popularidad, tiene un importante reto y a la vez un gran dilema por delante: cambiar las condiciones de vida de esta clase trabajadora, que no va acorde a las altas tasas de progreso económico que arroja Chile, y que de cierta manera es la que ve limitadas sus esperanzas de mejoría tanto educativas como de desarrollo.

Aprendamos de esta experiencia y emulemos lo bueno de todo lo que vivieron nuestros hermanos chilenos. Felicitemos a Chile por ser tan valiente en afrontar con hidalguía estos retos de la naturaleza, igual que emergió de una dictadura cruel como la de Pinochet, y que su ejemplo sea un canto de esperanza, tal como nombraron al campamento atrapado.

Literalmente “el día del huevo”

MARIELA SAGEL

marielasagel@gmail.com

El Siglo, 11 de Octubre de 2010

Después de los sucesos acontecidos en Bocas del Toro el fin de semana del 9 y 10 de Julio, se extendió un período para, inicialmente, derogar la Ley 30 (o Chorizo) y ese plazo vencía el 9 de octubre. Como en Panamá estamos acostumbrados a decir, cuando no queremos establecer una fecha, que será ‘el día del huevo’, todas las esperanzas de que saliera una salchicha Kosher de esa negociación iban, día a día, desvaneciéndose. Pero con la misma rapidez y ligereza con que se tildó a los que protestaban de ignorantes y borrachos, así mismo desembutieron el entuerto y entiendo que lo partieron en seis partes (antes tenía 9), precisamente el día que se celebra ese rico alimento que es el huevo.

Igual velocidad tomó la semana pasada el debate sobre el subsidio electoral y la condena a los periodistas Bacal y González. Si hiciera como mi vecino de página y escribiera todos los días sobre un tema y lo atacara, dos días después tendría que retractarme y vaya enredo que se formaría. Que yo no quise decir, que no fue lo que dije, que el subsidio no va y que los periodistas son culpables. En menos de lo que se persigna un ñato, todo está al revés: los periodistas fueron indultados al día siguiente y el presidente, aferrado como estaba a imponer su estilo de compra de partidos y conciencias, ahora dice que el subsidio electoral se queda.

Ojalá la procuradora hubiera sido beneficiada por la benevolencia del mandatario y haber sido indultada a la misma velocidad con la que fue condenada, aunque estoy segura que ella rechazaría ese indulto porque su condena no tiene asidero. De la misma forma, soy de la opinión que los periodistas deben rechazarlo porque la condena en sí es improcedente. Lo malo es que ya se sentó un pésimo precedente y todos estamos en pie de guerra y de luto por la violación a la libertad de expresión y, aunque se eche para atrás, nadie recoge la leche derramada.

Ahora veremos en el escenario otras víctimas, algunas sacadas del pozo de los rencores y otras, producto de la locura que permea a la clase política. ¿Cuándo van a tomar en serio el compromiso que asumieron de gobernar el país? Espero que esa respuesta no sea el día del huevo, ¡porque entonces tendremos que esperar un año!

Siguiendo con la manipulación mediática

MARIELA SAGEL*

marielasagel@gmail.com

La Estrella de Panamá, 10 de Octubre de 2010

El domingo pasado publiqué cinco de diez teorías de manipulación mediática que estableció Noam Chomsky, el filósofo y lingüista que solo al ser nombrado crea polémica. Ahora concluyo con las restantes, no sin antes comentarles que en Facebook se armó todo un foro al respecto, que resultó muy productivo, porque así como Chomsky es admirado por muchos, otros lo tildan de charlatán, pro Chávez, en fin, que lo bueno es el intercambio de ideas. Espero que esta entrega levante tantos comentarios con el nivel de respeto que se manejó, de parte de detractores y de pro Chomsky y todos salgamos fortalecidos:

6. Utilizar el aspecto emocional mucho más que la reflexión. Hacer uso del aspecto emocional es una técnica clásica para causar un cortocircuito en el análisis racional, y finalmente al sentido crítico de los individuos. Por otra parte, la utilización del registro emocional permite abrir la puerta de acceso al inconsciente para implantar o injertar ideas, deseos, miedos y temores, compulsiones o inducir comportamientos. Un ejemplo es la insistencia en repetir el único programa que han logrado iniciar con éxito, los 100 para los 70, y la sopeteada cuña de ‘Vamos bien’.

7. Mantener al público en la ignorancia y la mediocridad. Hacer que el público sea incapaz de comprender las tecnologías y los métodos utilizados para su control y su esclavitud. ‘La calidad de la educación dada a las clases sociales inferiores debe ser la más pobre y mediocre posible, de forma que la distancia de la ignorancia que planea entre las clases inferiores y las clases sociales superiores sea y permanezca imposibles de alcanzar para las clases inferiores (ver ‘Armas silenciosas para guerras tranquilas’)’. Ahora mismo estamos ante una cortina de humo frente al tema de inseguridad, así como de las contrataciones millonarias directas, que se están auto adjudicando, y todo eso aderezado por el pan y el circo que nos distrae.

8. Estimular al público a ser complaciente con la mediocridad. Promover al público a creer que es moda el hecho de ser estúpido, vulgar e inculto. Nunca ha sido más acertada esta máxima, cuando el lenguaje que se usa es soez, la vestimenta es chabacana y la forma de comportarse, aún en lugares de diversión, rayan con el escándalo.

9. Reforzar la autoculpabilidad. Hacer creer al individuo que es solo él el culpable por su propia desgracia, por causa de la insuficiencia de su inteligencia, de sus capacidades o de sus esfuerzos. Así, en lugar de rebelarse contra el sistema económico, el individuo se auto desvalida y se culpa, lo que genera un estado depresivo, uno de cuyos efectos es la inhibición de su acción. Y, sin acción, no hay revolución. Esto se aplica muy bien frente al reciente fallo contra dos periodistas. El presidente despotricó contra los medios y después dijo que indultaría a los dos comunicadores. Indultar es aceptar que cometieron una falta, así que ese indulto no lo deben aceptar bajo ninguna circunstancia.

10. Conocer a los individuos mejor de lo que ellos mismos se conocen. En el transcurso de los últimos 50 años, los avances acelerados de la ciencia han generado una creciente brecha entre los conocimientos del público y aquellos poseídos y utilizados por las elites dominantes. Gracias a la biología, la neurobiología y la psicología aplicada, el ‘sistema’ ha disfrutado de un conocimiento avanzado del ser humano, tanto de forma física como psicológicamente. El sistema ha conseguido conocer mejor al individuo común de lo que él se conoce a sí mismo. Esto significa que, en la mayoría de los casos, el sistema ejerce un control mayor y un gran poder sobre los individuos, mayor que el de los individuos sobre sí mismos.

Esta última teoría ‘chomskiana’ es de doble filo, porque aún es inexplicable cómo personas que fueron peones de la finca del presidente en Soná, sus empleados en los supermercados y sus proveedores de negocios, hayan votado por él. La respuesta obviamente es que no había una buena oferta electoral, pero sobre eso tengo que hacer otro artículo donde señalaré, seguramente, a los verdaderos responsables de que estemos en manos de la banda de los locos.

De frustraciones,las que no son

MARIELA SAGEL

marielasagel@gmail.com

El Siglo, 7 de Octubre de 2010

La semana pasada, mi vecino de página, Ebrahim Asvat, publicó una serie de artículos que fueron ‘in crescendo’ hasta culminar el viernes con el titulado La Banda de los Locos, en el cual parodiaba a Pedro Navaja en cómo mataron a Expresión Libertad a la vuelta de donde está ubicado este periódico. No hubo persona cuerda (que somos muchos) que no comentara esa entrega, radioemisora que se respetara que no lo leyera y, lo más increíble, en Facebook se formó un verdadero zaperoco con personajes ficticios que han creado identidades de burla a singulares personas, como Paco Gómez Nadal, insultando a diestra y siniestra a quien se atreviera a comentar el artículo en mención.

Lo que sí es válido resaltar y reafirmar es que la libertad de expresión –y los que la ejercemos— en Panamá estamos en peligro. No solamente se trata de veladas amenazas, sino de mensajes subliminales y algunos no tanto en que te advierten que te cuides, que eres valiente, que estos locos no perdonan y no resisten críticas. Pues a todos les tengo una mala noticia: no tenemos miedo y mientras se hagan mal las cosas, por lo menos yo seguiré señalándolas.

Otra crítica que usualmente hacen en forma anónima y a veces no tan anónima, cuando no les gusta un artículo o alguna posición, es rápidamente rematarnos con la etiqueta de estar frustrados. Si alabo una gestión gubernamental, soy una política frustrada; si señalo el desacierto de una ex presidenta, estoy frustrada. La verdad es que estos defensores de oficio deberían esmerarse en esgrimir argumentos de peso y no repetir, como papagayos, que uno está frustrado.

Frustrados estamos todos los que a diario vemos cómo nos desinforman, nos meten cuentos de crecimiento de la economía, nos irrespetan y tratan como si fuéramos niños. Frustrados deberían estar todos los que se comieron el cuento de que vendría un cambio, que habría oportunidad para todos, que los que entraban limpios no saldrían millonarios y que los corredores serán gratis una vez se los recompren a los mexicanos. Igualmente, frustrados deben estar todos los que fuimos alguna vez civilistas y arriesgamos nuestro pellejo para que retornara la democracia a Panamá y hoy nos vemos a un tris de que este gobierno se convierta en una dictadura, pero de derecha, inclemente e indolente, como ya casi lo es.


Teorías de manipulación mediática

MARIELA SAGEL*

marielasagel@gmail.com

La Estrella de Panamá, 3 de Octubre de 2010

El famoso lingüista y filósofo Noam Chomsky, quien en el año 2005 fue considerado el intelectual más influyente del planeta, y es un abierto crítico al consumismo y al sistema imperialista de su país, Estados Unidos, elaboró recientemente una lista de las diez estrategias de manipulación mediática que resultan más efectivas. Esta lista ha circulado en Internet, pero vale la pena que las repasemos, para los que no lo hayan recibido. Adelanto que cualquier parecido es mera coincidencia.

1. La estrategia de la distracción: Para controlar a las masas, se desvía la atención del público de los problemas importantes y de los cambios decididos por las elites políticas y económicas, mediante la técnica del diluvio o inundación de continuas distracciones y de informaciones insignificantes. ‘Mantener la atención del público distraída, lejos de los verdaderos problemas sociales, cautivada por temas sin importancia real. Mantener al público ocupado, ocupado, ocupado, sin ningún tiempo para pensar; de vuelta a granja como los otros animales (cita del texto ‘Armas silenciosas para guerras tranquilas’)’. En julio ocurría el Mundial de Fútbol y aún así se alzó Bocas del Toro. Después han sido otros elementos los que se toman la atención del público y lo alejan de la realidad que estamos viviendo, que inducen a olvidar que la canasta básica está impagable y que la libertad de expresión está en serio peligro en nuestro país.

2. Crear problemas y después ofrecer soluciones. Este método también es llamado ‘problema—reacción—solución’. Se crea un problema, una ‘situación’ prevista para causar cierta reacción en el público, a fin de que éste sea el mandante de las medidas que se desea hacer aceptar. Por ejemplo: Dejar que se desenvuelva o se intensifique la violencia urbana, u organizar atentados sangrientos, a fin de que el público sea el demandante de leyes de seguridad y políticas en perjuicio de la libertad. O también: Crear una crisis económica para hacer aceptar como un mal necesario el retroceso de los derechos sociales y el desmantelamiento de los servicios públicos. ¿No se ha creado toda clase de complots en contra del presidente y se han inventado conspiraciones para justificar traerse una cantidad de agentes israelíes y se han hecho cambios inusuales en los estamentos de seguridad?

3. La estrategia de la gradualidad. Para hacer que se acepte una medida inaceptable, basta aplicarla gradualmente, a cuentagotas, por años consecutivos. Es de esa manera que condiciones socioeconómicas radicalmente nuevas (neoliberalismo) fueron impuestas durante las décadas de 1980 y 1990: Precariedad, desempleo en masa, salarios que ya no aseguran ingresos decentes, tantos cambios que hubieran provocado una revolución si hubiesen sido aplicadas de una sola vez. En ésta gestión neoliberalismo se está conjugando con la dictadura de derecha y se impone. Y gradualmente se han ido tomando todos los estamentos de poder.

4. La estrategia de diferir. Otra manera de hacer aceptar una decisión impopular es la de presentarla como ‘dolorosa y necesaria’, obteniendo la aceptación pública, en el momento, para una aplicación futura. Es más fácil aceptar un sacrificio futuro que un sacrificio inmediato. Primero, porque el esfuerzo no es empleado inmediatamente. Luego, porque el público, la masa, tiene siempre la tendencia a esperar ingenuamente que ‘todo irá mejorar mañana’ y que el sacrificio exigido podrá ser evitado. Esto da más tiempo al público para acostumbrarse a la idea del cambio y de aceptarla con resignación cuando llegue el momento, i.e. reformas económicas y el 7%.

5. Dirigirse al público como criaturas de poca edad. La mayoría de la publicidad dirigida al gran público utiliza discursos, argumentos, personajes y entonación particularmente infantiles, muchas veces próximos a la debilidad, como si el espectador fuese una criatura de poca edad o un deficiente mental. Cuanto más se intente buscar engañar al espectador, más se tiende a adoptar un tono infantilizante. ‘Si uno se dirige a una persona como si ella tuviese la edad de 12 años o menos, entonces, en razón de la sugestionabilidad, ella tenderá, con cierta probabilidad, a una respuesta o reacción también desprovista de un sentido crítico como la de una persona de 12 años o menos de edad’. Ejemplo: Los cierres de las cuñas televisivas con un locutor que no tiene licencia.

Continuará…

Un túnel turístico

MARIELA SAGEL

marielasagel@gmail.com

El Siglo, 27 de Septiembre de 2010

La semana pasada dio mucho que hablar la decisión de invertir medio millón de dólares en restablecer un casi místico túnel que existe en Quarry Heights y que los entendidos dicen que abarca la base del Cerro Ancón. Para que no dejar de sorprendernos de las metidas de pata -porque esas sí están permitidas- del actual gobierno, el Ministro de la Presidencia les hizo un tour a los comunicadores para mostrarle esta instalación que no se utiliza desde que el último soldado salió de suelo patrio.

En cándidas declaraciones que vi en la televisión, el mismo funcionario justificaba tener acceso a un tipo de instalación casi blindada por asuntos de seguridad, ‘en caso que el consejo de gabinete’ tuviera que reunirse allí.

Tal uso es absolutamente ridículo. Es de todos sabido que el Canal es indefendible y que Quarry Heights está precisamente en su entrada del Océano Pacífico. Un tipo de infraestructura de este tipo, por las razones que fue construida, sería un atractivo turístico fascinante, donde se pudieran montar tanto exposiciones como amenidades, preservando precisamente el hecho para lo cual fue inicialmente concebida y hasta destacándolo.

Con la importancia que se le debe dar al turismo y tanto que se cacarea que es a lo que se debe apostar, instalaciones de este tipo, que puedan conjugar historia, cultura, arquitectura militar (que no hay mucha en Panamá) y muchas otras, pensar en un uso estrictamente gubernamental es descabellado. Todos saben que el Estado no destina presupuesto para el mantenimiento de sus bienes, por lo que este inmueble caería en el mismo marasmo en que se encuentran tantas oficinas de gobierno, con el agravante que por su ubicación, retiene mucha humedad. Darlo en concesión para que se desarrolle como complemento turístico al área del edificio de Administración y Mi Pueblito, sería una estupenda manera de ponerlo a funcionar para beneficio no solo de los que nos visitan, sino de todos los que tuvimos vedada su entrada desde que se creó la Zona del Canal.

Una recreación de lo que tuvieron que hacer muchos inmigrantes para cavar ese túnel, dentro de un cerro tan emblemático como el Ancón, podría ser muy atractivo para la oferta turística panameña. ¿Por qué no le señalamos al gobierno que deje de pensar en conspiraciones contra ellos y hagamos cosas más pro activas y edificantes?