Cábalas políticas

MARIELA SAGEL
marielasagel@gmail.com
El Siglo, 12 de julio de 2010

Apenas se supo la sentencia de Manuel Antonio Noriega en Francia, se inició el tradicional juego cabalístico de los panameños: fue un 7 del séptimo mes y lo condenaron a 7 años. Supongo que los billeteros agotaron sin esfuerzo todas las composiciones que el número siete podía tener.

Dice el refrán que “el que no conozca la historia está condenado a repetirla”. Algunos lo atribuyen a Napoleón Bonaparte y otros al español Jorge Agustín Nicolás Ruiz de Santayana. El 10 de julio de 2010 se cumplían 23 años del Viernes Negro, brutal represión que ejecutaron las enardecidas Fuerzas de Defensa contra los que participábamos de la Cruzada Civilista. Un día como ese, precisamente cuando escribo este artículo, se acaban de producir actos violentos de represión contra los que defienden el derecho a protestar. Ayer iniciamos una vigilia en el Parque Andrés Bello en apoyo a los sindicalistas que han sido avasallados, heridos y nadie sabe cuántos muertos, en Changuinola.

Este clima de protestas ha ido in crescendo después de la sanción a la “ley chorizo” y se fue acrecentando la semana pasada, en varios escenarios: los sindicalistas iniciaron una huelga en las bananeras por las reformas laborales, los comunicadores tomaron acciones en defensa a la libertad de expresión ante la injusticia contra el periodista Carlos Núñez, a quien le sacaron un caso ya prescrito para guardarlo en la “chirola” (uso los mismos términos que acostumbra decir el presidente) y evitar que siga haciendo oposición; la sospechosa maniobra migratoria y supuestamente fiscal contra el periodista Paco Gómez Nadal y más recientemente, la forma como fue tratado el reportero gráfico Mauricio Valenzuela. Posiblemente, cuando esta nota vea la luz, habrá más casos que citar.

Lo que hace 23 años fue posible -el aglutinar a todo un pueblo ante la opresión- sin contar con los medios electrónicos con los que hoy contamos, no quepa duda que ahora será imparable. Si a Paco lo ponen fuera de nuestras fronteras, él va a seguir escribiendo y si ningún medio impreso local lo publica, lo harán los internacionales, y no necesariamente virtuales. No será posible que a Panamá se le corte su conectividad porque a través del istmo pasan todos los cables submarinos que permiten las telecomunicaciones. Si hace 23 años el fax fue un arma muy poderosa, ahora el Internet, el Facebook, los chats y los celulares son imparables.

Así que a hacer sus cábalas y apostar al ganador, que es la democracia y el pleno goce de los derechos humanos, con valentía.

Miedo a los que no tenemos miedo

MARIELA SAGEL
marielasagel@gmail.com
La Estrella de Panamá

Continuando con el tema de la seguridad y los derechos humanos, asistí la semana pasada a la presentación del Cuaderno de Desarrollo Humano No. 2 que amplía los conceptos y ofrece estadísticas sobre la Seguridad Ciudadana, identificándola como una responsabilidad compartida.

Y se convierte en compartida toda vez que al esfuerzo que ha hecho el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos se ha unido la Cámara de Comercio de Panamá, lo que hace muy interesante la correlación de fuerzas ahora en juego y se puede decir que el gremio empresarial más importante ha comprendido finalmente que los esfuerzos de los organismos internacionales y la llamada sociedad civil deben ser compartidos para que se obtengan resultados positivos a corto plazo.

En Panamá, tal como lo muestran las cifras, los índices de criminalidad han ido en aumento y las famosas ‘mano dura’’s demostraron ser un fracaso. Ya no se habla de seguridad sino de inseguridad. La delincuencia común ha sido desplazada por la delincuencia organizada y las formas de combate a la primera es muy diferente a cómo se debe atacar la segunda.

Este Cuaderno de Desarrollo viene a aportarnos los conceptos urgentes que tenemos que manejar al momento que se abra el debate para identificar las causas de inseguridad y se logre una comprensión cabal del fenómeno. Señala de manera puntual que la cooperación y la corresponsabilidad recae en los actores públicos y privados para que todos, en conjunto, diseñen las estrategias para poder combatir este flagelo. También comprende los contenidos esenciales en toda propuesta de políticas públicas de seguridad, a fin de que se llegue a tener una visión integral de los elementos que identifican el problema y brinda la información completa.

La inseguridad limita el derecho humano y el ejercicio de las libertades y debe abordarse desde dos ángulos: por medio del análisis de la percepción que tiene la ciudadanía y la medición de los hechos mediante las estadísticas. Debe iniciarse un proceso participativo, equitativo, inclusivo y sostenible en la lucha contra la miseria, la ignorancia y la ausencia de oportunidades. Para los seres humanos, la seguridad es la ausencia de temor y de carencias, sean éstas de ámbito económico, alimentario, salud, ambiental, personal, comunitario y político.

A la par de estas teorías que han sido ampliamente estudiadas y plasmadas, también se han realizado ensayos de combatir la violencia mediante la cultura, como es el caso de Medellín, administrando una alcaldía de manera coherente, al punto que esa ciudad colombiana, que tenía un índice altísimo de muertos, es hoy un ejemplo de civismo y de seguridad; y lo más importante, el cambio lo inició un alcalde, y lo han continuado dos gestiones municipales posteriores no necesariamente del mismo partido, y el progreso continua. Se ha logrado ofrecer a los habitantes tanto espacios abiertos y verdes, como seguros, para toda clase de actividades familiares, deportivas y culturales (Medellín goza de un excelente clima) y se les ha contagiado también el gusto por las manifestaciones artísticas, sean musicales, pictóricas, teatrales, etc.

Lastimosamente, el papel lo aguanta todo si no se lleva a la práctica. Todos estos estudios y teorías que se presentan a diario es poco lo que pueden hacer, mientras la clase política no se integre a este esfuerzo. Los grandes ausentes en estos foros son precisamente los funcionarios públicos que pueden ser los que provoquen los cambios y hagan los correctivos. Y más recientemente, los que ejercemos el derecho inalienable de opinar y peor, disentir de lo que se haga desde las esferas del alto poder se nos amenaza, persigue y, en los casos lamentables de los periodistas Carlos Núñez y Paco Gómez Nadal, ver sus derechos seriamente conculcados. Carlos Núñez, por su edad, tiene derecho a no ser recluido en un centro penitenciario y a Paco le han cambiado el escenario de sus culpas, porque no tienen nada en su contra, solo el hecho que ha sido un crítico agudo y puntual de la actual gestión gubernamental.

‘Nos tienen miedo, porque no tenemos miedo’, decía Bety Cariño, activista antiminera mexicana asesinada recientemente. Nuestras voces y palabras no podrán ser acalladas, porque son parte de nuestros derechos humanos.

Enseñando un buen gobierno

MARIELA SAGEL
marielasagel@gmail.com
El Siglo, 5 de Julio de 2010

Escribo este artículo desde la ciudad de Santiago de Veraguas, donde me he trasladado como parte del cuerpo docente que imparte el Diplomado de Gobernabilidad y Gerencia Política que ha organizado la Corporación Andina de Fomento y la George Washington University en cuatro sedes de la Universidad de Panamá. Me maravilla palpar el interés que tienen los estudiantes -todos profesionales- en sacrificar su tiempo libre, sus familias, sus hobbies , para asistir por varios meses a estos cursos los fines de semana y seguir ascendiendo en su capacitación académica.

Por supuesto, la mayoría de los asistentes son mujeres y también hay una gran cantidad de abogados. En el caso particular que hoy me incumbe, tengo entre mis estudiantes a funcionarios de gobiernos locales, de Migración, de Tránsito, una corregidora, un fiscal, un representante de corregimiento y hasta el alcalde de Penonomé.

A este honorable señor le he lanzado un reto, el cual espero que asuma y que en un par de años esa ciudad de la provincia de Coclé se convierta en el modelo de ejecución municipal que todos quisiéramos tener. El reto ha sido cambiar la forma de deshacerse de la basura, mediante técnicas de reciclaje y, de esa manera, cambiar la actitud de los penonomeños. Le he dicho que se puede convertir en el Antanas Mockus de Panamá y así, otros municipios pueden repetir el modelo, tal como estamos tratando de hacer los civiles mortales que asistimos a las charlas que ilustran el cambio que experimentó Medellín cuando Sergio Fajardo fue alcalde y pasó, de ser la ciudad más violenta y peligrosa de Colombia, a ser un ejemplo de civismo.

Estos intercambios con personas que no ven la vida como la vemos los capitalinos, que no se informan como lo hacemos nosotros sino es a través de las noticias negativas y las metidas de pata de nuestro alcalde, y que dependen muchas veces de las decisiones que tome un gobierno central, es fascinante si se mira como aprendizaje para entender mejor el país.

El resultado final es un clamor general (me ha tocado estar en dos sedes, Azuero y ahora Veraguas) por la descentralización, especialmente la municipal, ya que es la que más rápido permea a todos los residentes. Nadie puede manejar un país como si fuera una finca de Soná, y mucho menos si las soluciones tienen que venir de la máxima autoridad municipal electa que, en el caso de Panamá, ha probado ser totalmente incompetente.

Al fin nos llega la Nueva gramática

MARIELA SAGEL
marielasagel@gmail.com
Facetas, La Estrella de Panamá, 4 de julio de 2010

El próximo 8 de Julio se presentará en la sala panameña de la Biblioteca Nacional la Nueva gramática de la lengua española, un esfuerzo que involucró a veintidós Academias de la Lengua Española de España, América y Filipinas. Esta edición es la primera gramática académica desde 1931, y ofrece un mapa de la unidad y variedad del español que refleja nuestro rico idioma y dicta las normas de corrección.

La presentación de esta edición estará a cargo de Don Ignacio Bosque, miembro correspondiente de la Real Academia de la Lengua Española, catedrático de Lengua Española de la Universidad Complutense, a quien le correspondió coordinar este esfuerzo.

La Doctora Berna de Burrel, Presidenta de la Academia Panameña de la Lengua, ha hecho realidad esta presentación con el apoyo de la Embajada de España y la editorial Espasa.

Para conocer de viva voz el trabajo que realizaron los académicos panameños, ofrezco los testimonios de los profesores Margarita Vásquez y Rodolfo de Gracia, ambos académicos de número, para quienes la experiencia resultó muy valiosa.

El profesor De Gracia describe así su experiencia:

‘Haber pertenecido a la Comisión de Gramática que trabajó en la validación del texto final de la Nueva Gramática de la lengua española supuso no solo un gran honor, sino una experiencia realmente invaluable, porque exigía no solamente poner en práctica conocimientos adquiridos durante la formación gramatical que adquirí con esa gran lingüista que es Carmen Sanguinetti de Perigault, sino (y sobre todo) consultar, reaprender, estar a la expectativa del caso panameño que, por ser una gramática panhispánica, tenía que estar allí’.

‘Revisando la publicación con los archivos que desde 2007 empezamos a recibir, me doy cuenta de que muchas de las observaciones y sugerencias hechas fueron tomadas en cuenta por la comisión redactora, tal es el caso del apartado del sufijo –ción y sus variantes, cuyo texto original decía: ‘En cuanto al sustantivo profesión, cabe señalar que no se suele relacionar con profesar en la conciencia lingüística de los hablantes’.

‘Pero eso no es nada frente al monumental y sesudo trabajo realizado por Ignacio Bosque Muñoz (ponente de la obra). Con la colaboración de todos, incluidos becarios y catedráticos universitarios, en contacto con la lengua viva, se logró un texto que es, por primera vez, mucho más descriptivo que normativo, pues recoge las variantes de todos los países hispanohablantes y de todos sus estratos’.

‘La Gramática es un libro que voltea su mirada a América, en ella la voz de Bello, la de Rufino Cuervo, la de Rodolfo Oroz, Rodolfo Lenz, Ofelia Kovacci, Henríquez Ureña y muchos otros hispanoamericanos se deja escuchar y se une a la sinfonía peninsular, de la que son bastiones Alarcos Llorach, Dámaso Alonso, Manuel Seco, Fernández Ramírez, Gili Gaya, Ignacio Bosque y el propio Nebrija.

‘Es una Gramática que me atrevo a llamar atrevidamente ‘Gramática geográfica’, porque en el mapa dialectológico de Hispanoamérica y España se han representado de norte a sur y de este a oeste los lugares que en él hay a través de las palabras vivas, que no es de otra cosa de lo que está hecha la gramática’.

Por su parte la profesora Margarita Vázquez refirió su participación en los siguientes términos:

‘En 1998 en el XI Congreso de Academias de la Lengua celebrado en México, cuando fue aprobada una moción para que las 22 academias de la lengua, conjuntamente, elaboraran una nueva gramática, se dio el primer paso para la Nueva gramática de la lengua española cuya edición celebramos en el 2010. Creo que si yo hubiera estado en esa reunión, la idea me hubiera parecido una utopía, pero hoy confieso que me equivoqué. Para que estas grandes empresas tengan éxito no se necesita más que conocimiento, medios y modos para organizarse, entusiasmo y deseos de trabajar. Se necesita, fundamentalmente, una buena dirección científica y técnica y una entusiasta dirección administrativa. La Real Academia Española tuvo el buen tino de proponer como ponente al Dr. Ignacio Bosque, quien fue aprobado de inmediato. El tiempo ha dicho que tuvieron razón’.

‘Si algún interesado hojea las primeras páginas de la Nueva gramática, verá que aparece una Comisión académica de Gramática de la Academia Panameña de la Lengua. Allí están Dª. Elsie Alvarado de Ricord, fallecida en 2006, D. Pablo Pinilla Chiari y D. Demetrio Fábrega, quienes cubrieron la primera etapa del trabajo. Ingresé a la Academia Panameña en septiembre de 2006, y entonces fui nombrada por el Dr. José Guillermo Ros-Zanet en la Comisión de la Gramática, coordinada por Dª. Berna de Burrell. Más tarde, ingresó a la comisión D. Rodolfo De Gracia’.

‘¿Qué se hacía en esa comisión? En la Academia Panameña recibíamos el capítulo correspondiente, es decir, el que se preparaba, y hacíamos nuestras lecturas y observaciones individualmente. Al final, nos reuníamos los académicos comisionados para mandar una sola versión de la Academia Panameña a la Asociación de Academias, ubicada en Madrid’.

‘Teníamos claro que la Nueva gramática debía ofrecer una descripción de la unidad y variedad del español actual. Estas tres palabras son básicas para entender la magnitud del trabajo. Había que poner de manifiesto en la descripción que la norma de corrección no la proporciona un solo país, sino que tiene un carácter policéntrico, y que, por lo tanto, sin perder la unidad de español, había que describir los usos de las diversas regiones. Pero también había que valorar la corrección y la propiedad de los usos, porque en las gramáticas los lectores ubican un aspecto normativo que no puede dejarse de lado. Además, había que considerar que explica tanto el español escrito como ciertas variantes conversacionales, de las que queda ya un registro y una explicación; responde a las dudas; ilustra construcciones precisas. En fin, presenta una síntesis del español total, y por eso es nueva’.

Del 4 al 7….o al revés

MARIELA SAGEL*
marielasagel@gmail.com
La Estrella de Panamá, 4 de julio de 2010

Durante toda la semana pasada se acrecentaron las evaluaciones del primer año de gobierno, acontecimiento que fue celebrado con marchas, protestas y muchas mediciones que, de lado y lado, arrojaron un balance negativo hacia la gestión autoritaria del cambio. Tal pareciera que los hoy funcionarios todavía no se han cambiado la camiseta (y las zapatillas) de campaña y se han calzado los zapatos y puesto las camisas que les permita hacer gobierno.

No recuerdo un gobierno que haya recibido tanta atención en su primer cumpleaños, a favor o en contra. A tal punto fue el aquelarre que le cantaron el ‘tuyú’ los presidentes de Centro América, con la presencia del de Corea y el tiquismiquis primer ministro italiano, acompañado de una despampanante amiga, sin que faltara el ‘tan querido’ presidente colombiano, pronto ex, Álvaro Uribe. Todo un circo.

Pero lo que todo el mundo comenta es el aumento del impuesto de bienes muebles del 5% al 7% y que se han gravado algunos servicios que no lo estaban antes. Y ya nadie se pregunta qué pasó con el espinoso tema del FIS, en qué quedó esa investigación que prometió llevarse ‘hasta las últimas consecuencias’. Se ha bajado a un nivel mínimo la ebullición de la olla de grillos que se destapó y al italiano que dirige esa institución no se le ve ni de lejos su característica cabellera blanca, menos ahora que el equipo de Italia se fue para su casa al son de las vuvuzelas futbolísticas.

Tampoco ha habido una evaluación asertiva de la gestión del alcalde de la ciudad capital, y lo último que escuché, en un programa especial donde fue interrogado el presidente Martinelli fue que si el burgomaestre era tan incompetente, que renunciara. Pero no se hace nada y nos desayunamos, también durante la semana pasada, con que la flamante primera figura capitalina había suscrito contratos por casi un millón de dólares para que lo ‘asesoraran’ en cómo mejorar su imagen y otros temas relacionados. Y que su aceptación, después de un año de estertores, que es lo que ha sido su accidentado paso por la Alcaldía, alcanza apenas el 4%.

No podía creer lo que estaba leyendo al ver la lista de las asesorías y los asesores y tampoco podía creer que los capitalinos, todos los residentes de esta ciudad, que vemos cómo se deteriora nuestra calidad de vida a diario, cómo nos ha secuestrado el miedo y cómo los espacios verdes, las veredas y lugares de esparcimiento se hacen cada vez más inseguros, insalubres y los representantes de corregimientos, especialmente los que son del partido del gobierno, le ladran a uno si exige que cumplan su trabajo y que por lo menos, suplan de bolsitas para recoger las caquitas de los perros, no protestemos como es debido. Esos representantes alegan que no es trabajo de ellos continuar con la política ‘paternalista’ (como me escribió el de mi corregimiento) de proveer las bolsas, sino de la Junta Comunal y yo pregunto, ¿a quién responde la Junta Comunal?

En un programa en vivo que me animé a ver, porque Milton Henríquez me había dicho en la mañana que en uno anterior el presidente se había comportado como todo un mandatario, el señor Martinelli respondió a una pregunta que le hizo el periodista Eduardo Ling Yueng, por qué había aceptado que Taiwán le regalara el avión y respondió: ‘¿Usted cree que yo estoy loco?’. ¿Ese no era el lema de campaña? De verdad que no entiendo nada.

En un año, el acelerador se ha apretado hasta el fondo y lo que yo había anticipado que sucedería en un par de años, se ha dado en estos 365 días a la velocidad del rayo, y sin beneficio para la gran colectividad. Lo que se ha hecho, lo poco que se ha hecho, no le ha tocado al pueblo.

El gobierno tiene cuatro años por delante para enmendar los errores y corregir el rumbo. Esperemos que, para beneficio del país y, sobre todo, para no defraudar a todos los que pusieron sus esperanzas en el prometido ‘cambio’ no acabemos adoptando el eslogan de ‘los arrepentidos somos más’.

Vuvuzelas políticas

MARIELA SAGEL
marielasagel@gmail.com

Para estar dentro de la onda futbolística que tiene al país al revés, asistí el viernes al entretenido programa radial “Proyecto Criollo”, que fue anunciado en una glosa como el escenario donde tendría lugar un partido de fútbol con un equipo del PRD, del que participarían el Toro, Martín, Pachi, Mitchell, Bimbín, Pedro Miguel y Oranges, al ritmo de las vuvuzelas.

Ya que he confesado mi infinita ignorancia con relación al fútbol, busqué lo que significaba vuvuzela, que en lenguaje zulú es una especie de trompeta larga, que se usa en el juego para animar a los equipos, especialmente en los campos de juego sudafricanos. Aunque ya eran utilizadas en citas mundialistas anteriores, este año cobran más relevancia por estar celebrándose la Copa en Sudáfrica.

Pero lo sorprendente del asunto fue que la glosa era una cuña para que las personas escucharan el programa, pero uno de los mencionados en ella se apersonó en punto a la emisora y con su vastísima experiencia nos nutrió, a los conductores del programa y a mí, en el tema que tratamos, que era, precisamente, uno de los ingredientes que aderezaron la ley 30, conocida como “langosta o chorizo”, de la patente de corso que se le otorga a los agentes policiales a disparar, y en consecuencia, no podrán ser objeto de medidas cautelares ni suspendidos de sus cargos.

Los pelaos que conducen el programa, muy acuciosamente, mostraron la Ley No. 57 del 27 de noviembre de 1995, que dicta normas especiales de carácter procesal, penal y penitenciario aplicables a los miembros de la fuerza pública y de la antigua PTJ, la misma que fue señalada por el comentarista Juan Carlos Tapia. La existencia de esa norma jurídica ni siquiera fue tomada en cuenta para modificarla al condimentar la Ley 30, lo que es a todas luces una inconsistencia judicial que raya en la chabacanería.

Las vuvuzelas tienen a todo el mundo muy atolondrado, más a los funcionarios que cuando ven un micrófono dicen lo primero que se les ocurre, como el atrevimiento que tuvo el Presidente al decir que los gobiernos anteriores tuvieron tratos con el narcotráfico. Temeraria acusación que se suma a otras que no se prueban, pero se vierten en forma irresponsable.

A fin de cuentas, el Presidente formó parte de dos gobiernos anteriores, sería interesante que señalara cómo eran esas relaciones y también explicara cómo un asesor del hoy ministro de Seguridad se reunía personalmente con presos vinculados con ese negocio ilícito.

Vuvuzelas con los colores de los partidos del Mundial

La seguridad: primordial derecho humano

MARIELA SAGEL*
marielasagel@gmail.com
La Estrella de Panamá, 27 de junio de 2010

Recientemente fue presentado en Panamá un interesante informe sobre Seguridad Ciudadana y los Derechos Humanos, bajo el auspicio de las organizaciones que tienen que ver con el tema, lideradas por la UNICEF, oficina de la ONU para la Infancia.

Lo interesante de este trabajo interdisciplinario es que destaca cómo la seguridad, o la falta de ella, ha desplazado en importancia o preocupación del ciudadano al desempleo, y así es como hemos visto que todas las campañas políticas han basado sus estrategias en prometer o garantizar más seguridad, aunque no hemos visto que se hayan hecho realidad dichas promesas.

Para la comisión que elaboró el informe, la seguridad ciudadana es concebida como aquella donde las personas pueden vivir libres de las amenazas generadas por la violencia y el delito, a la vez que el Estado tiene las capacidades necesarias para garantizar y proteger los derechos humanos directamente comprometidos frente a las mismas. En la práctica, la seguridad ciudadana, desde un enfoque de los derechos humanos, es una condición donde las personas viven libres de la violencia practicada por actores estatales o no estatales.

El sucinto informe presenta a los estados miembros algunas recomendaciones orientadas a fortalecer las instituciones, las leyes, las políticas, los programas y las prácticas para la prevención y el control de la criminalidad y la violencia. Todo esto, obviamente, en el marco de la seguridad ciudadana y los derechos humanos.

Existe una gran preocupación en los países del continente americano, por el aumento de los índices de criminalidad y la gran afectación que está teniendo este incremento en la juventud, sea como víctimas o como victimarios. También señala el informe que en estos mismos países, el Poder Judicial, el Ministerio Público, las fuerzas de seguridad y el sistema penitenciario no han desarrollado las capacidades necesarias para responder eficazmente, mediante acciones de prevención y represión legítimas, al crimen y la violencia.

Destaca también el informe que además de prestar mucha atención a la seguridad de los ciudadanos, se debe prestar igual atención a la seguridad de los agentes de la Policía, que son los que arriesgan sus vidas para preservar nuestra seguridad, de allí que se tenga que profesionalizar a la misma. En este aspecto, es de vital importancia entender y abordar las causas de la criminalidad y la violencia, no solo enfocarse en el castigo o las penas. Es preocupante que en Panamá cada vez aumente más el índice de adolescentes que dejan de estudiar para ingresar en bandas, que les prometen un acceso a ingresos jugosos al entrar en los negocios ilícitos del narcotráfico y relacionados.

A juicio de Sergio Pinheiro, quien tuvo a su cargo una de las ponencias magistrales de la presentación del estudio, en el caso particular de Panamá no se debería ‘amontonar’ menores de edad en la cárcel y señaló que las mismas no resocializan, que se han convertido en una escuela dominada por criminales y que deberían ser destinadas únicamente para casos peligrosos. Hay que buscar la forma de que existan penas alternativas, porque mantener un preso cuesta muy caro, especialmente para países como los nuestros, donde hay una sobrepoblación debido a la altísima mora judicial que existe.

Otro tema que abordó el destacado miembro de la CIDH, que fue asesor de Kofi Annan en el tema de violencia contra los niños y secretario de Estado para los Derechos Humanos en Brasil, fue el porte de armas, señalando que en los países donde hay menos armas no se cometen tantos actos violentos, y que es más probable que si una persona no porta un arma, salga mejor librada de alguna escaramuza donde hay un enfrentamiento armado.

Finalmente, al ser interrogado sobre la reciente ley que permite a los policías disparar sin ser separados de la institución para la investigación que semejante acto temerario demanda, dijo que es un ‘desastre’. De forma muy enfática indicó que la policía eficiente no mata, que dicha normativa es un gran irrespeto al Estado de Derecho y las obligaciones internacionales y que, definitivamente, es una decisión autoritaria, alejada de las que toma un gobierno democrático.

Saque de todo

MARIELA SAGEL
marielasagel@gmail.com
El Siglo, 21 de Junio de 20100

En el argot futbolístico en que estamos imbuidos actualmente, a diario se escucha “saque de esquina”, “saque de banda”, y otros “saques” que no entiendo ni me interesan. El fútbol no es mi pasión ni afición. Pero es durante este agotador e incomprensible sopor en que se ha sumido el país cuando precisamente el ejecutivo y el legislativo aprovechan para meternos unos goles que ni Maradona y Messi, combinados, lo hubieran hecho mejor.

La justificación que buscan los promotores de las leyes que se han pasado recientemente es que el PRD lo hizo igual. Mal de muchos consuelo de tontos que en este caso sería mejor cambiarlo por “remedio de tontos”. Lamentable que a estas alturas lo único que pueda alegar un ministro o diputado es que en gobiernos anteriores se hacía de esa forma.

La llamada “ley 9 en 1” no fue un chorizo o una langosta, fue un retroceso (para atrás como el cangrejo) en lo que concierne a la legislación ambientalista y nos pone, a los panameños, a merced del decidido interés que tiene el gobierno colombiano -y su mentor principal, el gringo- de abrir el Tapón del Darién. Creo que nadie se ha tomado el trabajo de explicar, a cabalidad, qué involucraría ese despropósito, a nivel de seguridad, de diplomacia, de controles fitosanitarios, de aduanas y de migración, entre otras afectaciones.

Otra sacada de madre -y perdón por la expresión- que nos van a dar es la recompra de los corredores. Los únicos que se van a beneficiar de ese saque van a ser los empresarios mexicanos, a quienes les vamos a resolver sus problemas de financiamiento. Lo he escrito en ocasiones anteriores: los peajes no van a bajar, el tránsito por ellos no va a ser gratis y vamos a verlos deteriorarse como lo está la autopista Arraiján-La Chorrera, sin que nadie se haga responsable por su mantenimiento. No se encontrarán las partidas para asumir su óptimo estado y quién quita que, bajo la manga, un grupo privado haga después una movida para comprarlos, perjudicando al Estado.

Hay que siempre aplicar, más con esta asamblea y este poder ejecutivo absoluto, la frase atribuida a Nicolás Maquiavelo: “piensa mal y acertarás”. Como escribió recientemente Daniel Samper, refiriéndose a los términos del fútbol, “un saque, en las dictaduras, se realiza al son de una banda militar, en países donde influyen las mafias, es el que decreta el juez presionado por los delincuentes”.

El premio “Ñopo”

Domingo, 20 de junio de 2010
MARIELA SAGEL*
marielasagel@gmail.com
20 de Junio de 2010, La Estrella de Panamá

Hace unos días asistí, por invitación de la Fundación Eleta, al lanzamiento del Premio de Prensa Fernando Eleta Casanovas, que se otorgará anualmente a los mejores trabajos periodísticos publicados en el término de un año, que resalten el Patrimonio Cultual y el Patrimonio Natural de Panamá.

Esta iniciativa, a menos de un año de la inesperada muerte del inolvidable amigo ‘Ñopo’ Eleta, que partió demasiado pronto y demasiado aprisa, tiene el propósito de honrar su memoria por parte de sus padres y hermanos. Lo hace bajo un convenio con el Centro Latinoamericano de Periodismo (CELAP), quienes serán los organizadores del mismo. Loable iniciativa que no nos dejó indiferentes cuando ‘Bati’, su hermana, explicó a los presentes, no solo los propósitos de vida de su entrañable hermano, sino el compromiso que tiene su familia para preservar su memoria de la manera en que él mismo lo hubiera hecho: capacitando periodistas que ejerzan con responsabilidad su oficio.

Aparte de los considerables montos que serán destinados para premiar la excelencia periodística, tanto escritos, radiofónicos, como televisivo y multimedia, los jurados internacionales que calificarán los trabajos que se inscriban serán designados por el Smithsonian Tropical Research Institute (STRI), ramal del Smitshonian Institution que está establecida en nuestro país desde 1923 —para los premios de patrimonio natural— y por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), para los premios correspondientes a Patrimonio Cultural. ‘Ñopo’ fue el Representante Alterno de nuestro país ante dicha institución, desde el 2005 hasta el día de su fallecimiento.

Como orador de fondo del almuerzo, donde se sirvió un delicioso pollo ‘A la Ñopo’, estuvo el experto en gestión cultural y desarrollo, docente e investigador, Gerardo Neugovsen, quien destacó ‘la importancia del periodismo responsable para permear la sociedad en todos sus estamentos y capas’. Ante la inevitable masificación de la comunicación, éste —el periodismo responsable— ‘cobra mayor importancia para que cada individuo pueda construirse una imagen de la realidad cercana y lejana’. A su vez, destacó que ‘es esencial que el periodismo sea crítico con su propia práctica y acción’ y que ‘es necesario que el periodismo panameño se sume activamente a iniciativas como ésta, participando de propuestas como la presentada por la Fundación Eleta, proponiendo temas, investigando con sentido crítico y enriqueciendo así su propia acción profesional’.

‘Ñopo’, desde la Gloria donde esté, posiblemente comiendo pixbae y riéndose con esa sonora risotada que siempre alegraba a quienes trataba, estará complacido de esta magnífica iniciativa que han tomado sus hermanos, porque él mismo fue un gran formador de toda una pléyade de comunicadores, quienes han dado, en el tiempo transcurrido desde su partida, franco y abierto testimonio de lo importante que fue para cada uno de ellos trabajar en su momento bajo su dirección. Desde aquel aciago día en que se fue, siempre ha estado en la mente (y en el bolsillo de quienes guardamos una cruz de vidrio, en su recuerdo) y ahora se materializa en esta actividad, señalada como un acto de ciudadanía responsable. Una forma de generar esperanzas en una época donde las esperanzas están en extinción, como señaló el expositor invitado.

Y como si todo fuera una infausta coincidencia, ese mismo día se celebró una marcha contra la llamada Ley 9 en 1 —que ya fue sancionada por el Ejecutivo— y ese patrimonio natural que precisamente necesita preservar Panamá y que el Premio Ñopo va a premiar, se ve gravemente vulnerado por leyes que nos ponen en seria desventaja frente a un mundo de hoy día, donde la sostenibilidad es el valor agregado que tienen los países, pues, las empresas que aplicarían para un financiamiento que incluya, obligatoriamente, créditos de carbono requieren estudios de impacto ambiental. Eso nos pasa a los panameños por agarrar todo a relajo, hasta un eslogan de campaña que llevó a un montón de ingenuos a tener esperanzas, cuando vemos cada día cómo las mismas, como lo dijo Gerardo Neugovsen, están en extinción.

Ojalá que el esfuerzo puesto en este ejemplar premio no quede solo en sendos trabajos, sino en prácticas que beneficien el entorno y el ambiente que una partida de locos se ha atrevido a vulnerar.